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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-05-2010

Espaa
El ajuste no es el camino

VV.AA.
Rebelin


Para cualquier persona con un mnimo de sensibilidad social, el dato ms preocupante de la actual situacin econmica es el nmero de personas sin trabajo (ms de 150.000 en Euskal Herria, ms de 4 millones en el Estado). Ante un problema de ese calibre, adems de impulsar la creacin de empleo, sera razonable plantearse la reduccin radical del tiempo de trabajo con mantenimiento del salario, un adelanto de la edad de jubilacin o potenciar medidas como el contrato de relevo. Sin embargo, el Gobierno del PSOE parece empeado en remar en direccin contraria. El Tijeretazo de Zapatero y la amenaza de Reforma Laboral son su ms clara expresin.

Al Gobierno no le import gastar un 14% del PIB para ayudar a la Banca (ms que EE.UU. que slo dedic un 5%), pero ha sido mucho ms recatado a la hora de invertir en infraestructuras y especialmente en servicios pblicos y servicios sociales. Sin embargo, a la hora de buscar un equilibrio presupuestario no se ha dirigido hacia los beneficios millonarios de la Banca, sino que sus medidas deterioran an ms las condiciones de vida de las personas trabajadoras y jubiladas.

Este Gobierno permite que el 22% de la economa del Estado espaol siga estando sumergida, sin pagar impuestos, ni cotizar en ninguna parte. Obliga a las personas inmigrantes a vivir un mnimo de 3 aos sin poder tener un contrato de trabajo y cotizar a la seguridad social. Del mismo modo, permite que las mujeres cobren (y coticen) un 26% menos que los hombres por el mismo trabajo, aprueba reconversiones encubiertas para las grandes corporaciones mediante jubilaciones anticipadas, usa dinero pblico para pagar fondos de pensiones privados para los empleados pblicos gestionados por los grandes bancos, y ahora quiere equilibrar las cuentas de la Seguridad Social limitando el contrato de relevo y congelando las pensiones.

El Gobierno del estado y los gobiernos forales de Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa han reducido en los ltimos aos de 11 a 13 puntos los tipos ms elevados el IRPF, reducido el Impuesto sobre Sociedades, establecido una tributacin mucho ms baja para las rentas del capital en relacin con las del trabajo, suprimido tanto el Impuesto de Patrimonio de los ms ricos como el Impuesto de Sucesiones y tolerado el fraude fiscal. Ahora pretenden equilibrar el presupuesto suprimiendo puestos de trabajo, recortando los salarios en el sector pblico o subiendo los impuestos indirectos, con los que quien ms paga es la gente trabajadora cada vez que consume productos bsicos.

Este Gobierno, que gan apoyos por salir de la guerra de Irak, acaba de mandar guardias civiles a aqul pas, mientras sigue manteniendo tropas en Afganistn, con alto coste econmico y de vidas humanas.

Los mismos gobiernos que han escatimado todo lo que han podido al transporte por ferrocarril, despilfarran el dinero poniendo lneas de alta velocidad a diestro y siniestro.

PSOE y PSE han llegado al gobierno reclamando el voto de las personas trabajadoras y estn gobernando al dictado de los banqueros y los especuladores financieros. Quienes reclamaron el voto de las personas de izquierdas ante el miedo a un gobierno de derechas, estn aplicando las mismas recetas que los gobiernos ms conservadores, siguiendo al pie de la letra los dictados de unas instituciones europeas e internacionales cuya principal funcin es defender los intereses del capitalismo, por encima de las personas, de los pueblos, e incluso del propio planeta.

Los firmantes de este artculo proclamamos que las medidas que estn tomando los gobiernos no son las nicas que se pueden tomar, que otra forma de afrontar la crisis es posible, empezando por una reforma fiscal para que paguen los ricos. Apoyamos una Tasa Tobin sobre los movimientos de capitales, que incluso juegan a hacer tambalear gobiernos y estados, con tal de incrementar sus beneficios. Y planteamos seriamente que no habr una democracia real mientras la banca y las entidades financieras no estn bajo el control de la sociedad.

La ofensiva neoliberal no hace ms que aumentar el paro y quiere aumentar an ms las horas y los aos de trabajo asalariado de los que todava lo tienen. Para romper con esta lgica irracional, hace falta imponer una reduccin drstica de la jornada laboral sin prdida de salario, trabajar menos, facilitar el reparto de todo tipo de trabajo (incluyendo, por tanto, los tradicionalmente invisibles o no pagados, como los realizados en el mbito domstico, familiar o de cuidado) cambiar la sociedad y vivir mejor (sin el estrs de quien no da abasto en el trabajo, las depresiones de los desempleados y la angustia y la ansiedad de [email protected] [email protected]).

Hace falta impulsar ms que nunca los servicios pblicos de atencin a la dependencia, porque si no, el cuidado de nios, ancianos y discapacitados va a seguir siendo una carga sobre todo para las mujeres, dificultando su acceso al mercado laboral y fomentando su vuelta a casa con la pata quebrada, tendencia potenciada por la crisis econmica. Si no se impulsa el servicio pblico de educacin, difcilmente podr cumplir su funcin de compensacin de las diferencias sociales, con lo que las clases trabajadoras afectadas por la crisis vern perpetuada su situacin.

Hay que iniciar una reconversin ecolgica de la economa y crear una nueva cultura de la sostenibilidad mediante polticas que paren la destruccin ambiental e introducir criterios ecosocialistas en las grandes decisiones econmicas, combatiendo la espiral productivista del consumismo capitalista y la crisis ecolgica actual, que conduce a una verdadera crisis de civilizacin y amenaza la supervivencia del conjunto de la biosfera y genera una enorme injusticia social.

Hay que dar a la construccin europea un carcter social, donde las personas y los pueblos sean la prioridad y las instituciones polticas controlen a las financieras. La UE no puede seguir aplicando las viejas recetas del FMI que ya llevaron al desastre a Latinoamrica.

Lgicamente, las formas de afrontar la crisis que proponemos no van a venir por s mismas. Los que realmente gobiernan esta sociedad, los banqueros y los poderosos no van a dejarse convencer de que las cosas tienen que cambiar. Para ello es necesario movilizarse y hacerlo de forma unitaria y radical. No bastan movilizaciones puntuales, ms o menos protocolarias, la movilizacin tiene que ser continuada, hasta conseguir frenar los planes de Gobiernos y patronal e imponer una salida diferente a la crisis.

Tampoco basta con que cada sindicato se movilice por su cuenta, activando a una parte de su militancia. La gravedad de la situacin requiere que se movilice la mayora de las personas trabajadoras, pero para que eso sea posible las convocatorias deben de ser unitarias.

La derecha, la banca y la patronal mantienen una dinmica de presin constante sobre los Gobiernos. Es hora de que quien presione sea la gente trabajadora.

Los abajo firmantes:

Lidia Rekagorri (Antikapitalistak)

Marcelino Fraile (Antikapitalistak)

Mikel Zurbano (Aralar)

Josu Murgia (Aralar)

Josu Bilbao (Ezker Gogoa)

Alvaro Marcos (Ezker Gogoa)

Xabier Soto (Alternatiba)

Jorge Segoviano (Alternatiba)

Joxe Iriarte, Bikila (Gorripidea ildoa-Zutik)

Igor Moreno (Gorripidea ildoa-Zutik)



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