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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-06-2010

Las dos patas del espionaje poltico brasileo

Bruno Lima Rocha/Rafael Cavalcanti
Barmetro Internacional


La pre-campaa presidencial en el Brasil se calent con las supuestas evidencias del inicio de operaciones de espionaje, o contra-espionaje, ejercidas por una especie embrionaria de mando paralelo de la campaa de la ex-ministra de la Casa Civil , Dilma Roussef (Partido de los Trabajadores - PT ), candidata del presidente Lula. Los hechos mediticos generados a partir de la aparicin original de una revista de gran circulacin nacional (Vea, la de mayor tiraje, perteneciente al Grupo Abril de la familia Civita y asociada del Grupo sudafricano Naspers), y la repercusin del reportaje en peridicos (como los tres mayores del pas, El Globo, El Estado de So Paulo y la Hoja de So Paulo) y blogs de repercusin nacional, sirven en este texto slo como baliza de anlisis para comprender la parte visible de esta disputa que est ms all de las reglas legales.

De acuerdo con la revista, asesores conectados a Fernando Pimentel, coordinador de la campaa de Dilma, estaban preparando un dossier contra el principal candidato de oposicin, Jos Serra (Partido de la Social Democracia Brasilea -PSDB- que gobern el Brasil de 1995 a 2002, a travs de Fernando Henrique Cardoso y donde Serra fue ministro dos veces, de la Planificacin y tras la Salud). El dossier citaba negocios sospechosos de la hija de Serra (Vernica, acusada, en la Operacin Satiagraha de la Polica Federal brasilea, de estar asociada a la hermana del banquero Daniel Dantas, blanco de investigacin federal) y sera un contragolpe a un plan semejante que el PSDB estara montando contra la candidatura de Dilma. En ambos casos, consta la participacin de ex policias federales (recordemos que en Brasil , la Polica Federal, PF, es una polica de lite, civil y slo con personal de nivel superior y dedicada casi que exclusivamente la investigacin).

El mecanismo contemporneo de espionaje poltico en Brasil, que est lejos de ser preciso operacionalmente, tiene dos patas. Una de estas es la capacidad investigativa, y su existencia y contratacin pasa por la permeabilidad del aparato de seguridad e inteligencia del Estado en sus varios niveles de gobierno. En el pas an sobra mano de obra especializada y la propia accin de irregulares (del extinto anillo externo del Servicio Nacional de Informaciones, sobran ms de 2000 de estos ex-agentes irregulares, sin salario fijo y vidos para prestar servicios a quin bien pague) suministra la carne de can necesaria para los arriesgados trabajos de campo.

Un ejemplo de este modus operandi, donde un controlador coordina de tres a cinco agentes de campo, se dio en el inicio de 2005, cuando una cmara escondida mostr la corrupcin en cargos de alto nivel en rganos pblicos federales. En aquel caso, la Empresa Brasilea de Correos y Telgrafos. Comenzaba entonces la disputa que resultara en la crisis poltica generada por revelaciones del esquema de compraventa de votos en el Congreso Nacional. Miembros de la cpula del Gobierno y del PT pagaban una mesada mensual a los parlamentarios de la base aliada, con la finalidad de garantizar la aprobacin de las propuestas del Poder Ejecutivo. El episodio fue conocido como Mensalo y derrumb el entonces ministro de la Casa Civil , Jos Dirceu, lder histrico del partido de Lula y por algn tiempo perfilndose como su probable sucesor en la Presidencia de la Repblica. Ocurri algo semejante en el escndalo en la central telefnica del edificio sede del Banco Nacional del Desarrollo Econmico y Social (BNDES), poco antes de la subasta de privatizacin del Sistema Telebrs (en 1998, cuando la telefona estatal fue casi toda vendida a precios por debajo del mercado, permitiendo que empresas como la Telefnica de Espaa comenzaran a operar en el Brasil , uno de los tres pases donde ms lucra en el mundo).

La otra pata pasa por la capacidad de montaje, creacin, difusin y repercusin de verdades parciales, oriundas de dossiers ms o menos factuales, siempre con alguna tinta jurdica y una capa superficial periodstica. En tiempos de los medios masivos instantneos, anticiparse es sobrevivir. As, el empleo de una asesora de comunicacin en tiempo integral, cuidando no slo la imagen del candidato, sino tambin monitoreando, respondiendo y retro-alimentando toda la circulacin de bienes simblicos en contra o a favor de una candidatura, es un elemento bsico.

Muchas veces, se trata de una encrucijada. De un lado, todos los operadores de la poltica profesional con cierta trayectoria saben que todo puede ser mediatizado, para bien o para mal. Cabe resaltar que para la buena convivencia debera evitarse la implicacin de las familias de los candidatos en las piezas de campaa. Aun as, no envolver familiares en ataques a travs de propaganda poltica tiene sus matices. Por suerte, la mayor parte del electorado ya no acepta que los estrategas entren en la vida ntima y privada de nadie. Ya no deben repetirse episodios como los de Miriam Cordero, ex-enamorada de Luiz Incio Lula de Silva (que habra recibido en la poca algo as como U$ 80 mil para ir a la TV y calumniar la vida privada del candidato que en esa poca representaba la izquierda) que fue usada como deponente a favor de Fernando Collor de Mello (entonces gobernador de Alagoas que termin venciendo las elecciones, y fue llevado a renunciar en octubre de 1992) en el segundo turno de la campaa de 1989. En la poca, Miriam revel en cadena nacional que Lula le haba pedido que abortara el nio fruto de una relacin extraconyugal entre los dos. An ms, ella an afirm que al entonces candidato no le gustaban los negros, perjudicando sensiblemente la candidatura del petista.

Reforzamos la idea de que es completamente vlido acusar (y probar) a candidatos polticos de tener familiares directos envueltos en ilcitos, o beneficiados con esquemas dudosos. Cuando ese pariente se subordina al poltico en campaa, ya no existen diferencias entre uno y otro. Si la posicin de este pariente o la fortuna que haya recaudado estn directa o indirectamente conectadas a los bastidores del Poder Ejecutivo en escala federal, estadual o municipal, sea por tercerizacin, contratos ilcitos o el tradicional nepotismo fisiolgico, ah estamos hablando de gente se deja mimar con los recursos pblicos. En este caso, nosotros entendemos que cabran tanto ataques entre polticos como grandes reportajes investigativos, ganando profundidad y hasta subsidiando a los rganos de Estado responsables por juzgar y punir.

Pero, lo que lleva a la desesperacin a cualquiera que entienda mnimamente de las reglas del Juego Real de la Poltica es comprender la lgica de la informacin confidencial y el falso moralismo en el podio electrnico. No hay necesariamente ninguna preocupacin por hacer Justicia. En la carrera electoral, lo que vale es acumular hechos, datos y pruebas para derrotar a un candidato opositor.

Desde que la edicin de 2 de junio de 2010 cuando la revista VEA , que juega por la punta ms a la derecha del neoliberalismo salvaje fue a las bancas y coloc la materia en Internet , es que la carrera presidencial se vuelve pautada por este tema (ver el link: http://vea.abril.con.br/020610/orden-casa-lago-sur-p-076.shtml).

Y por lo visto, el lado oscuro de la campaa slo est comenzando.

Bruno Lima Rocha es politlogo (phd.), docente universitario y periodista profesional ([email protected] / www.estrategiaeanalise.com.br ); Rafael Cavalcante es estudiante de periodismo e investigador de la comunicacin popular ( [email protected]); los dos militan en el frente de medios del Elaopa.org.

Fuente original: http://www.barometro-internacional.org/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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