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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-06-2010

Entrevista a Malalai Joya, ex diputada afgana
No hay cambios en Afganistn, estamos igual que cuando gobernaban los talibanes

Olga Rodrguez
Periodismo Humano


Cuando en 1880 el Imperio britnico quiso conquistar el territorio afgano, estall la segunda guerra britnico-afgana y surgi una resistencia armada local dispuesta a impedir el avance de los colonizadores. Uno de los batallones afganos estuvo acompaado por una joven que sustituy al abanderado fallecido en un ataque y areng a los hombres para que regresaran a la primera lnea del frente. Destruyeron una brigada britnica completa. Aquella mujer se llamaba Malalai y apenas hay nadie en Afganistn que no conozca su historia.

Un siglo ms tarde naci en la aldea afgana de Ziken una nia a la que llamaron Malalai en memoria de aquella joven. Quiz debido al peso de su nombre, quiz a la educacin libre que recibi, lo cierto es que se convertira muy pronto en un smbolo de resistencia contra los nuevos ocupantes y sus aliados afganos: los seores de la guerra. Malalai Joya tiene ahora 32 aos y toda una historia a sus espaldas.

La conoc en Afganistn hace unos aos. Los trabajadores de organismos internacionales, la prensa local y extranjera, los guas que trabajaban con la prensa, todos hablaban de ella. Es una chica valiente y astuta que se est jugando la vida y eso no merece la pena o comentar a una trabajadora de Naciones Unidas. Es una loca mentirosa que debera casarse y quedarse en su casa o decir a varios afganos.

Ya por aquel entonces Malalai despertaba controversia en una sociedad dominada por poderes corruptos y primitivos. Haba sido objetivo de varios atentados, estaba en el punto de mira de fundamentalistas y de seores de la guerra que no soportaban las verdades que ella aireaba.

En 2005 logr un escao como diputada. Recuerdo uno de sus discursos en el Parlamento. Era la ms joven de la sala. Acus al gobierno de corrupto y a algunos de sus integrantes de tener las manos manchadas de sangre. Carg las tintas contra la presencia de las tropas de la OTAN en el pas y exigi un cambio radical en las polticas afganas con el fin de lograr una verdadera democracia.

Algunos diputados se retorcan de rabia en sus escaos. Tambin era notable el rechazo de buena parte de las diputadas, pertenecientes a grupos fundamentalistas o cmplices de los seores de la guerra y dispuestas a renunciar a la defensa de los derechos de su gnero con tal de mantenerse en sus puestos y de ser aceptadas en una atmsfera de notable hostilidad.

Malalai fue adquiriendo protagonismo internacional y sus enemigos no pudieron soportarlo: dos aos despus de haber obtenido su escao, fue expulsada del Parlamento. Recibi el apoyo de personalidades de mbito internacional como Noam Chomsky o Naomi Klein. Antes, tras uno de sus discursos, varios congresistas arrojaron contra ella botellas de agua en pleno hemiciclo.

Hasta que no haya una verdadera democracia en Afganistn s que no podr recuperar mi escao, confiesa.

Ahora viaja por todo el mundo denunciando la farsa construida en torno a la presunta democracia y libertad afganas; ofrece charlas en los cinco continentes exigiendo la retirada de las tropas extranjeras, la convocatoria de elecciones limpias y democrticas y el juicio en un tribunal internacional a tantos criminales de guerra que an hoy ocupan puestos clave del ejecutivo afgano.

No se acobarda a pesar de las amenazas de muerte que recibe. Tuvo que casarse en secreto. Oculta la identidad de su marido, de sus padres, de sus amigos, para protegerles de posibles ataques. En Afganistn tapa su rostro bajo un burka; nunca duerme en la misma casa y viaja rodeada de un gran grupo de escoltas de su mxima confianza. Solo as ha podido esquivar hasta ahora varios intentos de asesinato.

Converso con ella en Madrid, donde ha recibido un premio entregado por una revista de mbito nacional.

Estoy agradecida por el premio pero desconcertada porque eligieron a Esperanza Aguirre para entregrmelo. Yo no saba quin era esa seora. En la ceremonia dio un discurso en el que elogi las polticas de Estados Unidos en el mundo, defendi una postura completamente opuesta a la ma. Y tras ello me entreg el premio. Nunca me haba pasado algo tan surrealista.

Malalai acaba de publicar en Espaa el libro Una mujer contra los seores de la guerra (Editorial Kailas), en el que narra su historia y la de su pas y en el que ruega a la poblacin civil de Occidente que acte contra la poltica de los gobiernos que sostienen a los criminales de guerra afganos. Es un texto sencillo y apasionante traducido ya en la mayora de los pases europeos y en Estados Unidos.

TRAED LIBROS EN VEZ DE ARMAS

Lo escrib para denunciar que la democracia no se exporta con las armas; Estados Unidos va a traer democracia con las bombas racimo, con el fsforo blanco, o con los bombardeos que matan a inocentes? No lo creo. Ninguna nacin puede liberar a otra de ese modo.

En Afganistn las tropas de la OTAN han matado y matan a muchos civiles y esto ha creado una gran oposicin a su presencia en el pas; la reconstruccin apenas existe, la mitad del dinero se ha esfumado a causa de la corrupcin, apenas se ha invertido nada en educacin, y mi pas lo que necesita es educacin. Yo le digo a Occidente: Realmente queris ayudarnos? Traed libros y no ejrcitos.

-Volvers a la poltica en tu pas?

De momento Afganistn est secuestrado por los seores de la guerra y los talibanes. El gobierno afgano se re de la democracia y de la paz. Los ocupantes tejen alianzas con los talibanes, con gente como el mul Omar o Hekmatyar, estn financiando a algunos talibanes. Las tropas extranjeras no derrotan a los criminales porque los necesitan para mantener su estrategia geopoltica y econmica en la zona. Mientras esta situacin siga as, yo no tendr oportunidad de recuperar el escao que me robaron. Pero no me rindo.

-Entonces, cul es tu estrategia por el momento?

Recopilo documentos que prueban crmenes de guerra y lanzo mensajes en los que pido a la gente que apoye a los mos, a mi gente, a los que no son ni fundamentalistas ni criminales de guerra. Mi gente es democrtica, son personas que asumen grandes riesgos y que trabajan por la verdad en todo el pas.

-Dime un nombre.

No quiero decir muchos porque solo con nombrarles puedo exponerles a la muerte. Pero te dir uno: Ramazan Bashardost es un poltico honrado, un hombre que lucha por la verdad y la democracia. Fue ministro con Karzai pero dimiti indignado ante la corrupcin.

-Ha mejorado algo tu pais en estos ltimos aos?

No, no hay cambios en Afganistn. Estamos igual que cuando gobernaban los talibanes. Las mujeres son vctimas de abusos, no tienen libertad, la corrupcin campa a sus anchas. Pusieron la excusa de la liberacin de las mujeres para ocupar mi pas, pero las mujeres no les importan. Esto no lo digo yo sola, lo dicen organizaciones como Rawa (Asociacin de Mujeres Afganas Revolucionarias) y lo reconocen muchos observadores internacionales. Tenemos un gobierno con cinco ministros criminales talibanes.

-Cul es tu opinin del presidente, Hamid Karzai?

El presidente sabe todo esto, pero mira hacia otro lado. Me reun con l en una ocasin. me dijo: Malalai, tienes que olvidar el pasado, tienes que aprender a perdonar y mirar al futuro. Y yo le dije: Si hubieran violado a tu hija y asesinado a tu madre, olvidaras? perdonaras? y si aquellos que lo hicieron ocuparan ahora altos cargos en el poder?. Algunos seores de la guerra aliados de Occidente son peores que los talibanes: han asesinado, han sembrado el terror, y tratan igual a las mujeres. Adems, en este pas nadie ha pedido perdn. Hay cosas inolvidables e imperdonables le dije. Se sinti incmodo, nunca ms me volvi a recibir. No se puede despreciar la Justicia de este modo. No se puede transmitir este mensaje de impunidad a la sociedad, porque si no, todo se corrompe. La impunidad del pasado sienta las bases para la impunidad presente y futura.

-No te arrepientes de haberte expuesto hasta tal punto que tienes que vivir escondida permanentemente?

No. Mantengo la esperanza, que me la da la gente afgana con la que hablo, los que me apoyan. Hay un refrn en mi pas que dice que la verdad es como el sol, siempre termina por aparecer. Confo en que los afganos se levanten y exijan libertad, democracia, justicia.

-Qu opinas del gobierno de Obama?

Una de las primeras decisiones de Obama fue lanzar un ataque contra Pakistn en el que murieron civiles. Qu derecho tiene a bombardear otro pas? Eso es contrario al derecho internacional. Ahora est exportando la guerra del terror a Yemen y otros territorios. Es un presidente que gener una gran esperanza entre los estadounidenses. Debera entender que su camino podra haber sido otro, el de la honestidad. Debera retirarse de Afganistn, pero sin embargo lanza ataques con aviones no tripulados, negocia con los talibanes, legitima a criminales. Al menos Bush tena al mul Omar y a Hekmatyar en la lista negra. Obama los ha colocado en la lista blanca y enva ms tropas. Es lamentable.

-Sabes que Espaa tambin tiene tropas en tu pas.

Espaa debera actuar de manera independiente si desea ser honesta. Debe desligarse de las polticas estadounidenses y retirarse de mi pas. Por qu se calla Espaa? La poltica estadounidense invade de manera ilegal y mata de manera ilegal. Es esa poltica la que quiere realmente apoyar el presidente espaol? Yo le digo a Zapatero que tenga el valor de otros presidentes que no apoyan la poltica exterior estadounidense, una poltica que ha apoyado a lo largo de dcadas a dictadores y corruptos.

-De qu otros presidente hablas?

Del presidente Evo Morales, por ejemplo, que es honesto con su pueblo y no se somete a Estados Unidos; en Amrica Latina hay movimientos polticos muy interesantes que demuestran que es viable desvincularse de Washington.

-En tu libro dedicas un captulo a proponer diferentes acciones de protesta lideradas por la sociedad civil.

S, la nica esperanza es la sociedad civil. Solo los estadounidenses o los europeos pueden exigir a sus gobiernos que retiren sus tropas de Afganistn, que pidan disculpas por las matanzas de civiles, por las tropelas, por apoyar a criminales, por sembrar caos. En Estados Unidos son admirables los objetores que renuncian al Ejrcito exponindose a penas de crcel.

-Recientemente se ha conocido el hallazgo en Afganistn de importantes reservas de litio, un mineral muy apreciado en el mercado internacional. Crees que esto afectar de algn modo a la economa afgana?

Afganistn tiene muchas riquezas naturales pero un gobierno y un sistema corruptos. Hay numerosos negocios sucios en los que tambin estn involucradas empresas extranjeras, apoyadas por ciertos gobiernos. Por eso la gente normal no se ve beneficiada; la riqueza en mi pas nunca llega a los pobres, que son la inmensa mayora.

QUIERO ESCUCHAR TU VOZ

Cuando Malalai era una nia, su abuela dijo que sera muy feliz si ella visitara su tumba, derramara un poco de agua sobre ella y gritara tres veces.

Esta peticin es la que la propia Malalai presenta a sus lectores en las ltimas lneas de su libro: Albergo muchas esperanzas y muchos sueos tanto para mi pais como para mi vida. Quiero permanencer junto a mi pueblo para siempre, quiero vivir para verlos libres. Sin embargo, si muero, y eliges continuar mi camino, ser muy feliz si visitas mi tumba. Derrama un poco de agua sobre ella y grita tres veces. Quiero escuchar tu voz.

Puede que Malalai no disponga de estrategias viables a corto plazo; puede que tan solo pueda ofrecer palabras e intenciones honestas. Pero lo cierto es que eso, tratndose de Afganistn, es una rareza digna de ser cuidada. Es ms de lo que pueden ofrecer la mayor parte de los gobernantes afganos.

Fuente: http://minotauro.periodismohumano.com/2010/06/27/malalai-joya-zapatero-deberia-retirar-las-tropas-de-afganistan/

rJV



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