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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-05-2010

El "dossier negro" del ejrcito francs en frica

Raphal Granvaud
Africultures

Qu hace el ejrcito francs en frica? (1), es el ttulo del ltimo dossier negro de la asociacin Survie para la editorial [francesa] Agone. Un dossier que no puede ser ms actual en este ao de conmemoracin del cincuentenario de las independencias africana. Entrevista con el autor que retoma algunas de las cuestiones abordadas en este dossier. Traducido del francs para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


La tercera parte de su libro se titula La rehabilitacin de lo colonial y su lectura me ha producido un verdadero malestar. Yo no saba que el ejrcito francs, al menos las fuerzas especiales que operan en frica, estuvieran forjadas hasta ese punto por la nostalgia del colonialismo. Me pregunto si ms all de los retos econmicos y polticos no hay que ver en la fuerte implicacin militar francesa en frica una manifestacin de potencia, como si Francia siguiera sin digerir las independencias africanas, como si no pudiera renunciar a ser una Francia ms grande (frmula que designaba al imperio francs)

Los polticos lo reivindican muy claramente; ya se trate de Mitterrand, de Chirac o de Sarkozy, siempre se encuentra en su discurso la idea de que Francia debe conservar su rango en el mundo. Es bien sabido que es el argumento que legitima el mantenimiento de esta presencia militar en frica. Por supuesto, dicha presencia ofrece muchas ventanjas: en gran medida condiciona la posibilidad de mantener unas situaciones de monopolio econmico en algunos pases y de vigilar los recursos estratgicos.

Adems, algunos regmenes africanos como los de Chad o la Repblica Centroafricana slo se mantienen por la fuerza de las armas, por el apoyo del ejrcito francs.

Desde las independencias, el principal pretexto del mantenimiento de la presencia militar francesa es defender a los pases africanos, con los que se han firmado acuerdos militares, contra las agresiones exteriores. En la prctica casi nunca hay agresiones exteriores, el ejrcito francs slo ha servido para controlar los problemas internos de unos regmenes que se enfrentan a rebeliones armadas o a movimientos populares.

Lo ms frecuente es que los ejrcitos de los Estados africanos postcoloniales se comporten con sus propias poblaciones como ejrcitos de ocupacin. Sus fuerzas armadas se conciben ante todo para responder al peligro del enemigo interno y no al de una agresin exterior. Sus anlisis muestra claramente la responsabilidad de Francia en esta situacin.

Absolutamente, eso formaba parte del kit terico doctrinal que se inculc a los oficiales africanos formados en las escuelas militares francesas. Hay que recordar que en el momento de las independencias los ejrcitos africanos se crearon de la nada, as que constituyen una especie de prolongacin del ejrcito colonial francs. Los ejrcitos africanos son filiales del ejrcito francs, estn estructurados sobre el mismo modelo, formados a partir de la misma ideologa: la doctrina militar de la guerra revolucionaria, de la contrainsurreccin, que quiere que el objetivo principal del ejrcito sea el control de la poblacin. Pero para los ejrcitos africanos no se trata del control de una poblacin extranjera, como en el caso del ejrcito francs en Argelia. La misin de los militares africanos es controlar a sus propias poblaciones, pero con los mismos mtodos que emple el ejrcito francs en sus guerras coloniales. Es lo que ocurri en Camern en el momento de la independencia, en la sangrienta guerra que se declar contra los maquis del UPC (Unin de las Poblaciones Camerunesas). En el caso de Ruanda el investigador Gabriel Pris encontr unas memorias de oficiales ruandeses, formados en Francia en las dcadas de 1980 y 1990, en las que se vuelve a encontrar esta obsesin de luchar contra el enemigo interior, de establecer tcticas contra la insurreccin. Llevada hasta el final, la lgica del control de la poblacin lleva al genocidio

Al establecer la genealoga de la guerra contra la insurreccin, su libro subraya las continuidades y similitudes que existen entre las guerras coloniales de Indochina y Argelia, y las guerras postcoloniales de Camern (una guerra ocultada) y de Ruanda.

Lo nico que he hecho ha sido mencionar unos trabajos que existan sobre el tema. Oficialmente, desde el final de la guerra de Argelia se han abandonado estas teoras contrainsurreccionales y se han proscrito mtodos como la tortura o la guerra psicolgica. En la prctica, hubo una primera oleada de exportacin a las dictaduras sudamericanas de las tcticas antisubversivas francesas: as, personas como el general Aussaresse (conocido por sus revelaciones sobre el uso sistemtico de la tortura en Argelia) pudieron seguir transmitiendo su pericia y experiencia... Despus esta pericia y experiencia antiinsurreccional se recicl en el frica francfona para controlar las independencias y el periodo posterior a la independencia. Lo que trato de demostrar es que esta tradicin de la guerra revolucionaria contina hoy de forma ms sutil. Cuando se leen las publicaciones militares contemporneas se encuentran referencias a personas como Trinquier (principal terico de la guerra en contra de la insurreccin), pero tambin referencias a las tcnicas de conquista colonial de Liautey o de Gallieni (guerras coloniales de pacificacin de finales del siglo XIX y principios del XX); estrategas que vuelven a estar de moda cuando se trata de pensar en una situaciones de conflicto como las Afganistn o Costa de Marfil.

As pues, el ejrcito francs mantiene una relacin ntima con su historia colonial en el plano de la pericia y experiencia, y de los discursos. Existe una especificidad del ejrcito francs desde este punto de vista?

Los militares franceses consideran que en el plano del contacto con las poblaciones hay una tradicin cultural ms fuerte que la de los anglosajones. El ejrcito francs alardea de una autntica pericia y experiencia que le permite ser aceptado mejor como ejrcito de ocupacin. Es la cuestin del control de las poblaciones. Para los militares franceses no hay que hacer como los estadounidenses, que llegan militarmente por la fuerza y a continuacin se encierran. El ejrcito francs se vanagloria de ser capaz de actuar de manera psicolgica, llevando a cabo operaciones cvico-militares para hacer que las poblaciones civiles acepten la presencia de los militares. Siempre con esta idea, que se remonta a Indochina, consideran que se va a poder separar el grano de la paja y cortar a las rebeliones de sus bases populares.

Ha recurrido el ejrcito francs a conocimientos de tipo etnolgico en su trato con las poblaciones de los pases ocupados?

Cuando se rasca un poco siempre se da con una especie de disposicin a pensar surgida directamente del periodo colonial. Se supone que las fuerzas especiales francesas poseen, adems de una pericia y experiencia propiamente militar, unos conocimientos culturales, etnolgicos, que les situaran en mejores condiciones para operar en ciertas zonas geogrficas del mundo, en particular en frica. Estos conocimientos culturalistas descansan en unas concepciones completamente superadas desde el punto de vista universitario. Cuando se leen las intervenciones de oficiales en coloquios se encuentran cosas absolutamente asombrosas, como que la presencia del ejrcito francs es necesaria porque a los africanos les cuesta proyectarse hacia el futuro. Los mismos clichs manidos que salpicaron el discurso de Dakar de Sarkozy: este viejo fondo colonial que pretende ser un conocimiento que permite una intervencin sobre unas poblaciones.

Volvamos al caso de Camern, el primer pas africano que accedi a la independencia el 1 de enero de 1960. Desde mediados de la dcada de 1950 hasta principios de la de 1970 se produjo una autntica guerra en este pas: decenas de miles de muertos, ms de 100.000 segn algunas fuentes. Esta guerra que llev a cabo un rgimen a sueldo de Francia contra la UPC tiene que ver tambin con la guerra antiinsurreccional?

Recientemente el investigador Gabriel Pris ha demostrado cmo en la misma poca se calcaron en Camern los dispositivos establecidos en Argelia (2). La divisin en zonas de los territorios, la tortura a gran escala, la deportacin de las poblaciones, la poltica de tierra quemada: todo lo que se haca en Argelia se retom tal cual en Camern. Hay que sealar al respecto el excelente documental Autopsie d'une indpendance [Autopsia de una independencia] (3) en el que se oye a Mesmer declarar a propsito de los bombardeos de pueblos con napalm que no tiene importancia. stas son cosas que al cabo de los aos empiezan a aflorar a la superficie.

Por lo tanto, esto pone en tela de juicio el mito de una descolonizacin suave

La descolonizacin discreta sigue siendo la versin oficial si nos referimos a los programas escolares de historia en el primer y segundo ciclo de enseanza secundaria. Uno de los retos del estudio de la descolonizacin es mostrar que hubo, por un lado, una descolonizacin violenta, la de Argelia, y por otro, una descolonizacin calificada de pacfica, de suave. Los casos de Camern y Madagascar bastan para mostrar que es un completo mito: el mito de las independencias sin hacer ruido preparadas por Deferre y De Gaulle tras la Conferencia de Brazzaville en 1946. En la prctica, todo lo que Francia concedi fue contra la voluntad de la metrpoli, con frecuencia despus de intentos desesperados de retomar las riendas violentamente. Esto fue acompaado de un proceso de eliminacin de los movimientos independentistas y de sus dirigentes, pero tambin de la promocin de politicos devotos a los intereses franceses. En la poca de posguerra hubo un auge de movimientos independentistas, autonomistas, progresistas, revolucionarios, un viento de esperanza irresistible: haba diferentes ideologas que movilizaban a las poblaciones y estos movimientos fueron sofocados, destruidos y a veces completamente erradicados, como en el caso de Camern. As pues, hubo un periodo en el que las poblaciones africanas se quedaron hurfanas de varios movimientos y dirigentes. Esto empieza a renacer ahora con los movimientos sociales africanos y las contracumbres en las que el centro de las preocupaciones de la sociedad civil es la cuestin de la dominacin neocolonial, ya se trate de la presencia francesa o de sistemas mas globalizados, como la deuda y las polticas impuestas por el FMI y el Banco Mundial.

Volvamos al ejrcito francs. Usted menciona en su libro un detalle que produce escalofros: siempre se ha apodado a las tropas de marina la Colonial

En este componente del ejrcito francs surgido del ejrcito colonial las cuestiones de tradicin y de identidad son cuestiones extremadamente fuertes, en particular en las fuerzas especiales. Las tropas de marina estn muy orgullosas de su pasado colonial y reivindican su espritu y sus mtodos. Tanto las paradas militares como los editoriales de su revista L'Ancre d'or se siguen cerrando con las palabras Y en nombre de Dios, viva la Colonial!.

E imagino que con frecuencia encontramos a estas tropas de marina en las operaciones francesas que se llevan a cabo en tierra africana.

En efecto, forman la mayor parte de las fuerzas especiales a las que se llama durante las operaciones sensibles: operaciones puetazo, operaciones con un fuerte contenido en servicios de inteligencia. Tambin las encontramos en las operaciones europeas (EUFOR). Durante la primera de ellas en la Repblica Democrtica de Congo en 2003 Francia se haba jactado de haber inculcado cierta cantidad de mtodos a unas fuerzas especiales europeas, en particular a las fuerzas especiales suecas. Desde entonces nos preguntamos de qu mtodos se trataba, porque algunos militares entre estas fuerzas suecas se haban quejado ante sus superiores de haber tenido que soportar la visin de actos de tortura practicados por los militares franceses a congoleos. Esto hizo mucho ruido en Suecia y mucho menos en Francia

Hay un control del parlamento francs sobre las operaciones militares en frica?

Desde la modificacin constitucional operada en el verano de 2008, tericamente el parlamento tiene derecho a observar las operaciones exteriores, pero es un derecho muy limitado. Los diputados tienen derecho a ser informados de una operacin exterior en los tres das posteriores a su desencadenamiento, con lo que se encuentran ante un hecho consumado. El parlamento slo posee poder de control sobre las operaciones importantes de ms de cuatro meses (que slo representan una pequea parte de las operaciones militares) cuya renovacin puede denegar. En cambio, no existe ningn control sobre las operaciones secretas de defensa especiales ni sobre las operaciones clandestinas de la DGSE [Direccin General de Servicios Especiales, el servicio de inteligencia encargado de la seguridad del territorio, n. de la t.]

Ciertamente, Chad y la Repblica Centroafricana (RCA) representan hoy el ejemplo ms caricaturesco de la injerencia militar francesa en algunas regiones de frica. Adems, usted dedica un lugar destacado en su libro a estos dos mbitos de intervencin.

En 2006 Francia mont en la RCA una operacin del mismo tipo que Kolwezi (rescate del rgimen de Mobutu gracias a la intervencin de los paracaidistas franceses): en la total ignorancia tanto de la poblacin francesa como de los parlamentarios, el ejrcito francs envi a los paracaidistas para reconquistar Birao. Este tipo de operacin hoy sigue siendo completamente posible. Ms recientemente, durante la ltima ofensiva seria de los rebeldes en la capital de Chad hubo una intervencin oficial del ejrcito francs con el pretexto de proteger a sus ciudadanos. Esta operacin permiti proteger el aeropuerto, desde donde pudieron despegar los mercenarios de [el presidente de Chad] Idriss Deby Segn el diario La Croix, la proteccin de aeropuerto de N'Djamena tambin fue acompaada de una intervencin militar de las fuerzas especiales francesas que participaron directamente en los combates contra los rebeldes: una operacin clandestina que sigue sin ser reconocida por las autoridades francesas ...

En su ltimo informe sobre la Repblica Centroafricana, Human Rights Watch es muy crtica en relacin con las ltimas intervenciones del ejrcito francs en la RCA.

En el informe anual que public en 2007 la ONG seal varias cosas: detall la poltica de tierra quemada llevada a cabo por el ejrcito centroafricano con las poblaciones del norte, unas poblaciones acusadas de mantener a los movimientos rebeldes. Tambin aqu encontramos las tcnicas coloniales francesas: se trata de aterrorizar a las poblaciones para que dejen de apoyar a los rebeldes. Los excesos ms graves se cometieron justo despus de las intervenciones francesas. Tras la toma de Birao por el ejrcito francs las fuerzas centroafricanas devastaron esta ciudad. En aquel momento, en la prensa los militares franceses hicieron a los rebeldes responsables de las destrucciones. Despus se supo que se trataba de un intento de ocultacin que es muestra de la complicidad en un crimen de guerra. En el informe de HRW tambin hay unas fotos que plantean preguntas: se ve a unos oficiales franceses al lado de la OCRB (Oficina Central de Represin del Bandidaje), una especie de milicia que se dedica a las ejecuciones sumarias.

Vista la naturaleza de sus intervenciones en frica, Francia est realmente en condiciones de conmemorar el cincuentenario de las independencias africanas?

Se percibe un gran malestar en relacin con la conmemoracin de este cincuentenario. Este malestar no es ajeno al hecho de que todas las intervenciones orales de Nicolas Sarkozy sobre la cuestin de frica afirman una voluntad de ruptura con las prcticas de sus antecesores. Pero fuera de estos discursos, no se ve ruptura alguna: sigue siendo el reino de los diferentes tipos de presin, de los emisarios ocultos, de los acuerdos secretos, de las operaciones clandestinas. A modo de celebracin va a haber cosas bastante caricaturescas: un desfile del 14 de julio en el que bajo la cobertura de rendir homenaje a los tiradores africanos se va a invitar a ejrcitos como los de Camern o de Congo, conocidos pero sus excesos contra las poblaciones. Todava estn por hacer la verdadera descolonizacin y la celebracin de esta descolonizacin...

Notas

1. "Que fait l'arme franaise en Afrique ?", Agone, octubre de 2009.

2. cf. Une guerre noire, enqute sur les origines du gnocide rwandais (1959-1994), Gabriel Pris y David Servenay, La Dcouverte, 2007.

3. Cameroun, Autopsie d'une indpendance, dirigida por Galle Le Roy y Valrie Osouf, duracin 52', produccin: France 5 / Program 33, 2007.

Algunas referencias:

En Centrafrique, stratgie franaise et enjeux rgionaux

http://www.monde-diplomatique.fr/2008/02/MUNIE/15569

tat d'anarchie (rapport Human Rights Watch sur la RCA)

Rbellions et exactions contre la population civile

http://www.hrw.org/fr/reports/2007/09/13/tat-d-anarchie

Cameroun : retour sur une dcolonisation sanglante

http://www.afriscope.fr/spip.php?article182

O est le "centre" de l'Afrique ?

http://www.africultures.com/php/index.php?nav=article&no=7250

Marchs militaires et conomie de la prdation, des pays du lac Tchad et du Soudan occidental au Golfe de Guine.

http://www.africultures.com/php/index.php?nav=article&no=4394

Cinquante ans de dcolonisation africaine

http://www.africultures.com/php/index.php?nav=article&no=9139

Fuente: http://www.africultures.com/php/index.php?nav=article&no=9444

rJV



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