Portada :: Chile
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-06-2010

Contra quin se arma Chile?

Manuel Cabieses D.
Punto Final


La desconfianza con que miran a Chile algunos pases del vecindario, parece justificada a la luz del ltimo informe anual sobre el gasto militar en Amrica Latina del Instituto Internacional de Estudios para la Paz (Sipri), de Estocolmo.

En su informe sobre el ao 2009, seala que Chile se ubica en tercer lugar, detrs de Brasil y Colombia, con un gasto de 5.683 millones de dlares. Brasil encabeza la lista con 27.124 millones; Colombia, gasta 10.055 millones; Chile, 5.683; Mxico, 5.490; Venezuela, 3.254 millones (25% menos que el ao anterior); Argentina, 2.608; Ecuador, 1.821; Per, 1.502 y Uruguay, 496 millones. En cuanto a Cuba, no hay datos de 2009, pero el ao anterior gast 2.177 millones de dlares.

En la ltima dcada, Chile ha aumentado su gasto militar en 48%. Si se mide en relacin con el Producto Interno Bruto (PIB), el pas que ms recursos destina a las armas es Colombia, con el 3,7%, dos dcimas ms que Chile que ocupa el segundo puesto por sobre Ecuador, con 2,8%. Venezuela est mucho ms abajo, con 1,4% del PIB. Vale la pena consignar que EE.UU. dedica el 4,3% del PIB al gasto militar, 661 mil millones de dlares.

Estas cifras demuestran que entre el discurso pacifista de los gobiernos y la realidad de su gasto militar hay un enorme trecho, minado por torvas intenciones geopolticas y fratricidas hiptesis de guerra. Son desquiciados nacionalismos alimentados por la danza de comisiones que rodea al negocio de las armas. Polticos y militares se enriquecen con los fondos secretos del mercado de la muerte. Pinochet en el pasado reciente de Chile -y quizs quines ahora- reuni una fortuna de 21 millones de dlares -segn el juez que investig las cuentas en el Banco Riggs- rapiados de ese comercio que desangra a nuestros pases.

Mientras Chile despilfarra miles de millones de dlares en la guerra de nunca jams, no hay presupuesto para la educacin pblica -que acaba de recibir el bofetn del Simce-, ni para hospitales -que se entregan en concesin por falta de fondos pblicos-, ni para viviendas de los damnificados del terremoto -inversin que se reduce a las cuatro tablas roosas de las mediaguas-.

En resumen, los antecedentes del Sipri (www.sipri.org) sealan que Amrica Central (incluyendo Mxico y el Caribe) -regin donde abunda la extrema pobreza-, gast el ao pasado 5.600 millones de dlares en armamento, 9,7% ms que en 2008. Sudamrica en su conjunto destin 51.800 millones de dlares a esos fines, 7,6% ms que el ao anterior.

A esta velocidad de crecimiento, condicionado por el costo de sofisticados equipamientos areos, martimos y terrestres, en un plazo relativamente breve -menos de un quinquenio- Amrica Latina estar gastando en armas unos cien mil millones de dlares anuales.

En Chile el gasto militar ha llegado a un punto insoportable que desborda toda racionalidad y prudencia. No existe amenaza alguna que nos obligue a invertir recursos cuantiosos para sostener a un ejrcito en pie de guerra. O acaso es mentira que Chile tiene las mejores relaciones con sus vecinos y que las dificultades con Per y Argentina se resolvern -como corresponde- mediante el dilogo y aplicando los mecanismos que establece el derecho internacional?

Es el momento de exigir una drstica reduccin del gasto militar para reorientar el presupuesto hacia el gasto social y las inversiones generadoras de empleo. Esta demanda slo puede hacerla el pueblo porque los fondos que se malgastan son fruto de su trabajo y deben destinarse a la educacin y salud de sus hijos: no la harn partidos polticos comprometidos con el lobby armamentista o penetrados por el chovinismo.

El parentesco ideolgico de la derecha con las FF.AA. no se ha modificado en absoluto. Pero produce vergenza ajena saber que los gobiernos de los presidentes socialistas Lagos y Bachelet quebraron todos los rcords en gasto militar. Quizs pretendan obtener a cambio una identificacin con el ideario democrtico que las FF.AA. estn todava muy lejos de compartir.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter