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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2010

El gran secuestro de El Jefe Diego
Muerte, desesperacin y furia en Mxico

John Ross
Counterpunch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


La visita de Estado a Washington de Felipe Caldern de la semana pasada (19 al 20 de mayo) y su aparicin en una sesin conjunta del Congreso de EE.UU. coloca el Sello Oficial de Aprobacin de Barack Obama a un jefe de Estado elegido incorrectamente y cuya legitimidad se sigue cuestionando en su propio pas.

La cena oficial de la Casa Blanca servida por los Obama al presidente mexicano y a su primera dama Margarita Zavala incluy carne de vacuno de Oregn y mole negro de Oaxaca, a Beyonc, George Lpez, la Banda del Cuerpo de Marines de EE.UU. y un espectacular dispositivo de seguridad para excluir a potenciales participantes no invitados, en noviembre pasado, una pareja iran-estadounidense enga al Servicio Secreto y se col en la primera cena oficial de los Obama, una gala en honor del primer ministro indio, Mahmonan Singh.

Aunque el discurso de 35 minutos de Felipe Caldern en una sesin conjunta del Congreso el medioda siguiente fue previsiblemente protocolar, anim la polmica al solicitar la abrogacin de la ley racista "Breathing While Brown" de Arizona y la renovacin de la prohibicin de la venta de armas de asalto fcilmente obtenibles en 7.000 armeras a lo largo de la frontera, en las cuales los crteles de la droga mexicanos obtienen sus arsenales. 23.000 ciudadanos mexicanos han perdido sus vidas desde que Caldern trat de congraciarse con Washington declarando una mal concebida guerra contra las bandas de narcotraficantes hace 40 meses.

Con el estmulo de la presidenta de la Cmara, Nancy Pelosi, los somnolientos demcratas que mantienen una mayora en disminucin en ambas cmaras del Congreso de EE.UU., brindaron a Caldern una tibia ovacin mientras los republicanos, mortalmente disgustados por el ataque del poltico mexicano contra los derechos a las armas en EE.UU., se sentaron rgidamente sobre sus manos, una posicin poco confortable.

Irnicamente, desde la victoria de Caldern en una eleccin viciada por el fraude en 2006, no ha podido dirigirse a su propio Congreso por la amenaza de protestas de la oposicin tanto en la Cmara de Diputados como en el Senado mexicanos.

La visita subsiguiente de Felipe Caldern al Cementerio Nacional de Arlington para depositar una ofrenda floral en la Tumba del Soldado Desconocido provoc una condena generalizada en su pas. Ningn presidente mexicano ha rendido su homenaje en Arlington, donde estn enterrados soldados de EE.UU. que participaron en tres invasiones (1846, 1914, 1916) de la nacin vecina. Ahora nuestra soberana nacional est enterrada en Arlington, fue la crtica expresada por el antroplogo radical Gilberto Lpez y Rivas entrevistado por el autor en un simposio sobre derechos y costumbres indgenas. Lpez y Rivas fue deportado una vez de EE.UU.,acusado de espiar para la Unin Sovitica.

Despus de cuatro meses de gira con El Monstruo - Dread & Redemption In Mexico City, he vuelto a la escena del crimen. La descomposicin social en mi vecindario y pas adoptivo parece generalizada. A dos cuadras hacia el este, el suelo de la gran plaza del Zcalo est cubierto de campamentos improvisados de trabajadores disidentes e indios. 100 miembros del SME (Sindicato Mexicano de Electricistas), que perdieron sus puestos de trabajo en octubre pasado despus de que Caldern declarara la bancarrota de la paraestatal compaa Luz y Fuerza y despidiera a 43.000 miembros del sindicato como parte de una conspiracin para privatizar la generacin de electricidad en Mxico, han estado en huelga de hambre durante ms de un mes para instar a la Corte Suprema de Mxico a que anule la orden de disolucin y los sacerdotes administran la extremauncin a los que se encuentran en inminente peligro de muerte.

Tambin acampan en el Zcalo maestros militantes del Estado de Oaxaca cuya huelga en 2006 provoc en el Estado sureo una brutal represin gubernamental, e indios Triqui de la localidad de San Juan Copala en las montaas Mixteco de Oaxaca, sitiada por bandas paramilitares de las que se piensa que estn ligadas al gobernador saliente Ulises Ruiz, un pez gordo en el otrora gobernante partido PRI, cuyos pistoleros asesinaron a 26 activistas durante la rebelin de los maestros de 2006.

El 27 de abril, matones fuertemente armados atacaron una caravana que trataba de llevar alimentos y suministros mdicos a la sitiada municipalidad oaxaquea, matando al observador internacional finlands Tyri Antero Jaakkola y a Alberta "Bety" Cario, infatigable defensora del maz nativo de Mxico y de los derechos de las mujeres indgenas.

Ya no damos ms. No podemos soportar ni un da ms de esta represin, declara amargamente Berta Robledo, enfermera jubilada, mientras agita una lata pidiendo contribuciones para los huelguistas de hambre en el Zcalo. La mezcla voltil de desesperacin y furia en la gran plaza parece un microcosmos del Mxico de Caldern.

Durante la gira de cinco das del presidente a Washington y a la Unin Europea para alardear de la supuesta recuperacin de su pas del desastre econmico (casi un milln de mexicanos perdieron sus puestos de trabajo en los primeros tres meses de 2010), el tejido social se ha deshilachado an ms por la tenebrosa desaparicin de Diego Fernndez de Cevallos alias "El Jefe", el candidato presidencial derechista del partido PAN en 1994, de quien se piensa que aspira a suceder a Caldern en 2012. El Jefe Diego fuesecuestrado al parecer entre la tarde y la noche del 14 de mayo delante de su hacienda La Cabaa en el Estado de Quertaro, a dos horas al norte de la capital.

Quertaro, un reducto conservador en el cual la Iglesia Catlica ejerce considerable influencia en la poltica pblica estuvo gobernado durante los ltimos 12 aos por el partido PAN de Caldern y Cevallos, pero devolvi el poder al PRI el ao pasado. Algunos observadores ven un subtexto poltico para el secuestro.

La nica pista revelada hasta ahora por las autoridades, que guardan un hermtico silencio, pareceque esun par de tijeras ensangrentadas que El Jefe utilizaba para recortar su barba. Las tijeras se encontraron en la camioneta Cadillac Esplanade de Fernndez de Cevallos y se piensa que se utilizaron para extraer un microchip colocado en la espalda del panista a fin de frustrar la ubicacin satelital de El Jefe.

Aunque la familia de Fernndez de Cevallos ha rogado a la prensa y al gobierno que guarden silencio mientras trata de establecer contacto con los secuestradores, rumores descabellados, avistamientos falsos, conjeturas estupefactas, incluso profecas y oraciones han reverberado a travs de toda la clase poltica conmocionada de Mxico. Una fotografa posiblemente modificada de El Jefe Diego con los ojos vendados, colocada en un sitio en Internet y firmada por los misteriosos desaparecedores slo ha aumentado la especulacin pblica.

Abundan los escenarios propuestos y como el paisaje poltico es tan catico en el pas, todos ellos son posibles. Fernndez de Cevallos es o era un abogado lleno de vida, preferido de la oligarqua, que gan acuerdos multimillonarios en dlares para sus clientes y que caus mltiples enemigos al hacerlo, cada uno de los cuales podra sentirse motivado para tomarse la venganza mxima contra El Jefe.

A pesar de diferencias con Caldern de las que se inform ampliamente, Fernndez de Cevallos ha gozado de considerable poder en el actual rgimen: su ex socio en su bufete de abogados, Fernando Gmez Mont, es secretario de Gobernacin, la segunda posicin por su importancia en la jerarqua poltica de Mxico, y otro asociado de tantos aos, Arturo Chvez Chvez, es procurador general de la repblica. Diego Cevallos ha cabildeado con xito para la inclusin de amigos suyos en la Corte Suprema, como Margarita Luna Ramos para cuya familia gan una vez 250 millones de dlares en una batalla por tierras con la Ciudad de Mxico.

Otra teora interpreta la desaparicin de El Jefe como un ajuste de cuentas perpetrado bien por el crtel de drogas de Jurez o por sus ardientes rivales, los muchachos de Sinaloa. Los vnculos de Fernndez de Cevallos con el crtel de Jurez son bien conocidos desde hace tiempo. El Jefe era representante legal del Hospital Santa Clara donde expir el jefe del crtel Amado Carrillo, el Seor de los Cielos, supuestamente durante una operacin de ciruga esttica en 1997. Carrillo haba alquilado todo el hospital, ubicado a apenas una milla de Los Pinos, la Casa Blanca mexicana. Los doctores que trataron al Seor de los Cielos fueron posteriormente hallados torturados, muertos y "entambados" en la Carretera Mxico-Acapulco.

El Jefe tambin sirvi como asesor legal de la funeraria en la que supuestamente se inciner a Carrillo. En vida, el Seor de los Cielos tuvo el privilegio de contar con la proteccin del Zar de la rama mexicana de la Guerra contra la Droga de la Casa Blanca, el desprestigiado general Jess Gutirrez Rebollo.

Segn el testimonio de uno de los hijos de Amado Carrillo, Fernndez de Cevallos tambin desvi millones de dlares del crtel de Jurez a los cofres de otro cliente, el Banco Anhuac, que quebr posteriormente.

El crtel de Jurez tambin ha estado involucrado en una sangrienta batalla con El Chapo Guzmn cuyo crtel de Sinaloa parece que finalmente ha arrebatado Ciudad Jurez, un crucial centro de cruce de drogas, a los Carrillo. Se cree que El Chapo es el seor de la droga preferido tanto de Felipe Caldern como de su predecesor Vicente Fox, al haber escapado de una prisin de mxima seguridad un mes despus de la investidura de Fox en 2001.

Un corolario de este escenario presenta a El Jefe como rehn de El Chapo con la intencin de intercambiarlo por el Nmero Tres del crtel de Sinaloa, Nacho Coronel, cuyo arresto nunca se ha hecho pblico el modus operandi usual de las fuerzas de seguridad mexicanas cuando atrapan a un pez gordo es publicitar su captura con mxima grandilocuencia. Tanto el Ejrcito como la Armada niegan tener a Coronel quien segn se informa fue capturado a finales de abril en el Estado Jalisco, pero agencias civiles, desde la Polica Federal Mexicana al Secretariado de Salud Pblica, el FBI o la DEA estadounidenses, siguen siendo sospechosos probables en la captura de Coronel.

Otra hiptesis atribuye la captura de El Jefe Diego a un grupo no identificado de guerrilla armada. Mxico ha sido el escenario escogido para sensacionales secuestros polticos como la captura como rehn en 1994 de Alfredo Harp Hel, multimillonario presidente de Banamex, el banco ms antiguo de Mxico (ahora parte de Citigroup) y primo del magnate ms rico del mundo, Carlos Slim. Se cree que se pag un restate rcord supuestamente 14 millones de dlaresal Ejrcito Popular Revolucionario (EPR), que posteriormente se equip con armamento sofisticado y libr una breve y sangrienta guerra con el ejrcito mexicano.

Tambin se piensa que el EPR secuestr al antiguo secretario de Gobernacin Fernando Gutirrez Barrios en 1997 por el cual se cobraron 6,5 millones de pesos el secuestro nunca se hizo pblico- El Ejrcito Popular Revolucionario neg rpidamente toda participacin en la captura de El Jefe Diego.

Pero mientras Mxico celebra el centenario del hito histrico que representa su revolucin y se predicen nuevas insurrecciones, es indudable que existen otros grupos guerrilleros. Desde la rebelin zapatista de 1994 en Chiapas existen rumores de la presencia de guerrilleros en la montaosa Sierra Gorda, a poca distancia de la hacienda de Fernndez de Cevallos en Quertaro.

Otros argumentan que el secuestro es slo una aventura comercial sin conexiones polticas, pero como seala Miguel ngel Granados Chapa, decano de los escritores polticos de Mxico, los posibles secuestradores podran haber exigido un rescate astronmico apoderndose de cualquier miembro de la familia de Fernndez de Cevallos y dejando libre a El Jefe para negociar el monto en dlares.

La posibilidad de la participacin de guerrillas en la captura de ese poltico acuciado por problemas gan adeptos el 18 de mayo cuando el general Mario Arturo Acosta Chaparro fue baleado en una calle de Ciudad de Mxico por desconocidos. Acosta Chaparro fue un personaje esencial en cientos de ejecuciones extrajudiciales de presuntos guerrilleros durante los aos setenta en Guerrero, que fue otrora un bastin del EPR. Aunque nunca fue condenado por abusos contra los derechos humanos, el general pas varios aos en prisin por suministrar proteccin al crtel de Jurez de Carrillo un tribunal militar revoc posteriormente la sentencia. Ahora la revista Proceso informa de que Acosta Chaparro haba sido contratado por la familia de El Jefe Diego para investigar su desaparicin.

Pero la hiptesis ms curiosa que ha surgido de todo este embrollo con un reparto estelar es que El Jefe se habra secuestrado a s mismo, un autosecuestro en el argot criminal mexicano, y que pronto reaparecer como salvador del PAN y ser presentado como candidato presencial del maltrecho partido derechista en 2012.

Diego Fernndez de Cevallos, una voz machista, misgina y racista (que una vez argument que las costumbres y hbitos indgenas promueven el sacrificio humano) cuenta con el respaldo incondicional de los sectores ms retrgrados del PAN y del PRI. El Jefe Diego ha sido uno de los que han movido los hilos en la poltica durante una generacin, frecuentemente acusado de trfico de influencias y con antiguos vnculos con la fortuna de la familia del desprestigiado ex presidente Carlos Salinas, por haber aprobado la quema de boletas de la eleccin presidencial de 1988 robada por Salinas al izquierdista Cuauhtmoc Crdenas, por lo que el PAN recibi su primera gobernacin (Baja California) y Fernndez de Cevallos una suntuosa mansin en la ostentosa zona de Punta Diamante en Acapulco.

A pesar de un comienzo inicialmente fuerte como candidato presidencial del PAN en 1994, El Jefe Diego abandon inexplicablemente su campaa y desapareci de la vista pblica. Cuando termin por volver a la campaa, el sucesor de Salinas, Ernesto Zedillo, haba tomado la delantera. Analistas polticos como Granados Chapa sugieren que hubo un arreglo.

Ahora, con el capital poltico de su partido a la baja, el resultado de la devastadora depresin econmica, la prdida de la guerra contra la droga, y la presidencia inepta de Caldern, el retorno de El Jefe Diego lo transformara en una especie de candidato de la lnea dura que ansan muchos mexicanos. Necesitamos un hombre fuerte con una mano dura como El Jefe Diego para poner orden en este lo. Rezo por su retorno, me dijo un joven simpatizante, Eder Lenero, mientras tombamos caf la semana pasada.

Como hechos a propsito, carteles mostrando la fotografa del rostro agresivo de Fernndez de Cevallos y a un lado la inscripcin Diego, estamos contigo! aparecieron repentinamente en Quertaro, pero se retiraron rpidamente por orden de su familia.

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John Ross es autor de El Monstruo. Se pueden obtener detalles en: [email protected]

Fuente: http://www.counterpunch.org/ross05282010.html

rCR



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