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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-06-2010

Por qu los economistas no vieron el fraude financiero que termin por colapsar la economa

James K. Galbraith
alternet.org

El texto que a continuacin se reproduce es el testimonio escrito prestado por el gran economista norteamericano James K. Galbraith el pasado mes de mayo ante los miembros del Subcomit Judicial del Senado de los EEUU.



Les escribo a ustedes como profesional de una disciplina desgraciada. La teora econmica, tal como se ensea desde los aos 80, ha fracasado miserablemente en punto a entender las fuerzas determinantes de la crisis financiera. Conceptos centrales, como los de las anticipaciones racionales y ladisciplina de mercado, as como la hiptesis de la eficiencia de los mercados, llevaron a los economistas a sostener que la especulacin estabilizara los precios, que los vendedores actuaran para proteger su propia reputacin, que poda confiarse en el caveat emptor y que, por consecuencia, no podra darse un fraude generalizado. No todos los economistas creyeron eso. Pero la mayora, s.

De manera que el estudio del fraude financiero mereci poca atencin. Prcticamente, no existen institutos de investigacin consagrados a ese estudio; la colaboracin entre los economistas y los penalistas es rara; en los departamentos universitarios que marcan el tono hay muy pocos especialistas en el asunto, y todava menos estudiantes. Los economistas han subestimado el papel del fraude en todas las crisis que han estudiado, incluidas la debacle de las Cajas de Ahorros provinciales (Saving&Loan) de los aos 80 y 90, la transicin en Rusia, el desplome financiero asitico y la burbuja punto.com. Y siguen hacindolo. En un congreso patrocinado por el Instituto Levy de teora econmica celebrado en Nueva York el pasado 17 de abril, a lo ms que se acerc a esta cuestin un antiguo subsecretario del Tesoro, Peter Fisher, fue cuando us la palabra travesura. Eso ocurra el mismo da en que la SEC [la comisin controladora del mercado de valores, por sus siglas en ingls] acusaba de fraude a Goldman Sachs.

Hay excepciones. Un clebre artculo publicado en 1993, titulado Saqueo: la quiebra en bsqueda de beneficios y firmado por George Akerlof y Paul Romer aprovechaba de manera excepcional la experiencia de reguladores pblicos que comprendan el fraude. El penalista y economista William K. Black, de la Universidad de Missouri-Kansas City, es nuestro ms capaz y sistemtico analista de las relaciones entre el crimen financiero y la crisis financiera. Black muestra que el fraude contable ha de darse por descontado cuando puedes controlar la institucin que lo comete: la mejor manera de robar un banco es poseerlo. La experiencia de la crisis de Savings&Loan mostr cmo se tomaba el control de empresas con el explcito propsito de despojarlas, de sangrarlas. Eso fue probado en sede judicial: la debacle dej una estela de ms de mil condenas penales. Otras crnicas tiles del fraude financiero moderno son la de James Stewart, Den of Thieves [Estudio de ladrones], sobre la era Boesky-Milken, y la Conspiracy of Fools [La conspiracin de los necios] de Kurt Eichenwald, sobre el escndalo de Enron. Sin embargo, subsiste un gran hiato entre estas historias y el anlisis formal del problema.

El anlisis formal nos ensea que los fraudes de control siguen ciertas pautas. Crecen rpidamente y obtienen una elevada rentabilidad, certificada por empresas contables. Pagan ms que estupendamente. Al propio tiempo, rebajan drsticamente sus criterios, formando nuevos negocios en mercados anteriormente considerados de demasiado riesgo para el negocio honrado. En el sector financiero, eso toma la forma de una suscripcin relajada no: peor que eso combinada con cierta capacidad para pasar la patata caliente al ms necio que se encuentre a mano. En la California de los 80, Charles Keating observ que el contrato de una caja de ahorros era una licencia para robar. En los 2000, las hipotecas subprime han venido a ser algo anlogo. Con una licencia para robar bajo el brazo, los ladrones se activan. Y puesto que su ejecutoria parece tan buena no tardan en dominar sus mercados; los malos agentes desplazan a los buenos.

La complejidad del sector financiero hipotecario antes de la crisis ilumina otra caracterstica seal del fraude. En el sistema que llegaron a desarrollar, los documentos hipotecarios originales quedaban enterrados cuando quedaban en los registros de los originadores del crdito, muchos de los cuales, entretanto, o desaparecidos o absorbidos por otra entidad. Si se examinaran debidamente, esos registros mostraran el alcance de la documentacin faltante, de las prcticas abusivas y del fraude. Hasta ahora, no disponemos sino de pruebas muy limitadas de eso, sealadamente un estudio realizado en 2007 por Fitch Ratings sobre una pequea muestra de RMBS [ttulos residenciales hipotecariamente respaldados, por sus siglas en ingls] de alta calificacin, en donde se hall fraude, abuso o documentacin faltante en casi todos los ficheros. La peticin, el ao pasado, del congresista Doggett al Secretario del Tesoro Geithner para que se examinara y se informara a conciencia sobre el alcance del fraude en los registros hipotecarios existentes recibi una pica larga cambiada.

Una vez empaquetadas y titulizadas las hipotecas subprime, las agencias de calificacin no procedieron a estimar concienzudamente la calidad de los prstamos subyacentes. En vez de hacerlo, se limitaron servirse de modelos estadsticos, a fin de generar calificaciones que hicieran oportunamente aceptables a los inversores los RMBS resultantes. Cuando se presume que los precios seguirn subiendo siempre, la conclusin es que un prstamo respaldado por un activo siempre podr refinanciarse; por lo tanto, la situacin actual del prestatario es irrelevante. Tal inferencia, huelga decirlo, slo es vlida en la medida en que lo sea el presupuesto de partida, pero en esta estructura de mercado perversamente diseada quienes pagaban por las calificaciones del riesgo no tenan la menor razn para preocuparse por la calidad de sus supuestos. Entretanto, los originadores de hipotecas disponan ahora de una frmula para extender los prstamos a los peores prestatarios que pudieran encontrar, seguros de que en este Lake Wobegon al revs, aun estndolo todos, ningn nio estara condenado a crecer por debajo de la media. [1] La calidad del crdito colaps porque el sistema estaba concebido para colapsar.

Un tercer elemento del brebaje txico era un simulacro de seguro, suministrado por el mercado de permutas de incumplimiento crediticio (credit default swaps: CDS). Se trata de instrumentos apocalpticos en un sentido muy preciso: generan efectivo para el emisor de los mismos hasta que ocurre el evento crediticio. Si el evento crediticio es suficientemente grande, entonces el emisor falla, momento en el cual el gobierno se enfrenta a un chantaje: o entra al rescate o colapsa el sistema. Las CDS difundieron por todo el sistema financiero global las consecuencias del desplome de los precios inmobiliarios. Tambin proporcionaron el medio para acortar el mercado de ttulos hipotecariamente respaldados, de manera que los jugadores de mayor envergadura pudieran darse la vuelta y apostar contra los mismos instrumentos que previamente haban vendido, justo antes de que se desplomara el castillo de naipes.

La reciente teora econmica de las finanzas es ciega respecto de todo esto. Analiza acciones, bonos, opciones, derivados, etc., como si fueran ttulos cuyas propiedades pudieran aceptarse sin mayores problemas por el valor declarado y cuantificarse en trminos de rendimientos y riesgos. Pero todo en la frmula depende de que los instrumentos sean como aparentan ser. Pues, de no ser as, qu frmula podra aplicrseles?

Una rama ms antigua de la teora econmica institucional haba comprendido ya que un ttulo es un contrato legal. Ser bueno en la medida en que lo sea el sistema legal que lo respalda. El fraude es inevitable, pero en un sistema que funcione bien, ser raro. Ha de considerarse fundadamente un problema menor. Si el fraude o aun la percepcin de fraude llega a dominar el sistema, entonces no hay la menor base para un mercado de ttulos. Se convierten en basura. Y, ms profundamente, tambin las instituciones responsables de crearlos, calificarlos y venderlos. Lo que, en la medida en que no logra responder con la vitalidad suficiente, al propio sistema legal.

Los fraudes de control siempre terminan en un fracaso. Pero el fracaso de la empresa no significa el fracaso del fraude: quienes lo perpetran suelen acabar ricos. En algn momento, eso exige la subversin, el soborno o la derrota de la ley. As intersectan crimen y poltica. En su ncleo, por tanto, la crisis financiera fue una quiebra del imperio de la ley en los EEUU.

Pregntense ustedes: cmo es posible que originadores de hipotecas, agencias calificadoras, suscriptores y entidades supervisoras NO supieran que el sistema de la financiacin de la vivienda estaba infestado de fraude? Todos los indicadores estadsticos de prcticas fraudulentas crecimiento y rentabilidad lo sugeran. Todas las calas practicadas hasta ahora en los registros lo sugieren. La propia jerga usada prstamos mentirosos, prstamos ninja, prstamos neutrones y desechos txicos declara que el pueblo llano lo saba. Tambin he odo la expresin YYNE, TYNE, marbete para Yo Ya No Estar, T Ya No Estars).[2]

Por si quedaran dudas, la investigacin de las comunicaciones internas de las empresas y agencias en cuestin puede acabar de dejar las cosas claras. Los correos electrnicos son reveladores. El gobierno posee ya pistas documentales cruciales (de AIG, Fannie Mae y Freddie Mac, del Departamento del Tesoro y de la Reserva Federal). Esos documentos deberan ser escrupulosamente investigados por las autoridades competentes y debidamente hechos pblicos. Por ejemplo, emiti AIG a sabiendas CDSs contra los instrumentos que Goldman haba diseado (en nombre del Sr. John Paulson) para quebrar? Y si as fuera, por qu? Asimismo: se percataron Fannie Mae y Freddie Mac de la baja calidad de los RMBS que estaban adquiriendo? Lo hicieron por presiones del Sr. Henry Paulson? Si as fuera, conoca la situacin el Secretario Paulson? Y si la conoca, por qu actu como actu? En un artculo reciente, Thomas Ferguson y Robert Johnson sostienen que el Golpe de Paulson estaba concebido para retrasar hasta despus de las elecciones una crisis inevitable. Los registros internos, confirman esa hiptesis?

Supongamos que la investigacin que ustedes van a emprender ahora confirma la existencia de un fraude persistente, en el que estn involucrados millones de hipotecas, miles de calificadores, suscriptores, analistas y ejecutivos de empresas, as como funcionarios pblicos que colaboraban mirando para otro lado. Cul es la respuesta adecuada?

Algunos aparentan creer que la confianza en los bancos puede reconstruirse con una nueva ronda de buenas noticias econmicas, con precios al alza en los mercados de valores, con tranquilizadoras declaraciones de altos funcionarios; no inspeccionando demasiado cuidadosamente las evidencias de fraude, abuso, engao y mentira. A medida que ustedes avancen en su investigacin, socavarn ustedes y yo creo que destruirn esa ilusoria pretensin.

Pero tienen ustedes que actuar. La nica alternativa a eso es que, andando el tiempo, la quiebra pase del sistema econmico al sistema poltico. As como unos pocos predijeron la crisis financiera, bien podra ser que pocos, muy pocos, demasiado pocos, estuvieran hablando hoy francamente sobre las consecuencias de un fracaso en punto a abordar lo que debe abordarse ahora.

As las cosas, me permitirn ustedes decir que el pas se enfrenta hoy a una amenaza existencial. O el sistema legal cumple su tarea, o no se lograr la restauracin del sistema de mercado. Tiene que procederse a un saneamiento total, transparente, efectivo y radical del sistema financiero, y tambin a la depuracin de los funcionarios pblicos que traicionaron la confianza pblica. Los financieros deben sentir, hasta las entraas, el poder de la ley. Y la poblacin, que vive con la ley, debe ver clara e inequvocamente que es as. Gracias por su atencin.

NOTA T.: [1] Lake Wogebon es una villa imaginaria del estado norteamericano de Minnesota, clebre por un programa radiofnico de la Minnesota Public Radio. En esa villa, todas las mujeres son fuertes, todos los hombres, bien parecidos, y todos los nios, ms altos que el promedio. [2] En ingls: IBG,YBG, marbete para Ill Be Gone, Youll Be Gone.

James K. Galbraith es profesor de economa en la Lyndon B. Johnson School of Public Affairs, de la University of Texas-Austin. Hijo del llorado economista canadiense John K. Galbraith, ocup anteriormente varios puestos en el Congreso de los Estados Unidos, incluida la direccin ejecutiva del Joint Economic Committee.

Traduccin para www.sinpermiso.info: Roc F. Nyerro

http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=3386


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