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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-06-2010

Viejo, libre y radical, como Jos Saramago

Edgar Borges
Rebelin


No creo que exista en el mundo un silencio ms profundo que el silencio del agua.

Jos Saramago, del libro Las pequeas memorias.


Una vez les dije a unos amigos que si llego a viejo me gustara ser un viejo como Jos Saramago. Y quin con dignidad para la vida no deseara ser (en actitud) como un hombre que a los ochenta aos se autodefine cuanto ms viejo ms libre, y cuanto ms libre ms radical. En 1993 le conoc, eso fue en el congreso Foro Joven Literatura y Compromiso, celebrado en Mlaga. Ya para entonces me sorprendi su conviccin del nado a contra corriente como forma de vida. En momentos cuando ya se supona que estaba en desuso el arte comprometido (an se sigue suponiendo), Saramago se levant y defendi el compromiso esttico del atrevimiento. Luego me hara reflexionar sobre el tema: asumir que el primer compromiso del escritor es con la palabra, slo tiene sentido si esa palabra permite cuestionar, con inventiva, la realidad establecida. Y as, en la humanizacin de las realidades, el escritor va posibilitando nuevas formas de sociedades.

Con el arriesgado uso que le dio a la gramtica (jugaba con las puntuaciones y lo que se le ocurriera a su inventiva) implosion el discurso narrativo. Ya con la relacin que sostena con la palabra nos estaba diciendo que no todo estaba inventado; a contra corriente de las reglas del hasto, an haban (y hay) muchas otras formas de contar historias. A nivel temtico, la ceguera social engloba toda la gran novela de Saramago. Sus personajes parecen seres que carentes de vista giran alrededor de una realidad impuesta. El muro artificial que nos han levantado (alrededor de la vida) ante nuestra paciencia. En cuanto a la accin, el escritor portugus supo equilibrar, como muy pocos, la idea con el movimiento. No fue l un autor encerrado en la cpula de los elegidos. Cada idea la defenda sobre el papel (humanizando realidades) y en la calle (posibilitando utopas).

Los libros de Jos Saramago, como su propia existencia, me hacen pensar en la vida como viaje crtico. Se trata de un viaje infantil y sabio (la permanencia del sentido humano de lo primero lleva a lo segundo). Toda una combinacin hermosa entre activismo constante (el continuo descubrimiento de un nio) y reflexin filosfica (el conocimiento al servicio de la imaginacin). En cada una de sus novelas un narrador invisible (seguramente l) nos cuenta una historia al mismo tiempo que va detonando ideas (historias colectivas que afectan realidades individuales).

Como generador de opiniones, Saramago fue un inteligente crtico del capitalismo devorador de conciencias; pero tambin lo fue de la izquierda pasiva que se ha quedado dormida mucho antes de la mitad de la carrera. Una vez, ste sabio rebelde dijo que su epitafio podra ser El hombre que se atrevi a decir no. Hoy, en su nombre, en este viaje de presentes continuos, pienso que seres como Jos Saramago nos dejan pistas para ver (y crear) los espacios invisibles de la vida. Y en el asiento (del tren existencial) de la izquierda quiere mi imaginacin caprichosa ver un par de nios deseando ser de viejos tan libres y radicales como Saramago.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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