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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-05-2010

De Arizona y crisis

Matteo Dean
La Jornada




La ya mal afamada SB (Senate Bill) 1070 aprobada en el estado de Arizona y que entrar muy probablemente en vigor el prximo 29 de julio, despert, justamente, hartas protestas tanto en Estados Unidos como en Mxico y otros pases directa o indirectamente afectados por la medida normativa. Los contenidos de dicha ley y las facultades que otorga a las fuerzas de seguridad del vecino pas del norte hablan por s solos de la inteligencia de las personas que la aprobaron. No es de inteligencia pero que es necesario hablar. Ella falt a los legisladores de Arizona. Hay que hablar ms bien de la tendencia que esta legislacin marca y de las reacciones a ella, las que tambin sealan una peligrosa pauta.

Por un lado, en efecto, dicha ley no es ninguna novedad. Sera interesante enumerar la larga lista de normativas restrictivas para la vida digna de los ciudadanos migrantes, tanto en Estados Unidos como en Europa y otros pases. Una larga serie de medidas restrictivas, punitivas, discriminantes que matan tanto en esta frontera norte como en la europea, que discriminan y estigmatizan tanto en el desierto estadunidense como en la capitales de Europa. Miles de muertos cada ao, cientos de expulsados y deportados todos los das son las consecuencias de dichas normativas que desde hace aos pueblan el imaginario reprimido del ciudadano migrante.

Sin embargo dicha ley despert particular malhumor y enojo en la comunidad nacional e internacional. Ser porque es absurdo que sea slo la apariencia la causa de un alto policiaco? Ser porque la ley establece negro sobre blanco una vez ms en la historia el perfil racial como elemento discriminatorio entre culpable y no culpable? O ser slo porque se le faculta a todo polica interpretar el papel del polica migratorio?

Todo lo anterior y mucho ms. Y sin embargo sorprende el vasto abanico de reacciones y sectores que se hicieron protagonistas de las mismas. Tras poco ms de un mes de la aprobacin de la SB1070, comienza finalmente a despegarse el panorama, pues no dejaba de rechinar la maquinaria propagandista realizada por ciertos sectores institucionales, quienes logran ver la paja en el ojo ajeno pero bien ciegos estn cuando se les seala el tronco que existe en su propio ojo.

El 22 de marzo pasado, 11 organizaciones mexicanas reportaban frente a la Comisin Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) el holocausto de migrantes que se da cotidianamente de este lado de la frontera. En los distintos informes se sealaban abusos sexuales, tortura fsica y sicolgica, homicidios, extorsin, corrupcin, privacin ilegal de la libertad, explotacin laboral y sexual, esclavitud, trfico de rganos, impunidad como las caractersticas de la poltica migratoria al sur del ro Bravo. Entre todas, emerga una denuncia tremenda: miles de migrantes secuestrados. Los funcionarios de gobierno llamados a responder negaban todo, obviamente.

La verdad entonces es otra y se est demostrando justamente en estos das. El llamado al boicot sirvi para ilusionar y concentrar la atencin de muchos. Pero no para quienes piensan que, pase lo que pase, el libre mercado es asunto que no se discute. Cueste lo que cueste, evidentemente: ya sea la vida o la dignidad del ser humano. Las visitas electorales de quienes tienen la visa y estn amparados por la investidura popular y van all a decir que s haremos algo, dudamos se adaptaran a las incomodidades del ro Suchiate. As como son risibles las tmidas declaraciones de Obama, quien entre un chiste y otro poco supo hacer hasta ahora en cuanto a la aclamada reforma migratoria.

La verdad es tambin, y sobre todo, que esta ley no hace otra cosa que responder al sentir comn de la gente de Arizona y de muchos otros lados, como bien lo sabe la gobernadora Jan Brewer quien, tras firmar la ley, vio subir 14 puntos el consenso del electorado del estado (para las elecciones del 4 de noviembre). En suma: la legislacin es psima porque psima es la opinin pblica. Difcil decir o contrario a menos que tengamos algn otro cnico inters electoral o seamos racistas.

Es necesario preguntar, ms bien, por qu la aclamada reforma migratoria no llega. El yes we can de Obama choc con la realidad de un Congreso federal dominado por el sentimiento racista de sus integrantes. Claro, una reforma migratoria como las propuestas hasta ahora (ya lo dijimos: La Jornada del 8 de abril de 2010) pagara lmites estructurales que no pueden satisfacer al movimiento migrante de forma cabal. Pero, al menos, permitira cierto nivel de debate en las sociedades involucradas. Y sin embargo no es as y sigue ganando (fcilmente) la salida reaccionaria y derechista a la crisis econmica.

Si la apuesta de Obama era la de probar a superar la crisis apostando a los sujetos biopolticos de la misma, es decir los precarios, los trabajadores autnomos y flexibles, migrantes y entonces mviles, esta idea recoge an pocos consensos. Por el contrario, se aprueba socialmente la poltica de atacar a los ms expuestos. El enojo, la frustracin, el rencor social encuentran de tal manera un fcil desahogo en el conflicto horizontal que se viene creando entre los pocos con algn privilegio por ejemplo, el derecho a votar una gobernadora de derecha y los muchos sin derecho alguno. Quienes estn arriba, en las sillas del poder, continan all. Por el momento.

http://www.jornada.unam.mx/2010/05/29/index.php?section=opinion&article=026a1mun


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