Portada :: Europa :: El capitalismo devasta Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-06-2010

Ciudadanos europeos, unos!

Boaventura de Sousa Santos
Carta Maior

Traducido por Antoni Jess Aguil y revisado por lex Tarradellas


La suerte est echada. El juego est claro y cuanto ms tarde identifiquemos las nuevas reglas ms elevado ser el coste para los ciudadanos europeos. La lucha de clases ha regresado a Europa. Lo ha hecho en trminos tan nuevos que los actores sociales estn perplejos y paralizados. Como prctica poltica, la lucha de clases entre el trabajo y el capital naci en Europa y, tras muchos aos de confrontacin violenta, fue en Europa donde se dio de manera ms equilibrada y donde dio sus frutos ms favorables.

Los adversarios comprobaron que la institucionalizacin de la lucha sera mutuamente beneficiosa: el capital consentira altos niveles de tributacin y la intervencin del Estado a cambio de no ver amenazada su prosperidad; los trabajadores conquistaran importantes derechos sociales a cambio de renunciar a una alternativa socialista. As surgi la concertacin social y sus resultados ms envidiables: altos niveles de competitividad asociados a altos niveles de proteccin social; el modelo social europeo y el Estado del bienestar; la posibilidad, sin precedentes en la historia, de que los trabajadores y sus familias pudieran hacer planes de futuro a medio plazo educacin de los hijos, compra de vivienda; la paz social; el continente con los niveles ms bajos de desigualdad social.

Todo este sistema est al borde del colapso y los resultados son imprevisibles. El informe que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha publicado sobre la economa espaola es una declaracin de guerra: la acumulacin histrica de las luchas sociales, de tantas y tan laboriosas negociaciones y de equilibrios tan duramente obtenidos, se echa por tierra con inaudita arrogancia y a Espaa se le hace retroceder decenios en su historia: reducir drsticamente los salarios, destruir el sistema de pensiones, eliminar derechos laborales para facilitar los despidos, reducir la indemnizaciones. La misma receta se impondr a Portugal, como ya se ha impuesto a Grecia y a otros pases no slo de Europa del sur.

Europa esta siendo vctima de una OPA [Oferta Pblica de Adquisicin] por parte del FMI, cocinada por los neoliberales que dominan la Unin Europea, de Merkel a Barroso, escondidos tras el FMI para no pagar los costes polticos de la devastacin social. El sentido comn neoliberal nos dice que la culpa es de la crisis, que estamos viviendo por encima de nuestras posibilidades y que no hay dinero para tanto bienestar. Pero cualquier ciudadano medio entiende esto: si la Organizacin de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentacin (FAO) calcula que 30.000 millones de dlares seran suficientes para resolver el problema del hambre en el mundo y los gobiernos insisten en que no hay dinero para ello, cmo se explica que, de repente, hayan surgido 900.000 millones para rescatar al sistema financiero europeo?

La lucha de clases regresa bajo una nueva forma, aunque con la violencia de hace un siglo: esta vez es el capital financiero quien declara la guerra al trabajo. Qu hacer? Habr resistencia, pero para ser eficaz tiene que tener en cuenta dos hechos nuevos. En primer lugar, la fragmentacin del trabajo y la sociedad de consumo dictarn la crisis de los sindicatos. Nunca los que trabajaron lo hicieron tanto y nunca les result tan difcil identificarse como trabajadores. La resistencia tendr un pilar en los sindicatos, pero la lucha va a ser muy frgil si no es compartida en pie de igualdad por movimientos de mujeres, ambientalistas, consumidores, de derechos humanos, de inmigrantes, contra el racismo, la xenofobia y la homofobia. La crisis afecta a todos porque todos son trabajadores.

En segundo lugar no hay economas nacionales en Europa y, por tanto, la resistencia o es europea o no existe. Las luchas nacionales sern un blanco fcil de los que claman por la gobernabilidad, al mismo tiempo que desgobiernan. Los movimientos y organizaciones de toda Europa tienen que articularse para mostrar a los gobiernos que la estabilidad de los mercados no puede construirse sobre las ruinas de la estabilidad de las vidas de los ciudadanos y sus familias. No se trata de socialismo; es la demostracin de que o la Unin Europea crea las condiciones para que el capital productivo se desvincule relativamente del capital financiero o el futuro es el fascismo, que deber ser combatido por todos los medios.

Boaventura de Sousa Santos es socilogo y profesor catedrtico de la Facultad de Economa de la Universidad de Coimbra (Portugal), Distinguished Legal Scholar de la Universidad de Wisconsin-Madison y Global Legal Scholar de la Universidad de Warwick.

Fuente: http://www.cartamaior.com.br/templates/materiaMostrar.cfm?materia_id=16656

Esta traduccin se puede reproducir libremente, a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, al traductor, al revisor y la fuente.

rCR



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