Portada :: Palestina y Oriente Prximo :: Ataque terrorista israel a la Flotilla solidaria
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-06-2010

Alto a la impunidad
Boicot a Israel

Eduardo Luque y Diosdado Toledano
Socialismo21


Dolidos como estamos al ver las imgenes del genocidio diario en Gaza, la mayor prisin del mundo a cielo abierto para un milln y medio de palestinos, nos sobrecoge ahora la imagen de soldados israeles descolgndose desde los helicpteros de combate y disparando sus armas contra pacifistas indefensos. Son imgenes obscenas, sin parangn en la historia internacional reciente. Es un peldao ms en el ascenso del Estado de Israel hacia la barbarie y que lo equipara al gobierno que promovi el Holocausto. Israel, con este acto de piratera internacional, se pone fuera de la comunidad de naciones mnimamente democrticas.

El asalto a la flotilla de la paz, la matanza a bordo del Mavi Marmara, que transportaba 1.000 toneladas de ayuda humanitaria, no habran tenido lugar sin el apoyo directo o indirecto de los pases e instituciones occidentales. Los militares israeles contaban con la complicidad y comprensin del gobierno de Obama que, por boca de la seora Clinton, calific la matanza de incidente en trminos donde se proclamaba la necesidad de la defensa de Israel. Defensa contra qu? las nicas armas de los cooperantes eran la palabra, la solidaridad y el deseo de paz. Es impensable la reivindicacin del derecho a la existencia por medio del asesinato. Desde la aceptacin en 1948 del estado de Israel por las Naciones Unidas hemos asistido a un catalogo interminable de atrocidades. No es de extraar ya que su propia gnesis como Estado se base en la utilizacin del terror. Israel ha perdido el derecho a cualquier afirmacin de legalidad; es por eso que palabras como paz osolidaridad son sus formidables enemigos a abatir.

Para qu esta matanza? Israel no lucha por su autodefensa: mata porque se siente impune, mata para perpetuar la continuacin de un rgimen de castigo colectivo calculado para destruir al pueblo palestino. La impunidad del Gobierno de Israel se ve sostenida por la incapacidad de la ONU para aplicar las sanciones que ella misma propone; por el reconocimiento internacional que representa la incorporacin a las diferentes instituciones econmicas entre ellas la OCDE. Como miembro activo de esta organizacin, se le ha permitido alcanzar niveles de intercambio con Europa impensables en otros momentos. Hace pocas semanas el Tribunal Russell, reunido en Barcelona, denunciaba las inversiones econmicas promovidas desde la democrtica Europa en la financiacin y construccin de los asentamientos ilegales en Cisjordania o el muro. La impunidad de este Estado racista se acrecienta desde la cobarda de una UE, condescendiente con los sucesivos gobiernos de este pas e incapaz de condenar la accin israel y an menos de tomar las medidas adecuadas. Nadie puede olvidar el implacable bombardeo de una poblacin civil prisionera del conflicto durante la ltima guerra de Israel contra Gaza, la masacre de las columnas de refugiados que ondeaban banderas blancas. Quin puede esperar persuadir aIsrael ahora, si no se le aplicaron entonces sanciones ejemplarizantes?

Pronto las declaraciones rimbombantes de condena, quedarn olvidadas dejando paso de nuevo a la Realpolitik (la poltica de la realidad). Esta visin se fundamenta en la importancia que para el capitalismo neoliberal tiene este Estado: transformado en ariete bsico de su implementacin en Oriente Medio, su nivel de penetracin econmica en los pases de su entorno, como Egipto y Jordania, se ve reforzado por el aumento de su capacidad militar tras la compra a Alemania de submarinos con capacidad nuclear cuyo objetivo es, evidentemente, Irn. El acuerdo para el aprovechamiento nuclear entre Brasil, Turqua e Irn, est ayudando a reconfigurar la situacin geopoltica en Oriente medio. Un acuerdo similar al que deseaban los propios EEUU, pero que queda lejos de su control, y sobre todo, quita el argumento central de la presin sobre Irn: el rearme nuclear de este pas. El nerviosismo de Israel se ha transformado en el asesinato de muchos solidarios turcos en la flotilla de la libertad. La ruptura con el nico pas rabe con el que mantena relaciones en la zona est servida. Para Israel, la presin militar sobre Irn es uno de los ejes centrales de su poltica nacional e internacional; por ello, el acuerdo alcanzado entre los tres pases ha enfurecido a los militares y polticos de extrema derecha en el pas.

El Estado israel juega, por otra parte, un papel muy importante en la intervencin militar en los diferentes frentes que tiene hoy abiertos el neoliberalismo a nivel internacional, desde Honduras, donde asesores del ejrcito israel ayudaban al asedio de la embajada de Brasil con el presidente Zelaya encerrado, hasta la implicacin directa en la guerra de Afganistn e Iraq o el apoyo a las tropas estadounidenses desplegadas en Colombia. Israel se convierte en el ariete militar de los EEUU en zonas de conflicto y el principal enemigo para la paz en Oriente Medio y en todo el mundo.

Israel perdi la batalla de la opinin pblica internacional hace mucho tiempo. Parece que no le importa, se siente seguro. Sus actos por muy abominables que sean no tendrn consecuencias polticas. Los Estados europeos ahora por boca de los representantes de la poltica internacional, claman de forma retrica. Dentro de poco reemprendern los contactos econmicos, despus los cantantes, los equipos deportivos de Israel volvern a pasear por Europa. Esta impunidad acrecienta un hecho muy preocupante: la facistizacin progresiva del pas; por otra parte la neutralizacin de la diplomacia por los militares y los servicios de inteligencia es un elemento en extremo preocupante. Los halcones de un pas lleno de halcones acrecientan an ms su influencia en el convencimiento de que pronto todo se olvida, de que EEUU los preferir como aliados incmodos pero amigos a un mundo rabe an no controlado del todo. A pesar de ello la izquierda ha conseguido sacar en Tel Aviv a miles de personas contra el ataque a la flotilla pacifista.

Hay dos grandes vas de intervencin social en el conflicto. La primera es la movilizacin social contra un Estado que viola las normas ms elementales de la convivencia internacional: los gobiernos occidentales son an sensibles a la presin social; se hace por ello imprescindible seguir articulando y ampliando los movimientos en solidaridad con el pueblo palestino. La segunda consecuencia, derivada de la primera, es la necesidad de ampliar e imponer un boicot a los productos israeles, puesto que el Estado de Israel es, sin duda, en estos momentos el mayor enemigo de la paz en Oriente Medio y en el mundo.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

rCR



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter