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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-06-2010

Reunin del Bilderberg
Inquietudes y preguntas ciudadanas

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Lo conocido. En 1954, el prncipe Bernardo de Holanda y David Rockefeller fundaron un lobby de propaganda y accin capitalistas. La primera reunin la celebraron en un hotel de Osterbeek, en Holanda, el Bilderberg. De ah su nombre. La idea parti de un emigrante judo, de origen polaco, un consejero y analista poltico llamado Joseph Retinger. Finalidad explcita del grupo de presin y accin en sus orgenes: dado el creciente antiamericanismo europeo a inicios de los cincuenta, es decir, dada la creciente resistencia crtica de la ciudadana de izquierdas europea ante los desmanes imperiales y su estpido, alienante y antiecolgico american way of life, se dise un encuentro anual internacional que contara con la participacin, esa era su pretensin, de la flor y nata mundial del empresariado, de las finanzas, de lderes medios de (des)informacin y de polticos serviles con sus planes acumulativos y sus deseos insaciables de poder [1]. En sntesis, una arista ms de la caliente guerra fra que haba tenido sus orgenes en agosto de 1945, o incluso antes [2], con el lanzamiento de las dos bombas de destruccin masiva.

Se han reunido desde entonces de manera ininterrumpida. Menos en 1976. Un escndalo de corrupcin afect al monarca holands. Estn hechos de esta pasta.

Es la segunda vez que la conferencia bilderberguiana se celebra en Espaa. La primera fue en 1989, en la Toja. Entre otras personalidades, cont con la presencia del socialista Felipe Gonzlez, quien curiosamente disert sobre las relaciones entre la Unin Sovitica y la OTAN [3], del ex ministro felipista Miguel Boyer, de Jess de Polanco de PRISA y del Premio Nobel de la Paz, el criminal de guerra, Henry Kissinger.

Esta ao se celebra en Sitges. En el lujossimo Hotel Dolce. Qu nombre tan hortera y consistente para un club de estas caractersticas!

Es razonable que el presidente del gobierno espaol, la segunda autoridad del Estado, acuda a esta reunin para dar cuenta de la situacin de la economa espaola y de sus futuros planes a un grupo privado que no tiene ninguna representacin poltica y que lo nico que puede ostentar y ostenta es el color del dinero y un fuerte poder? Ha ido o ir a pasar algn examen?

Es admisible que la reina Sofa, la consorte sin arista poltica constitucional de la Primera Autoridad del Estado, asista a estas reuniones que, segn coment a Pilar Urbano, encuentra muy, pero que muy interesantes?

Es correcto que el director del Banco Central Europeo, una entidad que dice ser independiente de gobiernos, partidos y grupos de presin, el seor Jean-Claude Trichet, sea tambin un invitado de la conferencia en el dolce?

Es consistente que el que fuera director de un diario que deca ser el independiente de la maana sea un asiduo de estas reuniones, asistencias que lleva en el ms oculto de los secretos?

Es polticamente admisible que el actual Ministro de Exteriores espaol, ningn ex, haya sido invitado y acuda a esta reunin de notables y magnates?

Es razonable que el seor Bernardino Len Bilderberg, un habitual a los encuentros del fro lobby guerrero en los ltimos aos, un poltico chulesco y prepotente que hace pocos aos, cuando trabajaba en Exteriores, intent poner firmes a Evo Morales y lvaro Garca Linera tras el intento de stos de controlar los desmanes de las multinacionales espaolas en Bolivia, sea nada ms y nada menos que el secretario general (secretario general!) de la Presidencia del Gobierno del Reino de Espaa?

Est justificado que los gastos de seguridad que se elevan a unos 150.000 euros diarios, 600 mil es el total de los cuatro das, vayan a cargo del erario pblico?

No es un atentado a la liberad de expresin y accin que los vecinos de la zona no puedan tomar fotografas desde sus viviendas acordonadas por expresa prohibicin policial?

Es una sociedad abierta, el concepto es de sir Karl Popper que no s si particip en alguno de los encuentros, que un club de estos vuelos prohba taxativamente la concesin de entrevistas o que se revelen detalles, por insignificantes que sean, de lo hablado en los encuentros?

No ser que el club, adems de reflexiones y transmisin de ideas interesantes, Reina Sofa dixit, interviene o pretender intervenir decisivamente en los asuntos pblicos nacionales internacionales?

No es peor incluso que lo narrado en 1984 la pretensin ltima del club que, segn Daniel Estulin, un estudioso de los Bilderberg, no es tanto actuar como un gobierno mundial en la sombra, que tambin, sino la de transformar el mundo en una empresa global dirigida por un Consejo de Administracin de sabor y estilos bilderbeguianos?

No abonan algunas aristas de las teoras conspirativas de la historia y la poltica estos encuentros con focos, con limusinas ahumadas, con prohibiciones amenazantes de ocultamiento y sin luz alguna y, mucho menos an, sin ningn control de la ciudadana?

Una concepcin de la racionalidad que no olvide el non serviam, por temperada que sea, impide contestar afirmativamente a la mayora de estas preguntas.

Eso no es obstculo para sealar un posible vrtice teatral de la representacin. Es posible que el Club sea mucho menos de lo que sealan y aspiran. No es improbable que su funcin fuera ms fructfera durante la caliente guerra fra contra la Unin Sovitica. No es inconsistente pensar que su fuerza real sea menor que la que sugieren a pesar de contar con matarifes de la talla de Henry Kissinger. No es una ensoacin pensar que el papel de Jim Tucker, un periodista usamericano de extrema derecha que colabora en el portal ultraconservador American Free Press, el primero que ha informado de la fecha y del lugar de la reunin de este ao, sea la de ser portavoz controlado, y supuestamente independiente, de los lderes del Club. Sea como fuere, con prendas teatrales o sin ellas, los poderosos se renen, se exhiben ocultndose, dictan el orden del da de la agenda mundial y citan a sus servidores para que les expliquen si sus planes entran o no en sus coordenadas diablicas. Por si faltara algo, las prcticas mafiosas estn muy presentes en el escenario diseado.

Notas:

[1] He tomado pie en artculos aparecidos en Pblico, 4 de junio de 2010, pp. 2-4; en informaciones aparecidas en la misma publicacin anteriormente y una seleccin de artculos y comentarios publicados e voces de Wikipedia en cataln.

[2] En marzo de 1945, dos meses de finalizar la II Guerra, 26 divisiones alemanas permanecan en el frente occidental frente a 170 divisiones (6,5 veces ms) en el frente oriental donde, adems,. los combates se encarnizaron al extremo (Jean Salem, Lenin y la revolucin. Barcelona, Pennsula, 2010, p. 21, traduccin de Jos Mara Fernndez Criado)

[3] Que un lder poltico de pensamiento tan conservador y de relaciones tan peligrosas como Felipe Gonzlez haya secuestrado parte del pensamiento de izquierdas espaol, y latinoamericano, y haya penetrado hasta el fondo del alma en dos generaciones de ciudadanos de clases trabajadoras espaolas es claro indicio de la exitosa contrarrevolucin poltico-cultural que se organiz desde mediados de los sesenta. Vale la pena acudir a las hemerotecas y leer la entrevista que hacia 1978 le hizo Fernando Claudn para una revista de izquierdas de la transicin (acaso Zona Abierta). Para llorar profundamente.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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