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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-05-2010

Estrategia del shock y regreso de los Chicago boys

Franck Gaudichaud
Revista Viento Sur


El jueves 11 de marzo, el millonario Sebastin Piera sucedi oficialmente a la presidenta socialista Michelle Bachelet. Elegido jefe de Estado en enero, el dirigente de Renovacin Nacional (RN) conquista la primera magistratura en nombre de la coalicin Alianza por el Cambio (que reagrupa a neoliberales y ultraconservadores). Es un giro histrico y poltico: el ltimo presidente de derechas haba sido Jorge Alessandri en 1958. Refirindose a la transicin democrtica que puso fin a la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1989), algunos analistas no dudan en hablar de una "segunda transicin".

Tras diecisiete aos de un terrorismo de Estado contrarrevolucionario que puso fin a la experiencia de la Unidad Popular de Salvador Allende -y a dos decenios de una democracia bajo tutela establecida en una "transicin pactada", conducida por la Concertacin de los Partidos por la Democracia, coalicin entre el Partido Socialista (PS) y el Partido Demcrata Cristiano (DC)-, el pueblo chileno conocera en adelante las alegras de la alternancia /1. Frente al apagado ex presidente Eduardo Frei (DC), el meditico Piera --"Berlusconi chileno" con un bronceado permanente y dientes resplandecientes- ha prometido maravillas a golpe de ingeniera de marketing y televisual: crecimiento sostenido del 6% destinado a hacer olvidar la crisis capitalista internacional, creacin de un milln de empleos, combate contra la pobreza todo ello acompaado de un fuerte discurso en materia de seguridad ciudadana y el fin de la delincuencia (al menos la de las clases populares; es seguro que los de cuellos blancos no se alarmarn ).

Una derrota que viene de lejos

La derrota es amarga para la Concertacin, que an crea poder aprovechar la lgica del "voto til" frente a los fantasmas de una derecha marcada a fuego por su apoyo a la dictadura. Pero Piera, afirmndose como "humanista", ha sabido recordar que haba votado No a Pinochet en 1988, sin por ello poder distanciarse de su pasado de nuevo rico salido del rgimen militar, ni de su alianza con la Unin Democrtica Independiente (UDI), derecha reaccionaria "pinochetista" (cercana al Opus Dei y primera fuerza del Congreso). Los diputados de centroizquierda esperaban que la imponente popularidad de la presidenta Bachelet y sus recientes reformas a favor de los ms pobres podran hacer olvidar el pasivo de decenios de social-liberalismo: justicia para las vctimas de la dictadura "en la medida de lo posible", permanencia de la ley de amnista de 1978 y la muerte de Pinochet sin haber sido juzgado; "economa social de mercado" en la que lo social sirve para hacer aceptar un proyecto macroeconmico fundamentalmente al servicio del gran capital; ausencia de voluntad poltica para poner definitivamente fin a la Constitucin autoritaria de 1980; acuerdos mltiples con la derecha en el Parlamento; poltica medioambiental desastrosa sometida a los designios de las transnacionales; represin no desmentida de las reivindicaciones histricas del pueblo mapuche y autismo frente a las reivindicaciones estudiantiles y salariales/2.

A este ritmo, cmo extraarse de que haya cada vez ms ciudadanos que se alejen de las urnas y de los grandes partidos institucionales (el 31% de los chilenos en edad de votar, es decir 3,8 millones de personas, ni siquiera estn inscritos en los registros electorales) y que quienes se desplazan para poner una papeleta de voto en la urna hayan elegido mayoritariamente "el original" (un patrn millonario ambicioso) frente a "la copia" (un senador DC cuya presidencia no ha dejado buenos recuerdos a las clases populares y a los organismos de defensa de los derechos humanos)? Frei ha intentado agitar un trapo rojo entre las dos vueltas: "Durante la campaa, nuestros adversarios han dicho siempre que la Concertacin est agotada por haber gobernado ya durante 20 aos. Pero ellos mismos han estado en el poder durante 17 aos y Chile ha ido mucho mejor con la Concertacin que durante sus aos (de dictadura, se entiende)". Esto no ha bastado, como tampoco el apoyo recibido del Partido Comunista y de su coalicin, Juntos Podemos.

El ltimo da de Bachelet. Privatizar el litoral del Mar Austral?

Y si fuera preciso intentar explicar por qu la Concertacin es odiada por toda una parte del movimiento social y criticada por numerosos militantes de izquierdas (incluso del Partido Socialista); si hubiera que intentar mostrar qu representa el social-liberalismo en Chile, se podra ir al ltimo da de la presidencia de Bachelet. Ese 10 de marzo de 2010, se ha rubricado la reforma de la Ley General de Pesca y de Agricultura con la aprobacin del ltimo ejecutivo de la Concertacin. El objetivo? Sencillamente, acudir en ayuda de las transnacionales del salmn de piscifactora que han invadido las costas del sur del pas desde hace aos y que ahora tienen graves dificultades. Crisis sanitaria en primer lugar, consecuencia de un modo de produccin aberrante que ha devastado una parte del litoral a golpe de colorantes, hormonas, antibiticos, sobrepesca (para alimentar a los salmones!). Crisis econmica despus. Cuando se supona que esta industria iba a ser uno de los motores de la economa, se ha desarrollado sobre la base de una rentabilidad a cualquier precio, basada en una exportacin masiva a los cuatro rincones del planeta (Japn, Estados Unidos, Unin Europea). El desarrollo exponencial de un virus (virus ISA) ha afectado a toda la cadena, y ese modelo de crianza intensiva enteramente dependiente del mercado mundial se ha agotado violentamente /3. Esta "agona del salmn" ha provocado una cada de la produccin de ms del 30% entre 2007 y 2008 y el despido de miles de trabajadores (ms de 15.000) /4.

Durante veinte aos, gracias a las ventajosas condiciones ofrecidas, los capitales han afluido de todas partes, comenzando por la transnacional holandesa Nutreco (la mayor productora mundial) pero tambin empresas noruegas, japonesas, canadienses y espaolas. La patronal chilena no se qued atrs, puesto que tiene el 55% del ramo. Aunque esto no guste a los ecologistas y a los pescadores artesanales (cuya vida ha sido arruinada), Chile se ha convertido en el segundo productor del planeta, con ms de 650.000 toneladas de salmn en 2007, el 4 puesto de la exportacin nacional en valor /5. Rpidamente ha hecho aparicin un verdadero lobby del salmn en el seno de las instituciones y de la sociedad civil. As, mientras el sector reconoca ya una deuda de dos mil millones de dlares, la proposicin del gobierno Bachelet ha sido garantizar el desbloqueo de un fondo pblico de 450 millones de dlares. Ante la desconfianza de los bancos, el proyecto de ley prev tambin una modificacin de las reglas de produccin, un mejor confinamiento de los peces, una rotacin regular de los lugares de cultivo y la concesin de miles de hectreas de mar y de tierra firme ofrecida como garanta hipotecaria ante los bancos! Como recordaban los responsables de la campaa "Salvemos el mar chileno", "Jams en la historia ningn pas haba permitido hipotecar el mar. No es s lo un escndalo, es tambin la renuncia de nuestro pas a la soberana sobre su territorio" /6. En lugar de seguir tras la huella de Allende, que haba expropiado a las grandes compaas de cobre ("el salario de Chile"), el gobierno de Bachelet se habr mostrado mucho menos glorioso a ojos de la historia/7.

Los primeros das de Piera. El regreso de los Chicago boys

"Se van los capataces y vuelve el patrn" /8. ste es el sentimiento de una parte de los ciudadanos tras las elecciones. En efecto, la mayor parte del personal poltico de la Concertacin no haba salido de los medios de negocios, aunque sus miembros dirigentes se hayan acercado rpidamente a ellos gracias al contacto con el poder. Por otra parte, el presidente socialista Ricardo Lagos no haba sido proclamado, al final de su mandato, como uno de los mejores polticos del siglo XX por el sindicalismo patronal chileno? Sin embargo, la llegada de Piera representa el fin de una mediacin poltica: en adelante, es un capitalista sin complejos el que tiene las riendas del pas. Ciertamente, lo que algunos socilogos llaman la democracia "de los compromisos" o tambin "del consenso" /9 va a proseguir, con sus diversos acuerdos entre derecha e izquierda, mientras la Alianza por el Cambio no posea mayora absoluta en el parlamento /10. A pesar de ello, este gran patrn cuenta con gobernar para los suyos. A la cabeza de una fortuna de ms de un millardo de dlares y situado en el puesto 701 de la clasificacin Forbes de las personas ms ricas del mundo, su grupo est presente en la televisin (Chilevisin), la banca, la salud, la gran distribucin, la energa, el transporte areo (Lan Chile) e incluso el ftbol con un club muy popular (Colo Colo) /11. Gran admirador del presidente francs Sarkozy, Piera pretende administrar el Estado como gestiona sus empresas, cuya cotizacin en bolsa ha conocido una subida notable desde el anuncio de su eleccin. Si se observa quienes son los actuales ministros /12, es interesante notar que el nuevo presidente ha elegido mimar ante todo a las elites econmicas ms que a la derecha poltica. Pablo Longueira, fundador de la UDI, se ha enfadado por ello, lo que podra augurar tensiones entre neoliberales y ultraconservadores en un futuro cercano. En efecto, el nuevo gabinete ministerial se parece en algunos aspectos a un verdadero consejo de administracin del pas! El presidente haba insistido mucho en su voluntad de formar un "gobierno de los mejores" 13 de los 22 ministros no son militantes. Esto no quiere decir que no tengan convicciones polticas, sino al menos que no han hecho de ello su profesin. En fin , el poltico ms aguerrido es probablemente Jaime Ravinet, antiguo de la Concertacin (DC) que se convierte en ministro de Defensa de la derecha .

Si no son polticos profesionales, de dnde provienen los nuevos ministros? Principalmente del sector privado y del mundo universitario. Si este gobierno no encarna la "transversalidad" anunciada, en el sentido de la representacin de diferentes sensibilidades polticas, est por el contrario generosamente 'equilibrado' desde el punto de vista de la representacin de los grupos y familias que tienen peso en la economa chilena /13 . Alfredo Moreno, miembro del directorio de Falabella (gran distribucin) y de Penta (banca), se convierte as en ministro de Asuntos Exteriores. Su experiencia en materia de diplomacia est basada sobre todo en su papel en la expansin internacional de su empresa, particularmente hacia Per. Laurence Goldborne, antiguo director general de un competidor directo en la gran distribucin (Cencosud), obtiene el ministerio de Minas, sector clave en el pas primer productor mundial de cobre. Magdalena Matte, de una prestigiosa familia conocida por su oposicin al gobierno de Allende, ocupar la cartera de la Vivienda. En el Sernam (Servicio Nacional de la Mujer), estar Carolina Schmidt, calificada en el pasado por una revista del mundo de los negocios como "primera dama de los Luksic", familia que aparece en el 76 lugar de la lista Forbes. Los dems responsables de carteras son universitarios (seis de ellos son titulares de un doctorado). Diecisis miembros del gobierno han estudiado en las aulas de la muy conservadora Universidad Catlica y una mayora exhibe orgullosamente diplomas de universidades estadounidenses, particularmente de Harvard y de Chicago. Se asiste a una especie de vuelta de una nueva generacin de "Chicago boys" dispuesta a perfeccionar el modelo comenzado en la dictadura por sus predecesores, alimentado en los aos 1970 con el bibern de los economistas Milton Friedman y Arnold Harberger, pioneros del neoliberalismo /14. El mejor representante de los idelogos de combate es sin duda alguna Juan Andrs Fontaine, nombrado ministro de Economa. Director del Centro de Estudios Polticos (CEP), uno de los principales centros de ideas de la derecha liberal. Fontaine est ligado al grupo Matte y es miembro de la direccin de varias grandes empresas. Este gobierno est as formado por una mayora de hombres, sin casi ninguna experiencia poltica pero que representan de maravilla la dimensin de clase que se proponen defender.

Estrategia del choque neoliberal contra reconstruccin democrtica y solidaria

Se podra creer que los propios dioses se estremecen de clera! Piera ha debido asumir sus primeros momentos de gobierno en un pas parcialmente destruido y una poblacin consternada por un sesmo (y despus, un tsunami) de una magnitud excepcional. La derecha no ha podido festejar demasiado abiertamente su victoria. Como subrayaba la periodista Claire Martin: "Ni cotillones ni celebraciones. La toma del poder de Sebastin Piera ser este jueves 11 de marzo de una sobriedad ejemplar". La tragedia que ha hecho ms de 800 muertos y aterrorizado a los habitantes de la regin del Maule y Bo-Bo ha cambiado de arriba a abajo la agenda del presidente que ha llamado a "secarse las lgrimas" y a ponerse a trabajar.

En primer lugar, el ejecutivo ha hecho todo lo posible para poner sordina a la completa ineficiencia de la ONEMI, organismo ligado al ministerio del Interior y a la Marina que est encargado de organizar las evacuaciones en caso de peligro de tsunami. Sin embargo, las familias de los centenares de desaparecidos y ahogados denuncian el escndalo de la incompetencia de la administracin y la arrogancia del almirante Edmundo Gonzlez que es su responsable /15. Segn ciertas estimaciones, no menos de treinta mil millones de dlares debern ser invertidos durante los prximos aos para reconstruir las infraestructuras y la derecha podra aprovecharse de ello para avanzar una lgica de "estrategia de choque". Tanto ms cuanto que tiene experiencia en la materia. Naomi Klein ha recordado hasta qu punto en los momentos de gran vulnerabilidad, de desorganizacin como consecuencia de catstrofes naturales o de golpes de Estado, las personas y las sociedades pueden ser ms fcilmente sometidos a terapias de choque econmico o formas crecientes de autoritarismo /16. Desplegando ms de 10.000 militares en el sur del pas, y declarando el estado de sitio en ciertas regiones en nombre de la lucha contra los "saqueos", con gran apoyo de reportajes televisivos, la seal es clara. La prioridad fue una intervencin dura de seguridad ciudadana en defensa de la gran propiedad privada, particularmente la de las cadenas de distribucin (como Lder, que pertenece a Wal-Mart), mientras en numerosas zonas afectadas, a menudo muy pobres, no se desarrollaba ninguna accin pblica de emergencia y los servicios bsicos (como el agua potable o la electricidad) seguan sin restablecerse. El caos, una asistencia defectuosa, producto del modelo semipblico chileno, las carencias de reavituallamiento y la especulacin de ciertos comerciantes poco escrupulosos no podan dejar de favorecer las reacciones de angustia, o incluso de violencia. Pero ciertas escenas de pillaje o de compra compulsiva, incluso en el gran Santiago (sin embargo poco afectado por el sesmo), han mostrado tambin ciertos comportamientos colectivos marcados por el "cada cual para s" de una sociedad rota y deprimida, cuyo abono est compuesto por una mezcla txica de valores ultraindividualistas, de llamamientos al consumo permanente (pero a crdito) combinados con una brutal fractura social y un pasado autoritario, siempre presente en filigrana /17. Sin duda alguna, ser preciso en los meses que vienen tomar ms tiempo para descifrar lo que ha ocurrido durante estas jornadas, pero no es exagerado afirmar que, una vez ms, el mito del "jaguar" de Amrica del Sur, el del pas rico y "desarrollado", ha sido desnudado en todas sus inmensas contradicciones: Chile sigue siendo uno de los diez pases con ms desigualdades del planeta /18.

En este contexto, Piera se apresta a aplicar una poltica de "capitalismo del desastre", segn la expresin de Naomi Klein, en la que los discursos de "unin nacional" estn al servicio de una perspectiva de reconstruccin que se har en beneficio de la burguesa /19. Ya han comenzado las grandes maniobras. En el seno del crculo prximo al poder se encuentran varios personajes clave de las empresas de construccin del pas. Algunos de ellos llevaron a cabo en el pasado iniciativas inmobiliarias importantes con el grupo del actual presidente, como el intendente (gobernador) de la regin Maule (una de las ms afectadas por la catstrofe), el ministro de Economa y el gobernador de Santiago. Por otra parte, Fernando Echeverra ha pasado directamente de la Cmara chilena de la construccin (sindicato patronal) al gobierno de la regin metropolitana! Para los especuladores inmobiliarios ms conocidos (entre ellos el amigo de infancia de Piera, Carlos Alberto Dlano) los prximos aos se anuncian jugosos a ms no poder, incluso si por "mala suerte" su responsabilidad penal est actualmente comprometida debido a la mala calidad de los edificios construidos (que han resistido mal al terremoto). Por todas partes florecen proyectos y se agudizan los apetitos, como en el histrico barrio Brasil de Santiago. El Ministerio de Obras Pblicas (MOP) est por su parte en manos del lobby de la Asociacin de concesionarios de obras y de infraestructuras pblicas (COPSA). "Queremos hablar un poco con el nuevo ministro y con el presidente Piera para que todas sus carreteras, pero tambin sus escuelas, hospitales, prisiones y edificios pblicos que se han hundido, sea transformados en concesiones" ha declarado el dirigente de la COPSA (y primo de Piera). A lo que responda al da siguiente el ministro del MOP: "El proceso de concesiones ha ayudado al desarrollo del pas y creo que podra ayudar en adelante a la reconstruccin" /20. En un Chile en el que prcticamente todos los campos sociales estn ya dominados por el sector privado y las lgicas de rentabilidad inmediatas, estas declaraciones marean.

Reconstruir las alternativas

Frente a este escenario de lo peor, en el que la catstrofe geofsica retroalimenta el terremoto poltico, apuntan varios destellos de esperanza. Ciertamente, el movimiento obrero, la Central Unitaria de los Trabajadores, la izquierda radical, las asociaciones de barrio no son ms que la sombra de lo que eran antes del golpe de estado de 1973. Sin embargo, desde el comienzo de los aos 2000, la "resaca" de la transicin pactada parece alejarse y una nueva generacin de militantes se moviliza y renueva los repertorios de la accin colectiva, en relacin con la experiencia de los ms veteranos. Mltiples iniciativas de solidaridad activa recorren el pas, bien lejos del show televisado de la "Teletn ", patrocinado por las mismas empresas que piensan enriquecerse gracias al sesmo. Sindicatos, colectivos de estudiantes, asociaciones de mujeres o indgenas, militantes de izquierdas intentan, a contra corriente, mostrar que la nocin de solidaridad es an posible frente a la morgue del "todo mercado" /21. Como declara Carlos Gajardo, dirigente social de la comuna de La Florida (Santiago), "Cuando se habla de reconstruccin es el momento de la reflexin. Queremos reconstruir un pas en el que predominan las decisiones de algunos, el empleo precario, el clientelismo, la corrupcin? O bien hacer lo que corresponde a un pueblo digno: exigir la reconstruccin del pas sobre las bases de la solidaridad, la justicia social y la soberana nacional?" /22. La alternativa se plantea efectivamente en estos trminos: choque neoliberal por arriba o reconstruccin solidaria por abajo. Sin embargo, para que la vuelta estruendosa de la derecha no sea ms que un mal recuerdo y que no anuncie un regreso de mayor amplitud del bastn en el plano regional, este gobierno y sus aliados debern ser combatidos en su terreno: el de la lucha de clases.

Ser preciso as plantear la cuestin de la reconstruccin poltica de una izquierda popular y combativa: una "poltica del oprimido" (segn la bella frmula de Daniel Bensad), que no renuncie a su independencia ante la Concertacin y que sepa romper la fatalidad de la fragmentacin proponiendo alternativas concretas. No hay duda de que un gobierno progresista habra podido poner en marcha un proyecto diferente de reconstruccin, financiado particularmente por una tasa inmediata (royalty) sobre las empresas mineras transnacionales, que explotan las mltiples concesiones sin dejar prcticamente nada para el pas. Una fiscalidad, incluso muy moderada, aportara como poco la cifra de 2,5 mil millones de dlares anuales /23. Ms en general, debera decidirse, como medida de urgencia social y nacional, una verdadera renacionalizacin del cobre y de los servicios bsicos (agua, electricidad, comunicacin, transportes) bajo el control de los trabajadores. Una nueva organizacin de sanidad pblica financiada con impuestos sobre las rentas de las transnacionales, de las clases acomodadas y apoyada en la movilizacin del movimiento social y sindical. Esta dinmica bastara para iniciar una reconstruccin gestionada por medio de un organismo pblico ad hoc, bajo control de las poblaciones afectadas y favoreciendo las mltiples iniciativas de autoorganizacin que ha surgido aqu y all. En estas condiciones, la dura prueba que est atravesando el pueblo chileno sera una oportunidad de refundacin democrtica y, para las izquierdas sociales y polticas, la ocasin de retomar el camino de las y los trabajadores de los cordones industriales cuando clamaban durante la Unidad Popular: Crear, crear, poder popular!".

Franck Gaudichaud es profesor en la Universidad de Grenoble 3. Miembro del colectivo de informacin www.rebelion.org y autor de Poder popular y cordones industriales. Testimonios sobre la dinmica del movimiento popular urbano 1970-1973 (LOM, Chile, 2004), ha dirigido el libro colectivo: Le volcan latinoamericain: Gauches, mouvements sociaux et nolibralisme, Textuel, Paris, 2008. [email protected]

Traduccin del francs para Viento Sur: Alberto Nadal

http://www.vientosur.info/articulosabiertos/VS110_Chile_Gaudichaud.pdf

Notas

1/ Ver un anlisis de las elecciones en: F. Gaudichaud, Un entrepreneur multimillionnaire la tte du Chili, Le Monde Diplomatique, 19 de enero de 2010, www.monde-diplomatique.fr/carnet/2010-01-19-Chili. Ver tambin para ms informaciones la seleccin de artculos que he realizado, junto con Mario Amors, para rebelion.org: Elecciones Presidenciales 2009-2010, www.rebelion.org/apartado.php?id=313.

2/ Ver Le Chili. Un pays modle ? en F. Gaudichaud (dir.), Le Volcan latino-amricain. Gauches, mouvements sociaux et nolibralisme en Amrique latine, Paris, Textuel, 2008, pp. 315-336.

3/ Ver el dossier Industria salmonera en Chile del OLCA ( Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales ), www.olca.cl/oca/chile/region11/salmoneras.htm.

4/ Daro Zambra B., La agona del salmn, La Nacin Domingo, 15/3/2009.

5/ Arnaldo Prez Guerra, Chile: Salmoneras, crecimiento a cualquier costo, 28/8/2003, www.ecoportal.net/content/view/full/21441

6/ Esta ley podra ser declarada constitucional ya que se ha presentado un recurso contra ella ante el Tribunal Constitucional firmado por 34 diputados y 12 senadores.

7/ Incluso algunos periodistas y militantes han tenido el mal gusto de hacer un paralelo con el general Pinochet que, tambin la vspera de su marcha, hizo aprobar sigilosamente (y en dictadura) una ley leonina en favor de los intereses de la educacin privada en el sistema educativo del pas.

8/ M. Bercerra, Se van los capataces y vuelve el patrn, www.elciudadano.cl/2010/01/18/se-van-los-capataces-y-vuelve-el-patron/.

9/ M. A. Garretn, Alfredo Alejandro Gugliano (coord.), Democracia en las Amricas: desafos, peligros, expectativas, Editora Universidad Catlica de Pelotas, Brasil, 2003.

10/ La derecha obtuvo 55 diputados de 120 y 17 senadores de 38: http://especiales.americaeconomia.com/elecciones_chile_2009/composicion_del_congreso.html

11/ Piera ha anunciado que pensaba separarse de las propiedades que pudieran representar un conflicto de intereses con su funcin de presidente de la Repblica, empezando por sus acciones en Lan Chile. Un anuncio que merece ser seguido de cerca

12/ Para ver la composicin completa del gobierno: www.elciudadano.cl/2010/02/09/pinera-anuncio-su-gabinete/

13/ A. Maillet, Nouveau gouvernement chilien : le monde des affaires au pouvoir ?, www.opalc.org , 1572/2010. Ver tambin C. Rivas Arenas, Asesor de A. Edwards y ejecutivo de Falabella es el nuevo canciller, El Mostrador.cl, 10/2/2010.

14/ F. Marin, El regreso de los Chicago Boys, www.elciudadano.cl/2010/02/21/el-regreso-de-los-chicago-boys/. Ms de un decenio antes del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, algunas decenas de estudiantes de la Universidad Catlica fueron seleccionados para formarse en la Universidad de Chicago, dirigida por Milton Friedman. Poco tiempo despus del golpe de Estado, estos brillantes economistas pudieron comenzar a aplicar de forma pionera el modelo neoliberal, un proyecto que haba sido preparado desde marzo de 1973, por medio de un informe conocido como el ladrillo. Ese largo texto anunciaba la mayor parte de las reformas econmicas de la dictadura militar. Ver: J. G. Valds, Pinochet's economists: the Chicago school in Chile, Cambridge University Press, 1995.

15/ T. Tricot, El criminal 'error' de la Armada, Barmetro Internacional, 18/3/2010.

16/ N. Klein, La doctrina del shock, Madrid, Paids, 2007.

17/ J. Meneses, Anatoma de un desastre, 16/3/2010, www.rebelion.org/noticia.php?id=102253. Sobre el modelo de sociedad de consumo propuesto a los chilenos, ver el ensayo del socilogo Tomas Moulian: El consumo me consume, LOM, Santiago, 1999.

18/ Ver los textos que he reunido con Mario Amors sobre este tema para rebelion.org: Un terremoto destruye el mito chileno, www.rebelion.org/mostrar.php?tipo=1&id=341.

19/ La tempestad social que se aproxima, Editorial de la revista Punto Final, edicin N 705, 1973/2010 ; V. Haya de la Fuente, Que el terremoto no sea excusa , Le Monde diplomatique (Chili), N 106, abril 2010 ; A Cornejo Figueroa, Los planes de Piera contra los intereses del pueblo chileno , www.rebelion.org/noticia.php?id=104372&titular=los-planes-de-pi%F1era-contra-los-intereses-del-pueblo-chileno-.

20/ F. Skoknic y JP Figueroa Los hombres del Presidente. Los vnculos de Piera con las empresas de los edificios daados, CIPER Chile, 18/3/2010.

21/ Citemos, entre muchas otras, las iniciativas en favor de la reconstruccin de los locales de los sindicatos portuarios, en especial en el puerto de Talcahuano, muy afectado por el tsunami, que ha llevado a la creacin del Reagrupamiento de los Sindicatos para la Reconstruccin de Talcahuano (ver tambin la iniciativa lanzada por la ONG Plataforma Nexos: www.plataforma-nexos.cl).

22/ Carlos Gajardo lvarez, A reconstruir un Chile solidario, 25/3/2010, www.rebelion.org/noticia.php?id=102828.

23/ C Cademartori, El royalty de la minera del cobre debe financiar la reconstruccin, 25/3/2010, www.rebelion.org/noticia.php?id=102812

rJV

 



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