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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-05-2010

Pakistn y Occidente
Defensores de la justicia

Robert Fisk
The Independent


Hace tres aos Pakistn lo destron del Poder Judicial. Iftikhar Mohammad Chaudhry, quien fue descrito por la prensa estadunidense como un nacionalista irresponsable que intentaba destruir el gobierno favorable a Washington del dictador-general-presidente, Pervez Musharraf. Hoy, un ao despus de que se le restableci en su puesto en la Suprema Corte, Chaudhry es considerado por algunos como un fundamentalista de closet, un pseudotalibn ansioso por derrocar la dudosa democracia de su pas.

Nuevamente Chaudhry se convirti en el hombre ms notorio de Pakistn, al acusar de corrupcin al gobierno civil de Asif Ali Zardai. Como resultado de sus amenazas, funcionarios de Islamabad tomaron la sorprendente medida de pedir a autoridades suizas que reabran una causa por varios cargos de lavado de dinero contra Zardari, lo que abre la posibilidad de que el presidente en funciones sea objeto de una investigacin criminal.

Pero le basta a uno sentarse en la oficina tapizada de libros del magistrado Aitzaz Ahsan para darse cuenta que Occidente tiene una visin equivocada del sistema judicial paquistan. El defensor de ms alto rango de la Suprema Corte, alumno honorario de la Universidad de Downing, en Cambridge, el ex abogado de Benazir Bhutto y lder de las picas marchas de magistrados de 2007, a las que los manifestantes iban cmodamente en autobs, camin o limusina, habla suavemente, como un gato que trata de controlar su ira. Con elegancia, muestra un expediente legal en que se explica por qu el Ministerio de Justicia decidi recientemente dar marcha atrs a una incmoda ley de amnista para la Reconciliacin Nacional y el Orden, que perdonaba a polticos corruptos, incluido el presidente Zardari, y en el cual se seala que el tema no est relacionado de ninguna forma con el islam.

Lo que tenemos ahora es un cuerpo de jueces independientes por conviccin, dice Ahsan. Se resistieron al rgimen militar. Sufrieron detenciones e hicieron sacrificios. Fueron reinstaurados gracias a un movimiento masivo lleno de energa y frenes. Pero ahora se les calumnia por dos razones: una es que el ministro de Justicia es islamista, y la segunda, que se est tratando de desestabilizar el sistema democrtico. El propsito? Contener a Chaudhry, ponerlo a la defensiva, pero todo lo que se asume en su contra es falso.

El despido de Chaudhry fue resultado de su oposicin a la privatizacin de la acerera Pakistan Mills, en Karachi, que fue comprada por tres compaas, una de las cuales se rumora que es una pantalla del entonces primer ministro y otra es muy cercana a Musharraf. Los tres blancos de Chaudhry son los mismos que en 2007: corrupcin, corrupcin y corrupcin.

A Ahsan le gusta contar la ancdota de su hora estelar y lo hace muy bien.

Musharraf, temeroso de que los jueces fallaran en su contra por insistir en usar su uniforme durante la campaa para su reeleccin, arrest a un juez de la Suprema Corte un 3 de noviembre. Yo mismo fui arrestado en esta oficina que est en mi casa. Estaba dando una conferencia de prensa para condenar la imposicin del estado de emergencia y la suspensin de nuestros derechos fundamentales cuando un colaborador me llam desde la planta baja y dijo: la polica ha rodeado la casa y vienen a por usted. Pregunt si haba forma de escapar por un camino que hay detrs de la vivienda y respondi que en ese lado tambin estaba la polica. Entonces dije: Con calma, djelos subir, y prosegu la conferencia de prensa mientras la polica allanaba el lugar.

ste fue un hecho electrizante para la gente, en particular porque los jueces nos opusimos al general Musharraf cuando ste nos exigi la renuncia y demandamos que fuera l quien renunciara ante la Suprema Corte. El presidente haba azuzado al pueblo en nuestra contra con su gira por el pas a principios de ese ao. Chaudhry se fue en auto de aqu a Lahore y yo lo acompa. El recorrido debi durar cuatro horas pero fue de 26 porque se detena en cada aldea. Haba millones de personas, decenas de miles cada par de kilmetros. Pero fue gracias a esto que los 13 jueces que integrbamos el Poder Judicial fuimos reinstalados en nuestros puestos el 20 de julio de 2007.

Esto no le hizo mucho bien a Chaudhry, quien fue detenido en su residencia junto con sus hijos. Pusieron candados por todas partes. No pudieron ni salir al jardn de su casa durante cinco meses, relata Ahsan, an indignado. Les prohibieron usar telfonos celulares y encender la televisin. Yo estuve detenido al mismo tiempo. Nos envibamos mensajes a travs de los sirvientes que nos llevaban canastas de vveres, en dichas canastas nos envibamos los chips de los celulares. Slo logrbamos hablar durante un minuto, pues la polica detectaba la llamada y bloqueaba la lnea.

En este punto de la narracin, una ira palpable casi se apodera de Ahsan, de anteojos y cabello algo crecido. Levanta el ndice frente a su rostro y contina: durante todo ese tiempo no se escucha una slaba, un decibel ni de Londres ni de Washington, ni de sus representantes en Pakistn. No hubo ni siquiera una declaracin de preocupacin por nuestros hijos. Los britnicos y estadunidenses no nos queran ni tocar. Todo el tiempo lo pasaron negociando con Benazir Bhutto y Musharraf.

Ahsan mueve la cabeza. Explica que el movimiento de los abogados fue no violento, pluralista y en favor de valores moderados. Fue el nico de su tipo en la historia del mundo islmico. Y Occidente nos trat como parias. Defendieron a Musharraf y se enojaron con nosotros. En cierto sentido, el Poder Judicial paquistan se ha convertido en el equivalente a la prensa britnica despus de que Tony Blair decidi ir a la guerra contra Iraq: los medios impresos se convirtieron en un verdadero partido de oposicin; sin ser partidos polticos, lograron representar a la poblacin.

El hecho fue que hasta que el Poder Judicial se rehus a renunciar, nadie haba desafiado a Pervez Musharraf, seala Ashan. Contaba entonces con una Suprema Corte totalmente sumisa. Era el comandante en jefe del ejrcito que lo obedeca en todo y los nicos dos opositores populares que eran Benazir Bhutto y Nawaz Sharif estaban en el autoexilio. Fue entonces cuando los abogados se rebelaron y desafiaron la autoridad de Musharraf bajo riesgo de una represin brutal. La gente, sin embargo, reaccion a las marchas, que fueron creciendo da a da.

Ahsan no tiene duda de que Estados Unidos y Gran Bretaa consideran a los miembros de la Suprema Corte ms adversarios que amigos. Yo les digo: miren, no hay probabilidad de que un atacante suicida parta desde Tora Bora y acabe hacindose estallar en Chicago o Manchester. Son sus ciudadanos de origen paquistan en esas ciudades quienes los atacarn. Lo nico que les importa es que seamos amistosos hacia su nacin y adoptemos su estado de derecho.

Fue una oportunidad histrica para lograr la solidaridad del pueblo paquistan. Durante dos aos se abri esa posibilidad para Occidente, en especial para Gran Bretaa y Estados Unidos, y durante esos dos aos, lo que hicieron fue patearla.

The Independent

Traduccin para La Jornada: Gabriela Fonseca

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2010/05/27/index.php?section=opinion&article=025a1mun

rCR



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