Portada :: Europa :: El capitalismo devasta Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-05-2010

Europa en el espejo argentino

Atilio Born
Pgina 12


Luego de hacer estragos en su patria de origen, Estados Unidos, el virus neoliberal, para usar la acertada expresin de Samir Amin, ha contagiado Europa. Ante los sntomas inocultables de la crisis los mercados reaccionan con su explosiva mezcla de rapacidad e irracionalidad y evidencian su escepticismo ante las recetas de salida de la crisis elaboradas por el G-20, el FMI o el BM. Para colmo, este fin de semana, Jean-Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo, declar que el salvataje de un billn de dlares aprobado por la UE y el FMI es slo para ganar un poco de tiempo. Esta opinin fue secundada por el economista-jefe del BCE, Jrgen Stark, quien adems dijo que cuando los mercados se vuelven locos nadie puede prever las consecuencias.

El carcter estructural y de larga duracin de la crisis es evidente y sus dimensiones son impresionantes: en Grecia el dficit fiscal en relacin con el PBI roza el 14 por ciento; en Irlanda casi el 15; en Espaa est a centsimos del 12; en Portugal supera ya el 9 y en Gran Bretaa, de la cual pocos hablan, el dficit fiscal es apenas una centsima inferior a la incendiada Grecia: 13 por ciento. Estas cifras se apartan brutalmente de las estipuladas en el ya difunto Tratado de Maastricht, por el cual los pases europeos se comprometieron a mantener su dficit fiscal por debajo del 3 por ciento del PBI. Todo esto ocurre porque, ante el estallido de la crisis en el verano boreal de 2008, los gobiernos ordenaron al Banco Central Europeo y a sus propios bancos rescatar a las grandes empresas afectadas por la crisis; tal como lo haban hecho en Estados Unidos Bush y Obama, demostrando, por la va del ejemplo, que la doctrina de la autonoma del Banco Central es una engaifa slo destinada al consumo de los sumisos gobiernos de la periferia.

El problema con estos rescates es que ms pronto que tarde los fenomenales desembolsos realizados por los gobiernos se convierten en una deuda de proporciones gigantescas, originando un incontenible crecimiento del dficit fiscal. Dado que hasta hace pocas semanas el FMI se abstuvo siquiera de lanzar una advertencia a los pases del mundo desarrollado (cuando por dficit muchsimo menores enva sus letales misiones a cualquier pas del Tercer Mundo), el problema no suscit mayor atencin salvo entre los pocos que estaban realmente al tanto de la situacin y no crean en las ingeniosas metforas utilizadas por los gurs del capitalismo que haca un ao venan hablando de los brotes verdes que anunciaban el fin de la crisis. Charlatanes irresponsables (al igual que los que en la Argentina pronosticaban en marzo de 2002 que para finales de ese ao el dlar se cotizara entre 12 y 14 pesos por unidad), sienten ahora que el mundo se les viene abajo: el euro se desploma, la Eurozona est a punto de desintegrarse y como los gobiernos capitalistas slo conciben la salida de la crisis hacindosela pagar a los trabajadores, el clima social se carga de una conflictividad no vista desde los sucesos de 1968, aunque algunos se remontan hasta las postrimeras de la Primera Guerra Mundial.

La propuesta para griegos y espaoles es un calco de las que el FMI impulsara en Amrica latina y que slo sirvieron para acelerar el derrumbe, siendo el caso argentino el espejo ms fiel de lo que probablemente les espere a muchos pases de la Unin Europea que todava se aferran al catecismo neoliberal. El Wall Street Journal del 12 de mayo sealaba que en la Eurozona y en menos de un mes el FMI dej de ser un paria para convertirse en una institucin esencial cuya bendicin es necesaria para los pases que necesitan paquetes de rescate. Este verdadero Dr. Mengele de las economas que sigue siendo el mismo de antes, pese a declaraciones pblicas en contrario fue el que las autoridades de la Unin Europea eligieron para que administre los remedios que resolvern la crisis. Por eso no sorprende ver a una Europa en pie de guerra social como respuesta a un programa de ajuste tan brutal como los que padecimos en Amrica Latina.

Al igual que en Grecia, el ajuste recesivo de Rodrguez Zapatero en Espaa tiene como uno de sus puntales la reduccin salarial del 5 por ciento para la mayora de los trabajadores y la congelacin para los de menor ingreso, los llamados mileuristas (por ser aproximadamente sa la suma que ganan mensualmente). Para demostrar que habr austeridad para todos, y que sta ser progresiva, el gobierno espaol decidi que desde el cargo de secretario de Estado para arriba, la reduccin sera del 15 por ciento. El nico detalle es que mientras el presidente del gobierno espaol gana 91.982,40 euros por ao (cerca de 8.000 euros mensuales, amn de diversos gastos que corren por cuenta del erario), el recorte del 15 por ciento difcilmente le producir alguna merma en su capacidad de ahorro y consumo. Pero para los sectores inferiores de la administracin pblica cuyos ingresos oscilan, con premios, complementos y pagas extraordinarias, en torno de los 2.000 euros mensuales, los 100 euros que les sern reducidos incidirn negativamente en su nivel de vida.

David Cameron, el nuevo premier britnico, fue ms flemtico y orden una reduccin del 5 por ciento de sus emolumentos, pese a que su sueldo anual de 207.500 libras esterlinas (sumando el que le corresponde como premier y como miembro del Parlamento) ms que duplica el de su colega espaol. Estos dos ejemplos bastan para caracterizar la filosofa que inspira estos programas de ajuste. Agrguese a ello que en ningn pas de la UE esta reduccin del gasto afecta al voluminoso presupuesto militar, parte del cual se destina a financiar guerras inmorales e infames como las que se estn librando en Iraq y Afganistn. Lo que s se reducir ser la suma destinada a la cooperacin internacional. Slo en el caso espaol esto significa una baja de 600 millones de euros, un 8 por ciento en relacin con lo previamente presupuestado.

En este contexto, no deja de ser llamativa la conversacin telefnica que sostuvieron el 11 de mayo Obama y Rodrguez Zapatero, sobre todo cuando el primero le aconsej que tomara medidas resolutivas para calmar a los mercados. Esta frase es ms que semejante a la que en su momento pronunciara el ex presidente Fernando de la Ra en vsperas del derrumbe de la convertibilidad, cuando tambin l como Obama ahora crea que era imprescindible y factible llevar tranquilidad a los mercados. En realidad, los mercados son una institucin en la cual la crispacin, el desenfreno y la irracionalidad son la norma; adems, sin importar cunto se haga a su favor, son insaciables y siempre querrn ms, como se lo hicieron saber a De la Ra y Cavallo en diciembre de 2001. En las pginas finales del primer tomo de El Capital, Marx describi con vvidos caracteres la naturaleza de los capitalistas y los mercados al decir que el capital experimenta horror por la ausencia de ganancia... Si la ganancia es adecuada, el capital se vuelve audaz (...) Al 20 por ciento, se pondr impulsivo; al 50 por ciento se vuelve temerario; por el 100 por ciento, pisotear todas las leyes humanas; y por el 300 por ciento no hay crimen que lo arredre, aunque corra el riesgo de que lo ahorquen. La experiencia de los dos ltimos aos le da la razn y la crisis recin est comenzando a manifestarse.

www.atilioboron.com

Fuente: http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-145868-2010-05-18.html

rCR



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