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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-05-2010

Entrevista con Daniele Scalea, autor de "El desafo total", un libro sobre los nuevos equilibrios mundiales
El desafo total

Stefano Grazioli
MegaChip

Traducida por S. Segu


Muchos hablan y escriben sobre geopoltica, pocos entienden realmente algo. Daniele Scalea es uno de stos. Joven, 25 aos, licenciado en Ciencias Histricas por la Universidad de Miln, Daniele Scalea, que participa desde hace aos en la redaccin de Eurasia (1), ha debutado con una obra de gran profundidad, demostrando que las orillas del lago Mayor (vive en Cannobio) pueden ser un observatorio privilegiado para comprender y explicar los acontecimientos del mundo que nos rodea. No soy slo yo quien lo afirma, sino tambin el general Fabio Mini, que ha escrito el prembulo del nuevo libro de Daniele (2).El general Mini explica Podemos decir con seguridad que Daniele Scalea ha escrito un tratado de alta geopoltica. Ha descrito el mundo actual tratando de interpretarlo a la luz de las teoras clsicas de la geopoltica, confirmando, por si fuera necesario, su validez metodolgica. Ha tomado como objeto de examen todos los principales actores mundiales, aportando una visin apasionada. No hay nada ms que decir.

Invirtamos la botella y comencemos desde el fondo. Usted concluye su libro diciendo que el nacimiento del Nuevo Mundo, o al menos la reestructuracin geopoltica del antiguo, podra ser extremadamente complicado. Esencialmente, que la transicin de un sistema semiunipolar a uno multipolar podra inducir dolorosas fricciones debidas al hecho de que la potencia hegemnica Estados Unidos opondr resistencia a la prdida de su poder. El desafo total tiene ya tiene ganadores y perdedores?

La tendencia histrica de la posguerra fra va contra Estados Unidos. En los aos 90, la geopoltica mundial experiment un momento unipolar, y todo pareca moverse en la direccin correcta, desde la perspectiva de Washington. Pero ya se estaba incubando lo que vendra despus. La ltima dcada ha visto la aparicin, en los mbitos econmico, estratgico y tambin poltico, de autnticos competidores de la nica superpotencia realmente existente. Me refiero sobre todo a China y Rusia, pero tambin merecen mencionarse India, Brasil y Japn. El sueo del fin de la historia se ha desvanecido. EE.UU. realiz, bajo Bush, un ltimo intento brutal para mantener su supremaca indiscutible: el proyecto de guerra sin fin, que iba a aniquilar como una apisonadora todos sus posibles enemigos y competidores, pero se han estancado en los dos primeros obstculos hallados, a saber, Afganistn e Iraq. El orden mundial actual es semiunipolar, con Estados Unidos todava como primera potencia hegemnica, pero ms por la cautela de sus rivales que por su poder y autoridad. La crisis financiera de 2008 sali de EE.UU. e hizo parcialmente aicos el orden econmico en que descansa en gran parte el podero de Washington. Todo permite suponer que se materializar un retorno a un orden real multipolar, y sta es tambin mi previsin.

Pero... como suele suceder, hay un pero. Uno de los errores ms comunes de nuestro tiempo es percibir las tendencias, como factores fijos e inmutables, cuando en realidad son contingentes. Como sostena Hume, los seres humanos se inclinan a creer en lo que estamos acostumbrados a ver, o sea, a dar carcter absoluto a lo contingente. Pero la reversin de la tendencia es siempre posible. Estados Unidos no ha aceptado, y difcilmente aceptar, el papel de potencia hegemnica en declive. A menos que se produzcan implosiones internas del tipo previsto por Igor Panarin, sern capaces de oponer resistencia; y siguen teniendo muchas flechas en su arco, si no para bloquear al menos frenar la transicin a un mundo multipolar: recordemos, entre los principales, el poderoso instrumento militar (con frecuentes fallos, pero cuya capacidad de proyeccin global no tiene rival), la hegemona del dlar (Henry Liu), la centralidad del sistema financiero, la influencia cultural. Ya sabemos cmo, el siglo pasado, fue impugnado el dominio de las talasocracias anglosajonas por el Reich alemn y despus por la Unin Sovitica, y todos sabemos cmo acab. Mejor no vender la piel del oso las plumas del guila, para ser ms precisos en la alegora zoolgica antes de matarlo. Es cierto, sin embargo, que los EE.UU. de principios del siglo XXI parecen slo una plida copia de la superpotencia del siglo XX: gran parte de su grandeza proviene de la herencia de las generaciones pasadas, y cuando han de defenderla no parecen estar a la altura de su rango sin par.

Vayamos ahora al principio, a hurgar un poco en el pasado. Puedes sintetizar el concepto de ataque al corazn de la Tierra el Heartland, que Estados Unidos basa en cuatro aspectos (subversin poltica, expansin militar, recursos energticos, supremaca nuclear)?

La estrategia estadounidense, al menos a partir de los ltimos aos de la XX Guerra Mundial (y quiz antes), est fuertemente inspirada en los principios de la geopoltica. El Heartland definido por Halford Mackinder, es una de las categoras bsicas de esta disciplina: es la Tierra-corazn, el centro del continente euroasitico, histricamente impermeable a las potencias martimas, estas ltimas encarnadas primero por el Imperio Britnico y luego por el imperialismo informal de Estados Unidos. El Heartland est ocupado por Rusia, que representa por lo tanto el principal obstculo y una amenaza potencial a la hegemona de la potencia talasocrtica, es decir, martima, de EE.UU. Desde el final de la Guerra Fra hasta la actualidad, Washington y Mosc han intentado en repetidas ocasiones realizar acercamientos amistosos, pero todos terminaron mal. A la poltica de claudicacin de Yeltsin respondi con el desmembramiento de Yugoslavia, y los rusos reaccionaron llevando al Kremlin a un tal Vladimir Putin. La apertura de ste tras el 11 de septiembre se vio recompensada con una penetracin de EE.UU. en Asia Central, el patio trasero de Rusia. El romance actual, recentsimo, entre Obama y Medvedev no durar mucho tiempo. No hay que dejarse llevar por el determinismo, pero la geografa es un factor importante en los asuntos humanos, y en este caso la geografa condena a Rusia y EE.UU. a ser, al menos en el escenario actual, casi siempre enemigos.

Desde los aos 90 hasta hoy Washington, siguiendo teoras como las de Zbigniew Brzezinski, lejos de relajar su presin sobre Mosc, ha intentado explotar el colapso de la URSS para neutralizar la amenaza permanente de Rusia. Las directrices de ataque son cuatro, como usted ha sealado:

a) la subversin poltica: a travs de la CIA, de entes pblicos o semipblicos, como la National Endowment for Democracy, USAID o de supuestas ONG, EE.UU. ha orquestado una serie de golpes de estado en la antigua zona de influencia de Mosc, con objeto de instalar gobiernos proatlantistas y rusfobos, en la medida de lo posible. Los casos ms conocidos han sido Serbia, Georgia, Ucrania y Kirguistn. Lo intentaron incluso en Bielorrusia y Rusia (vase Kasparov), pero no les fue bien. Los gobiernos locales se han dado cuenta de la situacin, y han comenzado a poner restricciones a las actividades de las organizaciones extranjeras en sus pases. Los recientes acontecimientos en Ucrania y Kirguistn sugieren que la ola de revoluciones de colores est en reflujo;

b) la expansin militar: la OTAN podra ser descrita como la alianza que vincula a la potencia hegemnica a sus pases subordinados. No es cualitativamente diferente de la Liga de Delos, dirigida por Atenas, o de las diversas alianzas itlicas de Roma. Ciertamente, no es una alianza entre iguales. Nacida con una funcin antisovitica, la disolucin de la URSS no slo no supuso su liquidacin sino que se ha expandido hacia el Este hasta las fronteras de Rusia. La nueva doctrina militar de Rusia menciona especficamente a la OTAN entre las amenazas para el pas;

c) los recursos energticos: una poderosa palanca estratgica para Rusia la constituye su papel central en el comercio energtico dentro de Eurasia. Estados Unidos ha tratado de disminuirla haciendo de Asia Central un competidor de Mosc, mediante gasoductos y oleoductos alternativos que evitan el territorio de Rusia. La incapacidad para construir la conduccin transafgana, el reducido impacto del ducto BTC y la posible quiebra del Nabucco demuestran que el proyecto, al menos por ahora, no ha tenido xito;

d) la supremaca nuclear: es un punto a menudo ignorado por los comentaristas occidentales. Se define como supremaca nuclear la capacidad de un estado para ganar una guerra nuclear sin sufrir daos excesivos, es decir, de lanzar un primer golpe (first strike) y detener despus la represalia subsiguiente. Cuando se dispone de los miles de ojivas y misiles nucleares que tiene EE.UU., es fcil aniquilar a un rival mediante una guerra atmica. El gran problema es ser capaz de evitar ser destruido, a su vez, si el enemigo, como Rusia, dispone de miles de armas nucleares con las que responder. He aqu, por consiguiente, la idea del escudo antimisiles antibalsticos (ABM) soado por Reagan, revivido por Bush y en absoluto abandonado por Obama, que seguir siendo durante mucho tiempo un importante contencioso entre Mosc y Washington. De hecho, el Kremlin no se cree el cuento de que el escudo el ABM est dirigido contra Irn y Corea del Norte, y en mi libro explico en detalle el porqu.

Se centra usted mucho en la poltica exterior de EE.UU. de ltima dcada, diseccionando las diferencias entre idealistas y realistas en la Casa Blanca. Qu ha cambiado con la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca?

Muchas cosas, pero probablemente menos de las que podran haber cambiado si no hubiera existido la crisis financiera de 2008. Obama fue el portador de una alternativa geoestrategia a la de los neoconservadores, menos centrada en Oriente Prximo y ms atenta a los equilibrios globales en conjunto. Inclua tambin una estrategia no declarada de lucha contra Rusia de tipo brzezinskiano. La distensin misma con Irn estaba y est concebida principalmente para dirigir a la potencia persa contra Mosc en funciones de contencin del flanco sur.

Huelga decir que la crisis ha trastocado los planes. EE.UU. se encontr con el agua al cuello, y Obama se content con tratar de salvar la supremaca mundial. El ideologismo de Bush ha sido sustituido por un poco de sana realpolitik, y la amenaza y el uso de la fuerza militar estn ahora suavizados por el uso de la diplomacia como va preferente. Pero esto no es suficiente. Washington ha entendido que no puede conseguir todo solo, y est tratando de cooptar a algunas grandes potencias como muletas de su propia hegemona. Al principio, Obama intent formar el famoso G-2 con China, pero pronto la tensin comenz a subir, y ahora Washington y Pekn se observan con una hostilidad no vista en las ltimas dcadas. As, Obama ha dirigido su punto de mira hacia China, y se ha aproximado a Rusia. El leviatn talasocrtico y el mastodonte tellurocratico ya se han encontrado uno al lado del otro contra un poder del Rimland, es decir, del margen continental de Eurasia (me refiero a la Alemania del siglo pasado), pero no creo que esto se repita hoy. La superpotencia estadounidense fue capaz de cooptar a la Rusia de Yeltsin y del Putin de los comienzos, pero su excesiva avidez de poder termin por alejarla. Hoy en da sigue siendo la potencia hegemnica, y por lo tanto suscita envidia y hostilidad, pero es una hegemona coja, y ya no da las mismas ventajas del pasado. Aliarse con alguien que te utiliza como muleta de su poder debilitado no es ya una perspectiva tan atractiva. El Kremlin tomar por otros caminos y slo cuando EE.UU. se haya reducido a la categora de potencia inter pares, entonces podr volver a discutir de alianzas estratgicas.

El 8 de diciembre 1991, los presidentes de Rusia, Ucrania y Bielorrusia, reunidos en Brest, proclamaron la disolucin de la Unin Sovitica. Gorbachov se vio obligado a aceptar contra su voluntad. El ex presidente ruso Vladimir Putin, ahora primer ministro, dijo que la disolucin de la URSS ha sido la mayor catstrofe geopoltica del siglo XX. Est de acuerdo?

El trmino catstrofe implica un juicio de valor, y por lo tanto es subjetivo. Al respecto, no hay duda de que el colapso de la URSS, es decir, la potencia terrestre del Heartland que contena a la superpotencia martima, fue un acontecimiento trascendental. Y desde el punto de vista de los rusos, slo puede calificarse de catastrfica. Pero no slo para ellos. El colapso de la represa sovitica un dique criticado y polmico hasta decir basta abri el camino a los intentos hegemnicos de EE.UU., con sus aadidos de abusos y guerras. Para los estadounidenses la desintegracin de la URSS fue un xito; para los polacos una bendicin; para los cubanos, sirios o palestinos, una desgracia.

Vladimir Putin ha significado, entre luces y sombras, el smbolo del retorno de Rusia al Gran Tablero de Ajedrez. Usted escribe que la doctrina Putin se puede interpretar como un realismo a la salsa rusa, fundada en la astuta textura de las alianzas intracontinentales con China, India, Irn, Turqua y Europa Occidental. Es decir?

He recogido de Tiberio Graziani, director de Eurasia, la definicin que usted cita. En Rusia, despus de la cada del comunismo surgieron dos visiones ideolgicas: la eurasitica, que ve en Estados Unidos al enemigo histrico que hay que combatir a toda costa; y la occidentalista, que ve en Occidente el benjamn  al que hay que emular por todos los medios. La doctrina Putin va ms all de estos esquemas, y se coloca a medio camino entre los extremistas de ambos bandos. Adopta un lenguaje y unos formalismos caros a los occidentales, y ha considerado por mucho tiempo una prioridad las relaciones con Europa y EE.UU. Pero nunca ha sido sumiso ni se da por vencido, nunca ha renunciado a defender el papel de Rusia en el mundo y su propio espacio vital, el Heartland. Cuando lleg a la conclusin de que con Washington no haba lugar para el dilogo, se volvi hacia otras partes. Las alianzas intracontinentales que usted menciona sirven para crear un segundo anillo de seguridad (el primero debe ser el exterior ms cercano) en torno a Rusia. El objetivo ltimo es excluir a la talasocracia, es decir EE.UU., de toda la masa continental eurasitica, con el fin de conseguir la seguridad permanente de Rusia.

Segn Parag Khanna de los tres imperios del nuevo mundo multipolar seran EE.UU., China y la Unin Europea, mientras que Rusia formara parte del segundo mundo. Usted no est de acuerdo. Por qu?

Porque la visin de Parag Khanna se basa principalmente en evaluaciones de tipo econmico y en sus propias simpatas personales. La economa es importante, pero no revela todo. Por ejemplo, la Unin Europea, como se sabe, es un gigante econmico pero un enano poltico. Tampoco es un estado, sino una mezcolanza de estados nacionales que, como los acontecimientos actuales estn demostrando, en medio de la tormenta prefieren pensar en sus propios intereses. Rusia tiene un ingente patrimonio geopoltico, en trminos geogrficos, militares y energticos, con los que desempear un papel muy eficaz en el escenario mundial. Mosc sigue estando en el centro de la poltica internacional; considerarlo como el segundo mundo no est justificado.

No obstante, China es y ser uno de los lderes de este siglo, y en torno al papel de Pekn se juega, obviamente, el futuro de Washington. Tomo sus palabras: Para EE.UU., la contencin de China debera realizarse con la ayuda de dos perros guardianes: India y Japn. Es cierto que Nueva Delhi y Tokio estn realmente dispuestos a cumplir el papel que Washington querra asignarles, o bien preferiran unirse a Pekn para crear una esfera de coprosperidad asitica?

Es un dilema an no resuelto. India pareca estar ms cerca a China hace unos aos, y los profesionales del gnero comenzaron a utilizar el trmino Chindia. Por el contrario, Japn, que hace unos aos pareca ser un irreconciliable enemigo de Pekn, hoy est aproximndose. La situacin es fluida y difcil de descifrar, pero la sensacin es que Nueva Delhi y Tokio intentarn conocer al ganador: esperarn hasta saber con certeza quin va a ganar entre China y EE.UU., y slo entonces apostarn todo al caballo ganador.

Por ltimo, desplacmonos a otro mbito del extranjero, en el que los grandes actores son siempre los mismos. En su libro, escribe usted que Obama parece decidido a recuperar su influencia sobre el patio trasero, por cualquier medio. Rusia y China, sin embargo, ofrecen un cauce diplomtico a las nuevas potencias emergentes como Brasil y Venezuela. Los conflictos futuros estn ya programados?

Amrica del Sur ha sido histricamente una zona muy tranquila. Pero esto se debe tambin a su historia de marginalidad en el marco geopoltico, y a la hegemona indiscutible durante mucho tiempo de EE.UU. Estos dos factores estn perdiendo importancia. En Amrica del Sur est surgiendo una gran potencia mundial Brasil mientras que el control estadounidense del patio trasero se ha visto seriamente erosionado. China y Rusia se burlan de la Doctrina Monroe, piedra angular de la estrategia de EE.UU. desde hace dos siglos. Washington pasar a la accin, o mejor dicho, a la reaccin, y no sabemos an qu herramienta elegir.

Mayor integracin econmica? El ALCA ha sido rechazado por casi todos los pases de Amrica del Sur.

Lazos militares? En Amrica del Sur, Rusia ya supera a EE.UU. en la exportacin de armas.

Influencia cultural? El sentimiento antiestadounidense, enraizado en la tradicin, alcanza en niveles histricos, y el despertar de la comunidad indgena conduce a un redescubrimiento de su patrimonio ms arcaico, en lugar de adoptar el estilo de vida americano.

Golpes de estado? En Venezuela lo intentaron, pero fue un fracaso; un pez mucho ms pequeo, Honduras, ha cado en la red, pero se encuentra casi totalmente aislado de la regin.

Guerras por delegacin? Los pases de Amrica del Sur son extremadamente reacios a ir a la guerra entre s, aunque slo sea porque todos ellos son inestables internamente, y temen graves consecuencias en el interior. En torno a Colombia la tensin va en aumento, y mucho depender de las prximas elecciones presidenciales. Santos recuerda en algunos aspectos a Saakashvili: es un exaltado, con l todo es posible. Mockus, por el contrario, busca el entendimiento con sus vecinos y aflojar los lazos con EE.UU. En cualquier caso, para Bogot sera un movimiento por lo menos arriesgado ir a la guerra con sus vecinos, cuando ni siquiera controla su propio territorio nacional.

Guerras en primera persona? A descartar, al menos mientras las tropas estadounidenses sigan empantanadas en Iraq y Afganistn. E incluso despus de haber evacuado estos dos pases del Oriente Prximo, la experiencia tendr un impacto negativo en la propensin a la guerra en los prximos aos. No cabe duda de que no son eventos traumticos como Vietnam por la participacin de soldados profesionales, en lugar ciudadanos reclutados a la fuerza pero el pas est desmoralizado y las arcas vacas. Por otra parte, los pases de Amrica del Sur se estn integrando: atacar a uno echara a perder las relaciones con todos.

Por estas razones, creo que en los prximos aos Washington se limitar, simplemente, a subvencionar y vender en los medios de comunicacin a sus paladines locales: ya lo est haciendo en Brasil, aunque difcilmente el Partido de los Trabajadores de Lula ser expulsado del poder. En alguna repblica bananera centroamericana podrn tambin organizar un golpe de estado, pero el arma tradicional estadounidense de influencia sobre los vecinos del Sur est perdiendo cada vez ms fuerza.

La prdida de la hegemona en el continente americano representa un punto de inflexin para EE.UU. y la geopoltica mundial. Estados Unidos de Amrica, potencia continental, ha podido inventarse a s misma como potencia martima al contar con el aislamiento que le confera la ausencia de enemigos en el continente: desde finales del siglo XIX han sido por tanto capaces de proyectarse con seguridad por los ocanos y ms all de s mismos. Con la aparicin de fuertes rivales en las Amricas, EE.UU. perdera una de sus ventajas estratgicas histricas: dejar de ser una isla geopoltica y volver a ser una potencia continental.

Cules son estos rivales que Estados Unidos puede encontrar en el continente? Es fcil de responder que Brasil, por encima de todos, por su dimensin y poblacin, que le permiten desafiar la supremaca de Washington en el hemisferio occidental. Es fcil hacer referencia al bloque bolivariano, pases que individualmente son dbiles, pero que si llegaran a unirse, fortalecidos por la vehemencia ideolgica, crearan muchos problemas a los gringos, como ellos los llaman. Y no olvidemos a Mxico, un pas muy grande, que comparte frontera con EE.UU. y cultiva aunque silenciosamente histricas reivindicaciones territoriales sobre el sur de los Estados Unidos. Su economa est creciendo rpidamente, y en pocos aos se considerar una gran potencia, al menos en este mbito. Tiene dificultades para controlar la parte norte del pas, pero es la menos poblada y ms pobre. Por otra parte tiene un arma atpica. Samuel Huntington, poco antes de su muerte, hizo una advertencia a sus compatriotas: deberan estar atentos al enorme incremento en el nmero de latinos en su mayora mexicanos en Estados Unidos. Los latinos se concentran en unos pocos estados: California, Texas, Arizona, Nuevo Mxico e incluso Florida (se trata de cubanos y puertorriqueos). Vienen en masa y tienden a preservar su lengua, religin y forma de vida. Ya han adquirido un peso electoral significativo, pero en su mayora no estn integrados en la sociedad estadounidense. En el Sur, los crteles del trfico de drogas ya han creado verdaderos estados dentro del Estado, que se enseorean en los barrios latinos, son capaces de financiarse mediante el trfico ilcito de drogas y la prostitucin, y tienen verdaderos ejrcitos armados hasta los dientes. Un sujeto ideal para llevar a cabo una guerra asimtrica, si llegasen a crearse las condiciones. Estos crteles de la droga tienen el mismo poder al otro lado de la frontera norte de Mxico, y cuentan tambin con importantes colusiones con las autoridades de Ciudad de Mxico. No es casual que en EE.UU. desde hace algunos aos estn tratando de frenar la inmigracin y la integracin de los latinos en la sociedad, mientras que en Mxico no hacen nada para disuadir a sus ciudadanos de expatriarse a tierras que el vecino del Norte rob a Mxico hace ciento cincuenta aos. La situacin es explosiva, y algunos analistas, como George Friedman, se han dado cuenta.

Gracias por la entrevista.

  1. http://www.eurasia-rivista.org/

(2) Daniele Scirea: La sfida totale Equilibri e strategie nel grande gioco delle potenze mondiali, Fuoco Edizioni

http://www.megachipdue.info/rubriche/3-libri-consigliati/3732-la-sfida-totale-intervista-a-daniele-scalea.html



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