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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-05-2010

Sobre Nietzsche contra la democracia, de Nicols Gonzlez Varela
Un ansiado acontecimiento filosfico

Salvador Lpez Arnal
Rebelin

Nicols Gonzlez Varela," Nieztsche. Contra la democracia", Matar (Barcelona), Montesinos, 2010.


Ensayista, editor, traductor de Pessoa y Heidegger, periodista cultural, ex profesor de ciencias polticas de la Universidad de Buenos Aires, autor de artculos y estudios sobre Arendt, Blanchot, Engels, Graves, Spinoza, Pound y Marx, usual colaborador de rebelin, Nicols Gonzlez Varela (NGV) acaba de publicar en la editorial Montesinos, Nietzsche contra la democracia. El pensamiento poltico de Friedrich Nietzsche (1862-1872), un libro imprescindible, un ensayo que sin posibilidad de errar alterar sustantivamente los estudios sobre el filsofo alemn y las perspectivas de anlisis de su obra.

Estructurado en un prefacio, seis captulos I. A modo de introduccin. Una poltica de la lectura. Nietzsche como lector. II. Nieztsche y el partei Wagner. III. Nietzsche y la Commune de Pars. IV. Contra la maldicin de la modernidad. V. Pathein Mathein: la educacin reaccionaria y racista? del futuro. VI. Nietzsche: reaccin y Kalipolis-, cincuenta pginas de densas y deslumbrantes notas y once pginas de bibliografa primaria y secundaria, el ensayo de NGV se abre con un significativo e iluminador aforismo nietzscheano: Quin ha de ser el Seor de la Tierra? Esta cuestin es el estribillo de mi filosofa prctica- y una batera de preguntas: Nietzsche y la Poltica? Nietzsche un filsofo poltico? Es lo poltico el impulso esencial de su vida y pensamiento? Nietzsche tico por y sobre todo?

NGV sostiene que existe una larga y venerada tradicin interpretativa que niega y obtura toda posibilidad de una lectura poltica de la obra nietzscheana. Una lectura as es considerada superficial, forzada y contraria al propio pathos de Nietzsche. De hecho, algunos reconocidos nietzscheanos lo definen incluso como un pensador esencialmente antipoltico o impoltico. No es sta en absoluto la posicin de NGV.

Si entendemos antipoltico, seala el autor de este excelente ensayo, como una indiferencia interna de la teora frente al Estado, o como un extraamiento del Estado de la reflexin prctica, se no es de ningn modo el caso de Nietzsche. Al contrario: sus preguntas incumben sobre los politeai, los regmenes y la forma-estado, objeto tan importante de la filosofa poltica tradicional desde la Antigedad. Sus preguntas y respuestas, prosigue NGV, son poitico-tericas, ms que dialctico-prcticas. En nota (p. 247) aclara NGV la distincin: La sustitucin de una filosofa prctica dirigida a un obrar correcto y justo, cuya finalidad era el bien comn, por una filosofa poitica poltica dirigida a construir y crear formas-estado, tom plena claridad con Hobbes y Spinoza. Desde luego, si se analiza al Nietzsche poltico, comenta NGV, no debemos anacronizar el contexto de sus reflexiones: es necesario pensar cul era el concepto de Poltica a finales del siglo XIX.

NGV advierte a continuacin contra el peligro de comprender al Nietzsche poltico no a partir de las motivaciones originarias y sus necesarias conexiones internas, sino del preguntar por su diferenciacin de las formas ms perfectas de pensamiento reciente. Nietzsche, seala, diferencia entre la kleine Politik, la pequea poltica, lo que hacen los polticos, la poltica entendida como pura lucha por el Poder, y la verdadera y gran Poltica, la groe Politik que disea la forma-estado como medio y posibilidad de determinar el comportamiento de otros hombres en pos de una finalidad de dominio. Nietzsche crea que la ciencia poltica haba perdido de vista el contexto de preguntas que le haban motivado desde la Antigedad. El Estado no est privado de finalidades y el telos de un Estado slo se alcanza gracias a sus formas. Por ello, si coincidimos con que una teora de los medios y fines del Estado es el fundamento de toda poltica, concluye NGV, tal teora existe en Nietzsche y, por ende, una aproximacin poltica a su obra est plenamente justificada..

No slo eso. Tal teora de ninguna manera se ubica en su pensamiento de forma incidental o indistinta ni subsumida a un horizonte moral, como sostienen muchos nietzscheanos. En opinin de NGV, la pregunta por la finalidad del Estado no solamente es un problema significativo sino ms an, planteada correctamente, el problema fundamental de la Teora del Estado. Slo por su finalidad ha de justificarse en Nietzsche un Estado. Lo que constituye a un Estado en cuanto Estado perfecto es algo ms que el mero Poder: son, y no en ltima instancia, las tareas que slo l puede satisfacer como Mittel, como medio, el telos bajo cuyo mandato se encuentra y que depende de su forma, de su Form der Regierungen. La manera y modalidad de distribucin del poder estatal condiciona la forma del Estado. La forma-estado adecuada es la que permite la solucin ptima de lo que Nietzsche denomina el fin de todo arte del Estado: la grter Dauer, la gran Duracin.

Prosiguiendo su presentacin, NGV seala que si superamos el obstculo epistemolgico y nos atrevemos a una lectura especfica de lo poltico en Nietzsche, el catecismo nietzscheano invierte los trminos. Las lecturas marginalmente polticas que se han realizado de la filosofa de Nietzsche, la mayora en la cultura anglosajona, paradjicamente nos representan un Nietzsche hiperliberal, anarquista individualista, antiimperialista, que incluso puede ser una fuente valorable de recursos para el desarrollo de una teora democrtica posmoderna. No es el sendero transitado por el autor. Cuando se desea leer polticamente a Nietzsche de manera crtica, la hermenutica de la inocencia lo considera un dislate; cuando se practica la misma lectura desde un horizonte hagiogrfico, resucita ante los fieles un extrao Nietzsche casi liberal, incluso un nmada escptico, un espritu libre, un individualista heroico, un demcrata agonal. Si se estudia sesgadamente su obra desde una perspectiva poltica, la interpretacin nietzscheanne ignora sus propias opiniones, olvida sus textos o los reduce a un grupo selecto, como un posmoderno texto litrgico, seala NGV. La interpretatio se transforma en un burdo mecanismo de anacronismos, extrapolaciones y arbitrariedades presentadas como necesarias. Lo accidental en Nietzsche se transforma en el ncleo central. La inexactitud filolgica se revela como un approche esttico, reduciendo todo a la retrica, a un juego de metforas, de effets de style: pura literatura.

Para NGV, la leyenda urea, este Paterikon insostenible desde una correcta hermenutica a nivel filolgico, doxogrfico y biogrfico, se derrumba al primer contacto con los escritos de Nietzsche. En su opinin, el Nietzschisme como ideologa interpreta contra la propia letra y espritu de Nietzsche. Desde joven Nietzsche se interes por la poltica y la historia y desde sus primeros escritos sobre Napolen III, hasta sus pertinentes e informadas menciones en cartas y manuscritos sobre los hechos poltico-sociales ms importantes de los aos transcurridos entre 1860 y 1880, la situacin poltica est muy presente en sus preocupaciones. De lo que menos se puede hablar es de indiferencia olmpica o desdn informativo de Nietzsche por la poltica cotidiana de su tiempo.

Por lo dems, y como es sabido aunque a veces sea ocultado, Nietzsche nunca fue un demcrata apunta NGV. Una y otra vez en sus obras esotricas y exotricas acomete contra las amenazas que los limitados avances democrticos le acarrean a Europa. Como reaccin propone no un retorno a antiguas jerarquas medievales, a formas de restauration dinsticas o monrquicas, sino el nacimiento y cultivo de una nueva casta de dominadores que gobierne Europa y luego la Tierra. Su crtica ideolgica a la Modernidad implica una reversin epocal de todo el movimiento democrtico desde la gran Revolucin francesa. Para Nietzsche, sostiene NFV, el movimiento democrtico, la introduccin de la imbecilidad parlamentaria, es adems una simple fachada moral-poltica, una mascarada superestructural sin autonoma propia, teatro de la pequea Politik, que esconde una degeneracin fisiolgica profunda (ungeheurer physiologischer Proze) que nivela hombres superiores con inferiores, creando una raza mixta de Herdentier Mensch, hombres-animales de rebao. Para el autor de Ms all del bien y del mal la democracia moderna y todas sus realidades es la forma ms decadente de Estado por antonomasia.

En sntesis: desde cualquier punto de vista no extraviado es evidente que Nietzsche puede ser ledo polticamente, que existe in nuce en su obra una completa y reflexiva filosofa prctica y que su posicin siempre oscila en torno a un fuerte y radical pensamiento antidemocrtico. El primer intrprete y admirador de Nietzsche, Georges Brandes, nos recuerda NGV, no tuvo problemas en definir a Nietzsche, con la aquiescencia de ste, como un pensador eminentemente poltico, cuya filosofa prctica tena como base un radicalismo aristocrtico. Para NGV, si bloqueamos en la interpretacin la persistencia y centralidad del inters tico-poltico de su radicalismo aristocrtico, extraviamos el hilo rojo de Ariadna que nos permite explicar el sistema en su integridad y la tortuosa evolucin del pensamiento de Nietzsche.

El ensayo que el lector/a har bien en acercar a sus manos y cerebro es un intento de reconstruir el Nietzsche poltico, con nfasis en el lado positivo de su filosofa prctica, en los elementos productivos que emergen desde el humus de su Ideologiekritik. Para NGV, el usual enfoque apoltico de Nietzsche, reducido a exgesis estticas, epistemolgicas, psicolgicas, lingsticas, en realidad empobrece y cercena la riqueza y amplitud del propio Nietzsche. La mutilacin y reduccin de la esfera tico-poltica de Nietzsche es perder de vista su propia coherencia como pensador.

El estudio del autor trata de superar las limitaciones de este clima interpretativo, un sentido comn que se instal como tradicin acadmica a mediados de la dcada de los sesenta y que persiste como un argumentum ad verecundiam. Como dira Schopenhauer, una dialctica erstica en la cual en vez de razones se usan autoridades elegidas a la medida de los conocimientos del adversario. Y lo hacemos en dos sentidos fundamentales: en primer lugar valoramos en s mismos los textos de Nietzsche de su etapa juvenil y media, entre 1862 y 1872, tanto los finalizados y publicados como sus manuscritos pstumos. En segundo lugar abordamos el pensamiento de Nietzsche como el de un pensador totus politicus, dialctico-poltico.

ltima paradoja, aparente apora sealada por NGV: Nietzsche es en todos los sentidos ms radical y ms inmediatamente poltico que el propio Marx. Nada escapa al conflicto histrico y bimilenario entre Seores y Siervos, ni el Arte, ni la Filosofa, ni siquiera la Ciencia o la Lgica. Con ello, concluye NGV su prefacio, no hacemos otra cosa que seguir el propio espritu de la filosofa de Nietzsche ad litteram.

Ver con detalle la cuidada y deslumbrante argumentacin del autor exige adentrarse en un libro que merece la atencin de toda persona interesada en la filosofa, en la poltica y en la historia. Es decir, de todo ciudadano, de toda ciudadana.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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