Portada :: Cultura :: Manuel Sacristn: 25 aos de su fallecimiento
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-06-2010

Jaime Gil de Biedma, Manuel Sacristn y el PSUC (II)

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


No hay ninguna referencia en torno a la peticin de militancia o de mayor aproximacin de Jaime Gil de Biedma en el PSUC en las memorias que Miguel Nez public con el ttulo La revolucin y el deseo. Probablemente no diera importancia a lo sucedido o bien pens que no era ocasin ni momento para transitar por un terreno que continuaba estando minado.

Tampoco hay ningn comentario en las memorias de Alberto Oliart a pesar de que son frecuentes las observaciones sobre los jvenes Gil de Biedma y Sacristn. Ni que decir tiene que a este ltimo no lo deja bien parado [1].

Carlos Barral y Jaime Gil de Biedma fueron ntimos. Probablemente la amistad ms profunda y a lo largo entre miembros de la llamaba Escuela de Barcelona. No hay, y es altamente significativa la ausencia en mi opinin, en las memorias del primero ninguna referencia al tema, al deseo del poeta barcelons de militar en el PSUC y al papel desempeado por Sacristn sobre este nudo. S que hay noticias, como se vio, de la detencin de Gabriel Ferrater y del comportamiento de Sacristn. Es sabido que Barral es muy crtico, hasta la injusticia y la desinformacin en dos o tres ocasiones, respecto a varios pasajes de la vida poltica e intelectual de Sacristn.

S que hay referencias al asunto en el reconocido ensayo de Gregorio Morn [2] sobre la historia del PCE. El paso no tiene desperdicio. Es el siguiente: () [Manuel] Azcrate era hombre diplomtico, hecho a contemporizar y servir al secretario general con la abnegacin utilitaria del preceptor dieciochesco que jams disgusta al alumno y que deja la impresin de honrarse con ello. Sacristn, por el contrario, era intransigente hasta lo enfermizo. Sealar slo su lado heroico dejara su figura descabalada, porque lo atractivo era tambin su papel de pontfice laico: tena el saber de los dioses y la intransigencia de los profetas. Esta intransigencia se convirti en proverbial durante los aos sesenta y lo ms curioso es que nadie le lleg a odiar por ello. Tena una coherencia interna, porque era intransigente para consigo mismo. A l se debe principalmente que el poeta Gil de Biedma no fuera admitido en el PSUC porque sus gustos amatorios no eran proletarios; acus a quien luego sera el secretario general del PSUC [Antoni Gutirrez Diaz] de inclinaciones equvocas en el terreno sexual, sin entrar en otras consideraciones que le hicieron expulsarle de su casa porque la contaminaba; margin a Manuel Vzquez Montalbn porque sospechaba que tena concomitancias con la Central de Inteligencia Americana (CIA); en fin, Jordi Sol Tura perteneca segn l a un gnero animal que no puede trascribirse a letras de imprenta en su aceptacin vulgar. Si todos llevamos dentro un mundo, Sacristn como mnimo contena dos [las cursivas son mas]

Ya est. Se vaci Gregorio Morn en el pasaje. Aqu paz y en el mundo restante gloria. Intransigente hasta lo enfermizo, pontfice laico,... Morn se refiere a Antoni Gutirrez Daz cuando habla del que sera posteriormente secretario general del PSUC y de las inclinaciones equvocas que le atribuye Sacristn (primera noticia de ello, nadie ms ha hecho referencia a este vrtice). La expulsin del domicilio remite seguramente a que Sacristn no recibi al Guti ni a Gregorio Lpez Raimundo cuando fueron a visitarle a su casa de Diagonal mientras ocupaban cargos de consellers en el Gobierno de Terradellas. Nada que tenga que ver con contaminaciones y s con desacuerdos polticos profundos sobre el papel del PSUC-PCE en el tardofranquismo y sobre el inspido cuento de hadas que represent el eurocomunismo. El asunto Manuel Vzquez Montalbn ya ha sido explicado con detalle en otras ocasiones [3] y tiene poco que ver con la CIA y mucho que ver con tiempos de penumbra y clandestinidad. Es posible que Sacristn descalificase polticamente a Sol Tura en alguna ocasin, en ms de una ocasin, pero no hay que olvidar su proximidad en momentos decisivos de la vida del segundo y la importancia que para uno de los padres de la Constitucin espaola, como l mismo ha reconocido, tuvo la amistad, la ayuda y el magisterio de Giulia Adinolfi y Sacristn [4], sin ocultar, desde luego, su gran distanciamiento poltico durante los aos de la transicin [5]. Sol Tura fue uno de los redactores de una Constitucin que Sacristn no apoy. El autor de Sobre Marx y marxismo, tambin licenciado en Derecho, se abstuvo en el referndum de diciembre de 1978.

Sobre nuestro asunto Morn afirma que a Sacristn se debi, principalmente, que Gil de Biedma no fuera admitido en el PSUC. Sus gustos amatorios, seala Morn, no eran proletarios, trmino que parece poner en boca de Sacristn. No da para ello ninguna referencia, no apunta ninguna documentacin. Su fuente: probablemente su recuerdo de lo que alguien le dijo o de lo que se coment en el interior del Partido. Estos parecen ser los fundamentos de su apreciacin. Muy, pero que muy difcilmente usara Sacristn la expresin gustos amatorios proletarios. No era su estilo ni su decir. No se sabe que la usara en ninguna otra ocasin. Que fuera l, sus consideraciones, sus comentarios, su valoracin poltica la razn principal de la respuesta negativa del PSUC es altamente improbable. Su posicin en el interior del Partido no tena ese alcance en aquellos momentos, pocos meses despus del inicio de su militancia.

No fue la nica critica. Por aquel entonces, en 1956, Sacristn tradujo El Banquete para la editorial Fama [6]. Aos ms tarde se lleg a afirmar que Sacristn haba alterado su traduccin por prejuicios sexuales. Juan-Ramn Capella explica en su biografa [7] la siguiente conversacin: En cierta ocasin le gast una broma deliberadamente provocadora a propsito de esta cuestin: explicit ante varios amigos que la reedicin de su traduccin de El Banquete de Platn en 1982 contena expresiones de paidofilia que en la primera edicin del libro, en 1956, haban quedado atenuadas tal vez por homofobia, dije. Manolo protest enrgicamente que haba sido la censura franquista y no l quien haba impuesto la atenuacin en 1956 (lo cual yo supona), y aadi: Cmo puedes acusarme de homofobia, si sabes perfectamente que dos de mis mejores amigos son homosexuales? [las cursivas son de J.R Capella]. No fue una broma afortunada.

La aproximacin que hace su discpulo y amigo al asunto es la siguiente [8]: el poeta solicita a Sacristn ingresar en el Partido. ste deniega el ingreso en razn de su no ocultada homosexualidad. La explicacin que dio Sacristn posteriormente, la que probablemente, apunta J. R Capella dio al propio Gil de Biedma, era insostenible: la conocida homosexualidad del poeta era un flanco por donde poda tenderle trampas. En la cama se suelen hablar de muchas cosas y para una organizacin clandestina, la seguridad era esencial. La fuente de Juan-Ramn Capella parece ser alguna conversacin personal o acaso la narracin que seguramente correra entre las filas del PSUC en aquellos momentos o tiempo despus.

En opinin de Juan-Ramn Capella era seguro que la polica poltica se interesaba por la sexualidad de las personas sospechosas y que los homosexuales en general se hallaban particularmente expuestos a las extorsiones y bellaqueras policiales, pero, aade, es obvio que tambin los heterosexuales se van a la cama. Desde el punto de vista del autor de Los ciudadanos siervos, en el discriminatorio e insostenible argumento esgrimido por Manolo hay que buscar sin duda el brusco distanciamiento hacia l por parte de Jaime Gil.

Quiz, prosigue Capella, Sacristn no diera una explicacin completa. Entre los miembros de la direccin del PSUC de los aos cincuenta, como en toda la sociedad espaola, la homofobia era intensa y manifiesta. Nadie preguntaba a nadie sobre su orientacin sexual, desde luego, pero, prosigue el discpulo y amigo de Sacristn, hay evidencia escrita entre la correspondencia de la direccin comunista de desconfianza automtica respecto de las personas con tendencias homosexuales conocidas, aunque fueran camaradas de probada lealtad.

Sacristn no poda ignorar la opinin de sus compaeros de militancia, la probable posicin de la direccin del Partido. La homosexualidad de Gil de Biedma era bien conocida en la Barcelona de los cincuenta. Adems, la militancia del poeta, con ubicacin social muy destacada, hubiera significado para el nuevo militante una especie de apartheid interno que, apunta Capella, Manolo, como responsable de los intelectuales comunistas, no poda considerar justa ni hubiera estaba dispuesto a administrar. La clave real del asunto, sostiene Capella, puede estar este ltimo punto. Capella aade que tiene buenas razones para creer que Sacristn no padeca personalmente de homofobia, ese sndrome neurtico pandmico. De todos modos, concluye su aproximacin Juan-Ramn Capella, el Sacristn de aquellos aos cincuenta no perciba la relevancia poltica y cultural de este aspecto del sexismo ni entenda que la homofobia social poda despertar en los homosexuales el espritu de rebelin[9].

Por su parte, Carme Riera, ganadora del XVI Premio Anagrama de Ensayo, con La escuela de Barcelona [10], apenas habla del asunto. Segn declaraciones para los documentales dirigidos por Xavier Juncosa [11], Gil de Biedma le habl de lo sucedido en algn momento, mucho tiempo despus, mientras elaboraba su ensayo. La creencia del poeta era que el responsable de la decisin que se haba tomado haba sido Sacristn.

En la pgina 71 de su libro habla Riera del diario del poeta barcelons, de la fuerte capacidad de seduccin intelectual de Sacristn, pero no dice nada del intento de militancia de Gil de Biedma, si bien en pginas anteriores haba explicado con detalle lo ocurrido tras la persecucin y detencin de Gabriel Ferrater.

En la pgina 58, Riera recuerda en 1950 Gil de Biedma admiraba a Sacristn por sus dotes dialcticas y argumentativas. Seis aos ms tarde, sumar a esa valoracin, su militancia en el Partido Comunista. Cuando finalmente el poeta barcelons le confes a Sacristn que lo que quera realmente era integrarse en el partido, este segundo no puede evitar la sorpresa, sostiene Riera, recordando luego el paso del diario de Gil de Biedma:. Sospecho que me tiene por ser bastante frvolo, anunciaba unas pginas antes de constatar: el sesgo que yo he dado a la conversacin para decirle lo que no le dije el otro da, le ha sorprendido. En fin, que me he precipitado.

El inmejorable concepto que Gil de Biedma tena de Sacristn en 1956, concluye Riera, variar tras la detencin de Gabriel Ferrater en febrero de 1957, a pesar de que, como ella misma comenta pginas despus [12], con quien realmente se enfad el autor de Pandmica y celeste fue con el poeta detenido por sus declaraciones a la polica. Gabriel Ferrater habl en comisara de Laietana de la frivolidad de Gil de Biedma y lo tild de polticamente inofensivo.

Riera recuerda ms tarde un detalle de inters [13]. A travs de los amigos de Castellet, a travs de los asistentes a las tertulias del Bar Club, conjetura la escritora mallorquina, Sacristn organiz la primera clula universitaria del PSUC (ella escribe del Partido Comunista en Barcelona). La integraban Luis Goytisolo, Jord y Octavi Pelliza. Fue este ltimo quien, en 1957, despus de su denegada peticin de ingreso en el Partido, le pidi a Jaime Gil de Biedma un texto para informar, para agitar sobre la huelga de tranvas de Barcelona. El poeta no neg su colaboracin, en absoluto. Por lo visto, el texto que escribi, fue impreso en octavillas que fueron repartidas por la ciudad de Lpez Raimundo, Montseny y Sacristn, por una ciudad que tambin fue suya. No parece que, a principios de 1957, poco antes de la detencin de Gabriel Ferrater, las relaciones de Gil de Biedma con el PSUC estuvieran rotas [14].

Joan Ferrat, por su parte [15], escribiendo en 1993, no tiene ninguna duda sobre el tema: (...) En fin, slo en estos ltimos aos se han publicado referencias ms o menos veraces acerca del intento de alistarse en el partido comunista en el que Jaime no tuvo xito gracias al papel de ngel de la guarda suyo que en esa ocasin asumi Manuel Sacristn. Alistarse, innecesario es apuntarlo, es un significativo y buscado trmino atribuible a Ferrat.

Ms all de este vrtice tan visitado, hay otro sendero alternativo que vale la pena transitar y que muestra, sin dificultad, una perspectiva poco conocida que pone en duda la tesis ms extendida: Sacristn recibi la peticin de Gil de Biedma; decidi no admitirlo por homofobia o por seguridad partidista mal entendida en solitaria reflexin, comunicndole ms tarde l mismo la decisin al poeta.

Notas:

[1] Alberto Oliart, Contra el olvido. Barcelona, Tusquets, 1998. El actual director general de TV1 habla de las ideas monrquicas de Gil de Biedma a mediados de los cuarenta: [] Recuerdo a Ainaud de Lasarte diciendo, con un aire de seguridad que no admita ni replica ni duda: Lo s de buena tinta. Gil Robles y Prieto se han puesto de acuerdo, los ingleses les apoyan: Franco se retira a un rancho que tiene en Argentina. Como ya he contado, monrquicos militante en mi curso eran Antonio Senillosa, Jos Antonio Linati y, por esttica segn deca, Carlos Barral. Tambin lo era Jaime Gil de Biedma (p. 250). Un poco ms adelante aade: [] Quizs esa falta de ideas polticas precisas, unida al frreo control poltico-policial y a la inexistencia de partidos o grupos democrticos organizados dentro de la UB en los aos cuarenta, fue la causa de que algunos de mis amigos, Carlos Barral y Jaime Gil de Biedma, por ejemplo, se sintieran fascinados, en el despertar de su conciencia poltica, por el comunismo. El Partido se convertira, adems, ya en los aos cincuenta, en la organizacin clandestina ms eficaz, que pareca resolver todos los problemas con sus sistema cerrado de soluciones y su bien manejado y retrico utopismo. No es imposible que el seor Oliart, el ex ministro de Industria con Surez, situara en el exterior de esos partidos o grupos democrticos al PSUC.

[2] Gregorio Morn, Miseria y grandeza del Partido Comunista de Espaa. Barcelona, Planeta, 1986, pp. 480-481.

[3] Salvador Lpez Arnal, La veracidad de una informacin. A propsito de Manuel Vzquez Montalbn, Manuel Sacristn y el PSUC, El Viejo Topo, n 218, marzo 2006, pp. 103-111.

[4] Vanse sus declaraciones para los documentales Integral Sacristn de Xavier Juncosa, El Viejo Topo, Barcelona, 2006.

[5] Hay varias huellas de ello en Manuel Sacristn, Pacifismo, ecologismo y poltica alternativa, Icaria, Barcelona, 1987.

[6] Se reedit, sin censura, por Icaria en 1982. Fue Fama el nombre de la editorial donde se edit en 1956. Para la reedicin, Sacristn escribi el siguiente prlogo:

La primera edicin (1956) de ese volumen llevaba una nota preliminar en la que se deca, entre otras cosas: La presente traduccin querra ser una introduccin a la lectura de Platn. Con eso se determina a s misma un pblico relativamente caracterizado; a las circunstancias de ste pretenden corresponder:

1. Las caractersticas del prlogo (...)

2. El haber aadido a la versin un breve vocabulario de trminos filosficos, mitolgicos e histricos.

Esta segunda edicin revisada se dirige tambin a estudiantes de enseanza media. Precisamente ha sido sugerida por profesores de ese mbito, a los que agradezco su inters.

[7] Juan-Ramn Capella, La prctica de Manuel Sacristn. Una biografa poltica. Madrid, Trotta, 2005, p. 60, nota 77.

[8] Ibidem, pp. 59-60.

[9] Sobre este punto, pueden verse M. Sacristn Nota sobre la contradictoriedad de la vida sexual en la cultura. Papeles de filosofa, Barcelona, Icaria, 1984, pp. 422-426, un escrito de 1969, y su conferencia Tradicin marxista y nuevos problemas (M. Sacristn, Seis conferencias, Barcelona, El Viejo Topo, 2005, pp. 115-156.

[10] Carme Riera, La escuela de Barcelona. Anagrama, Barcelona, 1988, pp. 58 y 71

[11] Xavier Juncosa, Integral Sacristn. El Viejo Topo, Barcelona, 2006.

[12] Carme Riera, La escuela de Barcelona. Anagrama, Barcelona, 1988, p. 63.

[13] Ibidem, p. 103

[14] El aumento de la persecucin al PSUC y de la misma cada de Ferrater estuvieron directamente relacionadas con la reaccin policial ante la huelga barcelonesa de tranvas.

[15] Juan Ferrat, Jaime Gil de Biedma. Cartas y artculos, Quaderns Crema, Barcelona, 1994, pp. 16-17.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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