Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-06-2010

EE.UU. contra la Corte Penal Internacional?

Rob Grace
Foreign Policy in Focus

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


El reciente informe del Consejo sobre Relaciones Exteriores De Roma a Kampala: La actitud de EE.UU. ante la Conferencia de Estudio de 2010 de la Corte Penal Internacional cuenta un lado de una compleja historia. El autor, Vijay Padmanabhan, afirma que EE.UU. ha sido histricamente el lder en los esfuerzos de justicia internacional, pero ahora debe oponerse al esfuerzo de la Corte Penal Internacional (CPI) por activar su poder para enjuiciar crmenes de agresin.

Por qu se necesita un cambio repentino en la poltica de EE.UU.? En realidad, no ha habido cambio alguno. EE.UU. ha tratado consecuentemente de evadir la jurisdiccin internacional y de controlar la manera en que se les impone a otros. Al eludir ese hecho central, Padmanabhan pasa por alto las la forma enque sequeda corta esa poltica de EE.UU. En particular no tiene en cuenta cmo una CPI que enjuicia la agresin, incluso si enjuicia a dirigentes de EE.UU., podra servir los intereses de seguridad estadounidenses.

Descifrando la historia

La afirmacin de que EE.UU. ha sido histricamente el lder en los esfuerzos de justicia internacional se basa en una lectura selectiva de la historia. Padmanabhan seala correctamente el papel de EE.UU. en el establecimiento de los procesos de Nremberg, los enjuiciamientos correspondientes de responsables japoneses y los tribunales internacionales ms recientes que trataron los crmenes en la antigua Yugoslavia, Ruanda, Sierra Leona, Camboya y el Lbano.

Sin embargo, la otra mitad de la historia es que EE.UU. siempre ha hecho todo lo posible para impedir que sus ciudadanos estn sometidos a la justicia internacional. Esta tradicin comenz incluso antes de que EE.UU. llegara a existir. Como seala un reciente informe de Heritage Foundation, los tribunales del vice-almirantazgo britnico figuraban arriba en la lista de agravios coloniales que provocaron la Revolucin Estadounidense. EE.UU. tambin se neg a unirse a los tribunales internacionales sobre el trfico de esclavos del Siglo XIX establecidos por Gran Bretaa.

Este patrn se mantuvo tambin en el Siglo XX. Despus de la Primera Guerra Mundial, Woodrow Wilson rechaz la propuesta de Gran Bretaa de procesar a los dirigentes alemanes en tribunales internacionales. Y aunque Wilson impuls la Liga de Naciones, que incluan a la Corte Permanente de Justicia Internacional, ciertamente EE.UU. nunca particip. Tampoco fueron procesadas las potencias aliadas por alguna de sus acciones durante la Segunda Guerra Mundial, aunque, segn la famosa admisin de Robert McNamara en The Fog of War, los dirigentes se EE.UU. se comportaron como criminales de guerra. EE.UU. tambin se uni a la Unin Sovitica en el rechazo de propuestas para una jurisdiccin obligatoria de la Corte Penal Internacional (CPI). Desde entonces, EE.UU. y la CPI no han sido los mejores amigos.

La actual resistencia de EE.UU. contra la CPI corresponde a este modelo histrico.

Desembrollando el argumento de Padmanabhan

Segn Padmanabhan, EE.UU. debera oponerse a los poderes de enjuiciamiento de agresiones de la CPI porque la definicin legal de agresin es demasiado vaga actualmente, lo que hace que no est claro si un ataque preventivo o un primer ataque contra un proliferador de armas de destruccin masiva (ADM) por ejemplo, un ataque estadounidense o israel contra instalaciones de un presunto programa de armas nucleares iran constituira una agresin criminal.

Sin embargo, hay poco debate real sobre si la agresin incluira una accin militar preventiva. La definicin adoptada por el Grupo Especial de Trabajo de la CPI sobre el Crimen de Agresin en 2008 incluye una invasin o ataque por las fuerzas armadas de un Estado contra el territorio de otro Estado o cualquier ocupacin militar, por temporal que sea, resultante de una invasin o ataque semejante, y el bombardeo por las fuerzas armadas de un Estado contra el territorio de otro Estado o el uso de cualesquiera armas por un Estado contra el territorio de otro Estado. Padmanabhan subraya que la definicin slo se aplica a un acto que por su carcter, gravedad y escala, constituye una violacin manifiesta de la Carta de las Naciones Unidas.

Pero un ataque militar preventivo seguramente cumplira con los requisitos necesarios. Despus de todo, despus del ataque preventivo de Israel a Iraq en 1981, el Consejo de Seguridad de la ONU aprob unnimemente la Resolucin 481, que inequvocamente condena el ataque militar de Israel en evidente violacin de la Carta de las Naciones Unidas y de las normas de conducta internacional y llama a Israel a abstenerse en el futuro de cualquier acto semejante o de amenazas de un tal acto.

A pesar de todo, Padmanabhan afirma que las determinaciones de agresin son inherentemente polticas en naturaleza. Por lo tanto, afirma que la jurisdiccin sobre la agresin de la CPI debera ser limitada a casos aprobados por el Consejo de Seguridad y por lo tanto deberan aplicarse slo a partes que han consentido a la jurisdiccin de la CPI sobre la agresin. Esto protegera efectivamente a EE.UU. contra un posible enjuiciamiento mientras le permitira controlar, a travs de su veto en el Consejo de Seguridad, los enjuiciamientos de otros.

Este escenario podr parecer ideal al estratega de la seguridad de Estados Unidos. ste podra emprender una accin militar sin temer consecuencias legales mientras otros pases no tendran el mismo lujo. Con mayor libertad de accin, EE.UU. estara mejor preparado para velar por sus intereses de seguridad que otras naciones-estado. Por otra parte, este arreglo puede parecer una violacin de un principio clave de nuestro sistema internacional: la igualdad soberana de todos sus miembros articulada en la Carta de la ONU. Si otros pases pueden ser enjuiciados, se podra preguntar, por qu debe estar exento EE.UU.?

Por lo tanto, EE.UU. enfrenta aparentemente una eleccin entre ley y seguridad. Sin embargo, esta dicotoma es falsa.

Seguridad y justicia

En realidad, EE.UU. puede servir mejor sus intereses de seguridad, aceptando la CPI y sometindose a las restricciones del derecho internacional.

El Manual de Campo de Batalla de Contrainsurgencia del Ejrcito/Cuerpo de Marines de EE.UU. reconoce el valor estratgico de la ley en tiempos de guerra. El manual advierte contra acciones ilegtimas como las que involucran el uso de poder sin autoridad y el uso injustificado y excesivo de la fuerza. Tales acciones pueden ser contraproducentes, y pueden debilitar esfuerzos [de contrainsurgencia] a largo y corto plazo. Como en la contrainsurgencia, en la lucha global contra el extremismo anti-estadounidense, EE.UU. debe ganar los corazones y las mentes de la poblacin del mundo. La evasin de la jurisdiccin de la CPI plantea preguntas sobre la legitimidad del liderazgo global de EE.UU. y alimenta los sentimientos anti-estadounidenses. Al contrario, la sumisin de EE.UU. a la CPI sera un poderoso acto de liderazgo global.

La amenaza de un posible enjuiciamiento tambin hara que los dirigentes de EE.UU. fueran ms cautelosos respecto al uso de la fuerza militar. Padmanabhan seala que si los poderes de enjuiciamiento por agresin de la CPI hubieran sido activos en 2003, la Corte hubiera debido hacer una determinacin sobre la legalidad de la Guerra de Iraq. Tal vez el coste de un posible enjuiciamiento por la CPI disuadira a los dirigentes de EE.UU. de emprender guerras con dbiles justificaciones legales. Como argumenta Kenneth Waltz en Theory of International Politics, los Estados fuertes pueden ser desatentos; pueden permitirse no aprender; pueden volver a repetir las mismas cosas estpidas una y otra vez. Pero las ramificaciones legales pueden obligar a Estados fuertes a aprender de sus errores.

El autocontrol tiene un valor estratgico particular ya que a EE.UU. se le echa en cara frecuentemente su indiferencia por las leyes y normas internacionales. EE.UU. dirigi la campaa de bombardeo de Yugoslavia de la OTAN, que la Comisin Internacional Independiente sobre Kosovo apod de ilegal pero legtima. Varios aos despus, cuando EE.UU. conden las acciones militares de Rusia en Georgia, Vladimir Putin afirm que las acciones de Rusia no eran diferentes de las de la OTAN. De la misma manera, en 1946 el Senado de EE.UU. aprob una resolucin aceptando la jurisdiccin obligatoria de la CPI para todas las disputas internacionales. Sin embargo, la resolucin inclua varias reservas, incluyendo la enmienda Connally, que permita que EE.UU. evadiera el enjuiciamiento estimando que una disputa era interior por naturaleza. Varios aos ms tardearde, despus que Bulgaria derrib un vuelo de pasajeros matando a seis ciudadanos nacionales de EE.UU., ste llev el caso ante la CPI, y Bulgaria evadi el enjuiciamiento afirmando que el incidente estaba dentro de su jurisdiccin interior.

Como escribi una vez Louis Henkin: para controlar la conducta de otros gobiernos, una nacin podra tener que aceptar limitaciones correspondientes de su propia conducta. El apoyo al enjuiciamiento de la agresin por la CPI implica precisamente un compromiso semejante.

Adems, aunque Padmanabhan propugna el control del Consejo de Seguridad sobre la jurisdiccin de la CPI respecto a la agresin, los antecedentes del Consejo de Seguridad sobre la agresin son pobres. Como los cinco miembros permanentes del Consejo (P-5) gozan de poder de veto, la parlisis del Consejo de Seguridad a menudo obstaculiza los esfuerzos de EE.UU. por castigar a agresores. Por lo tanto EE.UU. y sus aliados han buscado histricamente otros caminos institucionales internacionales. Los soviticos vetaron en 1946 una resolucin sobre el incidente en el Canal de Corf, Gran Bretaa llev el caso a la CPI, y termin por obtener 2 millones de dlares en compensacin. Cuando la Unin Sovitica vet la condena del Consejo de Seguridad por la invasin de Afganistn, la Asamblea General de la ONU se hizo cargo del problema y aprob una resolucin llamando a la retirada de los soviticos. Si la jurisdiccin sobre la agresin de la CPI se mantuviera libre del control del Consejo de Seguridad, eso permitira que la Corte funcionara como otro sitio para deslegitimar y castigar actos de agresin de los P-5.

EE.UU. no se sumar a la CPI en el futuro cercano porque, como seala Padmanabhan, el Senado nunca ratificar el Estatuto de Roma en su forma actual. Sin embargo EE.UU. debera apoyar a la CPI. En particular, la jurisdiccin sobre la agresin de la CPI es un rea en la cual coinciden los intereses estratgicos y morales de EE.UU. El aumento del poder de la CPI, contrariamente a las advertencias de Padmanabhan, slo fortalecera la seguridad de EE.UU.

Rob Grace, colaborador de Foreign Policy In Focus, bloguea para Foreign Policy Association. Tambin es un dramaturgo galardonado cuya obra ha sido presentada en todo el mundo.

Fuente: http://www.fpif.org/articles/us_vs_icc

rCR



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter