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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-06-2010

Un consorcio petrolero sueco acusado de complicidad en crmenes en Sudn

Frank Mulder
IPS


El ingreso de un consorcio petrolero liderado por una empresa sueca en el sur de Sudn en 1997 desat una guerra civil y crmenes contra la humanidad, denunci una alianza de agencias humanitarias europeas.

La Coalicin Europea sobre el Petrleo en Sudn (ECOS) llam a los gobiernos de Austria, Malasia y Suecia a investigar la posible complicidad del consorcio en crmenes de guerra y contra la humanidad.

En 1997, la compaa sueca Lundin Oil form un consorcio con la malasia Petronas Carigali Overseas, la austraca OMV Exploration y la estatal sudanesa Sudapet, y firm un contrato con Jartum para realizar una perforacin en el Bloque 5A, en el meridional estado Al Wahda.

El rea entonces no estaba plenamente bajo control del gobierno sudans, que lanz una campaa para expulsar a otros grupos armados. Esto desat una ola de violencia, segn el nuevo informe de ECOS, llamado "La deuda impaga", que cubre el periodo entre 1997 y 2003.

El trabajo denuncia crmenes de guerra y contra la humanidad en la campaa para preparar el terreno para las compaas.

"La exploracin petrolera jug un papel crucial en las atrocidades", dijo a IPS el coordinador de ECOS, Egbert Wesselink.

El informe de Wesselink estima que 12.000 personas fueron asesinadas o murieron de hambre o enfermedades relacionadas con la guerra. Muchas fueron vctimas de violaciones o torturas, se perdieron medio milln de cabezas de ganado y casi 200.000 habitantes fueron desplazados a la fuerza.

"Las empresas debieron estar al tanto de los abusos, pero siguieron trabajando con el gobierno y su ejrcito", dijo Wesselink.

El coordinador de ECOS ahora llama a los respectivos gobiernos a investigar si las compaas fueron cmplices de los crmenes.

"Especficamente traemos este caso al gobierno sueco y al austraco, ya que han reconocido sus compromisos con el Completo Acuerdo de Paz de Sudn", seal Wesselink. Ese tratado, firmado en 2005, estableci compensaciones a la poblacin por la explotacin petrolera. "La promesa sigue incumplida a la fecha".

"Primero comenzaron con un bombardeo areo, que dur varios das", record el reverendo James Koung Ninrew, secretario general de un consejo regional por la paz. Los habitantes de su localidad, Koch, en Al Wahda, murieron o huyeron.

"Luego, fuerzas terrestres llegaron a supervisar, matando a la poblacin restante e incendiando las aldeas. Al final declararon el rea segura, y llegaron las compaas petroleras", agreg.

El consorcio no estuvo directamente involucrado en las atrocidades, explic Ninrew a IPS.

"Pero fue el consorcio el que exigi seguridad para sus operaciones", dijo Ninrew. "Ms aun, sin los contratos, el gobierno no hubiera tenido dinero para comprar armas y municiones. Tan pronto como las tropas aseguraron el rea, se trasladaron a la siguiente, en forma sistemtica, y las firmas las siguieron, hasta que todo el Bloque 5A qued bajo control. Las compaas pudieron ver cmo ardan las aldeas".

Durante todo el conflicto en el Bloque 5A, el consorcio trabaj junto a perpetradores de crmenes internacionales, afirma el informe.

La infraestructura creada por las empresas facilit la comisin de los delitos. Por ejemplo, un importante puente y una carretera permitieron que grupos armados accedieran a comunidades antes aisladas en esta amplia, llana y pantanosa zona en la banda occidental del Nilo Blanco.

No hubo portavoces de Lundin Oil disponibles para IPS. Sin embargo, en una carta abierta a accionistas escrita esta semana, Ian Lundin, presidente de la junta, seal que ECOS reiteraba "interferencias, insinuaciones y falsas acusaciones basadas en informacin sesgada y engaosa que fue refutada" aos atrs.

"Lundin contribuy a la paz y a la estabilidad en la regin", seala la misiva.

La cancillera sueca se neg a responder al informe. "No hacemos comentarios sobre compaas individuales y no las investigamos", dijo a IPS la portavoz del ministerio, Irena Busic. "La fiscala har eso".

Pero Wesselink seal que Estocolmo se esconda detrs de la posibilidad de un proceso judicial.

"Pierden la mira. Hay buenas razones para un castigo penal, pero ese no es nuestro objetivo. Eso no es lo que espera el pueblo del sur de Sudn. Queremos que los gobiernos garanticen apropiadas compensaciones para todas las personas cuyos derechos fueron violados, y las empresas deben pagar su parte", afirm.

ECOS estima una compensacin por 300 millones de dlares.

"La poblacin local ahora est muy molesta", seal Ninrew. "Quieren que la compaa reconozca sus errores. Tambin quieren medios de compensacin para los que sufrieron los daos".

"Lundin cree que la tormenta pas. Nosotros creemos que no", dijo por su parte Wesselink.

Fuente: http://ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=95626



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