Portada :: Espaa :: Laboral y sindical (luchas locales, frentes globales)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-05-2010

Un mensaje claro a los trabajadores del sector privado
Funcionarios en la picota

Jose Arturo Val del Olmo
Rebelin


La decisin del gobierno de reducir por decreto los salarios de los empleados pblicos es, como dice el Banco de Espaa: un mensaje claro a los trabajadores del sector privado . Durante tres dcadas se ha desprestigiado lo pblico como sinnimo de ineficiencia, despilfarro y corrupcin. Desde la derecha y desde la izquierda se ha defendido lo privado como alternativa; privatizando sectores estratgicos y de inters social o subcontratando servicios pblicos.

La crisis desvela ahora la estafa. Justamente el corazn del capitalismo, el sector financiero, resulta ser el mas ineficiente y corrompido. Y el drama es que, a pesar de obtener beneficios multimillonarios, han conseguido dinero que es de todos como premio a su incompetencia, y exigen ahora intereses de usura a los mismos Estados a los que esquilmaron.

Detrs del trmino funcionario hay ms de tres millones de personas que sostienen la sanidad, la educacin, la justicia o los servicios sociales. Uno de cada tres son temporales o interinos y dos de cada tres tienen un salario neto de mil doscientos euros.

Habr quien piense que tener un empleo estable es un privilegio y no un derecho, pero, en el caso de los trabajadores pblicos es una conquista histrica, condicin de imparcialidad ante el poder poltico. Los empleados pblicos han sufrido tres congelaciones salariales, muchas ausencias no se cubren, el trabajo est mal repartido, el Estatuto del Empleado Pblico se aprob tarde y no se desarrolla, hay discriminacin legal con otros colectivos, en desempleo o jubilacin, y diferencias abismales segn el lugar donde se trabaja. Si queremos unos servicios pblicos de calidad hacen falta empleados pblicos con condiciones de trabajo dignas.

Pero, adems, se equivoca el que piensa que somos los empleados pblicos los responsables de los trmites interminables, esperas y paseos de ventanilla en ventanilla. La calidad del servicio depende en buena parte de los presupuestos, y de la profesionalidad de los puestos de alta direccin, porque normalmente detrs de un servicio ineficiente hay un responsable incompetente. Deca Paul Masson , periodista francs, que los funcionarios son como los libros de una biblioteca: los situados en los lugares ms altos son los ms intiles y, a da de hoy, en todas las administraciones proliferan los altos cargos, asesores externos y puestos de libre designacin. El resultado; exceso de burocracia, duplicidad de funciones y redes clientelares que han creado puestos de trabajo fraudulentos .

Y sin embargo, hay una precaria dotacin de personal, en justicia, sanidad, educacin, proteccin social o dependencia. En el Estado Espaol un 9,5% trabaja en el sector pblico frente al 16% de media en Europa(15), y nadie duda de que hacen falta ms inspectores en Hacienda, Trabajo o Salud Laboral, para frenar el sistemtico incumplimiento de las leyes en las empresas, el escndalo de que haya mas de tres millones de empresarios y profesiones liberales que declaran ser mileuristas, o la desmedida circulacin de billetes de 500 euros.

El decretazo del gobierno, recortando salarios, pensiones, inversin pblica y derechos sociales, deprimir ms el consumo y la produccin, y si no damos una respuesta contundente ser la antesala de nuevas medidas que ya se anuncian, como aumento de impuestos, abaratamiento del despido, retraso de la edad de jubilacin, o reduccin del gasto pblico en servicios esenciales como sanidad y educacin.

Como dice el Evangelio No se puede servir a Dios y al dinero y el Gobierno Zapatero ha decidido sacrificar a su propia base social en el altar del capital, bien representado por las derechas gobernantes en Europa. Abre as el camino a un partido popular cuya demagogia slo esconde su intencin de llegar al gobierno para aplicar medidas de ajuste aun ms salvajes.

Las alternativas existen, pero hay que tomar medidas contra los que mas tienen y acabar con la corrupcin. Hay que nacionalizar la gran banca bajo control de los trabajadores, recortar el gasto militar, reducir las subvenciones a la Iglesia y Casa Real, erradicar el fraude fiscal, criminalizar la especulacin financiera, obligar a las empresas a reinvertir sus beneficios, o gravar los grandes patrimonios y fortunas.

Una huelga general convocada en los servicios pblicos slo tiene sentido si se contina con una huelga general de todos los trabajadores, y se coordinan las respuestas en toda Europa, donde estados como Irlanda, Rumania, Grecia, Portugal, Italia o Francia estn aplicando las mismas medidas. Hay que pasar a la ofensiva, por dignidad y por necesidad, porque ni es aceptable que haya cinco millones de parados ni lo son las presiones indecentes de los mismos que han conducido a la actual crisis.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter