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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-06-2010

Entrevista con Ricardo Domnguez, codirector de Thing (thing.net), un Proveedor de Servicios de Internet para artistas y activistas
La ciencia de los oprimidos

Carolina del Olmo
Minerva


Ricardo Domnguez, antiguo miembro del mtico Critical Art Ensemble, es cofundador del Electronic Disturbance Theater, un grupo de artistas-activistas que en 1998 desarroll una exitosa tecnologa para realizar sentadas virtuales en solidaridad con las comunidades zapatistas de Chiapas. Uno de sus proyectos ms recientes con EDT ha sido la premiada Transborder Inmigrant Tool: una herramienta que hace uso de la tecnologa GPS y los telfonos mviles para facilitar a los migrantes el cruce de la frontera entre Mxico y Estados Unidos. Ricardo Domnguez es tambin codirector de Thing (thing.net), un Proveedor de Servicios de Internet para artistas y activistas, as como profesor asociado en el departamento de artes plsticas de la Universidad de California en San Diego, investigador principal en CALIT2 (California Institut for Telecommunications and Information Technology) y cofundador del *particle group*, con el que trata de promover la reflexin y las acciones de resistencia en torno a la nanotecnologa.

Desarrollasteis la Zapatista Floodnet, una tecnologa que permite hacer sentadas virtuales en las pginas web de empresas y gobiernos para apoyar el levantamiento de Chiapas. Mantenis la colaboracin con el zapatismo? En qu se ha ido concretando?

La conexin entre Electronic Disturbance Theater (EDT) y los zapatistas ha continuado con nuestra participacin en La Otra Campaa, organizando varios encuentros transfronterizos en la zona de San Diego y Tijuana. Como quiz sepas, La Otra Campaa comenz en 2006, cuando algunos miembros del EZLN, entre ellos el Subcomandante Marcos, comenzaron un periplo por los 31 estados mexicanos, organizando encuentros y pronunciando charlas con el objeto de recabar apoyos para erradicar el neoliberalismo y el capitalismo del sistema poltico mexicano a la velocidad de los sueos, y no a la velocidad de los medios. Entre los propsitos de la campaa estaba presionar al gobierno mexicano para que convocara una convencin para redactar una nueva constitucin nacional que protegiera a todos los mexicanos de la explotacin que sufren a consecuencia de las prcticas capitalistas y neoliberales actuales. En estos momentos, el apoyo de EDT no trata ya de hacer sentadas virtuales, sino de mantener las redes de comunicacin entre los distintos grupos que participan de La Otra Campaa.

En los medios de comunicacin apenas se habla ya de las comunidades de Chiapas, del Subcomandante Marcos o del EZLN. Es que estn las cosas ms tranquilas o es que la informacin ya no fluye como antes?


En estos momentos, quince aos despus del surgimiento de los zapatistas en 1994, est suficientemente claro que el anlisis crtico del liberalismo, la globalizacin de arriba abajo, y la importancia de la poblacin indgena como vanguardia para el siglo XXI que han llevado a cabo los zapatistas ha resultado arrolladoramente clarividente. De hecho, la crisis actual del capitalismo global fue prevista en muchos aspectos por los anlisis que los zapatistas han estado desarrollando desde 1994. As que la cuestin acerca de la falta de presencia global de los zapatistas tiene bastante ms que ver con lo que los medios consideran que merece la pena tratar -que, por cierto, coincide punto por punto con los intereses del gobierno mexicano-, y me temo que para ellos slo los zapatistas muertos son noticiables: cualquier otra cosa escapa al espacio que delimita la pantalla del televisor. Por lo dems, los zapatistas tienen la tradicin de participar en un "Tiempo de silencio, para poder escuchar": este es el tiempo de La Otra Campaa. De todos modos, existen buenas herramientas para saber lo que est pasando en Chiapas, como http://chiapas.indymedia.org

En relacin con los flujos de informacin, crees que la rpida y masiva difusin de la lucha zapatista de Chiapas por Internet habra sido posible hoy, con la sobreabundancia de informacin que hay en la red?


Probablemente habra circulado an ms deprisa, gracias a las caractersticas de la Web 2.0, pero no habra proporcionado una lectura crtica del neoliberalismo de igual calado que la que tuvo al producirse el levantamiento zapatista en el mismo momento en que entraba en vigor el Tratado de Libre Comercio de Amrica del Norte (TLCAN, o NAFTA por sus siglas inglesas). Lo ms probable es que se hubiera interpretado como un grupo ms que reacciona a la crisis econmica global producida por la desregulacin neoliberal de los mercados.

Han pasado ya bastantes aos desde la generalizacin de las "nuevas" tecnologas como Internet o el correo electrnico, y an se sigue hablando de Internet como un nuevo espacio pblico libre o desregulado en el que las minoras pueden hacerse or, como un medio de difusin e intercambio de informacin no jerarquizado... Crees que ha llegado la hora de revisar esas ideas? Son las cosas como al principio o Internet es ya un espacio en buena parte colonizado?


Creo que con la Web 2.0 y las agendas a favor de la neutralidad en la red se han puesto lmites a lo que supuso la primera oleada de actividad en Internet. Ahora bien, acurdate de que parte de la ideologa de esa primera ola de Internet versaba sobre el no tener ya identidad, gnero o raza, es decir, sobre la existencia online como existencia annima, un modelo que, para EDT, no era utilizable para el activismo. Para nosotros, las cuestiones relativas a la transparencia eran mucho ms importantes a la hora de desarrollar conexiones entre los cuerpos digitales y los cuerpos reales en accin. El problema es que hoy en da la Web 2.0 funciona bajo la bandera del control de identidades, por lo que necesitamos otras culturas de resistencia pblicas que se desplacen entre gestos de transparencia, simulaciones menores y sistemas de cdigo abierto. Al mismo tiempo, no obstante, la Web 2.0 permite que cualquiera pueda crear rpidamente acciones tipo Yes Men con Twitter, Facebook, Youtube, etc.: ya no hace falta conocer a fondo un lenguaje de programacin para disear y llevar a cabo acciones artivistas. As que, en ltima instancia, no importa qu sistemas o qu cdigos se hayan perdido o hayan sido sometidos a control: en la red siempre aparece algn intersticio imprevisto que permite la apertura de nuevas formas de espacio pblico o de disturbio pblico. Para m lo utpico es siempre un tipo de sntesis disyuntiva en la que lo imposible tiene lugar dentro de los lmites de lo posible y, a menudo, desde su mismo centro.

Dnde crees que estn hoy los frentes de batalla en lo que a la sociedad de la informacin se refiere?


En estos momentos los frentes de la lucha informtica estn basados en el uso de medios de comunicacin mviles, medios locativos, medios de realidad mixta, medios biotcticos, ecomedios sostenibles y en la cultura de los videojuegos. Cada uno de estos sectores mediticos estn siendo explorados por artivistas, activistas, hackers y grupos de contrainformacin. Por supuesto, tambin las empresas tienen estos asuntos en sus agendas, pero para las corporaciones se trata de cmo explotarlos para obtener beneficio, mientras que para las redes de grupos altermundialistas se trata de desarrollar acciones que disturben el marco delimitado por el nimo de lucro.

Quiz me pueda el pesimismo, pero tengo la impresin de que a partir de Seattle -que se sigue mencionando como un hito en la confluencia del activismo de calle y el de Internet- esa conexin virtuosa no ha ido en aumento o, al menos, no en la medida que se esperaba entonces.


Ciertamente, puedo comprender tu pesimismo basado en las expectativas post-Seattle. Pero yo dira que los mundos que ofrecen los movimientos altermundialistas constituyen un marco mucho ms positivo que las feas utopas que nos ofrecen los mercados globales, con la devastacin generalizada que nos inflige Wall Street y su cinismo neoliberal, echndonos encima en cada encrucijada su funesto capitalismo codicioso. Recuerda que desde el 11-S los representantes de los modelos neoliberal o neoconservador vienen diciendo que los movimientos altermundialistas carecen de una visin realista de cmo funciona el mundo, y que slo un mercado desregulado y una guerra contra el terror podrn salvarnos... El 11-S se ha constituido como un evento ontolgico capaz de redefinir la naturaleza de cualquier forma de realismo poltico, orientndolo en todo momento hacia la guerra y las cuestiones de seguridad, una zona eventual en la que la historia se bifurca entre un mal final y un terrible recomienzo. Aquel da la narrativa conservadora del "fin de la historia" se convirti en presente y en futuro con la Operacin Guerra Infinita, y todo ello bajo el signo de la velocidad y la simultaneidad meditica que irradiaban los ataques a las torres del World Trade Center. Cmo han respondido activistas y artistas a este giro cultural? Yo dira que estas nuevas formaciones se han adelantado a ese cambio, anticipndolo bastante antes del 11-S. As, hemos sido capaces de continuar desarrollando el lenguaje de la desobediencia civil que combina "guerra socioinformtica" y "frivolidad tctica", difuminando la primera y amplificando la segunda como nuevos tipos de disturbios metapolticos. Las redes de EDT han comprendido que las polticas del miedo post 11-S no son capaces de eliminar por completo la resistencia crtica, la posibilidad de una contraesfera pblica y la velocidad de los sueos que haban surgido ya antes del 11-S. En otras palabras, todava veo motivos para esa esperanza crtica que ha constituido parte de mi trabajo desde que comenc con Critical Art Ensemble en la dcada de los ochenta.

Siempre reivindicis -desde el propio nombre del colectivo EDT- la filiacin teatral de vuestro trabajo, y os reclamis herederos de la tradicin crtica de Piscator, Brecht o el teatro campesino. Podras explicar en qu sentido las acciones de EDT son teatrales?


Con su teatro social y activista, Brecht, Piscator o Augusto Boal desarrollaron modos no convencionales de actuacin capaces de sacar a la luz las condiciones de la injusticia social y de dar voz a una crtica del statu quo que, de otro modo, habra permanecido inexpresada. La obra de EDT puede entenderse como una prolongacin en nuestros das de este teatro social y activista. Para que se entienda mejor la esttica de la actuacin y de las tcticas sociales que suele combinar EDT en sus acciones, podemos recurrir a un incidente que tuvo lugar en enero de 2000, cuando comenzaron a difundirse rumores de que un grupo de poblacin indgena maya de Chiapas haba bombardeado las instalaciones federales del gobierno mexicano destacadas en Amador Domnguez Hernndez: los militares se enfrentaron a cientos de aviones enviados por el Ejrcito Zapatista de Liberacin Nacional. Acaso los mayas, supuestamente un pueblo tribal ajeno a la tecnologa, tenan una fuerza area? Desde cundo los zapatistas tenan aviones? El Ejrcito del Aire Zapatista haba atacado a los soldados federales con aviones, s, pero de papel: montones de avioncitos de papel que atravesaron volando el alambre de espino del campamento militar, cargados todos ellos con misiles textuales: mensajes y poemas para las tropas ("Soldados, sabemos que la pobreza os ha llevado a vender vuestras vidas y vuestras almas. Yo tambin soy pobre, como tantos otros, pero lo vuestro es peor, porque defendis a quienes nos explotan"). Este gesto zapatista es una forma profundamente conmovedora de teatro agitprop. Otra conexin con la historia del teatro poltico y agitprop, en esta ocasin ms explcita, es la manera en que nuestras performances no slo molestan y le toman la medida al poder, sino que tambin cuestionan las condiciones mismas del escenario (digital, en este caso), ya que para que un disturbio virtual tenga xito debe aparentar que implica a un contrincante de fuerza y magnitud semejante -o al menos comparable- a la de su adversario; el efecto es, por supuesto, totalmente imaginario (aviones de papel): el disturbio pertenece nicamente al orden de una "simulacin menor". Ahora bien, que se revele que el contrincante tiene muchsimo menos poder no disminuye en absoluto su presencia escnica: al contrario, la revelacin de tal desigualdad de fuerzas dramatiza de la manera ms vvida el verdadero desequilibro de poder (aviones slo de papel) que descansa en las races del acto de disturbio. Tanto en el espacio pblico como en el escnico la ratio poder/falta de poder se traduce en respuesta emocional o en afecto (la afectividad cuenta ms que la efectividad). Cuando los grandes poderes, como el Departamento de Defensa de Estados Unidos, despliegan su maquinaria de guerra, EDT despliega la potencia de la obra de teatro. Y adems de los individuos que pueden tomar parte en uno de nuestros eventos est siempre el grupo mayor y en permanente expansin de aquellos que, aunque no estn fsicamente presentes, o aunque slo se hayan enterado del evento tiempo despus, resultan conmovidos por su mensaje y su tono emocional: esperanza, desafo contra lo probable, la potica de la bravata... Los aviones de papel slo volaron una vez, aquella maana de enero de 2000, pero sus repercusiones y la imagen que dejan tras de s se intensifican y van formando crculos cada vez ms amplios, a medida que el evento original ya desaparecido pasa al reino de la leyenda o del mito.

Otra figura importante del mundo del teatro que tambin ha influido en el trabajo de EDT es Jean Genet, con sus exploraciones de la poltica y los placeres de la simulacin -un tipo de simulacin menor, por oposicin a la maquinaria de la industria de la supersimulacin-. Lo que Genet trataba de hacer con su obra era sacar a la luz los espacios ocultos de la produccin social. Desde Severa vigilancia hasta Un cautivo enamorado, Genet intentaba traer a un primer plano lo que la maquinaria de visin dominante no quiere ver dentro de su necesidad de verlo todo: el punto ciego que produce alucinaciones sistmicas inversas. Si una alucinacin es ver lo que no existe, una alucinacin inversa es no ver lo que est ah. El principal disturbio de EDT consiste en conectar la vida de quienes construyen los ordenadores -que permanecen ocultos, aunque sometidos a vigilancia- a la de los usuarios que cada da miran sus pantallas, apartando la vista de la suciedad que entraa esa tecnologa supuestamente limpia. Se trata de importunar al simulacro de la economa visual con las simulaciones que producen los pequeos gestos ocultos de quienes no tienen importancia, de quienes permanecen ocultos: lo cual puede generar de repente un momento de empata ms all de la pantalla. Estas simulaciones menores se convertirn as en mitos reales que permitirn que otros imaginen e inventen otro mundo que no padezca de esta misma ceguera frente a lo real. Y lo que Internet aade a todo esto es la posibilidad de una velocidad de produccin y distribucin impensable tiempo atrs. La representacin teatral es, pues, una simulacin menor de aquello que haba permanecido invisible en lo real, que se convierte as en la verdad del evento. Se convierte en una accin capacitante: una simulacin capaz de poner en marcha redes para los excluidos.

Siempre que hablo con un artista-activista, me surge la misma pregunta: por qu eres tambin artista? Qu aporta el arte a tus acciones? Tiene quiz una potencia crtica especial o tal vez es solamente una "tapadera" para conseguir repercusin y financiacin del mundo del arte y la academia?

Para m, como para toda la gente con la que he trabajado, el impulso para cualquier gesto lo proporciona la fuerza del arte en tanto que constituye un tipo de conocimiento que no es posible alcanzar dentro de un espacio nicamente activista, hacker o escnico. El arte, como maquinaria conceptual, puede crear disturbios en muy distintos niveles, puede adoptar mltiples formas, y puede lograr presencia en el seno de comunidades muy diferentes que, de otro modo -si slo acturamos como activistas o como cientficos-, habran dado la espalda al tipo de cuestiones que nosotros planteamos. EDT ha presentado performances ante pblicos tan distintos como la Agencia de Seguridad Nacional de EE UU o un colectivo de hackers, pasando por comunidades indgenas mexicanas o la Tate Modern. Para EDT este tipo de difusin slo es posible porque los gestos que hacemos estn ligados a la produccin artstica y a su historia. Cada comunidad puede responder de maneras muy distintas a una misma obra, pero, en el fondo, al margen de cmo se reciba cada gesto concreto, es su condicin de arte la que impide que sea totalmente aprehendido: siempre hay algo que se escapa. Por ejemplo, por ms que el gobierno estadounidense intente enmarcar la obra de EDT dentro del campo de las tecnologas ilegales, siempre fracasa en su intento porque su condicin es otra: la fuerza de lo simblico produce un efecto que no tiene nada que ver con lo tecnolgico. Por lo dems, hay que tener en cuenta que los primeros pasos de EDT tuvieron lugar fuera de la academia, fuera del mundo del activismo y fuera del espacio de la galera: ninguno de estos marcos nos constituy. En 1991 trabajbamos con otros artistas en thing.net (un sitio ISP, un proveedor de servicios de Internet, creado por el artista Wolfgang Staehle) intentando desarrollar una infraestructura distinta para el arte, otro tipo de potencial que no estuviera ligado a la estructura normal de la produccin artstica, pero que s se estableca en buena parte dentro de un marco esttico. En 2005 empec a trabajar como investigador para la Universidad de California en San Diego y en CALIT2 (http://bang.calit2.net) -y slo desde entonces tienen nuestros proyectos financiacin-, instituciones que han acogido el tipo de investigaciones que llevo a cabo no slo como activismo, ingeniera informtica o desarrollos hackers sino, sobre todo, como un nuevo tipo de arte experimental. As que, por ejemplo, cuando presentamos la Transborder Inmigrant Tool, utilizamos las siglas GPS no para referirnos al Global Positioning System, sino para hablar de Global Poetic System (Sistema Potico Global), desplazando as el marco de recepcin desde lo puramente tecnolgico hacia una esttica social de produccin y respuesta bastante ms perturbadora.

Al CBA has venido a impartir un curso de net art. Se ha malentendido sistemticamente esta nocin? Joachim Blank deca que el net art era ms "arte en red" que "arte en la red", algo totalmente distinto del arte multimedia o el pixel art...

Tal como yo lo veo, entre 1994 y 2000, tanto el net.art como el net art estaban impulsados por un uso conceptual del navegador como herramienta crtica capaz de crear disturbios en el marco de la produccin, distribucin y recepcin del arte. Asimismo, ambos desarrollos trataron tambin de conectar y transferir las historias del artivismo -como Gran Fury o Group Material- al terreno de lo telemtico. Este impulso conceptual procuraba usar lo multimedia y el pxel para construir diferentes tipos de escultura social yendo ms all del tecnoformalismo de crear obras en torno al pxel. As pues, aunque puede parecer que el net.art y el net art no pretendan desarrollar investigaciones puramente estticas del cdigo como tal, lo que hacamos s que impulsaba el cdigo como tal, desbordando sus lmites y arrojndolo a las calles.

Recuerdo que Steve Kurz, del Critical Art Ensemble, deca que el propsito de sus trabajos acerca de los Organismos Genticamente Modificados era devolver a la gente la capacidad de decidir en cuestiones en los que el supuesto predominio del experto mantiene secuestrado el mbito de decisin. Es ese tu objetivo con tus trabajos en torno a la nanotecnologa? Y si es as, crees que funciona?, es decir, son proyectos accesibles para la mayora de la gente?

Bueno, yo siempre doy por supuesto que la gente entiende bastante ms de lo que tendemos a pensar, as que no creo que la esttica crtica del "capitalismo de las partculas" y sus fundamentos nanotecnolgicos -que es lo que tratamos de presentar con el *particle group* (http://pitmm.net), el grupo que cofund junto con los artistas Diane Ludin, Nina Waisman, y la poeta Amy Sara Carroll- est ms all de los lmites de la comprensin general. La pregunta puede plantearse as: actan los nanotubos de carbono como el amianto, slo que en la nanoescala? No debera advertrsenos de la presencia de nanotubos de carbono en productos como lociones bronceadoras, lpices de labios o impresoras? En trminos ms generales, nos gusta concebir nuestro trabajo sobre nanotoxicologa como parte de la matriz performativa vinculada con el Teatro de los Oprimidos de Augusto Boal, con la Metodologa de los Oprimidos de Chela Sandoval, con la ciencia tctica de Critical Art Ensemble, con los experimentos pblicos de Natalie Jermijenko y con lo que EDT llama "ciencia de los oprimidos": cada una de estas experiencias forma parte de una reivindicacin ms amplia de un nuevo tipo de ciencia ciudadana capaz de desplazar las relaciones entre espectador, piesis, praxis, experimentacin y la conciencia diferencial de Sandoval ("la conciencia de la mestiza"). Cada gesto traza el diagrama de formas sociales alternativas de vida y arte que residen entre lo conocido y lo desconocido, entre la ficcin y lo real, entre la ciencia limpia y la ciencia sucia; cada experiencia forma parte de una historia ms larga de la epistemologa de la produccin social que privilegia el punto de vista del proletariado, de la multitud, de las grietas abiertas por los momentos Do It Yourself, y de los investigadores independientes... Lo que el artivista aade a este circuito es la capacidad de plantear ensayos potenciales para los laboratorios comunitarios del presente y del futuro, para los futuros nanoGarages, para las especulaciones empricas de nuevas formaciones sociales capaces de abrir un espacio para la accin de los actores-espectadores ms all de las barreras neoliberales de la "ciencia empresarial" como nico protocolo posible para la investigacin "cientfica", y ofrecer a cambio una forma alternativa de enmarcar (o desmarcar) una ciencia por y para el pueblo. Como afirm Boal, "debemos avanzar hacia un teatro-ensayo, alejndonos del teatro-espectculo". Para EDT y el *Particle Group* la "ciencia del oprimido" es una suerte de laboratorio de ensayo que imagina laboratorios comunitarios floreciendo por doquier, donde cada garaje ser un laboratorio de ensayo para nuevas iniciativas definidas por la gente, por los ciudadanos, por los nmadas, con el objeto de reasumir su funcin protagonista en el arte y la ciencia.

Siempre insists en la vinculacin de vuestras acciones con la tradicin no violenta de la desobediencia civil (sentadas virtuales frente a manipulacin de pginas web...). Por qu te parece tan importante esa insistencia en la accin directa no violenta precisamente en un mbito en el que no son cuerpos reales lo que va a resultar daado?

En 1998 era habitual que los medios de comunicacin consideraran las acciones artivistas de EDT como potencialmente ilegales, como una forma de ciberdelito conocida como Denial of Service (Denegacin de Servicio, DoS segn las siglas inglesas). Un ataque DoS trata de impedir que los usuarios accedan a cierto recurso informtico y aunque los medios, los motivos y los objetivos de un ataque de este tipo pueden variar, generalmente consiste en una accin concertada y malintencionada por parte de una persona o un grupo de personas que impide que un sitio web o un servicio de Internet funcionen correctamente, sea temporal o indefinidamente. Las acciones de EDT, en cambio, como hemos dejado suficientemente claro, plantean cuestiones legales, no tcnicas. La Desobediencia Civil Electrnica (DCE) no tiene que ver con el cdigo en tanto que cdigo, sino con una nueva forma de protesta social que apela a las leyes que definen el estatus legal de la desobediencia civil. Para EDT ha sido muy importante que los tribunales, sean locales, nacionales o internacionales, juzgaran sus actos -o los de aquellos grupos que han seguido el paradigma preformativo establecido por EDT- como actos de desobediencia civil transparentes y no como "ciberdelitos". En su artculo "Desobediencia civil y contrato social" John Rawls defini la desobediencia civil como "un acto de conciencia pblico y no violento contrario a la ley, que generalmente se lleva a cabo con la intencin de promover un cambio en las polticas o leyes del gobierno". El especialista en derecho William Karam seala que el activismo online de EDT comparte dos rasgos importantes con la desobediencia civil: ilegalidad deliberada y aceptacin de la responsabilidad. Es importante que la sociedad civil y los tribunales entiendan estos actos de transparencia digital. Desde nuestro punto de vista, la DCE es y debera ser tratada como una prctica digital ntimamente vinculada con la larga tradicin de desobediencia civil: nada ms y nada menos.

En el lenguaje de tus textos de hace aos parece haber algo de Baudrillard, Deleuze... Has intentado en los ltimos tiempos "simplificar" tu lenguaje, es decir, hacerlo ms comprensible, menos "francs", si me permites la broma?


Para m, las historias del postestructuralismo, la teora paraliteraria y la teora crtica la francesa han sido extremadamente tiles para pensar y realizar mi trabajo, ya que estas trayectorias conectan con la potica y la esttica como una modalidad primaria para entender las distintas capas que estn en juego en la postcontemporaneidad. Lo que hace falta no es simplicidad, sino complejidad de pensamiento y de formas de existir; devenir complejo. As que para m, pensar a la francesa ofrece la posibilidad de lograr el mismo poder de las bromas, que es ms que lo que consiguen las afirmaciones simples sin profundidad. Slo porque se entienda no significa que sea conceptualmente til. Lo simple puede constituir un lmite para el conocimiento que es preciso superar. Prefiero alinearme con Prometeo desencadenado que con Prometeo encadenado cuando se trata de cuestiones de arte, sean de reflexin o de accin. Pero, por favor, no lo intenten en casa [risas]. Ricardo Domnguez, antiguo miembro del mtico Critical Art Ensemble, es cofundador del Electronic Disturbance Theater, un grupo de artistas-activistas que en 1998 desarroll una exitosa tecnologa para realizar sentadas virtuales, en solidaridad con las comunidades zapatistas de Chiapas. Uno de sus proyectos ms recientes con EDT ha sido la premiada Transborder Inmigrant Tool: una herramienta que hace uso de la tecnologa GPS y los telfonos mviles para facilitar a los migrantes el cruce de la frontera entre Mxico y Estados Unidos. Ricardo Domnguez es tambin codirector de Thing (thing.net), un Proveedor de Servicios de Internet para artistas y activistas, as como profesor asociado en el departamento de artes plsticas de la Universidad de California en San Diego, investigador principal en CALIT2 (California Institut for Telecommunications and Information Technology) y cofundador del *particle group*, con el que trata de promover la reflexin -y las acciones de resistencia- en torno a la nanotecnologa.

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rJV



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