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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-06-2010

Mi diario en la Flotilla a Gaza

Henning Mankell
The Daily Beast


A las 5 de la maana estoy en la calle esperando el taxi que me llevar al aeropuerto de Niza. Es la primera vez en aos que E. y yo hemos tenido algo de tiempo para compartir. En un principio pensamos que podra ser [la espera para el viaje] de dos semanas. Result ser de cinco das, ya que el Barco a Gaza parece estar listo para partir hacia Chipre para unirse, segn lo previsto, al resto de los barcos.

Nuestro objetivo se puede leer ya desde el punto de partida, pienso mientras espero al taxi. Siguiendo las instrucciones, he limitado mi equipaje a una mochila con un peso no superior a 10 Kg. El Barco a Gaza tiene un objetivo claro y bien definido: romper el bloqueo ilegal que Israel est imponiendo a la Franja de Gaza. Despus de la guerra de hace un ao, la vida se ha vuelto ms y ms insoportable para todos los palestinos que viven all. Hay una escasez enorme de los suministros bsicos para vivir de un modo digno.

Pero el objetivo del viaje es, por supuesto, mucho ms explcito que eso. Hechos y no palabras, pienso. Es fcil apoyar, defender u oponerse a esto, aquello y lo otro. Pero la accin slo puede proporcionar el valor de lo que se dice. Los palestinos que han sido forzados por los israeles a vivir en la miseria tienen que saber que no estn solos, que no se les ha olvidado. Hay que recordar al mundo su existencia. Y podemos hacerlo mediante la carga que llevan los otros buques: medicamentos, plantas de desalinizacin de agua potable, cemento.

Llega el taxi y nos encaminamos al aeropuerto. Recuerdo que la primera anotacin la hice en el taxi. No recuerdo las palabras exactas, pero me siento desconcertado por la sensacin de no haber pensado que se trata de un proyecto tan odiado por los israeles que bien podran tratar de detener el convoy por medios violentos.

En el momento de llegar al aeropuerto el pensamiento se ha ido. En este punto, tambin, el proyecto est muy claramente definido. Tenemos que usar tcticas no violentas, no hay armas, ni intencin de enfrentamiento fsico. Si nos abordan, debera pasar de una manera que no ponga en peligro nuestras vidas.

29 de mayo. Nicosia (Chipre)

Despus de das de espera, alrededor de las 5 de la tarde las autoridades del puerto por fin nos dan permiso para acceder a un barco llamado Desafo, que nos llevar, a una velocidad de 15 nudos, hasta el punto de encuentro para trasladarnos al buque de carga Sofa. Ya hay un montn de personas en el Desafo, observando y esperando. Parecen un poco decepcionados porque slo somos tres: el miembro del parlamento sueco K, la doctora sueca S. y yo. Haban estado esperando a unos activistas irlandeses que abandonaron la idea as, de pronto, y retornaron a casa. Subimos a bordo, saludamos y pronto aprendimos las reglas que se aplican aqu. Es muy estrecho, bolsas de plstico llenas de zapatos en todas partes, pero el ambiente es bueno, tranquilo. Todos los signos de interrogacin parecen haberse resuelto ahora. A las 1700 los dos motores diesel inician un estruendo de muerte. Finalmente estamos en marcha. 30 de mayo. En el mar, al sureste de Chipre. 8 de la maana. El mar est tranquilo. Nos estamos acercando al buque ms grande de la flotilla. Es un ferry de pasajeros, la reina de los barcos del convoy. Hay cientos de personas a bordo. Ha habido mucha discusin sobre la probabilidad de que los israeles centren sus esfuerzos en esta nave en particular.

Qu esfuerzos? Es algo con lo que hemos estado elucubrando desde el inicio del proyecto. Nada puede saberse con certeza. La marina israel hundir los barcos? O los va a rechazar con algn otro tipo de fuerza? Se ha iniciado una posibilidad de solucin razonable para que pasen los barcos, permitiendo a Israel reparar su reputacin manchada en el mundo, aunque sea un poco? Nadie lo sabe. Pero parece ms probable que nos veamos, en la frontera con las aguas territoriales de Israel, enfrentados a la amenaza de los altavoces de los buques de guerra. Si no paramos, probablemente disparen contra las hlices o timones para, a continuacin, arrastrarnos a alguna parte para su reparacin.

1 de la tarde

Los tres nos hemos trasladado al Sofa por una escalera de cuerda. Es un buque de carga viejo, con un montn de xido y una tripulacin afectuosa. Calculo que somos unas 25 personas en total. El cargamento incluye cemento, barras de refuerzo y casas prefabricadas de madera. Me echan una mano para compartir con el parlamentario, a quien puedo ver despus de los largos das en Nicosia cada vez ms como un viejo amigo. Vemos que no tiene [el barco] luz elctrica. Vamos a tener que ponernos al da con la lectura en otro momento.

4 de la tarde

El convoy se ha reunido. Nos dirigimos hacia Gaza.

6 de la tarde

Nos reunimos en el rea de comedor, improvisado entre las escotillas de carga y la superestructura del barco. El griego de pelo gris que es responsable de la seguridad y la organizacin a bordo, adems de los aspectos nuticos, habla en voz baja e inmediatamente inspira confianza. Palabras como "espera" y "vigilancia" ya no existen. Ahora nos estamos acercando. La nica pregunta es: Qu estamos acercando a qu? Nadie sabe lo que van a hacer los israeles. Slo sabemos que sus declaraciones han sido amenazadoras, anunciando que el convoy ser rechazado por todos los medios a su disposicin. Pero qu significa eso? Torpedos? Soldados bajando desde helicpteros? No podemos saberlo. Pero la violencia no se responder con la violencia por nuestra parte. Slo elemental defensa propia. Podemos, en cambio, hacer las cosas ms difciles para nuestros atacantes. El alambre de pas se va a poner en toda la borda del buque. Adems todos estamos acostumbrados a usar chalecos salvavidas, habr puestos de observacin y se nos dir dnde reunirnos si los soldados extranjeros vienen a bordo. Nuestro ltimo bastin ser el puente.

Entonces comemos. El cocinero es de Egipto, y sufre con una pierna mala. Pero los alimentos son de un gran cocinero.

31 de mayo. Medianoche.

Hago mi turno de guardia desde medianoche a las tres de la madrugada. La luna sigue siendo grande, aunque a veces es oscurecida por las nubes. El mar est en calma. Hay brillo de las luces de navegacin. Las tres horas pasan rpidamente. Me he dado cuenta de que estoy cansado cuando alguien toma mi puesto. Todava hay un largo camino por recorrer hasta llegar al lmite territorial que los israeles legtimamente podran defender. Debo tratar de dormir aunque sea unas pocas horas.

Bebo un t, converso un rato con un miembro griego de la tripulacin, en un ingls muy pobre, pero insiste en saber de qu tratan mis libros. Son casi las 4 de la madrugada cuando me puedo acostar.

430 de la madrugada

Acabo de dormirme cuando me despierto de nuevo. En la cubierta veo que el ferry grande est iluminado. De pronto se oye el sonido de disparos. As que ahora ya sabemos que Israel ha optado por la va del enfrentamiento brutal. En aguas internacionales.

Transcurre una hora para ver a los botes de goma negros, muy veloces, llenos de soldados enmascarados y comenzar a abordarnos. Nos reunimos en el puente. Los soldados son impacientes y quieren que desalojemos la cubierta. Alguien va demasiado despacio y le disparan una descarga [elctrica] en el brazo. Cae. Otro hombre que no se mueve lo suficientemente rpido recibe una pelota de goma. Pienso: estoy viendo esto a mi lado. Es una realidad absoluta. Personas que no han hecho nada tratadas como animales, castigadas por su lentitud.

Nos agrupan en la cubierta. All permanecemos durante 11 horas, hasta los muelles de Israel. De vez en cuando nos filman, aunque los soldados no tienen derecho a ello. Cuando tomo algunas notas, un soldado se acerca y pregunta qu estoy escribiendo. Es la nica vez que pierdo los estribos y le digo que no es asunto suyo. Slo puedo ver sus ojos, no s lo que piensa. Pero se vuelve y se va.

Once horas sin poder movernos, asados de calor. Si queremos ir a orinar, tenemos que pedir permiso. La comida que nos dan es galletas, bizcochos y manzanas. No estamos autorizados a hacer caf, a pesar de que podramos hacerlo en un lugar donde estamos sentados. Tomamos una decisin colectiva: no preguntar si se pueden cocinar los alimentos. Luego nos filmaran y lo presentaran como muestra de la generosidad con la que los soldados nos haban tratado. Nos apegamos a las galletas y bizcochos. Es una humillacin sin comparacin. (Mientras tanto, los soldados que estn fuera de servicio han arrastrado colchones de los camarotes y estn durmiendo en la parte posterior de la cubierta.)

As que en esas 11 horas, tengo tiempo de hacer balance. Nos han atacado en aguas internacionales. Eso significa que los israeles se han portado como los piratas, no son mejor que los que operan en la costa de Somalia. En el momento en que empiezan a dirigir la nave hacia Israel, tambin nos han secuestrado. Toda la accin es ilegal.

Tratamos de hablar entre nosotros, elucubrar sobre lo que puede ocurrir y nos preguntamos cmo es posible que los israeles opten por una accin que no les deja ninguna salida. Los soldados nos miran. Algunos pretenden que no entienden Ingls. Pero todos lo hacen. Hay un par de nias entre los soldados. Se ven las ms avergonzadas. Quizs sean del tipo de personas que se escapan a Goa y caen en la adiccin a las drogas una vez han terminado su servicio militar. Sucede todo el tiempo.

6 de la tarde

Un muelle en algn lugar de Israel. Yo no s dnde. Nos llevan a tierra y nosobligan a caminar entre dos filas de soldados mientras la televisin militar nos filma. De repente se me ocurre que se trata de algo que nunca les perdonar. En ese momento, no son para m ms que unos cerdos y unos bastardos.

Nos dividen y nadie est autorizado a hablar con nadie ms. De repente, un hombre del ministerio israel de Relaciones Exteriores aparece a mi lado. Me doy cuenta que est ah para asegurarse de que no me traten con demasiada dureza. Yo soy, despus de todo, conocido como escritor en Israel. Me han traducido al hebreo. Pregunta si necesito algo. "Mi libertad y la de todos los dems", le digo.

No contesta. Le pido que se vaya. Da un paso atrs. Pero se queda.

Como es lgico, no confieso nada y me dice que me van a deportar. El hombre que me lo dice aade que le gustan mis libros. Eso me hace considerar la posibilidad de evitar que mis libros se vuelvan a traducir al hebreo. Es algo que an tengo que madurar.

La agitacin y el caos reinan en este centro de acogida para "los solicitantes de asilo". Cada rato tiran a alguien al suelo, le atan y le esposan. Creo que nadie me cree cuando digo esto. Pero hay muchos ojos que lo vieron. Mucha gente se ver obligada a admitir que estoy diciendo la verdad. Hay muchos de nosotros que podemos dar testimonio.

Un solo ejemplo es suficiente. Justo a mi lado, un hombre que se niega a que le tomen sus huellas digitales. Acepta que le fotografen, pero las huellas dactilares? Considera que no ha hecho nada malo. Se resiste. Y lo golpean hasta tirarlo al suelo. Lo arrastran. Yo no s adnde. Qu palabra puedo usar? Repugnantes? Inhumanos? Hay muchasdonde escoger.

11 de la noche

A nosotros, el parlamentario, la mdica y a m, nos llevan a una prisin para aqullos a quienes se niega el derecho de entrada. All nos separan. Nos lanzan unos pocos bocadillos que saben a trapos viejos. Es una noche larga. Puedo utilizar mis zapatillas deportivas como almohada.

1 de junio. Por la tarde.

Sin ningun aviso, nos llevan al parlamentario y a m un avin de Lufthansa. Nos van a deportar. Nos negamos a ir hasta que no sepamos lo que le est sucediendo a S. Una vez nos hemos asegurado de que ella tambin est en camino, dejamos nuestra celda. A bordo del avin, la azafata me da un par de calcetines. Uno de los comandos que atacaron el barco me los rob.

El mito del soldado israel valiente y completamente infalible se hace aicos. Ahora podemos aadir: son ladrones comunes. Porque yo no era el nico a quien robaron el dinero, la tarjeta de crdito, ropa, un reproductor de MP3, ordenador porttil, y lo mismo pas con muchos otros en el mismo barco que yo, que fue atacado temprano en la maana por soldados israeles enmascarados, o piratas disfrazados.

Al final de la tarde estamos de vuelta en Suecia. Puedo hablar con algunos periodistas. Entonces me siento un rato en la oscuridad fuera de la casa donde vivo. E. no dice mucho. Al da siguiente, 2 de junio, escucho el [canto del] mirlo. Una cancin para los que murieron.

Ahora lo que tenemos que hacer es no perder de vista el objetivo, que es levantar el brutal bloqueo de Gaza. Lo lograremos.

Ms all de ese objetivo, los dems estn esperando. La demolicin de un sistema de apartheid lleva su tiempo. Pero no una eternidad.

Los libros de Henning Mankell se han publicado en 33 pases y permanentemente estn en la lista de bestsellers en Europa, recibiendo premios literarios, y se han hecho adaptaciones de ellos para el cine y la televisin. Tambin ha publicado muchas novelas para nios, adolescentes y adultos. Es uno de los dramaturgos ms populares de Suecia. Nacido en 1948 y se cri en la localidad sueca de Sveg. En la actualidad divide su tiempo entre Suecia y Maputo, Mozambique, donde trabaja como director en el Teatro Avenida.

Traducido para el CEPRID (www.nodo50.org/ceprid) por Mara Valds

Fuente: http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article874

rCR




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