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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-07-2010

Las lenguas minorizadas, escondidas legalmente

Daniel Escribano Riera
Diagonal

La consolidacin del castellano ha dejado a otras lenguas relegadas a la intimidad y en algunos casos al borde de su desaparicin, a excepcin del cataln.


La naturaleza plurilinge de los territorios administrados por el Estado espaol ha sido considerada tradicionalmente por sus autoridades como un obstculo al proceso de la construccin nacional espaola. La poltica aplicada por stas para sortearlo ha consistido en la imposicin de una nica lengua comn a toda la poblacin, con medidas diversas destinadas a reducir al mximo el uso de las restantes lenguas peninsulares. Slo cuando la correlacin de fuerzas les ha obligado a ello han admitido las autoridades espaolas algn tipo de reconocimiento jurdico en los idiomas distintos del castellano.

En el primer caso, la poltica ha consistido en la expulsin gradual de dichos idiomas de la enseanza, de las administraciones pblicas y en la adopcin de medidas destinadas a provocar la penetracin gradual del castellano en el mximo posible de mbitos de uso de las comunidades lingsticas restantes. Ello ha implicado la castellanizacin progresiva de sus hablantes, a medida que se generalizaba el acceso a la enseanza, y la prdida creciente de funciones para el resto de idiomas peninsulares.

Durante las pocas en que los idiomas distintos del castellano han carecido de reconocimiento jurdico y la enseanza ha funcionado como agente efectivo de castellanizacin, aqullos han sido abandonados como lengua familiar por algunos sectores sociales de su comunidad de hablantes. Huelga decir que el proceso de minorizacin se ha acelerado en los casos de las comunidades lingsticas cuyo dominio territorial ha sido escenario de movimientos inmigratorios intensos procedentes de zonas de lengua castellana.

En el segundo caso, la poltica lingstica espaola y su marco jurdico- lingstico se han caracterizado por la jerarquizacin de las distintas lenguas peninsulares y el establecimiento de una relacin asimtrica entre los derechos de la comunidad lingstica mayoritaria y los del resto de comunidades. As, si consideramos el marco jurdico-lingstico de la II Repblica, encontramos que su Constitucin proclama el castellano como idioma oficial de la Repblica, impone a todo espaol la obligacin de saberlo (art. 4) y ni siquiera establece explcitamente la oficialidad del resto de lenguas peninsulares.

Tanto en el marco jurdico- lingstico republicano como en el de la monarqua reinstaurada, los avances para estos idiomas (cuando los ha habido) se han realizado mediante los estatutos de autonoma y normas autonmicas o locales de rango inferior. Al igual que la Constitucin de 1931, la carta monrquica de 1978 proclama el castellano como nica lengua oficial del Estado, impone su conocimiento como deber de todo sbdito espaol (art. 3.1) y, si bien prev la oficialidad de las dems lenguas espaolas, reduce su alcance a las respectivas Comunidades Autnomas y de acuerdo con sus Estatutos (art. 3.2).

Asimismo, y aun cuando una sentencia favorable al redactado actual del art. 6.2 del Estatuto de autonoma de Catalua de 2006 obligara a reformular la doctrina, hasta la fecha es un principio establecido por la jurisprudencia del Tribunal Constitucional que el deber de conocimiento slo puede predicarse del castellano. Por su parte, el legislador espaol posfranquista ha mantenido la poltica de imposicin del uso del castellano en disposiciones reguladoras de todo tipo de mbitos y de vigencia en el conjunto del territorio estatal. Por todo ello, tanto en el marco jurdico-lingstico compuesto por la Constitucin de 1978 y la jurisprudencia como en las prescripciones lingsticas contenidas en las disposiciones emanadas del legislador espaol confluyen en los objetivos de, por un lado, limitar el uso de las lenguas distintas del castellano a su dominio territorial y en el supuesto de que aun all su conocimiento es de carcter optativo y, por otro, de apuntalar la presencia del castellano en esos territorios y como lengua de conocimiento obligatorio.

Subordinacin jurdica

As, mientras la comunidad de lengua castellana dispone de plenos recursos jurdicos y polticos para prescribir el uso de su lengua con carcter general en su dominio histrico, las comunidades restantes se encuentran constreidas por un marco jurdico que no slo les impone la oficialidad del castellano en su propio dominio lingstico, sino tambin la subordinacin jurdica de su propia lengua a ste, plasmada en el hecho de que los legisladores autonmicos ni siquiera pueden establecer con respecto a la lengua propia deberes anlogos a los que se imponen constitucionalmente respecto al castellano.

Y, si bien en algunas comunidades se ha establecido el conocimiento de la lengua propia como requisito para el acceso a la funcin pblica, as como su presencia en algunos mbitos de uso pblico, estas medidas se han restringido siempre a mbitos especficos y han sido frecuentemente torpedeadas por los sucesivos Gobiernos espaoles con recursos de inconstitucionalidad.

Y en Europa es lo mismo?

En el contexto europeo, la principal peculiaridad del marco jurdico-lingstico del Reino de Espaa reside en ser el nico de la Unin que no reconoce como oficiales del Estado a todas las lenguas habladas por comunidades de ms de cinco millones de personas e histricamente implantadas en el territorio. Esto es, que tiene la minora lingstica no reconocida a nivel estatal de mayor tamao de la Unin (la catalana).

Adems de sta y de la comunidad de habla occitana del Valle de Arn, existen en el Reino de Espaa dos comunidades cuya lengua est reconocida oficialmente en su dominio territorial (la gallego-portuguesa y la vasca). Sin embargo, con la excepcin de la comunidad lingstica occitana (cuyo dominio est en su mayor parte bajo Administracin francesa), ninguna de stas es oficial en la totalidad de su dominio peninsular, ya que ni el cataln es oficial en la franja oriental de Aragn, ni el euskera en la mayor parte de Navarra, ni el gallego-portugus en El Bierzo.

Asimismo, existen idiomas peninsulares carentes de reconocimiento oficial en territorio alguno, como el asturiano, el aragons o el cntabro. No obstante, la responsabilidad de la no oficialidad de las lenguas distintas del castellano en su dominio territorial no es imputable, en rigor, al legislador espaol, sino a los propios legisladores autonmicos correspondientes, que, teniendo constitucionalmente atribuida la competencia de declararlas oficiales, han omitido el ejercicio de dicha facultad.

Con todo, la no declaracin de estos idiomas como oficiales del Estado ha implicado tambin su no reconocimiento oficial por la Unin Europea. Adems de la imposibilidad de usarlos en el Parlamento europeo, ello puede invalidar toda norma que prescriba el uso de cualquiera de los idiomas que carecen de dicha oficialidad, por cuanto las directivas europeas que regulan el mbito socioeconmico slo autorizan a los estados miembros a establecer el uso concurrente de la lengua o las lenguas oficiales del Estado o de la Comunidad.


LA SITUACIN DEL GALEGO: EL PRESTIGE DE NEZ FEIJOO

GUILLERMO CID FELPETO

Con la negra sombra del Prestige todava presente, Galiza est viviendo un proceso similar al de noviembre de 2002. El ataque frontal contra la lengua (y cultura) de Galiza, perpetrado por el gobierno de Nez Feijoo, est haciendo rebrotar en la sociedad gallega aquel espritu de protesta y movilizacin colectiva.

Por primera vez en democracia, un Gobierno de la Xunta legisla desprotegiendo el galego y reduciendo su presencia social. La supresin del galego en las materias cientficas de la educacin no universitaria, la subvencin en algunos cursos de libros de texto slo en castellano o la erradicacin de cualquier posibilidad de recibir la educacin infantil completamente en galego, son slo algunas de las medidas del ejecutivo que, adems de un fuerte rechazo social, se ha convertido en el primer Gobierno que legisla sin el apoyo de ninguno de sus rganos consultivos (como ha sucedido con el nuevo decreto del plurilingismo).

Ante esta situacin Galiza est viviendo un momento en el que se multiplican las iniciativas, asociaciones y plataformas en defensa de su lengua. La plataforma ciudadana Queremos Galego!, con un papel similar al que tuvo Nunca Mis, coordina las grandes acciones colectivas que han reunido en sus manifestaciones a ms de 100.000 personas por las calles de Santiago de Compostela.


ARAGONS //

CONTINA SU LUCHA POR LA OFICIALIDAD

En el ao 2009 se aprob la Ley de Lenguas de Aragn, desde ese momento el idioma aragons figura como lengua propia de Aragn, aunque no oficial. En igual situacin deja esta reforma legislativa al cataln. Nos da derechos a las personas que hablamos en aragons, adems de obligaciones, por ejemplo, a la Administracin, explica Chorche Romance, periodista e integrante de la red softaragons, una de las iniciativas para reivindicar el uso de esta lengua. Su mayor objetivo traducir algunos de los programas ms usados en la red al aragons. Con esta ley de lenguas, la educacin se podr recibir en diferentes idiomas. Segn la zona, al castellano se podr sumar el aragons y el cataln o las dos. Al igual que para dirigirse a la Administracin, la posibilidad de rotulacin de los letreros de las localidades, explica Romance, que tambin destaca la creacin de una Academia del aragons y de un Consejo Superior, pero el proceso se debe acelerar. Hay miedo a una victoria en 2011 del PP y del PAR, y el idioma se encuentra muy indefenso todava y hay mucho ms por avanzar: Qu va a pasar con las grafas?, se pregunta Chorce. Desde el asociacionismo, gran responsable de su no desaparicin absoluta, se exige ms apoyo pblico, por ejemplo, desde los medios de comunicacin, ya sean pblicos o privados.


ASTURIANO //

TRAICIONADA POR LA PASIVIDAD INSTITUCIONAL

Sobre esta lengua romance, dialecto del latn, PP y PSOE coinciden en negar su oficialidad. Para eso, se amparan en la denominacin actual de modalidad lingstica que recoge el Estatuto de Autonoma y en el argumento machacn de no a la imposicin.

BEATRIZ R. VIADO Segn el ltimo informe oficial de 2002 hablan esta lengua unas 250.000 personas. Desde su creacin en 1981, la Academia de la Llingua Asturiana se encarga de dictar las normas ortogrficas y gramaticales. Gracias al movimiento de reivindicacin lingstica, activo desde la Transicin, y a la constante actividad creativa, principalmente literaria y musical, el asturiano tiene cierta presencia, aunque con un estatus muy precario. As, est presente en las escuelas: este curso escogieron la asignatura de llingua asturiana 22.466 estudiantes. Sin embargo, se trata de una materia voluntaria, sujeta a la arbitrariedad de los centros a la hora de ofertarla. Igualmente, tiene una presencia mnima en la televisin y la radio pblicas, a pesar de que los programas en asturiano suelen acaparar los mayores ndices de audiencia. Tambin existen iniciativas privadas de medios en asturiano en prensa escrita, en internet y en radio.


CANTABRO //

EN GRAVE PELIGRO DE DESAPARICIN, SEGN LA UNESCO

Mientras las instituciones niegan su entidad y el presidente de Cantabria Miguel Angel Revilla se empea en descalificarlo, iniciativas populares luchan para evitar su extincin.

PLATAFORMA ESCLAVE El cntabro es resultado de la evolucin del latn en Cantabria, interpretado a partir de un sustrato indgena anterior. Se discute si es lengua, dialecto, conjunto de registros comarcales pero cuanto menos es un patrimonio lingstico desatendido de forma sospechosa por las instituciones. Se adscribe como una variante diferenciada dentro del diasistema lingstico leons, ajena por tanto al castellano.

La UNESCO ha alertado sobre su grave riesgo de desaparicin. Sin embargo, existen iniciativas populares para preservarlo. La Plataforma Esclave, avalada por abundantes colectivos e investigadores, solicit su reconocimiento como Bien de Inters Cultural, peticin denegada con endebles argumentos por la Consejera de Cultura del Gobierno de Cantabria que, paradjicamente, ya haba auspiciado la edicin de un Diccionario Castellano- Cntabru. Desde hace aos, se organizan espontneamente cursos de cntabro en Santander y Torrelavega, crendose grupos de cntabroparlantes. El ltimo paso es Proyeutu Depriendi (depriendi.wordpress. com), una escuela popular en la red.


CATALN //

CATALUNYA, LA COMUNIDAD CON MAYOR IMPLANTACIN

Desde el ao 1998, el cataln est declarado idioma de uso preferente en las Administraciones Pblicas catalanas. Esta medida es una de las grandes responsables de su diferente uso en las otras Comunidades catalanoparlantes.

D.E.R. El cataln est reconocido como lengua oficial y propia en Catalunya, Pas Valenci (con la denominacin de valenciano) e Illes Balears, si bien es en Catalua donde ha habido mayor voluntad poltica de extender sus mbitos de uso. Pese a sus insuficiencias, la Ley 1/1998, adems de declararlo idioma de uso preferente de las Administraciones Pblicas sitas en Catalunya, establece su uso concurrente en algunos espacios socioeconmicos y prescribe cuotas mnimas de emisin en los medios de comunicacin radiofnicos y audiovisuales, que tan criticadas han sido por sectores espaolistas como las cuotas mnimas de pantalla de pelculas dobladas o subtituladas al cataln. Con todo, aunque el nivel de conocimiento de la lengua ha aumentado tanto en Catalunya como en Balears, no es clara la tendencia de su uso social en el Principado y retrocede claramente en las islas y en el Pas Valenciano.


EUSKERA //

TODAVA ES VULNERABLE

Esta es la clasificacin que la UNESCO le otorgaba a este idioma en el ltimo informe de 2009 del Atlas de las lenguas del mundo.

La mayora de los nios la hablan, pero puede estar restringida a determinados mbitos (por ejemplo, el hogar), esta es la explicacin de una lengua vulnerable para la UNESCO y la catalogacin que realiza del euskera. Como explica Igor Elordui, de la Coordinadora de Euskaldunizacin y Alfabetizacin (AEK, por sus siglas en euskera), la situacin ha mejorado en los ltimos aos, aunque no al ritmo que algunos agentes sociales quisiramos tanto en el aspecto meramente pblico y social como en lo administrativo. Venamos de una situacin muy mala, su uso se restringa al mbito familiar. En 2006, la Encuesta Sociolingstica, que se publica cada 5 aos, revel que en las ltimas dcadas, en Euskadi se ha incrementado sensiblemente el nmero de personas que lo conocen y usan. En Nafarroa, aunque a ritmo ms lento, tambin se registra un crecimiento, especialmente entre los jvenes. En Iparralde, y a pesar de que contina el retroceso, ste aminora su ritmo y aparecen seales de recuperacin.

CRITERIOS PARA LA IGUALACIN

-> Reforma constitucional que derogue el artculo 3, establezca como competencia de los legisladores autonmicos la fijacin del rgimen de oficialidad lingstica y reconozca como oficial del Estado a toda lengua oficial en algn territorio del Reino de Espaa.

-> Excepcionalmente, ejercicio por la Administracin General del Estado espaol del art. 149.1.27 de la Constitucin para garantizar que las emisiones televisivas y radiofnicas realizadas en idiomas distintos del castellano oficiales en ms de una Comunidad puedan recibirse en otras.

-> Reconocimiento oficial por la Unin Europea de toda lengua oficial en algn territorio de cualquier estado miembro.

http://www.diagonalperiodico.net/Las-lenguas-minorizadas-escondidas.html



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