Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Ataque terrorista israel a la Flotilla solidaria
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-06-2010

Es poco probable que el declive de la reputacin de Israel desde el brutal ataque a la flotilla de Gaza influya en los dirigentes del pas
La mortfera obcecacin israel

Ilan Papp
The Independent

Traducido del ingls para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


 

En los puestos ms altos de los sistemas poltico y militar de Israel estn dos hombres, Ehud Barak y Benjamin Netanyahu, los cuales estn detrs del brutal ataque contra la flotilla a Gaza que conmocion al mundo aunque parece que el pblico israel aclam como un acto de pura defensa propia.

Aunque proceden de la izquierda (el ministro de Defensa Barak del Partido Laborista) y de la derecha (el primer ministro Netanyahu del Likkud) de la poltica israel, su idea de Gaza en general y de la flotilla en particular est conformada por la misma historia y por una idntica visin del mundo.

En una poca Ehud Barak era el oficial al mando de Benjamin Netanyahu en el equivalente israel a las SAS*. Ms precisamente, sirvieron en una unidad similar a la enviada a atacar el barco turco la semana pasada. Otros miembros dirigentes de la elite poltica y militar israel comparten su percepcin de la realidad en la franja de Gaza y el electorado israel lo apoya ampliamente.

Y es una percepcin simple de la realidad: a pesar de ser el nico gobierno en el mundo rabe elegido democrticamente por el pueblo, Hams tiene que ser eliminado como fuerza militar tanto como poltica. No slo porque continan la lucha contra los cuarenta aos de ocupacin israel de Cisjordania y Gaza lanzando cohetes primitivos contra Israel, la mayora de las veces en represalia por el asesinato por parte de Israel de sus activistas en Cisjordania. Fundamentalmente se debe a su oposicin al tipo de paz que Israel quiere imponer a los palestinos.

Por lo que se refiere a la elite poltica israel, la paz forzada no es negociable y ofrece a los palestinos un control y soberana limitados en Gaza y partes de Cisjordania. Se piden a los palestinos que abandonen su lucha por la autodeterminacin y la liberacin a cambio del establecimiento de tres pequeos bantustanes bajo un frreo control y supervisin israeles.

Sin embargo, la idea oficial en Israel es que Hams es un obstculo formidable para la imposicin de esta paz. Y de este modo su estrategia declarada es muy sencilla: matar de hambre y estrangular hasta la sumisin al milln y medio de palestinos que viven en el espacio ms densamente poblado del mundo.

Se supone que el bloqueo impuesto en 2006 llevara a los gazates a sustituir el actual gobierno palestino por otro que acepte los dictados de Israel, o al menos forme parte de la ms aletargada Autoridad Palestina en Cisjordania. Mientras tanto, Hams captur a un soldado israel, Gilad Shalit, con lo que el bloqueo se hizo ms frreo. Se convirti en una prohibicin de los artculos ms elementales sin los cuales a un ser humano le resulta difcil sobrevivir. Debido a la falta de comida y de medicinas, a la falta de petrleo y de cemento, los gazates viven en unas condiciones que los organismos y agencias internacionales consideran catastrfica y criminal.

Al igual que en el caso de la flotilla, hay vas alternativas para liberar al soldado cautivo, como cambiar a los miles de presos polticos que tiene Israel por Shalit. Muchos de ellos son nios y unos cuantos permanecen en prisin sin haber sido juzgados. Los israeles han dado largas a las negociaciones sobre este intercambio, que no es probable que madure en un futuro inmediato.

Pero Barak y Netanyahu, y quienes estn en torno a ellos, saben demasiado bien que el bloqueo a Gaza no va a producir ningn cambio en la postura de Hams y se debera dar crdito a las palabras del primer ministro [britnico], David Cameron, quien seal en las Preguntas al Primer Ministro** de la semana pasada que, de hecho, la poltica israel fortalece ms que debilita el control de Hams. Pero a pesar de su objetivo declarado, esta estrategia no va a tener xito o al menos a nadie en Jerusaln le preocupa si sigue sin dar frutos y ser intil o no.

Se podra pensar que el drstico declive de la reputacin internacional de Israel provocara una nueva forma de pensar en sus dirigentes. Pero las respuestas al ataque contra la flotilla durante los ltimos das indican claramente que no hay esperanza de que haya ningn cambio significativo en la postura oficial. Un firme compromiso de continuar con el bloqueo y un recibimiento como hroes a los soldados que piratearon el barco en el Mediterrneo muestran que la misma poltica va a continuar durante mucho tiempo.

No es sorprendente. El gobierno Barak-Netanyahu-Avigdor Lieberman no conoce ninguna otra manera de responder a la realidad en Palestina e Israel. Para estos polticos el nico rumbo posible es el uso de la fuerza brutal para imponer su voluntad y una frentica maquinaria de propaganda que lo describe como defensa propia al tiempo que demoniza a la medio muerta de hambre poblacin de Gaza y a quienes acuden en su ayuda calificndolos de terroristas. Las terribles consecuencias en muertes humanas y en sufrimiento no les preocupan ni tampoco la condena internacional.

A diferencia de la declarada, la estrategia real es continuar con esta situacin. Mientras la comunidad internacional sea complaciente, el mundo rabe impotente y se contenga a Gaza, Israel puede tener todava una economa prspera y un electorado que contempla el dominio del ejrcito en sus vidas, el continuo conflicto y la opresin de los palestinos como la realidad exclusiva de la vida pasada, presente y futura en Israel. Recientemente los israeles humillaron al vice-presidente estadounidense Joe Biden cuando anunciaron la construccin de 1.600 nuevas viviendas en el polmico distrito de Ramat Shlomo de Jerusaln el mismo da que Biden llegaba para tratar de congelar la poltica de las colonias. Pero el actual apoyo incondicional estadounidense a la ltima accin israel hace que los dirigentes israeles y su electorado se sientan justificados.

Sin embargo, sera errneo asumir que el apoyo estadounidense y la dbil respuesta europea a las criminales polticas israeles como la que se lleva a cabo en Gaza son la razn principal de los prolongados bloqueo y estrangulamiento de Gaza. Lo que probablemente es ms difcil de explicar a los lectores del mundo es lo profundamente arraigadas que estn en la mentalidad y en la psique israeles dichas percepciones y actitudes. Y tambin es difcil comprender lo diametralmente opuestas que son, por ejemplo en Reino Unido, las reacciones comunes ante estos acontecimientos a la emociones que suscita dentro de la sociedad juda israel.

La respuesta internacional se basa en la asuncin de que ms concesiones palestinas futuras y un continuo dilogo con la elite poltica israel producirn una nueva realidad sobre el terreno. El discurso oficial en occidente es que una solucin muy razonable y alcanzable est a la vuelta de la esquina si todas las partes hicieran un esfuerzo final: la solucin de los dos Estados.

Nada est ms lejos de la realidad que este optimista escenario. La nica versin de esta solucin que es aceptable para Israel es la que nunca podran aceptar ni la dcil Autoridad Palestina en Ramala ni el ms firme y enrgico Hams en Gaza. Es una oferta de encarcelar a los palestinos en enclaves sin Estado a cambio de acabar con su lucha.

As pues, incluso antes de discutir una solucin alternativa (un slo Estado democrtico para todos, solucin que yo apoyo) o bien antes de explorar un acuerdo ms plausible de dos Estados, hay que transformar fundamentalmente la manera de pensar israel tanto pblica como oficial. Esta mentalidad es la principal barrera para una reconciliacin pacfica en la desgarrada tierra de Israel y Palestina.

* N de la t.: Special Air Service, es un regimiento de fuerzas especiales britnicas que ha servido como modelo a las fuerzas especiales de otros pases.

** N. de la t.: Se trata de una convencin constitucional en el Reino Unido que consiste en que cada mircoles el primer ministro responde durante media hora a las preguntas de los parlamentarios en la Cmara de los Comunes.

El profesor Ilan Papp dirige en Centro Europeo de Estudios Palestinos de la Universidad de Exeter y es autor de La limpieza tnica de Palestina, Barcelona, Crtica; traducido por Luis A. Noriega Hederich

Fuente: http://www.independent.co.uk/opinion/commentators/ilan-papp-the-deadly-closing-of-the-israeli-mind-1992471.ht


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