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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-05-2010

Tesis en torno a la autonoma de los pueblos indios

Gilberto Lpez y Rivas
Rebelin


Introduccin

Las siguientes lneas tienen el propsito de reflexionar y revalorar la vigencia de las luchas por la autonoma indgena, as como los sujetos polticos que las encarnan en el contexto de la crisis general y civilizatoria del capitalismo y, en particular, la recomposicin estatal causada por la transnacionalizacin neoliberal en varios pases latinoamericanos. Particularmente me detendr en el caso mexicano, dado que he seguido muy de cerca e incluso he estado prximo a movimientos sociales y polticos que reivindican los derechos indgenas.

1.- Definicin e historicidad del concepto.

Desde las investigaciones realizadas en Amrica Latina3 concebimos la autonoma bsicamente como un proceso de resistencia mediante el cual, las etnias o pueblos soterrados, negados u olvidados fortalecen o recuperan su identidad a travs de la reivindicacin de su cultura, derechos y estructuras poltico-administrativas. En forma genrica, la autonoma, esto es, regirse uno mismo por sus leyes, se define como la capacidad de individuos, gobiernos, nacionalidades, pueblos y otras entidades y sujetos de asumir sus intereses y acciones mediante normativas y poderes propios, opuestos en consecuencia a toda dependencia o subordinacin heternoma. Como cualquier concepto, la autonoma indgena contempornea debe comprenderse en su contexto histrico: la lucha de los pueblos originarios por conservar y fortalecer su integridad territorial y cultural a travs de autogobiernos que practican la democracia participativa y enfrentan -con una estrategia antisistmica- la rapacidad y violencia del sistema capitalista en su actual fase de transnacionalizacin neoliberal. Si bien ante este fenmeno coercitivo llamado globalizacin, la figura poltica del Estado-nacin resulta obsoleta y estorbosa, es difcil negar que ms all del mercado y el consumo existan pueblos que reclaman un origen y una identidad. Son sujetos que desean imprimir un sentido comunitario a sus vidas en un momento en el que egosmo, individualismo y competencia pretenden desplazar solidaridades, dignidad y fraternidad. Las autonomas en Amrica Latina se proyectan hoy da como aquellos espacios poltico-territoriales donde los pueblos oprimidos pueden consolidar en el mbito local, regional y an nacional, sus expresiones comunitarias de democracia directa.

2.- Democratizacin y transformacin de la vida indgena.

Destacamos el carcter dinmico y transformador de las autonomas, que para ser tales, modifican a los mismos actores y en dimensiones diversas: las relaciones entre gneros, entre generaciones, promoviendo en este caso el protagonismo de mujeres y jvenes; democratizando las sociedades indgenas, politizando e innovando sus estructuras polticas y socioculturales. Se remarca la importancia de la participacin de las mujeres en los diversos niveles y espacios de la vida comunitaria y municipal, en particular en las instancias de decisin y ejercicio del autogobierno indgena, a efecto de lograr una sociedad ms justa y equitativa, desarrollando acciones concretas para combatir todo tipo de violencia contra las mujeres indgenas. El estudio de las autonomas indgenas contemporneas en Amrica Latina, particularmente en Mxico, desde una perspectiva integral y comparativa, muestra la naturaleza transformadora de estos procesos no slo en su articulacin, las ms de las veces contradictoria con los Estados nacionales existentes, sino tambin en el interior de los sujetos autonmicos. As, no se trata slo de la existencia de autogobiernos tradicionales indgenas que se desarrollan de diversas formas a lo largo de la colonia y la vida independiente, y que perduran hasta nuestros das en numerosas comunidades de la geografa latinoamericana. Tampoco se trata de competencias y atribuciones establecidas desde arriba, administrativamente o por modificaciones constitucionales, pisos y techos de modelos que no corresponden a realidades concretas y que denotan los lmites de una ciencia social a la zaga de los procesos socio-tnicos. Las prcticas autonmicas actuales van ms all. Cuando los zapatistas por ejemplo- trascienden el autogobierno y lo asumen a partir de los principios de mandar obedeciendo, la rotacin de los cargos de autoridad, la revocacin del mandato, la participacin planeada y programada de mujeres y jvenes, la reorganizacin equitativa y sustentable de la economa, la adopcin de una identidad poltica anticapitalista y antisistmica y la bsqueda de alianzas nacionales e internacionales afines a sta, se lleva a cabo un cambio cualitativo de las autonomas: a la par que se transforman los propios pueblos indgenas en sus relaciones de gnero y grupos de edad, en sus procesos de identidad poltica, tnica y nacional, en su apropiacin regional del territorio y la extensin del poder desde abajo.

3.- Control del territorio y sus recursos.

Ante la agresin permanente de las corporaciones en busca de territorios, recursos y saberes de los pueblos, la autonoma busca redefinir la relacin con el entorno circundante. En la profundidad de territorio se busca la unin complementaria de productores y comercializadores para desarrollar una economa solidaria y la autosuficiencia alimentaria, as como la generacin de proyectos econmicos para beneficio general, optimizando todos los esfuerzos para el ejercicio real de la autonoma como tarea de todos y todas. La defensa de los sujetos autonmicos a la accin del mercado y sus agentes estatales significa el control del territorio desde abajo (comunidades) y desde la sociedad civil nacional e internacional que acompaa en ocasiones a estos movimientos. Se reafirma la urgencia de recuperar o desarrollar la autonoma econmica, productiva y alimentaria de los pueblos con el fortalecimiento del cultivo del maz autctono (y no del transgnico), uso de abonos orgnicos (y rechazo a los agroqumicos), cuidado del agua, uso y proteccin de las semillas propias; as como la recreacin y fortalecimiento de los sistemas de ayuda mutua, los mercados y tianguis locales y regionales y el aprovechamiento de ecotecnias. Ante la grave crisis alimentaria que amenaza a la humanidad y el cambio climtico, la autonoma busca fortalecer la produccin de alimentos y la introduccin de programas y planes educativos en sus diversos mbitos y niveles que estimulen el respeto a la agricultura propia y, en especial, del maz. Los pueblos y las comunidades indgenas son propietarios y herederos de tierras, territorios y recursos naturales en los que viven y, en consecuencia, exigen respeto y reconocimiento de ese derecho por parte del Estado y las empresas nacionales y extranjeras que se empean en sus afanes de privatizacin y comercializacin. Por ello, estn demandando el cese de todo proyecto, accin y concesin que atenten contra la propiedad, uso, explotacin, aprovechamiento e integridad de territorios, tierras, lugares sagrados y recursos naturales de los pueblos indios, as como de leyes, decretos y reglamentos que tiendan a despojar y facilitar el aprovechamiento por terceros ajenos a las comunidades indgenas de sus recursos naturales.4

4.- Dilogo intercultural.

Los procesos educativos y de socializacin, asimismo, se generan a partir de y por las comunidades, tomando en cuenta los saberes surgidos de los pueblos y otros actores populares, y aquellos que enriquezcan a los sujetos autonmicos, en el entendido que el dilogo intercultural fortalece la autonoma. Esta situacin es ms notoria y necesaria cuando dos o ms pueblos confluyen en un proceso autonmico (Chiapas, regiones de Guatemala y Nicaragua, por ejemplo) y la unidad del sujeto autonmico frente al Estado transnacionalizado se torna indispensable, ya que en las actuales circunstancias, ste sujeto se opone directamente a los agentes estatales (funcionarios, policas, ejrcito, jueces, etctera) al servicio del capital. En estos casos debe darse incluso una representatividad pluritnica a los rganos de autoridad y recordando siempre como lo hace el Subcomandante insurgente Marcos- que la autonoma es tan importante que no podemos dejarla en manos de los polticos profesionales.5

5.- Poltica de alianzas.

Si la autonoma es parte de la cuestin nacional, el movimiento indgena que practica y promueve las autonomas, en su lucha por prevalecer, establece las alianzas necesarias, primero entre los propios pueblos indgenas, y a partir de ello, con los sectores oprimidos y explotados del pas que se trate. Esto significa la construccin permanente del sujeto autonmico no slo desde abajo, sino tambin en sus alianzas con otros actores polticos y a partir del control sistemtico de los representantes a travs de la rendicin de cuentas, revocacin de mandato, segn sea el caso, y rotacin de cargos. Nunca se ha puesto en duda la matriz clasista impuesta por el capital ni el tipo de Estado en la que se encuentran inmersas las luchas por las autonomas y, en consecuencia, la necesidad de alianzas entre los movimientos indgenas con todos aquellos que plantean reformas democrticas, contra el capitalismo e incluso por la construccin de un nuevo tipo de socialismo. No ha sido responsabilidad de los pueblos indgenas el poco inters mostrado por partidos y organizaciones de izquierda en el establecimiento de acuerdos para una lucha unificada en los terrenos polticos, electorales o de movilizacin social. Hay ejemplos, algunos trgicos, del uso instrumental de los indgenas en los procesos polticos institucionales y an en los espacios de la guerra revolucionaria. Asimismo, los movimientos autonomistas indgenas no hacen un culto de la resistencia popular espontnea. Usualmente sus movimientos son precedidos de largas deliberaciones y como lo demuestra la insurreccin zapatista de 1994, debieron transcurrir muchos aos para el estallido de la rebelin y hasta ahora no se han dado pasos que resulten de la espontaneidad o el aventurerismo polticos. Este movimiento demuestra el valor que se otorga a la conciencia y a la organizacin de los oprimidos y explotados en la lucha contra un Estado que busca acotarlos e incluso destruirlos poltica y militarmente.

6.- Desarrollo desigual de las autonomas.

Es evidente que todos estos procesos no se llevan a cabo de manera simultnea en las etno-regiones y en todos los casos en que se ejerce el autogobierno indgena, destacando la profundidad de algunos de ellos que por razones especificas han podido desarrollar formas organizativas incluso poltico militares como el EZLN, que dan coherencia e integralidad a los prcticas autonmicas. Existen situaciones, por ejemplo, en las que la dependencia econmica o poltica del pueblo indgena hacia los mecanismos del mercado o los aparatos estatales, merman el proceso autonmico, como el caso de los yaquis, el cual aparece distorsionado incluso frente a los propios actores, quienes refieren que su autonoma es relativa. En otras situaciones, el caciquismo o el paramilitarismo, amenazan directamente a la autonoma con la represin generalizada y la criminalizacin de quienes destacan en el proceso, como el caso de Xochistlahuaca, Guerrero, o entre los Triqui de Oaxaca. Por ello, se insiste en el carcter intrnseco de cambio, adaptacin, reaccin e innovacin de las autonomas acorde a los factores internacionales, nacionales, regionales y locales a los que los pueblos indgenas se enfrentan. De aqu el significado mltiple y polivalente del trmino, y en ocasiones, incluso, la negativa a utilizarlo en algunas experiencias, que como la polica comunitaria de Guerrero, busca gobernarse y hacer justicia con sus propias normas, que es, en esencia, el comn denominador de todo proceso autonmico.

7.- Indigenismo antittico de autonoma.

La formacin y el fortalecimiento del sujeto autonmico pasan tambin por la ruptura con las viejas formas de las polticas indigenistas que durante muchos aos puso en prctica el Estado para mantener el control de los pueblos y las comunidades indgenas por medio del paternalismo y el clientelismo. El movimiento indgena independiente del Estado revela que indigenismo y autonoma son conceptos antitticos6.

8.- Autonoma y sistema de partidos de Estado.

Hemos comprobado tambin que la injerencia de partidos polticos en la mayora de los casos, deteriora, e incluso hace fracasar, el ejercicio autonmico. En el caso mexicano, el reservorio de votos que el partido oficial (en los tiempos del sistema de partido de Estado en Mxico) impona a travs de los cacicazgos indgenas se ve seriamente afectado por un movimiento indgena que incluso rechaza frontalmente el actual sistema de partidos de Estado y pone en tela de juicio los deteriorados componentes de la democracia tutelada, y se impone, en su lugar, otra forma colectiva de hacer poltica. Desde el etnocentrismo de la sociedad nacional, slo es posible la democracia representativa y se niega toda experiencia relacionada con las democracias directas de las comunidades indgenas, las cuales desarrollan una cultura poltica de la resistencia, que es la base misma de los actuales procesos autonmicos.

9.- Sujeto autonmico, red multitnica contra conflictos comunitarios.

La experiencia zapatista y la de otros procesos en Amrica Latina muestran que el desarrollo de una red multitnica consolidada de comunidades y regiones, e incluso de pueblos diversos, es otro de los cambios trascendentes en las actuales autonomas, en las que la pugna intracomunitaria por conflictos seculares, linderos o recursos se puede superar para responder unidos ante la intrusin violenta de los Estados y las corporaciones capitalistas. Todas las transformaciones internas, rupturas y redefiniciones en los mbitos comunitarios, regionales y nacional son imposibles sin esa conformacin y fortalecimiento de un sujeto autonmico con capacidades de afirmacin hegemnica hacia adentro, de tal forma que contribuya a la cohesin interna a travs de la construccin de consensos, la democracia participativa, la tolerancia y la superacin de las divisiones religiosas, tnicas o polticas, la lucha contra la corrupcin y contra los intentos de cooptacin por parte del Estado y sus agentes. Este sujeto concita la movilizacin de pueblos y comunidades en defensa de sus derechos y demandas y tiene el apoyo para una representacin legtima hacia fuera.

10.- Autonomas pluritnicas y plurinacionales y su contribucin a la nacin democrtica.

Las autonomas indgenas contemporneas estn lejos de los estereotipos de autarqua que sus adversarios predijeron como inherente a estos fenmenos. Por el contrario, como se observa en muchos pases de Amrica Latina, la irrupcin de los pueblos indgenas en los acontecimientos polticos de sus respectivas naciones es una realidad innegable. Estos procesos autonmicos se proponen cambios sustanciales en la naturaleza misma de esas naciones como entidades plurinacionales, pluritnicas, pluriculturales y plurilingsticas, y a los indgenas los reafirma como sujetos polticos de derechos colectivos irrenunciables en su carcter de pueblos y nacionalidades. En esta direccin, una de las conclusiones fundamentales de la investigacin Latautonomy fue la siguiente:

Rechazando tanto la aculturacin modernizante como el repliegue tradicionalista, denunciando su histrica exclusin y dominacin, los pueblos y movimientos indgenas se afirman histricamente por primera vez con sus especificidades en los espacios pblicos para reclamar el reconocimiento de sus aportes potenciales a la construccin de la sociedad futura y su contribucin a "otro mundo posible". Las reivindicaciones de los pueblos indgenas, los valores que defienden -el bien comn y la solidaridad, el respeto de la naturaleza y la nocin de equilibrio, el rechazo de las lgicas de consumismo y la preeminencia de los valores inmateriales, la bsqueda de la armona y del consenso- van ms all de los intereses estrechamente comunitarios. Constituyen la afirmacin de valores que permiten una adhesin universal y trascienden los lmites de la etnicidad. (Monique Munting, Radiografa de la autonomas multiculturales en Amrica Latina, en Leo Gabriel y Gilberto Lpez y Rivas. El Universo Autonmico: propuesta para una nueva democracia. Ob. cit.).

11.- Hacia la integralidad de las autonomas y su dimensin regional.

Desde la perspectiva integral de la autonoma que se formula en los mbitos polticos, jurdicos, econmicos, sociales y culturales y que fundamenta la instrumentacin a escala comunitaria, municipal y regional, se reafirma el valor y la importancia de las prcticas polticas que se materializan en las asambleas comunitarias, los sistemas de cargo, el tequio y, en general, las obligaciones y contribuciones comunitarias. Se hace nfasis en la importancia de la articulacin e interaccin de las comunidades y los municipios indgenas para el ejercicio de la autonoma en el mbito regional, tal como est garantizado en la aprobada Declaracin de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indgenas, y tambin, en los Acuerdos de San Andrs de 1996.7

12.- La autonoma se opone a la cultura poltica hegemnica.

La autonoma se construye a partir de una lgica distinta a la cultura poltica hegemnica a la cual se opone por definicin. Nada tiene que ver con limpieza tnica, etnicismo o autarqua, mira autocrticamente hacia su propio entorno para erradica la reproduccin de prcticas polticas clientelares o corporativas. Procura construir y resignificar en su sentido profundo una cultura democrtica a saber: la tolerancia, el dilogo, la eleccin racional. Estas estn siendo sus herramientas ms preciadas para dirimir los conflictos provenientes de sus diversos orgenes tnicos, de sus identidades diversas y sus patrones morales y culturales diferentes.

13.- Las autonomas hacia la construccin de una civilizacin contra sistmica.

Es importante discutir y nutrir estas experiencias latinoamericanas de autonoma, con las existentes en otros pases y continentes, en otras culturas, pues la lucha por las autonomas lleva como horizonte una civilizacin distinta a la que hoy predomina hasta en los lugares ms recnditos del planeta. Me refiero a la civilizacin hegemnica del capital en la que la produccin y reproduccin de la vida humana est subordinada a la produccin y reproduccin de mercancas. En la que existen los recursos naturales, conocimiento cientfico, tecnologas para garantizar la alimentacin a toda la humanidad, pero en la que prevalece una racionalidad instrumental para la cual el hambre, la explotacin y el desastre ecolgico se justifican en aras del enriquecimiento constante de un quinto de la poblacin que detenta el 86% de la riqueza mundial.

14.- Autonomas, resistencia transformadora y proyectos imperiales.

Pensar en la autonoma y su relacin con los estados-nacin latinoamericanos implica una responsabilidad terica y poltica con una resistencia revolucionaria y transformadora frente al proyecto hemisfrico que Estados Unidos y sus aliados que pretenden seguir imponiendo sobre el continente en lo que se perfila como nueva expresin de la mundializacin del capital. Amrica Latina est siendo afectada por proyectos, convenios o programas regionales de origen estadounidense como ASPAN, el Plan Colombia, la Iniciativa Mrida, el Comando Amrica y diversos tratados de libre comercio. Todos estos proyectos en sus distintas modalidades econmicas, polticas y militares forman parte de la nueva configuracin mundial que ha trado consigo la globalizacin trasnacional y un obstculo de enormes dimensiones para el desarrollo de los pueblos indgenas y las ciudadanas.

15.- Los pueblos indgenas ante la reestructuracin regional del capital y la soberana de los Estados nacin.

El llamado nuevo orden mundial que surge, entre otros factores, a partir de la crisis del socialismo real y de modelos econmicos de corte keynesiano en los pases capitalistas, no slo redefini las esferas de influencia e intervencin entre los pases del norte y del sur (antes llamados pases desarrollados y en vas de desarrollo); sino entre los mismos pases del norte. La Unin Europea y su antecedente, la Comunidad Econmica Europea, as como el Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte (NAFTA), surgieron como paradigmas de una nueva reestructuracin regional del capital. Ello ha modificado, sin duda, por lo menos en Amrica Latina, la redefinicin de la esencia de los Estado-nacin involucrados. Conceptos fundamentales de los estados-nacin como soberana e independencia han sido puestos en vilo por el actual modelo econmico y los pueblos indgenas estn contribuyendo a vislumbrar transformaciones y formas de defensa efectivas de las soberanas nacionales. As, los alcances y el papel de las autonomas en los pases latinoamericanos tambin se han visto afectados por esta reconfiguracin mundial del capital y sus fronteras. De hecho, las coordenadas en que se debe dar la discusin actual de las autonomas pasan por analizar cmo el proyecto de dominacin hemisfrica de Estados Unidos --en su variante Obama-Clinton-- pretende obstaculizar e incluso aniquilar la existencia de las mismas en tanto posibles expresiones de resistencia cultural, poltica, econmica y administrativa.

16.- Reformas constitucionales y lmites jurdicos para el desarrollo de las autonomas en Mxico.

Las reformas constitucionales en materia de derechos indgenas realizadas en abril del 2001, contienen impedimentos jurdicos: a todo derecho reconocido o concedido se le coloca una nota precautoria que acota, limita e imposibilita la aplicacin plena de las leyes y el ejercicio efectivo de esos derechos al referirlos injustificadamente a otros artculos de la propia Constitucin o a leyes secundarias. Estas reformas remiten a leyes locales el reconocimiento de los pueblos indgenas y las caractersticas de la autonoma, lo cual no es favorable dada la correlacin de fuerzas en esos mbitos y la existencia todava de poderosos cacicazgos en las etno-regiones. Asimismo, instituyen programas asistenciales y clientelares como parte de la Constitucin, lo que expresa una contradiccin con la esencia de las autonomas ya que condena nuevamente al indgena a un papel pasivo de la accin decisiva del Estado; niegan a las comunidades el estatus de entidades de derecho pblico y, por el contrario, las definen como de inters pblico o entes tutelados de la poltica estatal; desconocen los alcances de las autonomas en los mbitos municipales y regionales en que los pueblos indgenas los hagan valer, establecidos en los Acuerdos de San Andrs y, con ello, la posibilidad de su reconstitucin. Adems, esta reforma presenta incongruencias en temas sociales y polticos que incluso constituyen un retroceso frente a otras leyes indgenas existentes en algunos estados de la Repblica, como Oaxaca, en donde se logran definir con claridad los conceptos de pueblo, comunidad, territorio, libre determinacin, autonoma. Especficamente, la reforma efectuada en el 2001 violent los Acuerdos de San Andrs y se convirti en una virtual contrarreforma al establecer lo siguiente: a).- sustituir las nociones de tierra y territorios por lugares, lo que en los hechos desterritorializa a los pueblos indgenas, les sustrae de su base material de reproduccin como tales, y constituye incluso un retroceso con respecto a lo establecido al respecto en el Convenio 169 de la Organizacin Internacional del Trabajo; b).- cambiar el concepto de pueblos por comunidades y con ello trastocar el sujeto de la ley reconocido en los Acuerdos de San Andrs y en el propio Convenio 169 de la OIT y limitar las competencias locales y regionales de estas entidades jurdico polticas; c).- introducir fuera del acuerdo entre las partes del conflicto las contrarreformas neoliberales al artculo 27 constitucional, a partir de las cuales se permite la venta de las tierras comunales y ejidales; d).- limitar la posibilidad de que los pueblos indgenas adquieran sus propios medios de comunicacin. La nacin mexicana es en su origen, desarrollo y composicin multitnica, plurilingstica y multicultural. Un nuevo Constituyente debe partir de esta realidad histrica refrendada por la voluntad de los pueblos indios y sus organizaciones de defender sus derechos colectivos con fundamento en el establecimiento de mltiples formas de autogobierno indgena que forman parte de sus autonomas, la administracin de justicia derivada de sus sistemas normativos, la vigencia de sus formas de organizacin social, el reconocimiento de sus territorios y recursos como la base material reproductiva de sus culturas y el acceso pleno a todas las formas de representacin popular y nacional.

17.- Autonomas, proyecto nacional y derechos de los pueblos indgenas.

Asimismo, en el caso de Mxico, la lucha por las autonomas forma parte de un proyecto nacional que se ha venido gestando a lo largo de muchas dcadas de exclusin, de miseria y discriminacin contra los pueblos indgenas. Estas autonomas forman parte de un proyecto nacional, en el que los sujetos autonmicos han buscado integrarse, junto con otros sectores de la sociedad mexicana. Especficamente, el EZLN, se ha dirigido a estudiantes, campesinos, obreros, amas de casa, intelectuales, pequeos empresarios, asalariados, profesionistas de todas las razas, todas las religiones, todas las etnias para formar una nacin distinta donde, como ellos dicen, quepan todos los mundos. No reivindican la autonoma para dar continuidad a la marginacin estructural de raz colonial y funcional tambin en la globalizacin neoliberal. La demanda de la autonoma y la libre determinacin son vas para alcanzar una mayor democracia, equidad de gnero, para combatir la discriminacin, integrarse a un mercado equitativo en el que puedan vender libremente sus productos y en el cual los pueblos indgenas sean considerados ciudadanos y se les reconozca como sujetos polticos capaces de participar en los procesos nacionales. Las autonomas, en consecuencia, expresan un replanteamiento alternativo a las formas nacionales impuestas desde arriba por los grupos oligrquicos que se fundamentaron en el integracionismo asimilacionismo, o en el diferencialismo segregacionismo que constituyeron polticas igualmente provocadoras de etnocidios y negacin de derechos ciudadanos y colectivos de pueblos y comunidades indgenas. As, las autonomas son procesos de democratizacin, articulacin nacional y convivencia poltica -desde abajo- entre agrupamientos heterogneos en su composicin tnico-lingstico-cultural.

Conclusin

18.- Autonomas: algo ms que autogobiernos.

En Amrica Latina, a partir de la imposicin de las polticas de transnacionalizacin neoliberal y coincidiendo con un resurgimiento de las luchas de los pueblos indgenas por reafirmar sus seculares formas de autogobierno, las autonomas coadyuvan a la defensa, fortalecimiento, recuperacin y resignificacin de sus identidades tnicas, culturas, instituciones, saberes, sentido de pertenencia, patrimonios, tierras y territorios, todo ello basado en la profundizacin, restablecimiento, recuperacin o readaptacin de formas de propiedad comunal; predominio de las decisiones de asamblea; cargos y tareas de gobierno como servicio; trabajo colectivo gratuito, solidaridad, ayuda mutua y comunalidad como base de la relacin social; festividad tambin como cohesin sociocultural; concepcin del territorio como relacin sustentable con la naturaleza y reproduccin material y cosmognica de los pueblos. Por ello, se ha insistido en que la autonoma: a).-constituye algo ms que el autogobierno tradicional indgena; b).- se expresa ms all de una descentralizacin de competencias, recursos y jurisdiccin de los Estados; c).- trasciende los marcos de los procesos nacionalitarios hegemonizados por las clases dominantes; d).- no significa arreglos jurdico-administrativos que puedan ser establecido por decreto o a travs de reconocimientos formales de orden constitucional; e).- se pone en prctica en la mayora de los casos- por la va de los hechos, o ms all de la institucionalidad establecida; f).- representa un fenmeno holstico en el que las dimensiones de economa, cultura, ideologa y poltica tienden a integrarse y determinarse mutua y recprocamente en lo que se denomina la integralidad del sujeto autonmico.

19.- Las autonomas no son una frmula.

Las formas de organizacin poltica de la democracia directa surgidas de los procesos autonmicos indgenas no pueden ser aplicadas como una frmula que organice la sociedad nacional y el Estado en sus mltiples mbitos y complejidades. Sin embargo, ha sido precisamente la ausencia de participacin de la sociedad y de los trabajadores en particular en el ejercicio del poder y el control estatal lo que caracteriz y en parte- dio al traste con la experiencia del socialismo real. Al destacar la participacin de todo el pueblo en las Juntas de Buen Gobierno, por ejemplo, no se pretende que estas formas de autogobierno se generalicen o se idealicen, obviado sus limitaciones y obstculos impuestos por la contrainsurgencia y el avance expropiatorio neoliberal. No obstante, su existencia en los espacios zapatistas es una realidad que debiera motivar su anlisis para concebir formas de organizacin y participacin ciudadanas y populares que sustituyan a las maquinarias burocrticas que ignoran los mandatos de las mayoras. En este sentido, qu de perjudicial puede tener para la lucha por la construccin del socialismo defender la auto organizacin y resaltar los valores solidarios y comunitarios!? Particularmente, en el caso de los mayas zapatistas, no se hace una apologa de su experiencia ni se pone como un modelo a seguir para la edificacin de la sociedad presente y futura. Las autonomas indgenas no ignoran al Estado ni al poder que ejerce a partir del monopolio de la violencia legalizada por un marco jurdico y legitimada por una hegemona de clase. Bajo esta premisa, se considera a las autonomas como formas de resistencia y de conformacin de un sujeto autonmico que se constituye en un interlocutor frente al Estado y frente al cual impone una negociacin, pero paralelamente, si sta fracasa, se va construyendo la autonoma de facto. Por ello, las autonomas no se otorgan, se conquistan a travs de cruentos levantamientos y extensas movilizaciones. Los autogobiernos no son considerados islotes libertarios dentro del universo capitalista. En Leer un video, los zapatistas sealan claramente: el nuestro no es un territorio liberado, ni una comuna utpica. Tampoco el laboratorio experimental de un despropsito o el paraso de la izquierda hurfana. Los indgenas no difunden una imagen idlica de sus movimientos suponiendo que estos agrupamientos avanzan saltando todos los obstculos, critica que no parece fundarse en la investigacin emprica y en un conocimiento profundo de la autonoma indgena.

20.- Procesos contradictorios y en constante ataque.

Estos procesos no son lineales ni armoniosos y, por lo tanto, se expresan en sus contradicciones, desequilibrios, avances y retrocesos de muy diversas formas, extensiones y profundidades, provocando cambios en la naturaleza misma de las etnias. Se trata de una reconstitucin de pueblos e implica necesariamente la construccin de un sujeto autonmico que modifica relaciones entre gneros, grupos de edad e instituciones colectivas, las cuales sufren asimismo los impactos de la migracin, la explotacin laboral, el narcotrfico, los racismos y el grave deterioro en las condiciones de vida de las clases trabajadoras de nuestros pases. Por su naturaleza anti sistmica y por la presencia indgena en territorios codiciados por el capital y las caractersticas de su actual mundializacin, estos procesos de autonoma se enfrentan indirecta o directamente al Estado, sus instituciones y fuerzas represivas, sus estrategias contrainsurgentes; a las estructuras polticas, ideolgicas, militares y de inteligencia del imperialismo; a sus corporaciones econmicas que buscan abrir los territorios, ocuparlos, apropiarse de sus recursos culturales, naturales y estratgicos; a denominaciones religiosas, partidos y mecanismos polticos encaminados a penetrar, mediatizar y destruir los autogobiernos y formas colectivas de decisin y organizacin. De ah, su precariedad y su constante batallar por sobrevivir y desarrollarse, por extender sus niveles de articulacin intracomunitaria, municipal, regional y nacional, as como ampliar los mbitos de resistencia, solidaridad y coordinacin internacionales.

21.- El significado de la autonoma en otros sectores de la sociedad.

A partir de las experiencias autonmicas de los pueblos indios, Pablo Gonzlez Casanova, en un importante texto titulado Con los pobres de la tierra presentado con motivo del aniversario 25 de La Jornada (16 de septiembre de 2009), ha reiterado la extensin del concepto de autonoma a otros sectores explotados y desposedos de la sociedad como una forma de respuesta a la ocupacin capitalista de nuestros pases. De igual manera, el grupo Paz con Democracia en su Llamamiento a la Nacin destac: Es necesaria e impostergable la organizacin de comunidades autnomas en todo el pas; comunidades cuyos miembros se auto-identifiquen y se auto-gobiernen democrticamente para la produccin-intercambio-defensa de su alimentacin, sus artculos de primera necesidad, su educacin y concientizacin, con nios, mujeres, ancianos y hombres para la defensa de la vida, del patrimonio pblico, de los pueblos y de la nacin, para la preservacin del medio ambiente y el fortalecimiento de los espacios laicos y de los espacios de dilogo, que unen en medio de diferencias ideolgicas y de valores compartidos. (La Jornada, noviembre del 2007). En algunos pases latinoamericanos, las autonomas se han convertido en una va estratgica para que los sujetos tnicos hagan valer su identidad, reclamen sus diferencias y construyan modos de vida alternativos. La autonoma es una estrategia de resistencia y en este sentido es tambin una estrategia de lucha nacional y social. Si avanzamos en la discusin de su significado, de sus distintas naturalezas, de su utilidad poltica estaremos contribuyendo a generar las condiciones de la transformacin crtica de la realidad. Los principios igualitarios, participativos, autogestionarios y colectivistas de las autonomas indgenas se transforman en uno de los pocos planteamientos estratgicos actuales para enfrentar con xito al capitalismo, preservar la especie humana de su autodestruccin y democratizar nuestras sociedades.

NOTAS

[i] Este texto es una ponencia elaborada para el Ciclo de Conferencias "El pensamiento crtico y las Ciencias Sociales". Celebrando 80 aos del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM 1930-2010, (del 4 al 14 de mayo de 2010).

[ii] Gilberto Lpez y Rivas es Doctor en Antropologa, Profesor Investigador del Instituto Nacional de Antropologa e Historia - Centro Regional Morelos.

[iii] Me refiero al Proyecto con el acrnimo de Latautonomy que se desarroll entre 2001 a 2005 bajo la coordinacin del instituto Ludwig Boltzmann para Amrica Latina, de Viena, Austria, con la hiptesis central sintetizada en: Autonomas multiculturales en Amrica Latina: una condicin necesaria para el desarrollo sustentable. Este proyecto fue financiado y auspiciado por la Direccin General de Ciencias y Tecnologa de la Unin Europea y llevado a cabo en ocho pases: Mxico, Nicaragua, Panam, Bolivia, Ecuador, Brasil, Espaa y Rusia. Leo Gabriel y Gilberto Lpez y Rivas. Autonomas indgenas en Amrica Latina: Nuevas formas de convivencia poltica. Mxico: UAM-Plaza y Valds, 2005. Leo Gabriel y Gilberto Lpez y Rivas. El universo autonmico: propuesta para una nueva democracia. Mxico: UAM- Plaza y Valds, 2008.

[iv] Al respecto la hiptesis de Latautonomy afirma: Hiptesis de Territorialidad : Cuando mayor es el control de un sistema o sujeto autonmico sobre un determinado territorio, menor es el peligro de una destruccin masiva de los recursos naturales y, por lo tanto, ms grande la sostenibilidad del sistema. Los factores ms importantes que conducen a la apropiacin del territorio por el sujeto autonmico son: a).- Conocimientos especficos sobre la utilizacin de los recursos naturales (conocimiento local); b).- La cohesin social sobre la base de un bien comn culturalmente definido (capital local) y c),. La autonoma poltica en los procesos de decisin . Relacin Investigada: Territorialidad Autonoma. Frmula Breve: Territorialidad = autonoma poltica + Cultura . Leo Gabriel y Gilberto Lpez y Rivas. El universo autonmico: propuesta para una nueva democracia. Ob. cit.

[v] Latautonomy desarrolla as su hiptesis: Hiptesis de la Interculturalidad : Cuanto mayor es el grado de multi o interculturalidad, mayor es la posibilidad del sujeto autonmico de consolidarse como fuerza pluritnica y de conseguir la autonoma poltico-jurdica por la va de la negociacin con el Estado nacional. El dilogo intercultural es a la vez condicin y consecuencia para un dilogo poltico, que debera llevar finalmente al reconocimiento jurdico de la autonoma por parte del Estado nacional. Relacin Investigada: Interculturalidad Poltica . Frmula Breve: Interculturalidad = + Reconocimiento Jurdico . Leo Gabriel y Gilberto Lpez y Rivas. El universo autonmico: propuesta para una nueva democracia. Ob. cit.

[vi] Ver capitulo al respecto: Antropologa y los pueblos indgenas de Mxico en Gilberto Lpez y Rivas. Autonomas: democracia o contrainsurgencia. Mxico: Editorial ERA, 2005. Pp. 13-28

[vii] Latautonomy sostiene al respecto: Hiptesis de la red.- La sostenibilidad de un sistema autonmico depende de su capacidad de vincular el nivel de las comunidades locales con una estructura regional de manera horizontal e interactiva. A travs de un proceso de integracin desde abajo, se deben crear estructuras polticas econmicas participativas que se articulan tanto en el interior de las autonomas multiculturales como hacia fuera, generando un proyecto de sociedad alternativa. Esta hiptesis se pronuncia en contra de cualquier localismo etnocentrista y en contra de las representaciones jerrquicas que impiden el desarrollo de mecanismos participativos en l a toma de decisiones polticas. Relacin Investigada: Poltica - Cultura (Democracia Participativa). Frmula Breve: Red de Comunidades Locales = Estructura Regional . Leo Gabriel y Gilberto Lpez y Rivas.El universo autonmico: propuesta para una nueva democracia. Ob. cit..

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rCR



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