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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-06-2010

El papel de Estados Unidos tras el genocidio de Ruanda
Instauracin de un protectorado estadounidense en frica central

Michel Chossudovsky
Global Research

Traducido por Jos Lucas de la organizacin Comit de solidaridad con el frica Negra


Escrito en mayo de 2000, el texto expuesto a continuacin es la segunda parte del captulo siete (Genocidio econmico en Ruanda) de la segunda edicin de Globalizacin de la pobreza y nuevo orden mundial publicado por Global Research en Montreal (2003). En l, su autor actualiza el anlisis que haba hecho sobre Ruanda en 1995, publicado en la primera edicin de Globalizacin de la pobreza de TWN y Zen, en Penang y Londres (2007). Para adquirir la segunda edicin de Globalizacin de la pobreza haga click aqu.

En parte, se trata de un estudio llevado a cabo conjuntamente entre el autor y el economista belga Pierre Galand sobre el uso de la deuda externa de Ruanda entre 1990 y 1994 como medio de financiacin de ejrcito y grupos paramilitares.

La guerra civil en Ruanda y las masacres tnicas desempearon un papel esencial en la poltica exterior de Estados Unidos, una poltica cuidadosamente organizada en funcin de ciertos objetivos estratgicos y econmicos.

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Desde el cominenzo de la guerra civil de Ruanda en 1990 los planes que se ocultaban bajo la actuacin de Washingon eran los de establecer una esfera de influencia en una regin histricamente dominada por Francia y Blgica. Mediante su apoyo al Frente Patritico Ruands (FPR) y su provisin de armas y equipamiento a su brazo militar (el Ejrcito Patritico Ruands), Estados Unidos pretenda desplazar a Francia.

Desde mediados de la dcada de los ochenta, el gobierno de Kampala, con el presidente Yoweri Musaveni en el poder, se haba convertido en el modelo de democracia africana para Washington, del mismo modo que Uganda se haba convertido en una plataforma de lanzamiento para movimientos de guerrillas apoyados por Estados Unidos dentro de Sudn, Ruanda y el Congo. El General Paul Kagame haba sido jefe de la inteligencia militar en las Fuerzas Armadas de Uganda, entrenado en la Escuela de Comandantes y Personal Militar de Apoyo del Ejrcito de EEUU en Leavenworth (Kansas), centro especializado en guerra y estrategias militares. Kagame regres de Leavenworth para dirigir al Ejrcito Patritico Ruands (EPR) poco despus de la invasin de 1990.

Ya antes de que estallase la guerra civil en Ruanda, el Ejrcito Patritico Ruands formaba parte de las fuerzas armadas nacionales. Poco antes de la invasin de octubre de 1990 se alteraron las categoras militares. Muchos soldados ugandeses se unieron a las filas del EPR de un da para otro y durante la guerra civil ste se abasteci gracias a las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Uganda. Varios cargos tutsis adquirieron puestos en el EPR. En octubre de 1990 la invasin de las fuerzas ugandesas se present a la opinin pblica como una guerra de liberacin encabezada por un ejrcito de guerrillas tutsi.

Militarizacin de Uganda

La militarizacin de Uganda era parte integral de la poltica exterior de EEUU. Tanto EEUU como Gran Bretaa (que haba proporcionado entrenamiento militar en la base de Jinja) apoyaban el desarrollo de las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Uganda y del EPR.

A partir de 1989, EEUU apoy los ataques conjuntos del Frente Patritico Ruands y Uganda sobre Ruanda. Llegaron a darse al menos 56 informes de situacin en el archivo del Departamento de Estado de Washington. Y mientras las relaciones entre estadounidenses, britnicos, ugandeses y el FPR se hacan ms fuertes, las hostilidades entre Ruanda y Uganda hacan lo propio. En agosto de 1990 el FPR empez a preparar una invasin que contaba con el conocimiento y la aprobacin de la inteligencia britnica. (20)

Tropas del Ejrcito Patritico Ruands y de las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Uganda tambin haban apoyado al Ejrcito de Liberacin del Pueblo de John Garang en su guerra separatista en el sur de Sudn. Mediante la colaboracin de la CIA, Washington apoy estas iniciativas. (21)

Adems, las fuerzas especiales estadounidenses tambin se ocuparon de entrenar a militares ugandeses bajo el amparo de la Iniciativa Africana de Reaccin en Situaciones de Crisis y la organizacin Military Professional Resources Inc (MPRI), contratada por EEUU y que a su vez haba proporcionado un entrenamiento similar al Ejrcito de Liberacin de Kosovo y a las Fuerzas Armadas de Croacia durante la guerra civil de Yugoslavia y, ms recientemente, al Ejrcito de Colombia durante el Plan Colombia.

Militarizacin y deuda externa de Uganda

El aumento de la deuda externa que se dio en Uganda bajo el mandato del presidente Musaveni coincidi cronolgicamente con las guerras civiles de Ruanda y la RDC. En 1986, cuando el presidente Musaveni tom el poder, la deuda externa de Uganda era de 1.300 millones de dlares. Con el flujo de capital nuevo la deuda se dispar de la noche a la maana, triplicndose hasta llegar a 3.700 millones en 1997. Cuando comenz su programa de recuperacin econmica, la deuda de Uganda con el Banco Mundial no era significativa; en 1997 deba casi 2.000 millones de dlares nicamente a esta entidad. (22)

Dnde fue a parar el dinero? Los prstamos extranjeros al gobierno de Musaveni se destinaban a la reconstruccin social y econmica del pas. Tras una guerra civil prolongada, el programa de estabilizacin econmica del FMI provoc enormes recortes en todos sus programas civiles.

El Banco Mundial se encarg de supervisar el presupuesto de Uganda en nombre de los acreedores y, gracias a la revisin del gasto pblico, el gobierno se vio obligado a explicar dnde se encontraba su presupuesto. En otras palabras: todas y cada una de las categoras del gasto (entre ellas el presupuesto del Ministerio de Defensa) fueron objeto de escrutinio por parte del Banco Mundial. A pesar de la austeridad de sus medidas, impuestas nicamente sobre gastos civiles, los donantes permitieron que la inversin en defensa aumentase sin traba alguna.

Parte del capital destinado a programas civiles se desvi para financiar las Fuerzas de Defensa del Pueblo de Uganda que, con el tiempo, se vieron envueltas en operaciones militares en Ruanda y la RDC. La deuda externa de Uganda se utilizaba para financiar dichas operaciones militares en nombre de Washington, mientras el pas y su gente corran con los gastos. De hecho, la reduccin del gasto en medidas sociales y las medidas de austeridad haban facilitado la recolocacin de los ingresos estatales a favor del ejrcito de Uganda.

Financiacin de ambos bandos de la guerra civil

Algo similar haba ocurrido en Ruanda bajo el gobierno de Habyrimana. En una irona despiadada, ambos bandos de una guerra civil encontraban financiacin en las mismas instituciones donantes ante un Banco Mundial que actuaba como un perro guardin.

El rgimen de Hayarimana tena a su disposicin un arsenal militar con lanzamisiles de 83 mm, Blindiciles de fabricacin francesa, armamento ligero de fabricacin belga y alemana y armas automticas como kalachnikovs fabricados en Egipto, China y Sudfrica (as como AML-60 y vehculos blindados). Mientras que algunas de estas adquisiciones se haban financiado directamente gracias a la ayuda militar francesa, la entrada de prstamos al desarrollo concedidos por parte varias instituciones (la Asociacin Internacional para el Desarrollo, el Fondo Africano de Desarrollo y el Fondo Europeo de Desarrollo) y por parte de Alemania, EEUU, Blgica y Canad, este capital se haba destinado a financiar al ejrcito y al Interhamwe.

Una investigacin detallada de los archivos, cuentas y correspondencia del gobierno llevada a cabo conjuntamente por el autor y el economista belga Pierre Galand entre 1996 y 1997 confirm que muchas de las adquisiciones armamentsticas se haban negociado en contratos de apoyo militar fuera del gobierno y a travs de varios intermediarios y distribuidores privados de armamento. Sin embargo, estas transacciones (registradas como gasto legal del gobierno) se haban incluido en el presupuesto de Estado (objeto de supervisin del Banco Mundial). Gran cantidad de machetes y otros utensilios denominados bienes civiles y utilizados durante las masacres tnicas de 1994, se haban importado utilizando vas comerciales convencionales. (24)

Segn los archivos del Banco Nacional de Ruanda, muchas de estas importaciones se haban financiado mediante la violacin de acuerdos suscritos con las instituciones donantes. Analizando las importaciones, en torno a un milln de machetes se haban importado por diversos canales como la Radio Mille Collines (una organizacin vinculada al Interhamwe y utilizada para fomentar el odio racial). (25)

Los donantes haban destinado el capital al apoyo econmico y al desarrollo social de Ruanda. Se estipulaba claramente que no se hara uso del mismo para la inversin militar en armas, municin y dems material de carcter militar. (26) De hecho, ya en un principio el acuerdo de prstamo con la Asociacin Internacional para Desarrollo del Banco Mundial era ms estricto. El capital no se utilizara para importar bienes civiles como combustible, productos alimenticios, medicamentos, ropa o calzado destinados al uso militar o paramilitar. Sin embargo, los archivos del Banco Mundial de Ruanda confirman que el gobierno de Habyarimana utiliz el dinero del Banco Mundial para financiar la importacin de machetes, clasificndolos como bienes civiles. (27)

El Banco Mundial envi a un ejrcito de asesores y auditores para que asesorara al gobierno de Habyarimana en materia de actuacin poltica dentro del acuerdo de prstamo. (28) La utilizacin de capital procedente de los prstamos para la importacin de machetes y otros utensilios utilizados durante las matanzas de civiles no apareci en la auditora independiente encargada por el gobierno y el Banco Mundial. (29) En 1993 el Banco Mundial decidi cesar el desembolso de dinero en lo que sera el segundo pago del prstamo de la Asociacin Internacional para el Desarrollo. Segn el Banco Mundial, se haban dado errores desafortunados y demoras en la puesta en prctica de la poltica. Las reformas en el libre mercado no iban por el camino correcto ya que no se haban cumplido varias condiciones como la privatizacin de los bienes estatales. No lleg siquiera a mencionarse que el pas se encontraba inmerso en una guerra civi as como tampoco la forma en la que se gast el dinero. (30)

Mientras que el Banco Mundial congelaba el segundo pago del prstamo de la Asociacin Internacional para el Desarrollo, el dinero concedido en 1991 ya se haba depositado en una cuenta especial en el Banque Bruxelles Lambert en Bruselas. Esta cuenta sigui abierta, accesible de este modo al antiguo rgimen (posteriormente en exilio) dos meses despus de que se produjera la masacre de abril de 1994. (31)

Encubrimiento tras la guerra

Tras la guerra civil, el Banco Mundial envi una misin a Kigali para que elaboraran un informe de finalizacin de prstamo. (32) Se trataba de un informe de carcter rutinario centrado en aspectos macroeconmicos y no en cuestiones polticas. En l se pona de manifiesto que el esfuerzo previo a la guerra hizo que el gobierno aumentase su gasto ms all de los objetivos fiscales establecidos. (33) Aunque no se haca mencin alguna a la apropiacin indebida de los fondos del Banco Mundial, se alababa al gobierno de Habyarimana por hacer grandes esfuerzos, sobre todo en 1991, para reducir el desequilibrio financiero a nivel tanto interior como exterior, para eliminar los obstculos que entorpecan el crecimiento del volumen de exportacin y diversificacin y, por ltimo, para introducir mecanismos de mercado para el fomentar el reparto de recursos. (34) No se mencionaban las matanzas de civiles. Desde el punto de vista de los donantes no haba sucedido nada. El informe del Banco Mundial ni siquiera lleg a reconocer la existencia de una guerra civil antes de abril de 1994.

Despus de la guerra civil, vuelta a las mortferas reformas econmicas del FMI

En 1995, cuando solo haba pasado un ao desde la matanza de 1994, los acreedores internacionales de Ruanda iniciaron negociaciones con el gobierno del FPR (liderado por tutsis) relativas a la deuda que el gobierno anterior haba adquirido para financiar las masacres. El FPR opt por reconocer la legitimidad de las detestables deudas del periodo comprendido entre 1990 y 1994. Paul Kagame, vicepresidente del FPR y actual presidente del pas, dio indicaciones al Consejo de Ministros de que no se diera importancia al asunto o se dirigiese al Banco Mundial. El FPR no deba iniciar ningn tipo de negociacin bajo la presin de Washington, y mucho menos iniciar conversaciones informales con los acreedores.

Nunca se puso en tela de juicio la legitimidad de la deuda adquirida durante la guerra. Lo que s hicieron los acreedores sin embargo fue tomar medidas para que se les reembolsase rpidamente el capital invertido. En una reunin extraordinaria de los acreedores en Estocolmo en 1998 se cre un fondo fiduiciario multilateral de 55,2 millones de dlares destinado a la reconstruccin del pas tras la guerra. (35) Sin embargo, de ese dinero no se destinaba nada a Ruanda, sino que se destinaba a saldar las detestables deudas con el Banco Mundial (es decir, la Asociacin Internacional para el Desarrollo), el Banco Africano de Desarrollo y el Fondo Internacional de Desarrollo para la Agricultura.

En otras palabras, se prest este dinero fresco (que Ruanda tendra que acabar devolviendo) para que el pas fuera capaz de saldar una deuda que se adquiri para financiar matanzas. Se cambiaron antiguos prstamos por deudas nuevas utilizando como pretexto la reconstruccin tras la guerra. (36) De este modo se haban encubierto las detetables deudas y eliminado toda constancia de las mismas y as desapareci tambin la responsabilidad de los acreedores. Adems, la estafa dependa tambin de que se aceptase una nueva ola de reformas nuevas del Banco Mundial y el FMI.

Reconstruccin y reconciliacin tras la guerra

Se impuso una amarga medicina econmica bajo el nombre de reconstruccin y reconciliacin. El paquete de reformas post-guerra del FMI era mucho ms estricto que el que se haba impuesto cuando estall la guerra civil en 1990. Si tanto el trabajo como los salarios ya se haban desplomado hasta niveles mnimos, el FMI exigi la congelacin de los sueldos de los funcionarios y el recorte masivo de personal en los mbitos de la enseanza y la sanidad.

El objetivo era el de restaurar la estabilidad macro-econmica y se puso en marcha una importante reduccin del nmero de funcionarios. (37) Adems, sus salarios no deban superar el 4,5% del PIB y los puestos conocidos como de funcionarios no cualificados deban eliminarse del gasto estatal. (38)

Mientras tanto, la riqueza per cpita del pas se haba desplomado desde los 360 dlares de antes de la guerra hasta 140 en 1995. Se utilizaron rentas pblicas para ir saldando la deuda externa. Adems, las deudas del Paris Club de Kigali obtuvieron nuevos plazos a cambio de reformas de mercado libre y el resto de activos del estado se liquidaron a precios de ganga.

En lugar de exigir la cancelacin de las detestables deudas de Ruanda, el FPR, de etnia tutsi, acogi a las instituciones del Bretton Woods con los brazos abiertos. Necesitaban luz verde del FMI para dar un buen empuje al desarrollo militar.

A pesar de las medidas de austeridad, el gasto en defensa sigui creciendo. Se volvi a instaurar el modelo de 1990 a 1994. Los prstamos al desarrollo concedidos desde 1995 no se utilizaban para financiar el desarrollo social o econmico del pas. El capital que vena del exterior se desviaba para financiar la mejora del ejrcito (en esta ocasin el Ejrcito Patritico Ruands), algo que tuvo lugar justo ante de que estallara la guerra civil en el antiguo Zaire.

Guerra civil en la RDC

Despus del rgimen que se cre en Ruanda en 1994, las fuerzas armadas de Ruanda y Uganda (que recordemos haban recibido entrenamiento militar por parte de EEUU) intervinieron en la situacin de Zaire, un punto donde Francia y Blgica tenan una gran influencia durante el mandato de Mobutu Sese Seko. Las tropas estadounidenses de operaciones especiales haban desempeado un papel activo en el entrenamiento del EPR, especialmente los boinas verdes del tercer grupo de fuerzas especiales estacionado en Fort Bragg (N.C.). Este programa no era sino una continuacin del apoyo encubierto y la ayuda militar con el que contaba el EPR antes de 1994.

Las trgicas consecuencias de la guerra civil en Ruanda, unidas a la crisis de los refugiados, prepararon el terreno para que el EPR de Uganda y Ruanda participase en la guerra civil de la RDC.

Washington ayud al ejrcito de Kagame y tanto las fuerzas especiales estadounidenses como otros efectivos militares proporcionaron entrenamiento militar a cientos de tropas ruandesas. Sin embargo, Kagame y sus aliados tenan sus propios planes y, mientras que los boinas verdes entrenaban al EPR, este haca lo propio (si bien en secreto) con los rebeldes de Zaire.

En Ruanda, los oficiales estadounidenses prcticamente presentaban su tarea de entrenamiento militar como algo devotamente relacionado con los derechos humanos a pesar de que tambin cubran otras reas como el entrenamiento para el combate. Cientos de soldados y oficiales participaron en los programas de entrenamiento de EEUU en Ruanda y EEUU. Los ruandeses estudiaron tcnicas de camuflaje, desplazamiento en unidades reducidas, procedimientos para liderar tropas, desarrollo a nivel de soldado y de equipo todo ello bajo indicaciones de las fuerzas especiales estadounidenses.

Mientras tanto, Kagame y otros dirigentes de Ruanda se reunan peridicamente para tratar el tema de la amenaza constante a la que el gobierno (antiguo gobierno de Ruanda y ahora en el exilio) se vea sometido en Zaire. Era obvio que el dilogo haba cambiado de cmo ayudar a construir derechos humanos a cmo combatir la insurgencia. Con el apoyo del presidente ugands Museveni, Kagame ide un plan de apoyo a un movimiento rebelde en el este de Zaire liderado por Laurent Desire Kabila. La operacin se puso en marcha en octubre de 1996, pocas semanas despus de que Kagame viajase a Washington y la misin de entrenamiento de las fuerzas especiales llegase a su fin. Una vez hubo comenzado la guerra en la RDC, EEUU proporcion asistencia poltica a Ruanda. Un representante de la embajada de EEUU fue a Zaire oriental en numerosas ocasiones para actuar como enlace con Kabila.

Al poco tiempo los rebeldes movieron ficha. Se quitaron del medio al ejrcito de Zaire con la ayuda de las tropas de Ruanda y conquistaron la tercera nacin ms grande de frica en siete meses en los que hubo pocos encuentros militares de importancia. En mayo de 1997 Mobutu se fue de la capital (Kinshasa). Kabila se hizo con el poder y le puso un nombre nuevo al pas: Congo.

A pesar de que varios informes no confirmados relativos al papel de EEUU lleven circulando por la regin desde el principio de la guerra, los estadounidenses niegan la implicacin de sus tropas con las de Ruanda durante la guerra en Zaire. (39)

Intereses de EEUU en la minera

Y con todas estas operaciones militares en el Congo, lo que realmente estaba en juego eran los vastos recursos mineros del sur y el este de Zaire, entre ellos las reservas estratgicas de cobalto (de vital importancia para la industria de defensa estadounidense). Ya durante la guerra civil meses antes de la cada de Mobutu, un Laurent Desire Kabila que por aquel entonces se encontraba en Goma (Zaire oriental) haba renegociado los contratos mineros con varias compaas britnicas y estadounidenses, entre ellos la American Mineral Fields (AMF), una empresa cuya sede central estaba en Hope (Arkansas), ciudad natal de Bill Clinton. (40)

Por aquel entonces, los representantes del FMI estaban ocupados en Washington revisando la situacin macroeconmica de Zaire. No se perdi ni un minuto. Ya se haban decidido los planes econmicos a seguir cuando Mobutu ya no estuviera en el poder. En un estudio publicado en abril de 1997, un mes escaso antes de que el presidente Mobutu Sese Seko se fuera del pas, el FMI recomendaba detener la emisin de moneda de manera abrupta y absoluta como una medida del programa de recuperacin econmica. (41)

Pocos meses despus de que Laurent Desire Kabila se hiciese con el poder en Kinshasa, el FMI le orden la congelacin salarial con el fin de resataurar la estabilidad macroeconmica. Erosionados por la hiperinflacin, los sueldos medios del sector pblico haban cado hasta los 30.000 Nuevos Zaires al mes, equivalentente a un dlar americano. (42)

Las exigencias del FMI suponan mantener a toda la poblacin en una pobreza absoluta y evitaban, ya desde un principio, cualquier recuperacin econmica significativa, contribuyendo con ello a que la guerra civil en el Congo se perpetuase, una guerra en la que la cifra de muertos casi alcanzaba ya los dos millones de personas.

Observaciones finales

La guerra civil en Ruanda fue una lucha brutal por el poder poltico entre el gobierno hutu de Habyarimana apoyado por Francia y el FPR de etnia tutsie apoyado monetaria y militarmente por Washington. La rivalidad tnica se utiliz de manera totalmente consciente para alcanzar ciertos objetivos geopolticos y tanto la CIA como la inteligencia francesa estaban implicados.

Tal y como dijo el antiguo ministro de Cooperacin Bernard Debr del gobierno del primer ministro Henri Balladur: Lo que la gente olvida decir es que Francia estaba de un lado y Estados Unidos del otro, proporcionando armamento a los tutsis que a su vez hacan lo propio con los ugandeses. No quiero imaginarme un enfrentamiento final entre los franceses y los anglosajones, pero debemos contar la verdad. (43)

Adems de la ayuda militar que se proporcion a las diferentes facciones, la entrada de prstamos al desarrollo tambin desempe un papel muy importante a la hora de financiar el conflicto. Dicho de otro modo, las deudas externas de Uganda y Ruanda se desviaron para apoyar operaciones militares y paramilitares. La deuda externa de Uganda aument en ms de dos millones de dlares, es decir, a un ritmo considerablemente superior que la de Ruanda que creci en unos 250 millones de dlares desde 1990 hasta 1994. Volviendo la vista atrs, el EPR (financiado on la ayuda del ejrcito estadounidense y la deuda externa de Uganda) estaba mucho mejor equipado y entrenado que las Fuerzas Armadas de Ruanda, leales al presidente Habyarimana. El EPR cont desde el principio con una clara ventaja militar sobre las FAR.

Segn Paul Mugabe (antiguo miembro del FPR) el Comandante General Paul Kagame haba ordenado personalmente el derribo del avin del presidente Habyarimana con el fin de hacerse con las riendas del pas. Era plenamente consciente de que el asesinato de Habyarimana podra desatar un genocidio de civiles tutsis. Las fuerzas del EPR se haban desplegado en Kigali cuando se dieron las masacres tnicas y no actuaron para evitarlas.

La decisin de Paul Kagame de derribar el avin del presidente Habyarimana cataliz un drama sin precedentes en la historia de Ruanda y el Cte. Gral. Kagame tom esa decisin siendo totalmente consciente de ello. Su ambicin caus la exterminacin de todas nuestras familias: tutsis, hutus y twas. Perdimos todos. La toma de poder por parte de Kagame acab con las vidas de muchos tutsis y provoc el xodo innecesario de millones de hutus, muchos de ellos inocentes, para huir de los cabecillas del genocidio.

Algunos ruandeses ingenuos proclamaron a Kagame como su salvador, pero con el paso del tiempo se ha demostrado que fue precisamente l el causante de nuestras desgracias, de nuestro sufrimiento. Acaso alguien puede explicar por qu Kagame envi a Claude Dusaidi y Charles Muligande a Nueva York y Washington para que detuviesen una iniciativa de la ONU con la que se protegera del genocidio al pueblo ruands? El motivo que se ocultaba detrs de semejante acto no era otro que permitir que el FPR se hiciera con el gobierno de Kinshasa para as demostrar al mundo que eran ellos el FPR- quienes detendran el genocidio. Todos sabemos que el genocidio dur tres meses, aunque Kagame se empee en asegurar que fue capaz de ponerle punto final una semana despus de que se estrellase el avin. Acaso puede explicar Kagame por qu le pidi al MINUAR que se fuera de Ruanda en cuestin de horas cuando la ONU estaba considerando la posibilidad de aumentar el nmero de efectivos para evitar el genocidio? (44)

El testimonio de Paul Mugabe relativo a la orden de Kagame de derribar el avin de Habyarimana corrobora informes de inteligencia y otros documentos presentados en una investigacin del parlamento francs. El Cte. Gral. Paul Kagame era una herramienta de Washington. La prdida de vidas africanas no importaba. La guerra civil en Ruanda y las matanzas formaban parte ntegra de la poltica exterior de EEUU, una poltica puesta en marcha de forma cuidadosa y siempre teniendo en cuenta objetivos estratgicos y econmicos concretos.

Pese a las buenas relaciones diplomticas entre Pars y Washington y la unidad aparente de la alianza militar de occidente, se trataba de una guerra no declarada entre Francia y EEUU. Washington tiene responsabilidad directa en las masacres tnicas que tuvieron lugar en el este de la RDC, as como en los cientos de miles de personas que murieron en campamentos de refugiados. Todo ello por apoyar el armamento de fuerzas de Uganda y Ruanda y por intervenir directamente en la guerra civil del Congo.

Los polticos estadounidenses tenan claro que se avecinaba una catstrofe inminente. Cuatro meses antes del genocidio, la CIA advirti al Departamento de Estado de EEUU en un comunicado confidencial de que los Acuerdos de Arusha fracasaran y de que moriran ms de medio milln de personas si se retomaban las hostilidades. (45) A las Naciones Unidas se les ocult esta informacin. No se le dio esta informacin al Cte. Gral. Dallaire (al frente de las tropas de la ONU en Ruanda) hasta despus de que hubiese terminado el genocidio.

El objetivo de Washington era desplazar a Francia, desacreditar al gobierno galo (que recordemos que haba apoyado al rgimen de Habyarimana) e instaurar un protectorado angloamericano en Ruanda mediante el Cte. Gral. Paul Kagame. Washington no hizo nada para evitar las matanzas tnicas a propsito.

Cuando la ONU asign destin efectivos para esta causa, Kagame trat de retrasar su actuacin asegurando que solo aceptara efectivos para el mantenimiento de la paz cuando el EPR tuviera el control de Kigali. Tema que los efectivos de la ONU pudieran, mediante su intervencin, hacer que el EPR no obtuviera la victoria. (47) Mientras tanto, y a raz de un informe del Secretario General Boutros Boutros Ghali, el Consejo de Seguridad decidi posponer la intervencin.

El genocidio de 1994 en Ruanda obedeci a objetivos estrictamente geopolticos y estratgicos. Las matanzas tnicas fueron un duro golpe para la credibilidad de Francia y permitieron que EEUU lograse establecerse en frica central. Bajo el gobierno tutsi expatriado del FPR, la capital de Ruanda ha pasado de ser una colonia marcadamente franco-belga, a ser una colonia angloamericana. El ingls es ahora la lengua dominante en el gobierno y el sector privado. En 1994 muchos de los negocios privados de hutus pasaron a ser de tutsis que estaban exiliados en el frica anglfona, EEUU y Gran Bretaa.

Tanto el Ejrcito Patritico Ruands como la Universidad de Kinyarwanda (anteriormente vinculada con Francia y Blgica) funcionan ahora en ingls y, ya que sta se ha convertido la lengua oficial, la influencia poltica y cultural del francs acabar desapareciendo. Washington se ha convertido en el nuevo seor colonial de un pas francfono.

Adems, otros varios pases francfonos del frica Subsahariana han iniciado acuerdos de cooperacin militar con EEUU, pases que segn EEUU seguirn el modelo de Ruanda. Y mientras tanto en el frica Subsahariana occidental, el dlar americano sustituye rpidamente al franco CFA (relacionado con la Secretara de Hacienda Francesa).

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Notas (numeradas tal y como aparecen en el captulo original)

19. Escrito en 1999, el texto expuesto a continuacin es la segunda parte del captulo cinco deGlobalizacin de la pobreza y nuevo orden mundial (segunda edicin). Est basada en el estudio realizado por el autor y el economista belga Pierre Galand sobre el uso de la deuda externa de Ruanda de 1990 a 1994 para financiar al ejrcito y grupos paramilitares. La primera parte del captulo, publicada en la primera edicin, se escribi en 1994.

20. frica Directo. Alegato presentado en el Tribunal de la ONU para Ruanda. http:// www.junius.co.uk/africa-direct/tribunal.html Ibdem.

21. Nuevo look de frica. Jane Foreign. 14.08.1997.

22. Jim Mugunga, La deuda externa de Uganda llega a los 4 billones. The Monitor, Kampala. 19.02.1997.

23. Michel Chossudovsky y Pierre Galand, Lusage de la dette exterieure du Rwanda, la responsabilit des cranciers. Informe del Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas y el Gobierno de Ruanda, Ottawa y Bruselas, 1997.

24. Ibdem.

25. Ibdem.

26. Ibdem. Se importaron aproximadamente 500.000 kg de machetes, un milln de unidades.

27. Ibdem.

28. Ibdem. Ver el programa 1.2 del Acuerdo de Crdito para el Desarrollo de la Asociacin Internacional para el Desarrollo. Washington, 27.06.1991. 2271 RW

29. Chossudovsky y Galand.

30. Ibdem.

32. Informe de finalizacin del Banco Mundial citado en Chossudovsky y Galand.

33. Ibdem.

34. Ibdem.

35. Vase Banco Mundial. Ruanda. http://www.worldbank.org/afr/rw2.htm

36. Ibdem. En cursiva.

37. Nmero mximo de empleados pblicos fijado en 38.000 en 1998, menor que los 40.600 de 1997. Vanse la declaracin de intenciones del gobierno de Ruanda junto con una carta dirigida al director general del FMI Michel Camdessus http://www.imf.org/external/np/loi/060498.htm, 1998.

38. Ibdem.

39. Lynne Duke. frica hace un uso inesperado del entrenamiento militar de EEUU, Washington Post. 14.07.1998.

40. Musengwa Kayaya. Empresa estadounidense invierte en Zaire. Pan African News, 9.05.10.

41. FMI. Hiperinflacin de Zaire, 1990-1996. Washington. Abril 1997.

42. Alain Shungu Ngongo, Economa de Zaire: Cmo sobrevivir con un dlar al mes. International Press Service. 6.06.96.

43. Citado en Therese LeClerc. Quin es responsable del genocidio en Ruanda? http://www.wsws.org/index.shtml. 29.03.98

44. Paul Mugabe. Testimonio del derribo del avin en el que viajaba el presidente ruands Habyarimama para la Asociacin de Estudios Estratgicos. Alexandria, Virginia. 24.03.2000.

45. Linda Melvem. La traicin del siglo. Ottawa Citizen, Ottawa. 8.03.2000.

46. Ibdem.

47. Scott Peterson. Ruanda dice que los efectivos de mantenimiento de la paz evitan la carnicera. Daily Telegraph, London. 12.05.94.

Enlace artculo original:

http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=18540



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