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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-06-2010

A propsito del proceso de Bouygues*
Apunte sobre el concepto de sabotaje

Jacques Rancire
Pajol.eu

Traducido para Rebelin por Caty R.


El trmino sabotaje, ignorado durante mucho tiempo, y que ahora conoce un xito sorprendente, tiene significados muy variados. No significa necesariamente la accin de destruir (en cuyo caso caera bajo el Cdigo Penal), sino cualquier acto que consiste en volver improductivo el trabajo, bien por negligencia, por ralentizacin o por la meticulosa observacin de los reglamentos (como la huelga de trenes en Italia), y que tiene como resultado que el servicio se vuelva imposible. Bajo estas formas diversas el sabotaje, obviamente, escapa de toda represin.

Esas lneas, tomadas del Curso de Economa Poltica de Charles Gide (II, 351), sealan claramente la pluralidad de significados de la palabra sabotaje y la imposibilidad de identificar el concepto con una accin violenta de destruccin. En realidad, cualquiera que consulte un diccionario de la lengua francesa del siglo XIX se ver sorprendido por no encontrar esta idea entre las diversas acepciones del trmino que incluyen, entre otras, la accin de fabricar zapatas, la de asegurar las lminas con zapatas o la de fijar los cojinetes a las traviesas de las vas. El Diccionario de Littr data en 1938 la aparicin de una nueva acepcin: la nocin de hacer mal el trabajo. Lo que quiere decir, por ejemplo, que las prcticas destructivas que llevaron a cabo los luditas ingleses que se oponan a la introduccin de las mquinas no se califican como sabotaje. Y los sindicalistas revolucionarios que lanzaron en Francia a finales del siglo XIX las prcticas de lucha obrera importadas de Inglaterra en absoluto ponan en primer lugar los objetivos de destruccin material. Emile Pouget lo seala en su clebre folleto de 1987 sobre el sabotaje. El sabotaje consiste, en primer lugar, en oponerse a la patronal segn su propia lgica: puesto que el patrn considera el trabajo como una simple mercanca intercambiable por otras por un precio, los trabajadores deben tomar ese principio al pie de la letra y proporcionar un trabajo equivalente al precio recibido, as pues, un mal trabajo por una mala paga.

La aplicacin de este principio puede tomar diversas formas, incluidas las del deterioro. Pero estas formas no tienen nada que ver con las prcticas violentas contra las personas que llevaban a cabo en aquella poca los anarquistas con sus atentados. Precisamente los trabajadores anarquistas que militaban en los sindicatos oponan a esas prcticas individuales las prcticas colectivas de la lucha de clases. La ampliacin del sentido del trmino sabotaje est determinada por esto.

Si la identificamos, en primer lugar, con un principio de respuesta econmica a una dominacin econmica, la palabra viene a calificar a toda accin dirigida a obstaculizar la actuacin de aqul contra quien luchamos. Lo que significa que el componente simblico del golpe que se da al adversario es ms importante que el dao que se provoca en sus bienes. Lo que se sabotea es un poder, una autoridad, una imagen. La idea implica que la empresa contra la que se lucha es, por s misma, una pieza de un sistema de explotacin econmica del trabajo, de opresin poltica sobre los individuos y de sometimiento ideolgico de los espritus. Se comprende fcilmente que la nocin se emplee con toda naturalidad con respecto a una empresa de construccin que construye por cuenta del Estado los centros de retencin destinados a quienes vienen a un pas a pedir el trabajo, vende servicios telefnicos y posee una televisin cuyos vnculos con el poder poltico son evidentes. Es significativo, para cualquiera que piense sobre la campaa de sabotaje de Bouygues, constatar que dicha campaa no se lanz contra una empresa de construccin corriente, sino contra un imperio econmico que es inseparable de un imperio poltico e ideolgico. Por eso la propia nocin de sabotaje debe recibir su sentido ms amplio de lucha contra un orden dominante que se ejerce tambin por vas ms inmateriales.

Tambin es significativo que ciertas empresas pretendan aniquilar las crticas de las que son objeto negando su carcter simblico y las lleven a actuaciones cualificadas penalmente. La retrica de aqullos que se oponen al orden dominante siempre ha apelado, y siempre apelar, a nociones como la destruccin, el sabotaje u otras. La vida pblica y el debate de las ideas viven de la utilizacin de esas nociones que sobrepasan las calificaciones jurdicas. Perecern si se impone la prctica que consiste en transformar las palabras y las frmulas de la lucha poltica, econmica e ideolgica en incitaciones al crimen y a la delincuencia. La historia reciente, con la utilizacin de las nociones de sabotaje o terrorismo, por ejemplo, muestra una desviacin en ese sentido, una tendencia a criminalizar el lenguaje de la lucha poltica, social o ideolgica radical que no puede dejar de inquietar tanto al ciudadano como al filsofo o al historiador. Para que el debate democrtico viva debe seguir existiendo la posibilidad de llamar a la destruccin del aparato del Estado o al sabotaje de un poder econmico sin que nos metan en la categora de los incendiarios y terroristas.

Nota de la traductora:

* En diciembre de 2004 apareci un texto que denunciaba la participacin de la empresa Bouygues en la construccin de centros de retencin de inmigrantes y llamaba al lanzamiento de un movimiento de sabotaje contra dicha empresa en el marco de la campaa contra las retenciones que se despleg de noviembre de 2004 a abril de 2009 y se public en las webs CNT, indymedia, pajol y rseau anti-pub.

En enero de 2005 la sociedad Bouygues present una demanda contra la publicacin de dicho texto.

No solamente se persigue a los que luchan por la clausura de los centros de retencin sino que, cinco aos despus, la campaa contra las retenciones, el escndalo de los centros y de las expulsiones se ha extendido.

Actualmente, despus de cinco aos de instruccin, cuatro personas, entre ellas los administradores de las webs indymedia, pajol y rseau anti-pub, tienen que comparecer ante un tribunal por haber cometido el delito de provocacin directa, seguida de efecto, para la destruccin, degradacin y deterioro peligrosos para las personas.

Jacques Rancire es profesor emrito del Departamento de Filosofa de la Universidad Pars VIII.

Fuente: http://pajol.eu.org/article1040.html


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