Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-05-2010

Pax Americana y la Crisis Europea: Una Lectura Geopoltica

Omar Jos Hassaan Farias
Rebelin


El 12 de mayo de 2010, me encontr con un artculo -Adis a Europa como una Gran Potencia- sobre la crisis econmica europea, escrito por el estadounidense Richard Haass1. El autor es el actual Presidente del Consejo de Relaciones Exteriores, una de las organizaciones privadas ms poderosas de los EEUU por su influencia en la poltica exterior de ese pas, y a la vez fue el director de planificacin de polticas para el departamento de estado de los EEUU (cancillera), durante la administracin del Presidente George Walker Bush. A continuacin, le presento ciertos extractos del artculo (traduccin propia), con la finalidad de darle una lectura precisa, conceptual, pero sobre todo geopoltica, no solo de los argumentos presentados sino de las races epistemolgicas de ciertos aspectos del pensamiento estadounidense en materia de poltica exterior.

La prdida de influencia de Europa en la escena internacional, a su vez, se puede atribuir al fracaso de la misma. El proyecto europeo se est colapsando. Grecia es el problema ms acentuado, un problema creado por su propia tendencia a derrochar, combinada con un liderazgo Europeo dbil que permiti que la misma viva ms all de sus capacidades, violando de esta manera los principios fundamentales del Euro.

Ya existen seales que la crisis se est expandiendo a otros pases, que al vivir igualmente mas all de sus capacidades, ahora sufren de bancarrota pero no pueden hacer mucho a raz de sus polticas domesticas y su membreca en el Euro. Esta semana se present el paquete de rescate de 750 Billones, que debera ayudar por el momento, pero no podr solventar el problema de insolvencia que es el ncleo de la propia crisis. La recuperacin europea ser anmico en trminos absolutos como igualmente en trminos relativos.

Antes de esta crisis econmica, Europa ya estaba debilitada por una crisis poltica. Muchos europeos estaban preocupados por revisar las instituciones europeas, pero los varios rechazos al tratado de Lisboa demostraron claramente que una Europa unida ya no era el anhelo principal de los europeos.

El desprendimiento europeo igualmente se manifiesta militarmente. Pocos estados europeos estn dispuestos a dedicar 2% de sus presupuestos en defensa, y lo poco que gastan no tiene sentido. Las polticas nacionales y la economa dictan los gastos en asuntos de defensa, por lo cual se genera mucho de lo que no es relevante y poco de lo que es necesario.

Afganistn es un ejemplo del caso en cuestin. En varios casos el rol militar de la Unin Europea es severamente limitado por burocratismo, ausencia de equipamiento militar y presencia militar sin definiciones claras. La cultura poltica europea ha evolucionado de tal manera que hace ms difcil enviar tropas al exterior que estn dispuestas a pagar el precio en sangre; el ministro de la defensa estadounidense se refiere a este problema como la desmilitarizacin de Europa en donde grandes sectores de la sociedad europea rechazan el uso de la fuerzas militares y los riesgos que acompaan a la misma. Todo esto impone limitaciones significativas al rol de la OTAN en el futuro, a raz de que la OTAN solo tiene sentido como una fuerza expedicionaria en un mundo inestable, no como un ejrcito permanente en un continente estable.

La combinacin de las fallas econmicas estructurales, el provincialismo poltico europeo y los lmites en el tema de la defensa acelerarn el desprendimiento transatlntico. Una Europa dbil poseer una voz y un rol pequeo. La OTAN ya no ser el socio automtico de la poltica exterior estadounidense. En vez, los EEUU formar una coalicin de voluntad (alianza de los que estn dispuestos) para tratar desafos particulares. Aunque en ciertas instancias puede aliarse con pases europeos, ya los EEUU raramente buscar socios en la Unin Europea o la OTAN. Hasta antes que empiece, el momento de Europa como una gran potencia en el siglo XXI ya se acab.

Al ver superficialmente el artculo de uno de los individuos que forj-y seguro sigue forjando-la poltica exterior estadounidense, podemos ver a primera vista ciertos patrones que surgen del discurso, ciertas concepciones de la vida o para ser un poco prusiano, una Weltanschauung particular que pretende declarar lo que debe ser la poltica exterior y econmica de una potencia, y lo que se considera el ejercicio del poder. Del artculo mencionado surgen las siguientes ideas, todas tpicas del pensamiento del establishment estadounidense, a saber:

Ms all de analizar los problemas del continente europeo, podemos ver en este artculo el pensamiento de los intelectuales orgnicos de la hegemona estadounidense y las consecuencias para los pases, europeos o de otra regin del mundo, que desean entrar en alianzas con la potencia del Norte. Las ideas que se pueden detectar en el artculo de Haass no son nicas ni representan conceptos aislados para la poltica estadounidense, sino el ncleo principal de la visin y el comportamiento de este pas, por lo cual se justifica un anlisis riguroso y crtico del mismo. En principio, presentaremos una diseccin modesta del pensamiento estadunidense en materia de poltica exterior y el poder en el mbito internacional.

El discurso econmico del artculo obviamente toma sus races en el pensamiento de los monetaristas neoclsicos del siglo XX, empezando con las ideas de Hayek y Mises, pero particularmente el evangelio monetarista de Friedman, Greenspan y Volcker, entre otros. Todos los males de la economa se pueden atribuir al rol del estado en la misma y la intervencin en los mecanismos sagrados del mercado. Para Haass, como para muchos del establishment estadounidense, la crisis europea se atribuye al inmenso gasto pblico en asuntos fuera de las supuestas responsabilidades del estado, como el gasto social, particularmente el gasto en pensiones, gasto laboral, o lo que desde hace dcadas se denomina el estado de bienestar que se aplic rigurosamente en Europa, como tambin en los Estados Unidos, luego del debacle de las polticas neoclsicas conocido como el crack de 1929 y la Gran Depresin de la dcada de los treinta del siglo XX. Estos comentarios surgen del debate antiguo entre los monetaristas neoclsicos y sus rivales keynesianos, quienes consideraron que las polticas de bienestar social aplicadas en las reformas del Presidente estadunidense Franklin D. Roosevelt (New Deal), durante la Gran Depresin, fueron (y siguen siendo) necesarias para poder mantener la tasa de ganancias (relacin entre el plusvalor obtenido y el capital invertido) en las economas capitalistas luego del colapso de 1929, y para poder reducir los conflictos de clases que surgen naturalmente del proceso contradictorio de acumulacin de capital en manos privadas. El debate, luego del triunfo Keynesiano en los Estados Unidos y Europa, surgi una vez ms con intelectuales como Milton Friedman, Anna Schwartz y Alan Greenspan (armados con una nueva interpretacin de la curva de Phillips que transform la economa mundial), y polticos como Margaret Thatcher, Ronald Reagan, Brian Mulroney, y Augusto Pinochet. Las economas occidentales descartaron parcialmente las polticas keynesianas a favor del monetarismo neoclsico, pero por razones electorales no pudieron erradicar completamente las polticas de bienestar social, aterrorizados de las consecuencias sociales que se pueden generar a raz de cambios tan drsticos para la estructura social de sus pases.

Aqu vemos como Haass considera el triunfo del discurso neoclsico sobre las pretensiones europeas de mantener el gasto social. Para el analista estadounidense, no existen causas estructurales para la crisis europea, no se puede detectar fallas o contradicciones en la misma, solo que la crisis es producto de no dejar la economa en las manos invisibles del mercado. La responsabilidad de provisin en materia de seguros, servicios mdicos, educacin, remuneracin digna para el sector laboral u otros gastos es del propio sector privado, quienes se ajustan naturalmente a las leyes bsicas de suministro y demanda. El estado no posee rol en las mismas, por lo cual las fallas de la economa europea son las fallas del intervencionismo estatal y el gasto irresponsable en asuntos que no son del mbito pblico.

Es por eso, a juicio del autor estadounidense, que Grecia, Espaa, y Portugal sufren, y pronto igualmente sufrir Alemania, Francia y las otras potencias europeas. Viven ms all de sus capacidades al ofrecer expectativas de calidad de vida totalmente innecesarias para sus ciudadanos. Como consecuencia de este pensamiento, que es idntico al de los gurs del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, vemos como se aplica las polticas de austeridad en Grecia a cambio del paquete de casi un trilln de dlares. Las medidas incluyen, como siempre han incluido cuando se aplican las mismas, un incremento en los impuestos acompaado en reducciones severas en las pensiones, salarios y bonos del sector pblico, despidos masivos, junto a repercusiones ms severas en el sector privado.

Para Haass, la debilidad econmica de Europa se encuentra en sus polticas sociales, y la crisis se presenta como una oportunidad excelente para introducir reformas que ajusten el rol del estado en la economa, es decir, que saque al estado de lo que debe ser el mbito del mercado. Con la terapia de shock, se puede empezar a desmantelar el estado de bienestar social europeo. La metodologa de aplicacin, lo que los conservadores como Haass nunca sealan, ser idntica a la aplicada por los dedicados estudiantes del neoliberalismo latinoamericano, entre ellos Augusto Pinochet, la Junta Militar argentina, Carlos Menem, Carlos Andrs Prez, Carlos Salina y Alberto Fujimori, entre otros. Ya vemos los disturbios en Grecia, pronto en otros pases europeos, y nunca veremos artculos escritos por representantes del consenso de Washington que resalten como dichas reformas son meramente un ejercicio de transferencia de costos, desde los dueos de los medios de produccin y sus aliados polticos e intelectuales, hacia las clases subalternas que producen la plusvala en las economas capitalistas. En realidad, y el anlisis estadounidense tradicional es incapaz de acertar esta realidad, la falla econmica de Europa es el modelo propio, y no meramente ciertas distorsiones en el funcionamiento del mercado.

La debilidad poltica, a criterio del analista estadounidense, es en realidad la debilidad de un sistema democrtico que posee ciertos criterios sociales que an no han sido totalmente erradicados luego de la ofensiva neoclsica en Europa. El modelo ideal para estas reformas monetaristas pudiera ser las dictaduras latinoamericanas que impusieron las recetas neoclsicas, y luego soltaron los perros de guerra a las calles para derrocar el comunismo o cualquier otro enemigo de la supuesta paz y tranquilidad nacional, paz que fue destruida por las mismas polticas que ellos implementaron en primer lugar. En Europa, an tienen elecciones en las cuales hijos analfabetas de ex presidentes no pueden ganar con la facilidad en la cual gan el Presidente George Walker Bush. Es esto, especficamente, la debilidad poltica de Europa para los analistas estadunidenses. Hasta la propia Angela Merkel, quien representa lo ms tradicional en la poltica conservadora europea, se encontr obligada a descartar ciertos rumores de austeridad en la cultura, las investigaciones cientficas y la atencin a la niez. Es necesario hacer dichas declaraciones, si la Seora Merkel desea que su partido conservador gane las prximas elecciones. Esta realidad del sistema seudo-democrtico es lo que Haass considera debilidad poltica.

El segundo tema principal del anlisis es el tema militar. Haass reclama por los presupuestos reducidos de defensa de los principales miembros de la OTAN, sealando que 2% del presupuesto no solo es poco, sino que se gasta de manera irrelevante. Vamos a evaluar brevemente lo que el gasto militar para Haass debe ser, en trminos de gran potencia:

El presupuesto del departamento de defensa de los EEUU para el ao fiscal 2010 constituye el 19% del gasto federal global y 28% de los ingresos en impuestos y otros ingresos similares. De acuerdo a la Oficina de Presupuesto del Congreso, el gasto en defensa ha incrementado por un promedio de 9% anual del ao fiscal 2000 al 2009. Sumando varios gastos en materia de defensa que quedan por fuera de las consideraciones del presupuesto formal del departamento de defensa, los gastos militares para el ao fiscal 2010 ascienden a 1.03 trillones de dlares, argumento que va en contra de los principios de reducir el tamao del estado de acuerdo al evangelio monetarista (creo que el evangelio de San Friedman no aplica al gasto blico). En trminos comparativos, el presupuesto de defensa de los EEUU es casi equivalente al presupuesto de defensa de todos los pases del mundo combinados, y supera el presupuesto militar de la Repblica Popular de la China por lo menos nueve veces ms. En febrero de 2009, el congresista estadunidense Barney Frank solicit una reduccin en el presupuesto de defensa de su pas, argumentado lo siguiente:

La matemtica es convincente: si no aplicamos reducciones (en el presupuesto de defensa) equivalentes al 25% del presupuesto actual, ser imposible seguir financiando un nivel adecuado de gastos domsticos. El bienestar de los estadounidenses est ms amenazado por una propuesta de reduccin en gasto medico, seguridad social y otras reas del gasto domestico, que por la suspensin de sistemas de guerra que no poseen justificacin de cualquier amenaza extranjera que podemos enfrentar.

Claro, los acontecimientos de la primera dcada del siglo XXI explican las razones por la cual no solo el presupuesto de los EEUU obtiene las dimensiones legendarias que posee actualmente, sino el deseo de este pas que sus aliados igualmente incrementen significativamente sus presupuestos militares. Las aventuras de los EEUU en Afganistn e Irak son suficientes para rogar ayuda a los aliados tradicionales en la OTAN y los aliados de la llamada coalicin de los que estn dispuestos (coalition of the willing). Pero los EEUU nunca ha disfrutado de un sentido adecuado de la historia, y siempre exhibe una tendencia de repetir los errores ya cometidos por otras potencias en el pasado. Los analistas siempre se refieren a la falla de los EEUU de aprender de las aventuras militares del Imperio Britnico o la Unin Sovitica en Afganistn, pero aqu creo que otro ejemplo es ms adecuado. Al comienzo de la Primera Guerra Mundial, el entusiasmo por una victoria rpida contra sus contrincantes era el sentimiento en comn entre los aliados y las potencias centrales. Todos estaban convencidos de la debilidad del campo opuesto, seguros de una victoria rpida y sencilla con pocas bajas, de solo pocos meses (back home by Christmas regresando a casa para las navidades, era el lema de los lderes europeos de esa instancia) y con efectos insignificantes al aparato productivo de sus pases. Esta guerra rpida y sencilla dur cuatro aos, con prdidas globales que superan los 185 billones de dlares (cantidad que se debe considerar en relacin a la economa global de 1918 y no la actual), arrojando ms de 37 millones de muertos y heridos. Tan apurado como el Kaiser Wilhelm II en 1914, el ciudadano Presidente de los EEUU, George Walker Bush, declar victoria en su invasin a Irak sobre el portaviones USS Abraham Lincoln en mayo del 2003, das antes que comience la sangrienta guerra de insurgencia (o guerra civil) en este pas rabe, la misma guerra que dos das antes que se publique el artculo de Haass (10 de mayo de 2010), arroj mas de 110 muertos en un solo da en varias partes de la liberada Mesopotamia. Peor hablar de la calamidad en Afganistn, pues creo que las imgenes revelan ms que cualquier discurso de los lderes militares y polticos de los EEUU pueda.

Gasten ms, enven ms hombres, mas armas, asuman ms responsabilidades, comparten mas (claro, bajo nuestro mando) fueron los gritos de guerra de los EEUU a sus aliados europeos, y el resentimiento de Haass es notable cuando considera que la cultura poltica europea ha evolucionado de tal manera que hace ms difcil enviar tropas al exterior que estn dispuestas a pagar el precio en sangre. Haass lamenta la falta de deseos sangrientos y entusiasmos de guerra por parte de los europeo, instintos bsicos que son naturales para ciertos sectores de la sociedad estadounidense, como las autoridades militares de ese pas que custodiaban la crcel iraqu de Abu Gharib, en donde la degradacin humana, el sadismo homoertico y la depravacin no necesitaron ordenes formales, sino que se ejecutaron entusiasmadamente por manera de instintos y deseos. Quizs Haass no comprende que la falta de entusiasmo por parte de los europeos al lanzarse en aventuras militares refleja la memoria colectiva de los mismos que an se encuentra marcada por las devastaciones que sufrieron a raz de dos guerras mundiales y varios conflictos menores (la Guerra de los Balcanes, por ejemplo), y la miseria colectiva que es la reconstruccin luego de una Guerra. El freno que aplican los europeos, lo que Haass denomina, con cierto tono despectivo, como la cultura poltica europea, precisamente busca evadir ciertas aventuras militares e imperiales que declaran victoria antes de contar los 4.379 muertos y 31.693 heridos (solo estadounidenses) que se han generado en el conflicto iraqu (un conflicto altamente asimtrico) hasta febrero de 2010, por no decir nada de la quimera del leviatn que es la guerra en Afganistn.

Pero podemos ver mas all de los deseos de apoyo militar para los EEUU por parte de sus aliados europeos. A juicio de Haass, Europa se puede considerar una potencia solo cuando est dispuesta a servir los objetivos geopolticos de los EEUU, si fallan en dicho servicio, la alianza ya es innecesaria, descartada con argumentos que consideran a la OTAN como una fuerza expedicionaria en un mundo inestable, es decir, la OTAN, o es un instrumento imperial o es nada. El comentario de Haass sobre el destino de las relaciones transatlnticas, y como las mismas estn destinadas a deteriorarse en el periodo pos 9/11 (11 de septiembre de 2001), reflejan los comentarios del ex secretario de defensa Donald Rummsfield, quien dividi a Europa entre la vieja y la nueva, la primera una reliquia del pasado, intil para las aventuras imperiales, y la segunda renovada y lista para el combate colonial al servicio de sus amos estadounidenses. Haass sugiere que la nueva Europa puede ser cualquier aliado en cualquier zona geogrfica que est interesado en formar parte de la coalicin de los dispuestos, como un corolario de la doctrina Rummsfield. Qu poca variedad de pensamiento!

Lo que verdaderamente impulsa los intelectuales conservadores estadounidenses a lamentar el rol europeo en la escena internacional, y a la vez celebrar el malestar que sufre el continente, es la percepcin-ya generalizada aunque nunca oficializada-que las cosas se estn escapando de las manos del Imperio Norteamericano. Ya que hablamos de geopoltica, podemos ver la problemtica del poder estadounidense por zonas geogrficas: Amrica Latina ya es una pesadilla. Surgi a comienzo del siglo XXI un jinete solitario, uno de esos locos revolucionarios que solo crean problemas, en la Venezuela petrolera, nadie le prest atencin al comienzo, esperando que desaparezca tan rpido como apareci. Lamentablemente, el jinete solitario ya no esta tan solo, y en pocos aos derrumb la iniciativa de transformar el NAFTA en un ALCA, luego surgieron pesadillas como Evo Morales, Rafael Correa, Felipe Mujica, Fernando Lugo, la problemtica pareja de los Kirchners en Argentina, el retorno de los Sandinistas (despus de tanto dinero estadounidense que se gast para crear los Contra) y finalmente, hasta Brasil cay en las manos de una izquierda laborista que no coopera con los proyectos norteamericanos. Quin puede imaginarse que instalar unas cuantas bases militares en su patio trasero (Colombia) pueda generar tanta polmica y resistencia? Asunto indito en la historia estadounidense, y que nunca hubiera pasado en la hermosa dcada perdida de los ochenta del siglo pasado. Hasta los golpes de estados tradicionales que se ejecutaban con tanto xito antes, ahora quedan desprestigiados y aislados, como la pobre Honduras pos-Zelaya.

En la Europa oriental, el proyecto de expansin de la OTAN qued tan muerto como el ALCA en Amrica Latina. Con xitos iniciales como la victoria naranjada en Ucrania, el proyecto de escudo de misiles en Polonia y radares en la Republica Checa, la alianza militar con Georgia, y las excelentes relaciones con Kirguistn (en donde se encuentra la base area Mannas que suministra al ejrcito estadounidense en Afganistn), la situacin actual no es lo que esperaba el gigante del Norte. La Ucrania de Viktor Yushchenko (2005 2010), arquitecto principal de la Revolucin Naranja, regres a ser la Ucrania de Viktor Yanukovych en el 2010, principal aliado de Mosc, quien cometi recientemente el inslito crimen de extender el contrato de alquiler ruso de la base naval en el puerto de la ciudad de Sevastopol en el Mar Negro por 25 aos ms, dndole a la armada rusa acceso estratgico a todo el Mar Negro, particularmente el estrecho de los Dardanelos.

El proyecto de escudo de misiles ya fue eliminado por la administracin del Presidente Barack Obama, no necesariamente por el inters de mantener buenas relaciones con Rusia, sino por no poder imponer el proyecto de estrangular a Rusia. El establishment del Pentgono se qued decepcionado al ver sus sueos de someter a Rusia, cuando se anunci la suspensin del proyecto, pero ofreci pocos argumentos concretos en apoyo a la iniciativa mencionada. En realidad, la suspensin del proyecto de escudo (diseado especficamente para envolver a Rusia) fue producto de otra aventura norteamericana en donde le sali el tiro por la culata. La Guerra de Osetia del Sur de 2008 empez como una estrategia estadounidense para impedir el resurgimiento del poder ruso en las zonas tradicionales de influencia de la antigua Unin Sovitica. Mijel Saakashvili, Presidente de Georgia desde el 2004, tom una postura anti-rusa desde su llegada al poder. Con el apoyo directo de los EEUU, Saakashvili redujo substancialmente el gasto pblico en el mbito social, pero aument el presupuesto militar drsticamente, aadiendo 45.000 personales a las fuerzas armadas de su pas, de los cuales 12.000 fueron entrenados por los EEUU. Igualmente, el aliado fiel de los estadounidenses, los israels, contribuyeron al entrenamiento del ejrcito de Georgia y les vendieron sistemas blicos como sus famosas bombas de racimo-utilizada generosamente contra objetivos civiles en el Sur del Lbano (2006) y la franja de Gaza (2008-2009)-y el sistema de defensa areo Spyder-SR. En agosto de 2008, el Presidente georgiano orden a su ejrcito a recuperar el control del enclave osetio, independiente de facto desde 1992, pero calificado por Georgia como rebelde y perteneciente de jure a su territorio.

Los resultados de la guerra impulsada por los EEUU fueron catastrficos. Rusia respondi agresivamente, desplegando tropas en el Sur de Ossetia, la batalla de Tskhinvali culmin con una victoria rusa contundente, la armada rusa captur grandes partes de la costa Georgiana, mientras que las fuerzas rusas y abkhazias abrieron una segunda frente en el valle de Kodori, penetrando territorio georgiano propio y ocupando las ciudades georgianas de Poti, Gori, Senaki y Zugdidi. En cinco das, las fuerzas armadas georgianas fueron derrotadas militarmente por los rusos. Un artculo publicado en el New York Times, el 3 de septiembre de 2008, argument que el ejrcito georgiano huy de los avances del ejrcito ruso, dejando por detrs a los civiles georgianos, sus aviones no participaron en el conflicto luego de las primeras horas, su armada fue hundida en sus propios puertos, mientras que sus botes de patrulla fueron arrastrados por camiones del ejrcito ruso.

El inters estadunidense en Georgia no fue meramente geopoltico. Les interesaba establecer a Georgia como un conducto energtico alternativo, con una tubera de petrleo sobre la regin del mar caspio que busca evadir territorio ruso o iran. Pero la guerra de agosto de 2008 destruy mucho de los planes estadounidenses, no solo en Georgia sino en la regin, con una serie de avances polticos y estratgicos para Rusia en Europa oriental. Otro debacle en la regin para los EEUU fue el derrocamiento del Presidente Kurmanbek Bakiyev en Kirguistn en abril de 2010, a raz de una serie de disturbios civiles que se suscitaron en varias ciudades de este pas. La principal causa de las protestas fue el descontento popular con el presidente Bakiyev al frente de la situacin econmica y las libertades democrticas. Los manifestantes tomaron el control del gobierno en la ciudad de Talas, y luego de enfrentarse con la polica tomaron el control de la capital Bishkek. Bakiyev huy del pas, y la oposicin form un gobierno provisional liderado por Roza Otunbayeva, quien posee nexos estrechos con el partido Rusia Unida, de Dimitry Medvedev, y Vladimir Putin, el arquitecto de la nueva Rusia. La primera llamada internacional que realiz Otunbayeva al asumir la Presidencia fue a Putin, quien prometi asistencia econmica inmediata para Kirguistn, y el primer viaje al exterior de su segundo en el mando, Primer Ministro Almazbek Atambayev, fue a Mosc (14 de abril de 2010). La presencia estadounidense en la base militar de Mannas es precaria, por no decir problemtica. Dicha base (la nica base estadounidense en Asia central) es de importancia estratgica para los esfuerzos militares de los EEUU en Afganistn, a raz de la campaa exitosa de los Talibanes de interrumpir las lneas de suministro al ejrcito estadounidense. Ahora existe la posibilidad de que la base cierre, y el Kremlin se reserva el derecho de tener la palabra decisiva en el asunto.

La regin en la cual los EEUU tiene las dificultades geopolticas ms grandes es, naturalmente, el Medio Oriente. Es imprctico evaluar la totalidad de esta regin en el breve espacio de este documento, pero si es preciso mencionar por lo menos un ejemplo que refleja el declive del podero estadounidense en la escena internacional. Poniendo a un lado los desastres de Irak y Afganistn, que ya han sido analizados hasta la medula, podemos fijarnos en un aspecto que, aunque sea sutil, posee inmensas repercusiones en el sistema internacional.

Recientemente, nos hemos encontrado con una imagen atpica en la poltica global: el Primer Ministro Turco, Recep Tayeb Erdogan, el Presidente Brasileo Luiz Inacio Lula da Silva, y el Presidente Irani Mahmoud Ahamdinejad, firmando un acuerdo nuclear. El acuerdo es semejante al sugerido por las Naciones Unidas, en el cual se estipula canjear en el extranjero parte del uranio iran levemente enriquecido a cambio del combustible que Tehern requiere para desarrollar su programa nuclear. El acuerdo original de la ONU estipulaba que los pases receptores sean los mismos occidentales, como Francia, que no goza de la confianza de Tehern. Ahora, con el nuevo acuerdo, el pas que recibir el uranio enriquecido ser Turqua, pas que mantiene excelentes relaciones con Tehern, y que a la vez es miembro de la OTAN. El pacto prev el envo a Turqua por Irn de 1.200 kilos de su uranio dbilmente enriquecido (3,5%), donde ser cambiado en el plazo mximo de un ao por 120 kilos de combustible al 20%. El acuerdo fue impulsado por la diplomacia de los no-alineados, en donde podemos ver como el Presidente Lula, junto a Erdogan, impusieron una solucin pacifica a un problema que los pases occidentales no desean ver culminar sino con la sumisin de Irn, por va de las sanciones o por va de la guerra. El Presidente brasileo declar, luego de firmar el acuerdo, que mis expectativas son que despus de esta declaracin las sanciones (contra Irn) no sern necesarias. El mensaje que enva este acuerdo es claro: los pases emergentes tienen una voz y debe ser considerada. Para Irn es tambin una demostracin de que no est aislado. Igualmente, coloca en una difcil situacin a EEUU y a sus aliados, ya que si no lo acepta podra perder el apoyo de otros estados como Rusia y la China. Quin pueda imaginarse que pases como Brasil y Turqua, el segundo miembro de la OTAN, tomen una iniciativa tan audaz como la sealada, neutralizando de esta manera los planes de las supuestas grandes potencias?

El anlisis que sometemos a su consideracin busca en primer lugar una deconstruccin, casi al estilo posestructuralista de Jacques Derrida (aunque el mtodo se aplica generalmente para el anlisis literario) del pensamiento tradicional del establishment estadounidense, y cmo dicho pensamiento influye en las polticas globales de ese pas. Pero profundizando nuestra visin, podemos ver como la realidad internacional y su nueva dinmica impone a su vez inmensas restricciones para la visin y accin de la poltica exterior de la potencia del Norte. Los intelectuales de la hegemona estadounidense deben percatar que de la misma manera que la Pax Romana sufri su declive, y luego la Pax Britannica, ahora lo vive la Pax Americana. El sistema internacional exhibe el surgimiento de varios polos de poder, en donde poco a poco podemos ver cmo surge el llamado sistema multi-polar, y esos polos de poder no estn necesariamente dispuestos a proclamar automticamente a los EEUU como el rbitro de facto del sistema internacional. La historia nos ensea como el declive de los grandes imperios inicia con una incapacidad por parte del poder hegemnico de ajustar sus discursos y acciones a los cambios dinmicos en el sistema de poder global (o regional en el caso de una hegemona regional), asunto que podemos ver de manera axiomtica entre la realidad internacional por un lado y los discursos de los intelectuales de la Pax Americana por el otro lado. La evaluacin de Haass sobre la crisis europea refleja la incapacidad de la elite poltica de los EEUU de producir anlisis profundo, neutral y productivo, reducindose a meras esperanzas de cooperacin y obediencia por parte de todos los actores internacionales, y patticos Schadenfreude (palabra del alemn que designa el sentimiento de alegra creado por el sufrimiento o la infelicidad del otro) por las desgracias europeas, jubilosos por el sufrimiento que causa dicha crisis, pues ese es el precio que ahora pagan por ser psimos aliados de las ambiciones imperiales de los EEUU.

La crisis europea es un reflejo de la propia crisis estadounidense, pues Haass escribe como si fuera que su pas se encuentra en condiciones ideales, y la crisis de los EEUU no es solo una crisis econmica, sino poltica, al nivel domestico pero igualmente al nivel internacional. Ambas crisis, y la visin de ciertos crculos del establishment estadounidense, constituyen una excelente leccin para los pases que desean emular el modelo del Norte, o entrar en alianzas estratgicas de largo plazo con el mismo. El modelo econmico no es compatible, a largo plazo, con las expectativas de los sistemas democrticos que otorgan legitimidad a cambio de bienestar social. El modelo guerrerista, a su vez, no solo arruina el poder imperial, sino que garantiza calamidades para los aliados subordinados, como es evidente en las consecuencias de las guerras en Iraq y Afganistn para el Reino Unido y el Partido Laboral de Anthony Blair y Gordon Brown. La leccin es simple: S el barco se hunde, no es necesario agarrarse del mismo simplemente por ser grande.

Nota:

1 http://www.ft.com/cms/s/0/ab995e96-5dfa-11df-8153-00144feab49a.html

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter