Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Ataque terrorista israel a la Flotilla solidaria
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-06-2010

La no violencia activa desarma a Israel

Antonio Cuesta
Rebelin


El 19 de abril de 1984, sobre las cinco y media de la tarde en la Avenida 9 de la ciudad angolea de Huambo, cientos de voluntarios cubanos obreros de la construccin llegados al pas africano para ayudar en la reconstruccin de sus ciudades severamente daadas por ms de una dcada de cruenta guerra se agolpaban en la puerta del cntrico inmueble donde residan para recoger el correo familiar que haba llegado ese da. En ese momento, un coche bomba hizo explosin matando a 15 de ellos. El atentado fue obra de UNITA, un sanguinario grupo financiado y adiestrado por EEUU y los regmenes racistas de Sudfrica e Israel [1]. Como respuesta a la barbarie, 200 mil trabajadores en Cuba se alistaron para inscribirse y sustituir a sus hermanos cados.

El 31 de mayo a las 4 y media de la madrugada, en aguas internacionales cercanas a las costas de Gaza, 750 cooperantes que transportaban 10 mil toneladas de ayuda humanitaria fueron salvajemente atacados por tropas de elite israeles con el balance de 9 muertos, decenas de heridos y un nmero por el momento indeterminado de desaparecidos. Pocas horas despus voluntarios y organizaciones de solidaridad mostraron su determinacin de volver a Gaza en mayor nmero y con ms barcos, pues haba quedado claro que su accin pacfica es una forma de lucha legitima, efectiva y necesaria, que pona en evidencia la criminalidad y el peligro que supone para la paz el estado de Israel.

El activismo no violento pero tremendamente coherente y consecuente de estos cooperantes se ha convertido sin duda en una amenaza contra Israel. Un peligro pacfico que el estado hebreo slo puede conjurar mediante el asesinato e ingentes dosis de propaganda para hacer pasar, acto seguido, a las vctimas por terroristas. Segn un reciente informe del Reut Institute, uno de los ms influyentes think tank de Israel, la tctica de la resistencia no violenta era equiparable a una campaa militar para destruir el estado sionista. El documento peda expresamente a los servicios de inteligencia israeles que tomaran medidas contra los activistas de paz y al gobierno que saboteara a las redes organizadoras.

La maquinaria propagandstica tambin se puso en marcha y siguiendo esa lnea los grandes medios han utilizado durante la pasada semana la directriz de vincular a los integrantes de la flotilla de la libertad con Hamas, al-Qaeda y el terrorismo en general. As lo denuncia Kristen Stevens (ex corresponsal de Associated Press en Jerusaln y Gaza) en el diario turco Hurriyet. Stevens seala la forma en que The New York Times y CNN presentaron a la Fundacin de Ayuda Humanitaria IHH de Turqua, principal promotora del convoy, como organizacin terrorista que respalda a Hamas o mantiene vnculos con al-Qaeda sin para ello aportar prueba alguna. Ocultando que la ONG turca forma parte del Consejo Econmico y Social de las Naciones Unidas y que reparte su ayuda en ms de 120 pases en todo el mundo, incluidos los EEUU.

No pudiendo enmascarar la criminal actuacin de las tropas israeles, los grandes medios centraron todo su esfuerzo en presentar una equidistancia que como magistralmente explicaba Santiago Alba ayer en este mismo peridico consigue el efecto prodigioso de voltear por entero la objetividad de los hechos. Una equidistancia que ha resultado una buena muestra de descomposicin tica y de apologa criminal con propsitos distractivos y encubridores. Sirva como ejemplo el titular del peridico italiano Il Giornale en su portada del 2 de mayo: Mueren diez amigos de los terroristas. Israel hizo bien en disparar. Dispararon infringiendo la ley, s, pero dispararon contra los malos. O las advertencias del embajador israel en Uruguay Dori Goren cuando aseguraba hace unos das que se trata de una campaa de espectro global, que acta en cuatro campos principales: meditico, poltico, jurdico y econmico, y cuya finalidad es intentar corroer en una primera etapa la legitimidad en el uso de las Fuerzas Armadas israeles campaa organizada de forma estratgica, coherente, constante, sofisticada y prolongada en el tiempo, orquestada por pases y organizaciones islmicos en connivencia con determinadas ONG occidentales.

Desde luego no hay nada de censurable en llevar a cabo campaas polticas, econmicas, jurdicas o econmicas de carcter no violento, pues al fin y al cabo esos son los campos de trabajo legales y legtimos de organizaciones sociales, sindicales o polticas en cualquier lugar del mundo actual. Lo que desde luego no tiene ningn tipo de equiparacin con el terreno militar, destinado nicamente a organizaciones armadas, y en el cual la inslita impunidad del ejrcito israel es proverbial gracias a la complicidad de gobiernos y grandes medios occidentales.

Si hubiera algo de cierto en las acusaciones lanzadas por la propaganda israel y sus voceros, si hubiera existido alguna evidencia para tales acusaciones, habran mantenido en prisin con intencin de haber juzgado al presidente de IHH Blent Yildirim por dirigir una organizacin terrorista. O habran retirado la inmunidad parlamentaria a la diputada israel Hanin Zoabi, quien tambin viajaba en el barco asaltado, aunque a cambio tuvo que soportar gritos, abucheos y hasta violencia fsica por parte de sus compaeros en el Parlamento que la llamaron traidora, puta y solterona de 38 aos. Pero Israel no cuenta con prueba alguna y hay tanta verdad en sus descalificaciones como la hubo para invadir Iraq, y devolverlo a la edad de piedra, por almacenar armas de destruccin masiva.

La accin de los pacifistas ha desatado la ira salvaje de los dirigentes israeles que desde diciembre de 2008 han asesinado a 1400 civiles en Gaza; detenido, torturado y asesinado a centenares de activistas no violentos; y asaltado a la flotilla humanitaria y masacrado a varios de sus integrantes, que se dirigan no hay que olvidarlo hacia Gaza y no a las costas israeles.

El ataque a la flota de la libertad es un punto de inflexin y un gran avance para el movimiento de solidaridad con el pueblo palestino en general y el de Gaza en particular. Lo ocurrido la pasada semana marca el camino ineludible hacia el incremento de las acciones no violentas, las campaas de boicot y el recorte de todo tipo de intercambios con Israel, como se hizo con la Sudfrica del apartheid. Si el estado sionista recurre a la violencia, los activistas habrn de multiplicar sus embarcaciones y defenderlas con el arma que ms teme su enemigo: la solidaridad.

P.S. Quiero recordar que, por supuesto, la gesta internacionalista de Cuba sirvi para consolidar la independencia de Angola, result decisiva para alcanzar la de Namibia, contribuy significativamente a la liberacin de Zimbabwe y puso las bases para la desaparicin del odioso rgimen del apartheid en Sudfrica. Una misin que no tiene parangn en la historia, y que algn da tendr que ser reconocida hasta en los libros de texto.

Nota:

[1] Cooperacin entre dos regmenes que tambin se extenda, por aquellos aos, al intercambio en materia de armamento nuclear. Ver: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=106528

Antonio Cuesta es corresponsal de la Agencia Prensa Latina en Turqua

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rJV



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