Portada :: Cultura :: Tres aos de la muerte de Eva Forest: Eva vive
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-05-2010

Acerca de un libro de Eva Forest
Los nuevos cubanos

Julio Csar Guanche
Rebelin


En 1961 apareci en Nueva York Los hijos de Snchez, del antroplogo norteamericano Oscar Lewis. Su investigacin present el concepto de cultura de la pobreza a travs de las historias de vida de cinco miembros de una familia pobre de Ciudad Mxico: el padre, Jess Snchez, y sus cuatro hijos. El libro, extraordinario, hara escuela hasta devenir un clsico de la antropologa del siglo XX.

Mientras la obra gan celebridad cuando se edit en Francia result el mejor libro extranjero publicado en ese pas tanto el autor como la editorial que lo public en espaol, el Fondo de Cultura Econmica, fueron sometidos en Mxico a una demanda que le imputaba al libro contar con lenguaje obsceno, escenas pornogrficas e injurias hacia la nacin mexicana y hacia algunos de sus prohombres. Al final, la acusacin no trajo consecuencias y el libro disfrut de varias ediciones en la patria de quien aparece en el libro bajo el nombre de Jess Snchez.

En sus pginas, este padre de familia expresa la filosofa que ha aprendido a lo largo de su vida:

Yo me ocupo nada ms de mi trabajo. De poltica no conozco ni papa. Leo uno que otro prrafo del peridico, pero no lo tomo muy en serio; para m no tiene mucha importancia lo que veo en los peridicos. Hace unos das le algo sobre los izquierdistas, pero yo no s cul es derecha, ni cul es izquierda, ni qu es comunismo. A m me preocupa una cosa: conseguir dinero para cubrir mis gastos y que mi familia est ms o menos bien. El obrero debe preocuparse porque a su familia no le falte alimento en su hogar. La poltica es muy complicada, as que all los que nacieron para ser polticos. Si viene una tercera guerra mundial algunos de esos seores que la estn provocando irn al panten, junto con muchos millones. Yo no me preocupo mucho, verdad?1

En 1966 Eva Forest pas cuatro meses en una zona rural del oriente de Cuba, en la actual provincia de Granma, para escribir la autobiografa de una granja del pueblo, en la cual una colectividad rural se dedicaba al cultivo de la caa, la produccin pecuaria y de cultivos frutales, organizada de ese modo despus del triunfo revolucionario de 1959.

El punto de partida para llegar hasta all no sera tanto el libro de Lewis como Una aldea de la China Popular, cuya descripcin le fuera hecha por su propio autor, Jan Myrdal, en 1963. A partir de entonces, y con su previa admiracin por la Revolucin cubana, Eva Forest decidi que Cuba sera el campo de sus estudios.2

Tras vivir cuatro meses en la granja del pueblo, su investigacin no arrojara nuevos datos sobre la cultura de la pobreza, sino constatara una realidad: la creacin de una cultura popular sobre la revolucin en Cuba y su consecuencia: el cambio fundamental en la comprensin de la vida.

La ruptura producida en la cultura de la pobreza por esta realidad se expresaba en un extremo opuesto al del mexicano Jess Snchez: los campesinos que hablan en el libro de Eva Forest se ocupaban de la poltica, aprendan a leer el peridico, descubran la diferencia entre el comunismo y el imperialismo, tenan alimento para comer en familia tres veces al da, podan tener casa con piso de cemento, techo seguro y agua corriente y no dejaban de confrontar una vasta diversidad de problemas, provenientes tanto del legado de la antigua vida como generados por la nueva experiencia. Conocindolos, Eva Forest les llam los nuevos cubanos.

Eva Forest lleg a esa granja del pueblo en julio de 1966, en el cenit de la poltica independiente de la Revolucin cubana con respecto a las metrpolis del socialismo mundial en la poca: la URSS y China, lapso que durara hasta 1968.

La joven catalana, hija de un pintor anarquista, se encontr con este contexto en Cuba: las crticas pblicas, por parte de la direccin revolucionaria, del economicismo, el objetivismo, la manualizacin de la enseanza, el burocratismo, el culto de la personalidad y otras lacras de la construccin socialista [sovitica], pero ms an: Fidel Castro declaraba que la experiencia de Cuba respecto a la toma revolucionaria del poder era un ejemplo para todos, en contradiccin abierta con las tesis de la Conferencia de Partidos Comunistas latinoamericanos, celebrada en La Habana en noviembre de 1964, que defendan moderar el discurso proguerrillero.

Eva Forest fue una de tantos extranjeros que llegaron a Cuba dominados por la enorme admiracin mundial que despertaba la joven Revolucin cubana.3 Eligi ir al campo a investigar los rasgos de la nueva vida que surga. Se decidi por la granja Mrtires de Alegra de Po, que representaba el medio rural de caractersticas ideales para investigar un amplio mosaico social, pero que adems se encontraba en la zona por donde desembarc Fidel Castro el 2 de diciembre de 1956 con el yate Granma.

Todo ello era necesario a los fines de su investigacin: quera conocer cmo era la vida de esos campesinos antes de 1959, como vivieron el perodo de la lucha insurreccional en la zona y cmo experimentaban las transformaciones revolucionarias, desde estas dimensiones: las condiciones de trabajo, el desenvolvimiento de la vida cotidiana, las relaciones con la guerrilla revolucionaria y con el ejrcito de Batista, sus creencias religiosas, su opinin sobre el comunismo, su actitud ante una agresin al pas y ante los problemas de otros pueblos del mundo.

El libro de Eva Forest ha aparecido apenas en 2007 despus de una dilatada historia, que incluye la censura franquista a la casa editorial que en Barcelona quiso publicarlo primero. Solo un brevsimo fragmento apareci en 1967.4 Antes de iniciar sus trabajos, la autora quizs ley un volumen aparecido en la Isla con el ttulo Cuba: transformaciones del hombre, cuyas pginas se encaminaban hacia la misma direccin de sus indagaciones de 1966 en Mrtires de Alegra de Po. En ese tomo se encuentra un fragmento de un testimonio elaborado literariamente por Calvert Casey, donde puede leerse:

Pero desde el da primero de ao a esta parte la cosa se ha puesto brava y hemos tenido que parar la construccin de las naves para poder abrir las trincheras. Yo no le puedo decir dnde estn, estn por ah llenas de armas. Tiene razn; esto no le gusta a nadie, pero hay que hacerlo por si vienen, porque parece que Cuba le da mucho miedo a mucha gente y no s por qu, porque nosotros lo nico que hemos hecho es construir las casas que usted ve aqu y las naves, y los comederos de los puercos y arar la tierra para sembrar todo lo que se ve y sacar agua para las hortalizas y levantar aquel tanque grande que usted ve all que se llena de un pozo del agua ms saludable del mundo.5

Solo cinco aos median entre esta hermossima ingenuidad poltica y las opiniones que recoger Eva Forest, tambin de belleza inusitada, pero mucho ms elaboradas. Ellas se explican no solo por la campaa de alfabetizacin que transcurre en ese propio ao 1961, y despus por el aseguramiento de las condiciones para la matrcula escolar rural, sino porque la relacin del campesino con lo real se ir transformando an en ese corto perodo a travs de la participacin en la organizacin de su proceso productivo, de dirigir las nuevas instituciones y de desempear un conjunto de funciones inditas para ellos.

Los campesinos ya no solo eran los beneficiarios del agua corriente y de la carne de res una vez por semana: eran participantes del proceso en las dismiles formas en que lo describen en sus entrevistas: en la escuela, el Comit de Defensa, la tienda del Pueblo, el hospital, el tribunal popular, el Partido, la Federacin de Mujeres, la cooperativa, el poder local.

En profundidad, el libro de Eva Forest es la constatacin fctica de un largo empeo terico: la fundamentacin de la solidaridad poltica contra el egosmo natural como clave del orden institucional de la sociedad.

Los nuevos cubanos es un tratado contra la naturaleza humana.

Hans Kelsen haca reposar todo el andamiaje de la teora poltica del marxismo en una hiptesis psicolgica: el que cree poder construir el palacio del futuro con un material distinto [el material del que habla Kelsen es el hombre mismo], el que funda sus esperanzas en una naturaleza [humana] distinta de la que conocemos, debe terminar sin remedio en el pas nebuloso de la utopa.6

Sin embargo, Forest encuentra en sus entrevistas las claves de una transformacin radical de la naturaleza humana. El ex terrateniente asegura que el campesino es haragn, que trabaja solo cuando no tiene dinero, que si gana unos pesos deja de trabajar y se los gasta en alcohol, como mismo asegura que el deber de la mujer es mantenerse bonita y arreglada para atender al esposo en la casa.

Eva Forest tiene frente a s a campesinos que trabajan ms de 14 horas y renuncian al cobro de horas extras, renuncian al trago para ingresar a la Unin de Jvenes Comunistas, buena parte de ellos defienden el trabajo de la mujer, aseguran que iran a Viet Nam a liberarlo del yugo imperialista, aprenden valores comunitarios de solidaridad y comienzan a juzgar la vida desde una clave de lectura jams empleada antes por ellos: lo que ms me gusta a m de la revolucin es que todos somos iguales. Esto es, empezaban a juzgar la vida como una construccin colectiva de seres libres y recprocamente iguales.

Sus testimonios traen tambin el ruido de las piedras que se interpondrn en el camino: Eva Forest advierte que la visin oficial que brinda el administrador de la granja al inicio de la investigacin ser cotejada por otros testimonios. En efecto, en las entrevistas aflora la trama institucional completa de la que participan los campesinos, y revelan todos sus problemas: la planificacin burocrtica, la desposesin del control sobre los planes productivos y las metas a cumplir, la concentracin creciente del poder en instancias de decisin alejadas de las bases, las acusaciones de contrarrevolucionario a compaeros que criticaban los errores cometidos en una siembra a destiempo o en una meta cumplida por cumplir; la exageracin y desproporcionalidad en los planes propuestos.

Eva Forest no omiti una sola entrevista: recogi el testimonio de los combatientes de la milicia, de los obreros, pero tambin de los ex terratenientes, del preso, de la espiritista, del bodeguero privado y con ello arm el mapa completo del tejido poltico de la comunidad: su texto no es una apologa ni una crtica sino una diseccin del cambio en la comprensin de la vida: donde el antiguo rico dice que escasea la carne, el antiguo pobre dice que jams haba comido tanta. La campesina pobre de toda la vida explica que ella no sabe qu es eso de ser rica, pero que ella se siente rica con la vida que lleva.

El hombre no tiene naturaleza sino historia, como decan con palabras diferentes pero con el mismo sentido tanto Ortega como Gramsci.

En La guerra de guerrillas el Che Guevara aseguraba que los leales y sufridos pobladores de la Sierra Maestra nunca sospecharon el papel que desempearon como forjadores de la ideologa revolucionaria, cuando el contacto con ellos hizo ver con nitidez a los guerrilleros la necesidad de realizar la reforma agraria y transformar la vida del campesino.

Pero tambin se trasformaron los campesinos por s mismos: la libertad siempre es una pedagoga. Los testimonios recogidos en Los nuevos cubanos son la historia del campesino y su rebelin contra la naturaleza: del campesino que empezaba a comprender la poltica y usarla para manejar el curso de su vida contra la poltica del terrateniente que le deca que era pobre porque era bruto y se lo mereca.

Con sus palabras, los campesinos afirman que no hay vida libre sin una vida poltica fundada en la igualdad. Ese contenido de la cultura poltica dura en Cuba hasta hoy: es la clave de los consensos y de sus rupturas. Es el hecho que permite comprender por qu Cuba resisti a la cada de los socialismos del Este y cul es la naturaleza de las alternativas de desarrollo socialista que puede encontrar en su propia historia.

Aquellos campesinos comprendieron de golpe la identidad de clase del poder cuando vean lo que tuvieron siempre frente a sus ojos pero no conseguan explicrselo con palabras claras: que por ser pobres los tribunales no les servan, que eran extorsionados por los mdicos en contubernio con los farmacuticos, por los polticos que les prometan tablas para construir casas que jams vean. Todo ello lo intuan, pero sus palabras recogidas en el libro estn transidas por una obsesin: estar claros, aclararse: estudiar, aprender, tomarse en serio el peridico, qu bueno es discutir, verdad?.

Esos campesinos aprendan a tratarse como compaeros. Ramn Hernndez, responsable de la Central de Trabajadores de la granja, le dice a Eva Forest:

Cuando vayan por all, por el mundo de ustedes, dganles a los compaeros, campesinos y proletarios de la tierra, hermanos de nosotros todos, que si nos necesitan vamos a ayudarles; que la libertad es muy linda para que uno no est dispuesto hasta dar la ltima gota de sangre porque un hermano de un pas subyugado sepa lo que es. Y aqu los habemos decididos y que a cada rato estamos preguntando: A dnde hay que ir para serle ms til a la revolucin? Porque, compaera, es muy lindo eso de pensar y ya ser un hombre, y duele tanta humanidad que est por ah avasallada, sin poderse desarrollar

Ramn Hernndez era analfabeto antes de la Revolucin.

Cuando a otro campesino, en plena lucha insurreccional le dicen que los rebeldes son bandidos, riposta argumentando que esos rebeldes son una comisin de intelectuales y de compaeros estudiantes que luchan por mejorar la vida de los campesinos. La frase revelaba el culto supersticioso del iletrado al saber, la jerarqua interpuesta por el saber. Pero la cultura popular sobre la revolucin significa la conciencia de la adquisicin de derechos. La conciencia de adquirir un derecho es propiamente un resultado revolucionario. Siete aos despus de triunfar la revolucin, el ex analfabeto lo comprende todo: que el programa de la revolucin es trastocar la naturaleza de la dominacin por la condicin poltica de la libertad, la condicin misma de ser y tratarse como compaeros: aquellos que comparten el pan y defienden la libertad de compartirlo.

El ttulo del libro parece obvio, pero no lo es: en las zonas campesinas del oriente de Cuba a una persona joven se le llama nueva. Despus de haber empezado a trabajar alzando caa a los 12 aos, de trabajar sobre las 16 horas diarias en tiempo de zafra, y de conocer los estragos del hambre el resto del tiempo, una persona de 39 aos se consideraba a s misma un viejo. El carcter de nuevos cubanos tiene una doble acepcin: es nuevo porque remite tanto a un origen, a un nacimiento, como a la juventud, que en esas zonas rurales es sinnimo de til. Una persona nueva, est naciendo, y es siempre una persona til.

Eva Forest titul su libro Los nuevos cubanos, conociendo bien este campo semntico: los campesinos le decan que con la Revolucin se hicieron hombres, se convirtieron en hermanos, y dejaron de ser esclavos, cuando dejaron la vida estrecha que tenan y fueron capaces de vivir amplios. Entonces, eran nuevos, eran tiles, eran por fin hombres.

NOTAS:

[1] Oscar Lewis, Los hijos de Sn c hez , Joaqun Mortiz, Mxico, 1973, p. 509

[2] El propio Lewis hara luego trabajo de campo en Cuba, de lo que result el libro Four women: Living the Revolution .

[3] De la investigacin que result en el libro Los nuevos cubanos particip Juana Hendrickson, a quien Eva Forest le dedic el libro, una vez terminado. A JH pertenecen las fotos que aparecen e n el pliego grfico del volumen, que Hiru public en 2007.

[4] Eva Forest, Una leccin inolvidable, en Cuba: una Revolucin en marcha , Ediciones Ruedo Ibrico, Suplemento 1967 de Cuadernos de Ruedo Ibrico , Francia, 1967 , P. 341-343

[5] Calvert Casey, Que hable un campesino, en Cuba: transformacin del hombre, Casa de las Amricas, La Habana, 1961, p.164

[6] Han Kelsen, Socialismo y E stado , Siglo veintiuno editores, Mxico, 1982, p. 276

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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