Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-07-2010

Vietnam: el agente naranja sigue matando

Silvia Cattori
www.silviacattori.net

Traducido del francs para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


En el pasado Estados Unidos luch en Vietnam utilizando armas qumicas devastadoras contra el comunismo, un rgimen que entonces encarnaba la lucha por la independencia nacional del pueblo vietnamita que se opona a su dominacin. Hoy prosiguen las mismas polticas tan absurdas como injustificables: desde Afganistn a Iraq pasando por Serbia, desde Lbano a Gaza, Estados Unidos, la OTAN e Israel arrojan armas de fsforo, de fragmentacin o de uranio empobrecido sobre poblaciones civiles que se niegan a someterse a sus dictados. Ahora bien, es sabido que estas armas provocan sobre todo cnceres y malformaciones monstruosas en los recin nacidos, y que van a seguir afectando a la salud de una cantidad cada vez mayor de personas. En su reciente obra Agent Orange Apocalypse Vit Nam [Agente naranja- Apocalipsis Vietnam] (*), Andr Bouny nos recuerda que casi medio siglo despus de la guerra las madres vietnamitas siguen dando a luz bebs monstruosos. Responde aqu a las preguntas de Silvia Cattori.



Foto: Tres aviones UC-123B en una misin de fumigacin de productos qumicos defoliantes en Vietnam del sur, en este caso sobre los arrozales US Army.

Silvia Cattori: Todos los polticos con conciencia y medios para actuar deberan leer y tomar en serio su libro Agent Orange Apocalypse Vit Nam, que acabo de devorar de un tirn y con el corazn encogido. Esta obra muy documentada e ilustrada con fotos conmovedoras de la mayor guerra qumica de la historia de la humanidad debera darse a conocer al pblico, movilizar a la juventud y a todos los padres, la salud de cuyos hijos corre peligro si no se acaba con la locura destructora de estas guerras a las que, curiosamente, nunca se ha opuesto ningn partido ecologista. Ni los ecologistas Daniel Cohn-Bendit y Joschka Fischer se opusieron a la guerra que arroj toneladas de uranio empobrecido sobre Serbia [1]. Lo que usted describe aqu y que debera ser uno de los principales motivos de preocupacin para cualquiera sigue siendo extraamente ignorado por los medios de comunicacin. Cmo usted, que no es periodista, ni mdico, ni cientfico, ha llegado a implicarse hasta ese punto para, medio siglo despus, poder sacar a la luz las terrorficas consecuencias de la guerra qumica que se llev a cabo en Vietnam? Podra explicarnos lo que le motiv?

Andr Bouny: En efecto, es sorprendente que ningn gran periodista haya escrito un libro sobre este crimen cuya magnitud es tan considerable que casi supera el entendimiento; sin duda este tema, tan complejo, cubre tantos dominios que disuade de acometer esta empresa en un mundo cada vez ms especializado.

De hecho, uno no se levanta un da dicindose que va a escribir un libro sobre el agente naranja; esta obra es el resultado de una larga inmersin. Las primeras imgenes que vi cuando era adolescente en la televisin en blanco y negro en mi pueblo mostraban la guerra de Vietnam. Permanecieron grabadas en m. Despus, cuando estudiaba en Pars, particip en protestas contra esta guerra y sabamos que se estaban utilizando en ella armas qumicas. A continuacin descubr este pas.

Es necesario dar a conocer esta inmensa desgracia tanto a nuestros conciudadanos como a la opinin pblica internacional. Este libro incluye fotografas que son extremadamente importantes porque permiten comprender los estragos causados por el agente naranja. La mayora de las ilustraciones son inditas. Todas ellas son fotos dignas porque no es un libro impactante, al menos no en el mal sentido del trmino: es ante todo un libro esclarecedor.

Yo no me siento perteneciente nicamente a mi pas, sino al mundo en el ms amplio sentido. Por supuesto, cuenta mucho el hecho de que mis hijos, a los que adopt, sean de origen vietnamita. La asociacin D.E.F.I. Vit Nam, que fund, ha establecido unos estrechos vnculos con capas diferentes de la sociedad vietnamita, sobre todo en el sur. Muchos contenedores de material mdico que se han enviado all han equipado a servicios hospitalarios, maternidades, dispensarios y dentistas. Las visitas a los nios apadrinados permiten descubrir unos lugares increbles con unas condiciones de vida impensables, tanto en las ciudades como en el campo.

Cuando constitu el CIS (Comit Internacional de Apoyo a las vctimas vietnamitas del agente naranja) se crearon nuevos vnculos, esta vez en el norte. Esta reunificacin me permiti recorrer el pas de un extremo al otro y comprender mejor la complejidad de este pueblo.

Silvia Cattori: Aunque la guerra de Vietnam pueda parecer lejana a las generaciones jvenes, su obra parece temiblemente actual al menos por dos razones. En primer lugar, porque muestra que los efectos del agente naranja siguen desplegando hoy sus espantosas consecuencias sobre millones de personas. En este momento siguen naciendo nios monstruosos porque las mutaciones genticas adquiridas por las personas contaminadas se transmiten a sus descendientes, lo que, como usted escribe, constituye un verdadero crimen contra el genoma humano. Y en segundo lugar porque otras armas susceptibles de provocar unos efectos a largo plazo tan terribles sobre todo las armas de uranio empobrecido se han utilizado recientemente, en Serbia [2], en Afganistn [3], en Iraq [4], en Gaza [5], en Lbano [6] y se siguen utilizando. En la conclusin del libro usted afirma: Tomar conciencia de la catstrofe generada por el agente naranja es la primera etapa, necesaria para prevenir y evitar otros desastres del mismo tipo (ecolgicos, medioambientales y sanitarios), e incluso peores. En esta perspectiva, ha establecido contactos con grupos o investigadores que investiguen estas nuevas armas? Planean ustedes acciones comunes?

Andr Bouny: Para mi generacin Vietnam evoca la guerra; para los ms jvenes, un destino turstico. Una nueva guerra hace olvidar la anterior y oculta en gran parte sus consecuencias, tanto ms cuanto que la informacin se concentra exclusivamente en la ltima. En el caso que nos interesa, efectivamente estn naciendo mientras hablamos nios afectados por graves minusvalas y a veces con formas inhumanas, aunque la ciencia no haya demostrado ni comprendido- todava los mecanismos que demostraran que estos efectos teratgenos se deben a una modificacin gentica adquirida por las vctimas del agente naranja, como es el caso en la experiencia con [moscas] drosfilas efectuada por dos bilogos estadounidenses. Con todo, las autoridades vietnamitas se plantean si se debe dejar procrear a las vctimas del agente naranja.

La similitud entre los efectos del agente naranja y los del uranio empobrecido en los recin nacidos es sorprendente y obliga a estanlecer una comparacin. Conocemos por experiencia los riesgos y las secuelas de la radiactividad. Adems, la controversia sobre la radiactividad de baja intensidad por ejemplo, la asociada a las partculas ingeridas o inhaladas disipadas por el efecto pirforo de las ojivas de las armas de uranio empobrecido- recuerda a la que ha conocido el agente naranja ante el lobby de la qumica; en el caso del uranio empobrecido se trata del de lo nuclear. De la misma manera, los lmites de dioxina admitidos en la alimentacin en ningn caso pueden dejar de tener efectos. El paralelismo entre ambos venenos existe tambin en los usos civiles: para el caso de la dioxina, agricultura, gestin de los bosques y eliminacin de residuos, entre otros; para la radiactividad, la energa y el uso mdico.

La consciencia de una catstrofe como la del agente naranja sobre medio ambiente y toda forma de vida que lo habita no se da por hecho en nuestras sociedades de consumo, que dejan creer que existe una solucin para todo por medio del progreso y de la transformacin de materias en bienes de consumo, que contaminan la naturaleza y, por lo tanto, nuestros organismo, con lo que se genera as un crculo vicioso sin fin. Dirigir la lucha tanto por la justicia y el reconocimiento como por que las vctimas sean indemnizadas no deja tiempo ni energa para estar en varios frentes, aunque toda vctima tenga derecho a nuestra compasin y por encima de todo, a nuestra ayuda y solidaridad. Sin embargo, se constata que, a imagen del CIS, hay muchas personalidades que se activan incansablemente en favor de las vctimas del uranio empobrecido. S, la conciencia de estas personas ya tiene como accin comn la informacin.

Silvia Cattori: En su obra exhaustiva Agent Orange Apocalypse Vit Nam usted hace un balance completo de los muchos aspectos del problema. En su opinin, cules son los elementos especficamente nuevos que aporta usted?

Andr Bouny: El elemento nuevo ms destacable es sin duda el nuevo clculo del volumen de los agentes qumicos que he establecido a partir de los datos del Informe Stellman, el estudio oficial financiado por Estados Unidos a principios de la dcada de 2000 en Vietnam, un informe que altera a la baja todos los clculos comnmente admitidos hasta entonces. Simplificando las cosas, part de datos establecidos por los archivos del ejrcito estadounidense que probablemente son incompletos y los cruc con otras informaciones salidas tambin de estos mismos archivos. El resultado es simplemente terrorfico. Jeanne Mager Stellman, una cientfica estadounidense que elabor un informe que lleva su nombre, ley atentamente mi libro y no puso en tela de juicio en ningn momento el nuevo clculo que propongo sobre los volmenes de agentes qumicos utilizados en Vietnam.

Por otra parte, la manera en que se habla de la guerra de Vietnam en este libro no es la que se cuenta en los manuales de historia occidentales: la perspectiva es la de los vietnamitas. En efecto, el teln de fondo est jalonado de muchos elementos demasiado poco conocidos, olvidados por la amnesia selectiva. Hablo del falso ataque sufrido por los barcos estadounidenses en el golfo de Tonkin que permiti desencadenar la guerra contra el Vietnam del norte comunista y engaar al Congreso estadounidense, o de la trama de las guerras secretas que se llevaron a cabo en Laos y Camboya en la ms perfecta ilegalidad nacional e internacional, o incluso el inimaginable tonelaje de las bombas arrojadas durante esta segunda guerra de Indochina, la cantidad impensable de muertos y heridos, o del embargo que multiplic los daos de esta larga guerra de independencia sobre la poblacin civil, primera vctima de los ltimos conflictos postcoloniales... stos son algunos ejemplos.

Silvia Cattori: En la dcada de 1970 recorr Vietnam con el corazn destrozado. Admir a esos frgiles mdicos vietnamitas, los cuales operaban da y noche en la selva a las vctimas de los bombardeos estadounidenses que lanzaban continuamente sus mortales cargamentos. Cmo son hoy los efectos del agente naranja en los seres humanos, la flora y la fauna en estos pases de la antigua Indochina en los que residen ex combatientes y dnde se ha almacenado el producto?

Andr Bouny: La situacin actual en Vietnam es simplemente catastrfica. Hace slo unos das el vicepresidente de la Asamblea Nacional de Vietnam anunci que cuatro millones de personas estaban actualmente contaminadas.

Esto puede parecer descomunal y, sin embargo, proporcionalmente estas cifras estn muy por debajo de, por ejemplo, las de los veteranos surcoreanos que han llevado el asunto a los tribunales Ahora bien, ellos no se vieron expuestos de una manera comparable a la situacin en la que se sigue encontrando la poblacin vietnamita! Tanto ex combatientes como poblacin civil, sin distinciones, padecen enfermedades incurables y cnceres en un pas en el que el acceso a la atencin mdica, cuando existe, es difcil.

Estn adems los recin nacidos que vienen al mundo con deformaciones monstruosas, ausencias parciales o totales de miembros y/o deficiencias mentales. Lo mismo ocurre en Laos y Camboya, pases en los que faltan cruelmente medios para establecer, a semejanza de Vietnam, cul es realmente la situacin epidemiolgica. Tanto en Estados Unidos, Canad, Australia, Nueva Zelanda, Corea del Sur como en torno a las bases militares en Filipinas en las que se almacenaba el veneno veteranos y civiles que fueron expuestos al agente naranja desarrollan los mismos males.

Por lo que se refiere al medio ambiente, la selva tropical desaparecida no se regenera y no se puede hacer que vuelva a surgir la selva tropical cuando los suelos erosionados han perdido sus nutrientes, generados por la propia selva y que le permiten crecer y existir: es una situacin inextricable y desesperante. En Vietnam hay zonas enteras en las que se ha prohibido cultivar o que son de acceso prohibido, son los hots spots. Estos puntos calientes suelen ser antiguas bases militares estadounidenses que se extendan por superficies considerables autnticas ciudades en las que se almacenaba el agente naranja antes de trasvasarlo a los aviones o a aparatos terrestres, y cuyos alrededores eran ampliamente defoliados por razones evidentes de seguridad.

En lo que concierne a Estados Unidos, Canad, Corea del Sur, Australia y Nueva Zelanda, el problema afecta ms particularmente a los veteranos y en diversos grados a los lugares en los que se experimentaron los agentes qumicos (o a veces se fabricaron, como en el caso de Nueva Zelanda) durante las pruebas para ponerlos a punto. La lucha de los veteranos de estos pases, enfermos y con una descendencia paralelamente afectada, es ms conocida porque en comparacin con Vietnam estos pases se benefician de estructuras sanitarias. Pero, an as, la lucha de estos veteranos de pases llamados desarrollados fue larga y feroz para obtener el reconocimiento de las relaciones de causa efecto entre el agente naranja y sus enfermedades. Y esta lucha sigue actualmente. Para la mayora de los veteranos el reconocimiento y las indemnizaciones se siguen haciendo esperar.

Silvia Cattori: Usted describe detalladamente, con gran compasin y mucho tacto, la vida cotidiana de las vctimas y sus familias. Existe esperanza para ellas?

Andr Bouny: La esperanza exige que se satisfagan tres puntos. Ante todo, que los medios de comunicacin apoyen a las vctimas ante las opiniones pblicas, sin lo cual los puntos siguientes sern inalcanzables: que se haga justicia, lo que implica unas indemnizaciones consecuentes y adaptadas; que finalmente los presupuestos econmicos hagan avanzar a la ciencia en los dominios de descontaminacin corporal y medioambiental (acabamos de saber que el genetista John Greg Venter acaba de controlar una bacteria). Las bacterias son la principal esperanza en lo que concierne a la descontaminacin de los suelos. Ms all de eso, el presidente Barack Obama podra suavizar los ngulos de este asunto en relacin a las cuestiones geopolticas.

Silvia Cattori: En los Anexos de su obra usted hace un recuento de todos los principales documentales, libros y artculos sobre el tema, en francs e ingls. Por qu hay tan pocos?

Andr Bouny: En las obras generadas por la Guerra de Vietnam este arma qumica se menciona brevemente y muy pocas veces es objeto de una pgina entera. En Estados Unidos existen obras consagradas al agente naranja, esencialmente en referencia a los veteranos nacionales. En 2005 la Asociacin de Amistad Franco-Vietnamita public en francs una pequea antologa de trece autores especializados. En el cine, por su parte, si bien existen algunos documentales con frecuencia a iniciativa personal todava no se ha dedicado ningn largometraje al tema. La pelcula sobre este tema, programada en un canal de la televisin francesa, dura 75 minutos y est dedicada a las gestiones judiciales vietnamitas en tierras estadounidenses.

Sin duda existen razones objetivas para ello, pero tambin irracionales: ausencia de presupuesto para una obra que no proyectar la imagen de un Estados Unidos benefactor, autocensura con el objetivo de preservar un honor herido o de no alarmar o indignar a la opinin pblica ante imgenes insoportables de nios monstruos. El crimen del agente naranja puede resurgir con ocasin de la urgente preocupacin por preservar el medio ambiente que no se libra de ser un efecto de moda. Por otra parte, la utilizacin de congneres qumicos del agente naranja en los pesticidas utilizados en la agricultura industrial moviliza a la gente en relacin con una alimentacin que asusta, y conrazn, con lo que se relacionan as los pesticidas con los recursos alimenticios actuales; por el contrario, el agente naranja se utiliz en Vietnam, Laos y Camboya para destruir los recursos alimenticios de ayer. Al cerrarse, este crculo une indisociablemente las obras El mundo segn Monsanto, de Marie-Monique Robin; Soluciones locales para un desorden global, de Coline Serreau; y Agent Orange Apocalypse Vit Nam: un signo de los tiempos.

Silvia Cattori: Es muy valiente dedicarse a un tema que los poderes quieren ignorar. Es de augurar que su libro, que ya ha sido recogido por los nuevos medios de comunicacin, tenga el recibimiento que merece en la prensa tradicional.

Andr Bouny: 2010 es el ao de la biodiversidad. Debera serlo cada ao! Se constata una evolucin del pblico hacia una mayor toma de conciencia, un inters por discernir y conocer mejor los perjuicios de nuestras sociedades industriales sobre nuestras propias vidas. Esta constatacin implica al pblico y a los medios de comunicacin, ya que ambos estn ntimamente unidos.

Aunque, por desgracia, el agente naranja no sea un asunto del pasado puesto que en este instante siguen muriendo y naciendo vctimas, por supuesto existe un deber de memoria y, sobre todo, de reparacin. Tengo confianza: los medios tradicionales no pueden permanecer al margen de un problema que concierne a millones de vctimas.

En mi opinin, Internet y los medios tradicionales no son antagonistas, como con frecuencia los ltimos creen, sino complementarios. No tienen por qu temerse mutuamente: simplemente deben abolir la lnea que les divide sobre ciertas informaciones. Si ciertas pginas web se benefician de una audiencia importante, tambin es un hecho que para que una informacin llegue al gran pblico debe ser revelada por los grandes medios tradicionales; Internet no los pueden sustituir, al menos todava. Espero que las pginas web sean un intermediario, un paso hacia los medios que usted llama alineados; no soy ingenuo, aunque quiz soy demasiado optimista. Las ONG como Mdicos del Mundo, Mdicos sin Fronteras, Handicap International, WWF, la Cruz Roja, etc., tambin deben acercarse a las vctimas del agente naranja que necesitan a todos. Cada uno debe salir de su parcela.

La opinin pblica es la nica que puede ejercer una presin lo suficientemente fuerte como para obligar a sus representantesy a los responsables polticos a intervenir ante sus homlogos de todos los pases y, en particular, de Estados Unidos. Las vctimas estn entre nosotros, aunque muchas de las personas expuestas ya han muerto. Los nios inocentes que hoy, tres generaciones despus de la guerra, nacen sin brazos ni piernas, o sin ojos, incluso sin cerebro o con dos cabezas (la cantidad de malformaciones no tiene lmites), estos nios son nuestros semejantes en el sentido ms laico del trmino. Callar equivale a apoyar el crimen. Adems, cuando los criminales no slo siguen impunes sino que adems prosperan con sus crmenes, hay muchas posibilidades de que cometan otros en el futuro. Es necesario conocer el pasado para impedir que esto vuelva a suceder.

Silvia Cattori: En su libro relata cmo la accin que emprendieron en Estados Unidos las vctimas vietnamitas del agente naranja se sald con una denegacin de justicia, de la que apenas informaron los grandes medios, y usted menciona los intereses cruzados de los grandes grupos industriales, de las grandes potencias y de los poderes mediticos para explicar este escandaloso silencio. El mismo silencio rodea hoy a las informaciones que han reunido algunos grupos de investigadores sobre los efectos de las armas de uranio empobrecido, cuyos trabajos slo han conocido por el momento una difusin demasiado restringida para movilizar a la opinin pblica. En vista de ello, cmo seguir siendo tan optimista como usted parece ser? En su opinin, cuales son los factores que podran cambiar la situacin de forma determinante?

Andr Bouny: Identificar bien los frenos a la justicia es una necesidad para ganar las causas en el terreno judicial. Es esencial la informacin sobre estos obstculos, no slo para denunciarlos sino para obtener el apoyo de la opinin pblica, porque la justicia slo se puede obtener si y cuando todos han comprendido bien la prueba de la injusticia. Pero nos encontramos en un crculo inmoral porque los intereses financieros unen a traficantes de armas y poderes mediticos. A esto se aade la autocensura, consciente o inconsciente, fabricada por una ideologa individualista la cual se basa en el milagro de un progreso perpetuo e ilimitado, que deja creer y aceptar que en el fondo nada es tan grave y que cualquier problema encontrar un da su solucin y acabar por resolverse por s mismo. Es un poco la misma mentira intelectual que la que consiste en creer que las fuentes de energa no renovables son inagotables y eternas.

Por lo que se refiere al optimismo, s que hay periodistas curiosos y humanistas, ilustrados y valientes, como siempre los ha habido.

No se puede estar al lado de las vctimas y no creer en lo que se emprende por ellas, sin lo cual es intil iniciar la menor accin que tenga por objetivo obtener unas mejores condiciones de vida para ellas. Por supuesto, la realidad puede aniquilar la esperanza. A veces ocurre tambin que el optimismo se desvanece o, ms bien, se eclipsa. Pero si quienes apoyan a las vctimas mostraran un pesimismo resignado, con quin podran contar stas?

La situacin de las vctimas del agente naranja, como la de otras vctimas, slo podr cambiar si una informacin sostenida de manera duradera hace tomar conciencia de su existencia a la opinin pblica internacional.


(*) Agent Orange Apocalypse Vit Nam , Collection Rsistances, ditions Demi-Lune, 2010.

Vase tambin el vdeo de presentacin, http://www.dailymotion.com/video/xdrzgl_agent-orange-y-apocalypse-viet-nam_news


[1] En una entrevista concedida en octubre de 2009 a Candice Vanhecke y publicada con el ttulo de Guerras humanitarias: la poblacin es sensata, pero le falta informacin; los intelectuales tienen informacin, pero carecen a menudo de sensatez, http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2859, Jean Bricmont recordaba de la siguiente manera cuando los Verdes alemanes aprobaron los bombardeos de la OTAN en Serbia: Despus de la Segunda Guerra mundial, se hizo habitual en Alemania la consigna: "ninguna guerra saldr de suelo alemn". Constatamos que es un principio que est totalmente liquidado. Y quin liquid este principio en Alemania? Los Verdes, en colaboracin con la socialdemocracia. Eran ellos quienes gobernaban en ese momento y Joschka Fischer, que era ministro de Asuntos Exteriores, estaba a fondo con la guerra, totalmente, como Cohn-Bendit, dicho sea de paso. Slo los Verdes, que haban militado contra los misiles en los aos 80 y que eran pacifistas y antifascistas, podan legitimar una guerra librada, en parte, por Alemania contra un pas que haba ocupado durante la Segunda Guerra Mundial. Si otras fuerzas polticas alemanas hubieran hecho esto, las habramos considerado sospechosas de revanchismo o de militarismo.

[2] Vase: Mesures de la radioactivit dans des chantillons de sol serbe, H.W. Gabriel, ingeniero nuclear, y dr. Schalch, mdico, Horizons et dbats, N 25, 23 junio de 2008; Mesure de la radioactivit dchantillons de sol provenant de Serbie, 2e partie, H.W. Gabriel, ingeniero nuclear, y dr. Schalch, mdico, Horizons et dbats, No 11/12, 30 de marzo de 2009.

[3] Vase: Les armes amricaines de destruction massive et le gnocide perptr froidement contre les Afghans, Mohammed Daud Miraki, Horizons et dbats, N 40, octubre de 2006.

[4] Vase: A Fallujah, en Iraq, luranium appauvri et le phosphore blanc continuent de tuer les enfants, Joelle Penochet, legrandsoir.info, 17 de septiembre de 2009.

[5] Vase: Los diversos estudios publicados en la pgina web http://newweapons.org/ : Los metales detectados en el cabello de los nios palestinos de Gaza indican la existencia de contaminacin medioambiental, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=102588; Las armas de destruccin masiva utilizadas por Israel en Gaza, Mario Barbieri, Maurizio Barbieri y Paola Manduca, 17 de diciembre de 2009, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=97253 ; Newborn in Gaza with severe defects, Palestine News Network, 28 de enero de 2010; Gaza, un campo de exterminio?, Silvia Cattori, 15 de octubre de 2009. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=93311 ; Gaza:Des mres palestiniennes horrifies par la naissance denfants difformes, Silvia Cattori, silviacattori.net, 30 septiembre de 2009.

[6] Vase: Enriched and industrial uranium detected in civilians urine that were exposed to the dust of Israeli rockets, newweapons.org, 6 de marzo de 2008; Israel Detonated a Radioactive Bunker Buster Bomb in Lebanon, Flaviano Masella, Angelo Saso, Maurizio Torrealta, Global Research, 11 de noviembre de 2006.

Fuente: http://www.silviacattori.net/article1270.html

rCR



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter