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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-06-2010

Afganistn
Llegaron, se sentaron, comieron y se largaron

Syed Saleem Shahzad
Asia Times Online

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez


Hace nueve aos, los Estados Unidos y sus aliados pusieron grandes esperanzas en los acuerdos de Bonn, que recreaban el estado de Afganistn tras la invasin estadounidense de ese pas a finales de 2001.

Trataron de componer el cuadro de un Afganistn pacfico, sin talibanes, funcionando de nuevo como un estado normal dentro de la comunidad internacional, reconstruido con inyecciones masivas de ayuda y buena voluntad y eliminando la insurgencia a travs de un proceso poltico.

Nada de eso sucedi, aunque haba parecidas y elevadas expectativas alrededor de la loya jirga (Gran Consejo) de tres das de duracin que hay actualmente en marcha en una inmensa tienda de campaa dotada de aire acondicionado en la capital, Kabul, destinada, tambin, al fracaso.

Los ms de 1.600 componentes del parlamento, dirigentes religiosos y tribales y principales representantes de la sociedad civil elegidos por el gobierno se renen para debatir las propuestas presentadas por el Presidente Hamid Karzai, en un intento de reintegrar en la sociedad afgana a los talibanes de perfil moderado ofrecindoles amnista, trabajo y seguridad. Karzai quiere evaluar la opinin de los afganos de a pie acerca de si el gobierno debera negociar directamente con los dirigentes talibanes y, si as fuera, con quines.

Tambin est en la agenda si debera eliminarse a los dirigentes de la insurgencia de la lista negra de las Naciones Unidas que congela los activos y les impide viajar. En la lista aparecen un total de 137 personas asociados a los talibanes y 258 con al-Qaida.

Los delegados estn repartidos en casi 30 comits para discutir las cuestiones principales. Se recogern sus opiniones y el viernes se ofrecer un comunicado final.

Los talibanes han rechazado la jirga, expresando en un comunicado que se les atribuye que el evento persigue asegurar los intereses de los extranjeros y que no era sino un falso proceso de reconciliacin.

Para subrayar este punto, el viernes dispararon varios cohetes durante la ceremonia de apertura y dos suicidas-bomba vestidos con burqas de mujer consiguieron atravesar un cordn de seguridad de 12.000 efectivos antes de suicidarse.

El incidente se produjo poco despus de que Karzai, en sus palabras de apertura, lanzara un llamamiento a los tailbanes a que hagan conmigo la paz y no habr necesidad de extranjeros aqu, en referencia a la principal demanda de los altos oficiales talibanes de que no negociarn hasta que todas las tropas extranjeras hayan salido del pas.

El lder de la oposicin Abdullah Abdullah, que perdi ante Karzai las elecciones presidenciales del pasado ao, anunci el 1 de junio que no asistira a la jirga, o Consejo Consultivo de la Paz, como se la conoce por su nombre formal.

Karzai no es un extrao en las loya jirgas. Los grandes consejos pastunes, con siglos de antigedad, se utilizaban tradicionalmente para elegir un nuevo rey, adoptar una constitucin o discutir importantes asuntos urgentes o de poltica nacional.

En julio de 2002, en una loya jirga que se celebr en Kabul y a la que asistieron ms de 2.000 delegados, se nombr a Karzai presidente de la Administracin Transitoria Afgana, el puesto que ha conservado en dos elecciones nacionales. Karzai ha utilizado las jirgas para resolver disputas en las zonas pastunes de Afganistn, as como en los enfrentamientos con Pakistn.

Ahora, el futuro del pas se est jugando en la loya jirga de esta semana, que es continuacin de una reunin similar aunque ms pequea celebrada en las Maldivas el pasado mes.

Esas negociaciones fueron organizadas por Homayoun Jarir, el yerno de Gulbuddin Hekmatyar, el veterano lder del Hezb-e-Islami y un componente clave de la insurgencia talibn. Jarir afirm que estaba actuando como mediador entre el gobierno afgano y Hekmatyar.

Sin embargo, segn fuentes de los insurgentes que hablaron con Asia Times Online, Hekmatyar no ha tardado en enviar una nota a Jarir diciendole ya basta y que no tena derecho a representarle. Jarir es de etnia tayica del Valle de Pansher, es poeta y comerciante de zafiros azules. Se situ junto al asesinado Ahmad Shah Massoud, de la Alianza del Norte, en la dcada de 1990, y en contra de Hekmatyar en los aos turbulentos de las luchas entre muyahaidines que llev a que los talibanes se hicieran con el poder en 1996.

Segn algunos observadores, uno de los objetivos de la jirga es ganarse apoyos para invitar a Hekmatyar a unirse al proceso poltico. En dos ocasiones sirvi como primer ministro a principios de la dcada de 1990, pero el Departamento de Estado de EEUU le tild de terrorista global especialmente designado.

La conferencia de las Maldivas y la loya jirga de Kabul- tienen lugar en un momento en que la insurgencia tiene rodeado Kabul desde las provincias de Logar, Ghazni, Parwan, Kapisa y Wardak. Los insurgentes controlan tambin la mayora de los distritos en las provincias de Kandahar, Helmand y Farah, aunque controlan parcialmente las provincias de Paktika, Khost y Nangarhar.

El deterioro de la situacin de la seguridad en las provincias de la frontera afgana con Pakistn ha llevado a una mayor afluencia de combatientes de las regiones montaosas del Hindu Kush, donde los talibanes, al-Qaida y los militantes pakistanes tienen santuarios importantes. Segn algunas informaciones, casi el 60% de los militantes de las zonas tribales pakistanes ha salido hacia Afganistn; esto podra significar miles de hombres.

Su paso por la frontera es fcil, porque hay pocos puestos fronterizos eficaces, ya sean del ejrcito nacional afgano o de la OTAN. Los principales cruces estn en las zonas de Birmal y Shawal. Hay otros pasos desde las regiones de Bajaur y Mohmand, en Pakistn.

La presin la sufren en gran medida las fuerzas de seguridad pakistanes en las zonas tribales, que han pasado por momentos muy duros en los ltimos meses, mientras que sus colegas del otro lado de la frontera van a sentir a partir de ahora un calor muy intenso durante los meses de verano.

En un intento por detener ese flujo transfronterizo, EEUU ha ejercido presiones extraordinarias sobre el jefe del estado mayor pakistan, el General Ashfaq Parvez Kiani, para que lance una ofensiva en el Norte de Waziristn, sin xito alguno. Kiani ha rechazado las propuestas de la Secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, del director de la Agencia Central de Inteligencia, Leon Panetta, y del Asesor para la Seguridad Nacional, James Jones.

El pasado mes se invit a Kiani a que visitara Kabul para reunirse con el comandante estadounidense en Afganistn, el General Stanley McChrystal, y con Karzai. Sin embargo, Kiani, que hasta la fecha haba accedido a todos los deseos estadounidenses, se mantuvo firme y no fue, porque teme que la reaccin de los combatientes de una operacin en el Norte de Waziristn pueda ser devastadora para Pakistn.

Preferira que todos los combatientes pakistanes, incluido el Mullah Fazlullah se fueran sencillamente de Pakistn. El Mullah Fazlullah, apodado Radio Mullah es el lder del grupo protalibn Tehrik-Nifaz-i-Shariat-i-Mohammadi, que controla la insurgencia en Swat. Se inform que las autoridades afganas le haban matado durante la captura de los talibanes del distrito de Barge Matal en la provincia de Nuristan el mes pasado, pero no ha podido verificarse tal hecho de forma independiente.

Sin embargo, Kiani no ha puesto objecin alguna a los cada vez ms numerosos ataques con aviones no tripulados sobre los combatientes en el Norte de Waziristn, porque eliminan a los enemigos de Pakistn al mismo tiempo que concentran la rabia de los talibanes contra las fuerzas de la coalicin en Afganistn.

En un ataque reciente, EEUU inform que haba matado a Mustafa Abu al-Yazid, conocido tambin como el Sheij Said al-Masri, en el pueblo de Boya, cerca de Miranshah, en el Norte de Waziristan. Se haba descrito al egipcio Masri como uno de los ms altos lugartenientes de Osama bin Laden y que estaba al frente de la guerra afgana de al-Qaida. Fue tambin un importante recaudador de fondos.

El prximo ao Washington tiene que decir si se queda en Afganistn o inicia la retirada. Los funcionarios estadounidenses han estado corriendo de un lado a otro para encontrar una salida al atolladero, punto en el cual la loya jirga de Karzai entra en escena, creando muchas expectativas, de igual modo que se hizo en la poca de la iniciativa de Bonn.

Durante todos los sangrientos aos transcurridos desde entonces, con miles de vidas perdidas y miles de millones de dlares gastados, casi nada ha cambiado. Los ms de mil dirigentes tribales que disfrutan de la hospitalidad de Kabul y de su afamado arroz kabuli son muy conscientes de ello, al igual que del dicho popular: Amadan, nashistan, guftan, tuaman y barjastan, es decir: Ven, sintate, habla, come y lrgate.

Syed Saleem Shahzad es el director de la Oficina para Pakistn de Asia Times Online. Puede contactarse con l en: sal[email protected]

Fuente: http://www.atimes.com/atimes/South_Asia/LF04Df01.html

rJV



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