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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-06-2010

Por qu una declaracin firme y sencilla contra el ACTA

Richard Stallman
Free Software Foundation

Traducido para Rebelin por Ricardo Garca Prez


El ACTA (1), un tratado concebido para combatir los derechos de los usuarios de ordenadores de unos 40 pases (y luego, ms), encuentra cada vez mayor oposicin. Disimuladamente, el ACTA amenaza con castigar a los usuarios de Internet con la desconexin si se les acusa de compartir archivos, y exige que los pases prohban el software que pueda quebrantar la Gestin de Restricciones Digitales (DRM, Digital Restrictions Management), tambin conocida como las esposas digitales (2).

Adelantndose a una reunin secreta que iban a celebrar los representantes del gobierno para planear el ataque, los ciudadanos de Nueva Zelanda organizaron su propia reunin para criticarlo: PublicACTA. Los asistentes hicieron pblica la Declaracin de Wellington , que instaba a los negociadores del ACTA a no aceptar algunas injusticias que sospechaban que podran incluirse en el tratado.

El acontecimiento supuso un hito en la lucha contra el ACTA. Pero aun cuando yo mismo apoyara todas y cada una de las objeciones al ACTA que plantea el documento, hace dos concesiones importantes que no puedo suscribir.

La Declaracin de Wellington condena convenientemente el plan del ACTA de prohibir los aparatos capaces de romper las esposas digitales. Luego socava esa actitud proponiendo que se podra aceptar una prohibicin limitada, siguiendo la letra del Artculo 11 del Tratado de Internet de la OMPI (Organizacin Mundial de la Propiedad Intelectual). Esa restriccin respaldara las acciones de los gobiernos con ciertos tipos de esposas digitales. Aceptar ese extremo sin dar batalla siquiera es casi como suplicar a los negociadores del ACTA que intenten llegar ms lejos.

Tal vez tomaron esa decisin con el nimo de minimizar las modificaciones que proponan para el ACTA. El enfoque sera adecuado si la situacin fuera otra, pero no para esta.

Cuando pedimos un favor a alguien que no nos debe nada, nos corresponde a nosotros reducirlo y facilitarlo al mximo. Esa actitud tambin suele aumentar la probabilidad de que se nos conceda. Pero no es el caso. Cuando nos oponemos al ACTA no estamos pidiendo a nuestros gobiernos que nos hagan un favor. Su razn de ser es defender nuestra libertad, y les pedimos que lo hagan porque es su obligacin. No deberamos transigir ofrecindonos voluntariamente a ceder parte de nuestra libertad para facilitarles el trabajo.

El otro aspecto que no puedo aceptar son los elogios que la declaracin vierte sobre la OMPI calificndola de un foro pblico, incluyente y transparente para negociar acuerdos sobre copyright y otro tipo de legislacin que no guarda ninguna relacin con ella. No recuerdo haber visto que la OMPI haya sido una instancia benvola en el mundo.

Es cierto que los procedimientos de la OMPI no son tan psimos como las negociaciones del ACTA, en su mayora secretas, pero eso es lo mejor que se puede decir de ella. La utilizacin que hace del concepto propagandstico de propiedad intelectual (3) refleja su tendencia a plantear las cuestiones en el marco de una opinin favorable a aumentar las restricciones sobre las personas. Sus actos desarrollan esa actitud: en las ltimas dcadas los tratados de la OMPI sobre copyright se han fijado como objetivo especfico la libertad de las personas que utilizan obras publicadas. Transferir las negociaciones del ACTA a la OMPI quiz haga menos malo el resultado, pero difcilmente garantizar que sea bueno. No pidamos que nos saquen del fuego para que nos metan en la sartn.

Cada vez que hay una propuesta para empeorar las cosas, el camino obvio para oponerse es defender el statu quo . Hacer campaa en favor del statu quo trasluce el enfoque de cantar sus alabanzas; as pues, elogiar a la OMPI es un recurso natural para subrayar cmo el ACTA es un paso hacia peor.

Sin embargo, donde ya se han producido cambios para empeorar, alabar el statu quo tiende a legitimarlo. Los ltimos 20 aos han sido testigos de oleadas globales de cambios perniciosos en la legislacin sobre el copyright ... algunos promovidos por la OMPI. Afrontar un nuevo asalto presentando el statu quo como una situacin ideal significa que dejamos de luchar para revertir la situacin. Significa que nuestros adversarios no necesitan ms que proponer una nueva afrenta a nuestros derechos para recabar nuestra aceptacin de la anterior.

En lugar de convertir el statu quo en nuestro ideal deberamos exigir cambios positivos que restablezcan las libertades ya perdidas. Por ejemplo, muchos pases ya cuentan con legislacin restrictiva de ciertos aparatos que pueden romper las esposas digitales; esa legislacin debe ser revocada. Los tratados de la OMPI demandan que exista ese tipo de legislacin; los pases que han firmado los acuerdos deben retirarse de ellos. Impedir que el ACTA exija la promulgacin de ese tipo de legislacin es solo una de las batallas en la lucha para eliminarla.

Los dos aspectos mencionados ms arriba son los nicos sustanciales con los que discrepo, pero son muy importantes.

Al margen de estos aspectos sustanciales, tambin hay otras cuestiones de redaccin. La Declaracin de Wellington reproduce parte de los conceptos de la propaganda de la industria del copyright ; llama proteccin a las restricciones, o se refiere a las esposas digitales, por ejemplo, denominndolas medidas tcnicas de proteccin. Al desarrollar el nombre oficial de las siglas OMPI repite el concepto propiedad intelectual sin decir nada que rechace lo que lleva implcito. Estas cuestiones terminolgicas no son tan relevantes como las sustanciales, pero influyen en el pensamiento de las personas... y eso es importante.

Tambin afectan al tono de la declaracin. El uso de estos trminos sirve al modo en que plantean las cuestiones quienes defienden un ACTA represor. El tono general elude oponerse con contundencia a los polticos que tratan de imponer una legislacin injusta mediante el ACTA.

Esos polticos sirven a las grandes empresas discogrficas y cinematogrficas. Pretenden imponer lo que esas compaas desean; primero en unos 40 pases, y luego en todo el mundo. No van a prestar atencin a las propuestas que se planteen con espritu cvico y con un nimo tan razonable que presupone su buena voluntad; su respuesta a la Declaracin de Wellington lo demuestra. Tendremos que pararlos. Para construir un movimiento que los detenga debemos decir: nete a nosotros y lucha!. Por eso he escrito una declaracin de oposicin firme y clara a los aspectos del ACTA que ponen en peligro nuestra libertad.

Hayas firmado o no la Declaracin de Wellington, te invito a firmar esta declaracin para reclamar lmites firmes y sencillos al ACTA.

Parte del ACTA se propone acometer medidas ms contundentes contra el intercambio comercial internacional de bienes que quebranten el copyright o las marcas registradas. No me opongo en general a esa idea. Otras partes del ACTA proponen reprimir a la poblacin. Eso no se puede consentir.

La actual ley del copyright es demasiado restrictiva, y tambin lo es la ley de patentes en algunos mbitos. Interfiere o prohbe actividades que deberan estar permitidas. Debemos aspirar a abolir esas restricciones; pero si el ACTA se aparta de estas cuestiones, podemos tolerarlo.

As pues, esta declaracin reclama que desaparezca del ACTA la represin, o que se rechace por entero.

Pincha aqu para leer y firmar la declaracin

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Notas:

(1) El nombre oficial original del ACTA es Anti-Counterfeiting Trade Agreement [Acuerdo Comercial contra la Piratera], pero en este contexto el trmino piratera es una distorsin de la palabra y una tergiversacin de la cuestin. En algunos pases se pueden prohibir injustamente las copias de archivos que hacen los usuarios para compartirlos, pero no son piratera en ningn sentido. No deberamos legitimar esa tergiversacin aludiendo al ACTA mediante su nombre propagandstico oficial. Por eso yo lo denomino slo ACTA.

(2) Sobre la campaa contra la Gestin de Restricciones Digitales, vase DefectiveByDesign.org .

(3) Para ver una explicacin del trmino propagandstico propiedad intelectual y por qu deberamos rechazarlo, vase http://www.gnu.org/philosophy/not-ipr.html .

Fuente: http://www.fsf.org/campaigns/acta/why-acta-declaration/



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