Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Ataque terrorista israel a la Flotilla solidaria
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-06-2010

La estrategia del terror

Juan Diego Garca
Rebelin


El fro asesinato de varios de los pacifistas que se dirigan a Gaza con ayuda humanitaria alcanza niveles de escndalo por producirse en aguas internacionales (configurando un acto claro de piratera), implicar a personas de muy diferentes nacionalidades (incluyendo estadounidenses y europeos), un premio Nbel, escritores, autoridades religiosas y ciudadanos de Turqua, un aliado estratgico del gobierno sionista. Ahora Ankara se ve impelida a distanciarse enfticamente de Israel, aumentando as el aislamiento regional de Tel Aviv. Pero la sevicia con la que han actuado los asaltantes (adems de los muertos hay desaparecidos, probablemente arrojados al mar), el maltrato a los prisioneros, la arrogancia y el cinismo de las autoridades israeles son prcticas tan habituales que no sorprenden a nadie; tan habituales como las hipcritas manifestaciones de pesar de estadounidenses y europeos. Esta vez sin embargo, el asunto ha ido demasiado lejos y ha provocado el repudio universal. Boicotear los productos israeles como forma de protesta gana ahora mayor pertinencia, en particular de las mercancas provenientes de las colonias judas, aunque en realidad Israel todo es una colonia inmensa asentada sobre territorio ajeno.

Frente a las tropelas de Israel la comunidad internacional siempre ha manifestado consternacin pero nunca ha detenido las ayudas econmicas, militares y diplomticas ni ha propuesto medidas concretas para hacer que los sionistas cumplan las mltiples resoluciones condenatorias de Naciones Unidas. Un respaldo que se explica bsicamente por el papel que Israel juega como defensor en la regin de los intereses de esa comunidad internacional, es decir, el gran capital de Europa y los Estados Unidos. Israel hace de fuerza de choque, de estado mercenario al servicio de las potencias occidentales en la pugna global por el control militar y poltico de una amplia franja que se extiende a todo lo largo del mundo musulmn. Desde su misma creacin sirve de base de operaciones en la pugna por materias primas (sobre todo petrleo), control de rutas, de mercados y de zonas de influencia. Antes, en el marco de la Guerra Fra Israel sirvi de avanzadilla contra a la Unin Sovitica y el nacionalismo rabe; ahora lo hace tambin frente a Rusia y China, los grandes competidores de Occidente (junto con India) en el escenario asitico. Esta mutua necesidad no significa que Israel condicione o decida la poltica de los Estados Unidos o de los gobiernos europeos. Israel es tan solo un instrumento que en buena medida debe su origen y permanencia a su rol como gendarme regional. En otras condiciones, muy diferente hubiera sido el nacimiento de Israel y sobre todo el proceso de expansin y consolidacin de la estrategia sionista. Y por la misma razn, un panorama internacional menos inestable que a mediano plazo consolide un orden mundial multipolar reducir la necesidad de Israel y habr condiciones ms favorables para un arreglo del conflicto con los palestinos. El sueo sionista de expulsar a toda la poblacin no juda y expandir el territorio sobre los estados vecinos en la perspectiva del Gran Israel, es eso: un sueo irrealizable ante la tozuda e inquebrantable resistencia de los palestinos.

En realidad la nica solucin verdaderamente democrtica a pesar de las evidentes dificultades que presenta en este momento- es anular la resolucin de Naciones Unidas que parti en dos el protectorado ingls en Palestina y dar nacimiento en su lugar a un estado nico en el cual predomine la condicin de ciudadano sobre cualquier otra de religin o etnia. Un estado que necesariamente se fundamente en principios democrticos y no en hipotticos e inaceptables derechos divinos sobre el territorio, reidos con cualquier principio de modernidad. En las actuales circunstancias una solucin democrtica de este tipo suena a utopa. Sin embargo, es mas realista (vista a mediano plazo) que la frmula de los dos estados, una idea agotada, en parte porque solo la desgastada y desprestigiada Autoridad Nacional Palestina estara dispuesta a aceptar un estado inviable; en parte porque los dirigentes israeles mismos no lo creen sinceramente y dejan pasar el tiempo convencidos de que juega en su favor por la dinmica de los hechos cumplidos; y en parte y esto es lo fundamental- porque el pueblo palestino ha aprendido el valor de la resistencia y no parece dispuesto a resignarse con un estado econmicamente inviable, sin soberana real, convertido en una apndice menor del estado sionista. Sabedores de la imposibilidad actual de vencer militarmente al sionismo y concientes del papel de Israel en la regin, los palestinos resisten en espera de un cambio en la correlacin mundial de fuerzas; y si de algo han dado muestras claras es precisamente de su infinita capacidad para sobrevivir en las condiciones ms adversas.

Israel tampoco las tiene todas consigo por lo que respecta a su propia poblacin. Si bien por el momento, constituyen una minora los judos no sionistas, ellos tienen mucho ms futuro por su disposicin a convivir pacficamente con los dems que la poblacin fanatizada, imbuida de racismo y obnubilada por la idea religiosa segn la cual aquella es la tierra prometida y el suyo, el pueblo escogido por dios. Hasta los fervorosos islamistas agrupados en Hamas resultan incomparablemente mejores candidatos para la convivencia que los iluminados del sionismo. Aunque no en sus mismos trminos, la experiencia de Lbano puede servir de referente. Hezbol ha demostrado que cristianos y musulmanes pueden compartir la misma patria; y hasta en el Irn de los Ayatolas (con todas las reservas que genere el chismo) la comunidad hebrea goza de plena libertad y no es objeto de persecucin alguna. Hasta tienen una representacin fija en el parlamento.

Argumentar que no es posible la pacfica coexistencia entre rabes y judos en el fondo solo persigue justificar la divisin. Por supuesto que hay riesgos de choques y enfrentamientos. Pero los riesgos son an mayores si se establece algn tipo de segregacin, de apartheid, y ms an si sta va acompaada de la expropiacin violenta, la limpieza tnica, la persecucin y la constitucin de una entidad poltica formalmente democrtica pero profundamente racista. Una entidad presentada como laica pero que funciona objetivamente como una teocracia militarizada.

Frente al puerto a donde han sido llevados los activistas de la Flotilla de la Libertad se apostaron algunos cientos de sionistas a vitorear a sus soldados por la hazaa realizada. Y se sabe que la mayora de los israeles apoyan la agresin. Pero por las calles de algunas ciudades de Israel comunistas y pacifistas tambin han desfilado rechazando la agresin y en la multitudinaria manifestacin de protesta en Paris destacaba la pancarta solidaria con la causa palestina de la asociacin francesa de judos no sionistas. Dos organizaciones judas del Alemania y Reino Unido han decidido fletar nuevas caravanas de solidaridad y segn algunas informaciones de prensa en la misma Flotilla de la Libertad viaj una pasajera muy especial, Heidy Epstein de 85 aos, juda y sobreviviente del Holocausto quien con su gesto quera manifestar su solidaridad con otros seres humanos -los de Gaza- que como ella antes, sufren ahora la inhumana experiencia del campo de concentracin.

El ataque se produce en un contexto muy particular. No cabe imaginarse que ha sido simplemente un error. No, despus de las declaraciones de las principales autoridades del pas. Es obvio que con el brutal ataque se propicia un golpe contundente a las reiniciadas negociaciones con los palestinos. Si ya estaban lastradas en extremo por el mantenimiento de la poltica de asentamientos, ahora lo estn mucho ms. Es igualmente un nuevo desafo al ocupante de la Casa Blanca y cualquiera puede adivinar la larga mano de los sectores ms belicosos de los Estados Unidos- verdaderos protagonistas en el asunto y valedores permanentes de Israel- que buscan dinamitar cualquier asomo de soluciones.

Considerando estos factores no resulta descabellado asociar este incidente con otros similares como el hundimiento de un buque de guerra surcoreano (presuntamente por Corea del Norte), un asunto rodeado de tantas incgnitas que Rusia y China descartan los resultados de la supuesta investigacin que involucra a Kim Yon-Il. Se busca evidentemente atar an ms al seor Obama al carro de la guerra que Bush impuls con tanto entusiasmo como torpeza, sobre todo ahora, cuando el nuevo inquilino de la Casa Blanca a bombo y platillo anuncia una nueva poltica exterior que supuestamente entierra la llamada guerra contra el terror y promete acatar la legislacin internacional. Al parecer, los halcones y el gran capital que los sustenta no se dan por satisfechos con la intensificacin de la guerra en Asia y con el incumplimiento de la Casa Blanca de tantas promesas de paz y de respeto a las leyes internacionales. Quieren ms; buscan legitimar la agresin militar contra Irn como paso previo a un conflicto de mayores dimensiones.

El sionismo encaja entonces a la perfeccin en la estrategia de la guerra infinita que reporta tantos beneficios a quienes la propician. La desfachatez, la soberbia, la arrogancia, el desprecio sin lmites de las normas internacionales y de los principios humanitarios ms elementales por parte de las autoridades israeles - absolutamente indiferentes ante la condena mundial por sus fechoras no se produce por torpeza ni resulta de una especie de confusin mental transitoria que disminuya su responsabilidad. Todo est framente calculado y obedece a las decisiones de los estrategas del terror desde Washington. Tel Aviv solo ejecuta. Netanyahu no movera un dedo sin la aquiescencia de quienes en realidad mandan en los Estados Unidos de Amrica (y que no residen precisamente en la Casa Blanca).

El futuro inmediato est plagado de sombras a la vista de los acontecimientos. En particular para el pueblo palestino, vctima primera de la estrategia imperialista en la zona. Tampoco ser cmodo para los judos, creyentes o no, que no tienen el alma envenenada con los cantos de guerra del sionismo y antes que judos se sienten seres humanos, solidarios con sus vecinos palestinos sometidos a las humillaciones cotidianas del ocupante. Desde esta perspectiva, el ataque a la Flotilla de la Libertad adquiere una enorme gravedad porque constituye un paso ms en la ruta que conduce a un conflicto generalizado de incalculables consecuencias. Se trata de extender la guerra a Siria, Lbano e Irn, como objetivos inmediatos para afianzar la futura guerra contra Rusia y China, sobre todo contra esta ltima que se ha convertido en el mayor dolor de cabeza para los estrategas del siglo americano.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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