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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-01-2005

Extrema ansiedad en Bagdad

Dahr Jamail

Traducido para Rebelin por Germn Leyens


A pesar de un continuo aumento de las ya draconianas medidas de seguridad impuestas en todo Irak, las bombas siguen estallando.

Hoy, en el distrito al-Dora de Bagdad, una escuela primaria donde se iba a instalar un centro electoral fue atacada con un coche bomba. Murieron cuatro policas iraques (PI)

Un GMC repleto de explosivos choc contra un punto de control en la planta elctrica al-Dora, matando a varias personas, y en el sur, en Basora, un polica muri cuando su vehculo vol sobre una bomba al borde de la ruta.

Baquba sufri su ataque diario con coche bomba, slo en las ltimas 24 horas murieron por lo menos 18 iraques en ataques contra centros electorales.

Aunque los PI han recibido aumentos de sueldo para este fin de semana, siguen estando extremadamente tensos y con los nervios de punta, y no dejan de tener motivos.

Hoy conducimos por Bagdad, tratando de tomar fotos y realizar entrevistas, y las calles estn casi completamente vacas.

Algo extrao en Bagdad, donde los atascos del trfico llevan a la gente a esperar a menudo durante horas para avanzar por las calles obstruidas. Ms de 90 calles de la capital han sido cerradas con barricadas, aumentando an ms la horrenda congestin de los das normales.

Tomo una foto mientras pasamos a un PI que est orando detrs de una barricada que bloquea una calle vaca. Casi inmediatamente despus escuchamos gritos y vemos a un PI que apunta su Kalashnikov hacia nuestro coche y escuchamos el estallido cuando apreta el gatillo.

Ni siquiera estaban cuidando algo. Qu les pasa?, le pregunto a Abu Talat que nos lleva por calles secundarias en caso de que hayan optado por seguirnos.

Estn aterrorizados por lo que va a ocurrir, replica Abu Talat, Tantos de nosotros tenemos miedo por lo que va a ocurrir ahora.

Conducimos pasando la central del Consejo Supremo para la Revolucin Islmica en Irak [SCIRI por sus siglas en ingls] al frente de la Universidad de Bagdad, y luego nuestro tortuoso camino nos lleva pasando un rea en la que hay hombres al borde de la calle distribuyendo paquetes de carteles y otra propaganda electoral del Partido de la Constitucin Real, esperando atraer algunos votos.

Ando en una misin de fotografiar las barricadas que estn siendo levantadas en toda la capital, y uno de los hijos de Abu Talat, Ahmed, va con nosotros filmando tambin un poco. Justo despus de filmar un poco ms de la abundancia de bloques de hormign y de alambradas de pas, nos detiene un coche sin identificacin con tres PI.

Se quedan con los documentos de identidad de Abu Talat y de Ahmed, los papeles del coche, y nos dicen que los sigamos.

Fui detenido por los muyahidn en Faluya en mayo pasado mientras realizaba entrevistas dentro de la ciudad, y Abu Talat y yo fuimos introducidos en un GMC con guardias nacionales iraques armados (en Faluya todos eran muyahidn), y nos llevaron para interrogarnos.

De manera que esto no pareca un secuestro, ya que tenamos nuestro coche sin escolta armada personal. A pesar de todo, se puede decir que iba un poco preocupado.

Me escapo? Podra tratar de tomar un taxi, le digo a Abu Talat. No. Estamos bien. Slo van a verificar que somos de la prensa. Adems, eres estadounidense. Eres lo nico que impide que me metan en la crcel.

Desde el asiento trasero, Ahmed dice: Y a m tambin!

Llegamos junto a un vehculo policial con marcas y todo se arregla. Les pido perdn, slo tenamos que asegurarnos de que ustedes son de la prensa, dice uno de los policas.

Antes de abandonarlos, Abu Talat quiso divertirse un poco y le pregunt al polica: Por qu no tomaron los papeles del estadounidense?

Los estadounidenses follaran a mi madre si lo hiciera, respondi. Los dos estallaron en carcajadas.

Ms tarde, en otro sector de la ciudad, estamos en una vereda y vemos a un gran camin de carga con una bandera iraqu hecha jirones en una de sus antenas. Una multitud de viajantes agotados se juntaban detrs, con grandes bolsas de viaje.

Acaban de volver de su haj, comenta Abu Talat mientras mira a los cansados viajantes de Meca. Bienvenidos a Irak, dice rindose.

Desde el asiento trasero, Ahmed dice: Bienvenidos al infierno!

Ya habamos desafiado a la suerte, as que despus de hablar con unos pocos, almorzamos y vamos de vuelta a casa. Hagamos un juego y veamos cuntas fotos podemos tomar antes de que nos detengan o nos disparen de nuevo, bromeo.

Se ren, apreciando mi aprendizaje del humor iraqu si uno no se re en esta situacin, se vuelve rpidamente loco. S, por qu no, responde Abu Talat mientras aceleramos por otra calle casi totalmente vaca.

Ahmed, que tiene 15 aos, me cuenta que a uno de sus amigos un soldado iraqu le dispar en la espalda porque pas delante de un punto de control no-identificado. Est en el hospital, pero le duele demasiado para hablar conmigo, dice.

Estas son historias de todos los das.

Al pasar por el punto de control de la PI delante del hotel, uno de los guardias dice: No creo que vaya a ocurrir gran cosa este fin de semana. Pienso que es slo un montn de mentiras. No va a pasar nada.

Despus de ver lo que dice su colega, el otro guardia, que est mirando bajo nuestro cap responde: Hoy vamos a cerrar este punto de control a las 5 de la tarde, as que no entrarn o saldrn ms coches. Los prximos das sern los peores que hayamos visto. Los ataques se extendern a todo Bagdad.

Como en el caso de la eleccin y de lo que venga despus, nadie est seguro de lo que ocurrir aqu. Bagdad est en ascuas. Al terminar estas lneas oigo tiros a lo lejos. Dos distantes explosiones (coches bomba) estremecieron el hotel esta tarde.

Los toques de queda han sido ampliados y todas las medidas de seguridad preparadas.

Y, como de costumbre, nadie sabe qu ser lo prximo que ocurra en el futuro en Irak ocupado.

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Enviado por Dahr Jamail el 28 de enero de 2005 05:09 PM



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