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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-02-2005

Una Europa libre de transgnicos

Paola lvarez
Agencia de Informacin Solidaria


Europa representa la resistencia ms frrea del mundo actual contra los productos transgnicos. La "Conferencia Europea sobre regiones libres de OGM (Organismos Genticamente Modificados), biodiversidad y desarrollo rural", que ha tenido lugar en Berln los das 22 y 23 de enero, ha reunido a representantes de gobiernos regionales, agricultores y activistas de organizaciones ecolgicas procedentes de todos los rincones de los 25. Su objetivo consiste en impulsar normativas europeas desde iniciativas locales y regionales frente a las concesiones que la Unin Europea empez a hacer el ao pasado ante la presin estadounidense. Pero la resistencia europea tiene una larga historia a sus espaldas.

En 1997, la Unin Europea comenz a elaborar su propia legislacin sobre transgnicos y lo hizo imponiendo el etiquetado para la venta de todos los productos derivados de ingredientes genticamente modificados (la legislacin ha ido evolucionando y con su ltima modificacin, en 2003, se poda identificar cualquier producto transgnico, excepto aquellos que procedan de animales alimentados con los mismos). El hecho de que grandes importadores, como Estados Unidos, se negaran al etiquetado, sumado al hecho de que un 70% de los europeos se niega a consumir estos productos ha supuesto que las estanteras de los supermercados europeos se hayan mantenido prcticamente "limpias". La presin de una opinin pblica que se niega a servir de conejillo de indias a las grandes empresas ha obligado a grandes compaas de alimentacin y supermercados a comprometerse a no utilizar OGM en Europa (el informe de Greenpeace "No Market for GM labelled food in Europe", de enero de 2005, presenta una lista que incluye nombres como Kraft, Mc Donalds, Nestl, Kellog...).

Por otro lado, la Comisin Europea haba establecido una moratoria de facto por cinco aos (una prohibicin a la importacin) que afectaba a todos los organismos genticamente modificados. La presin estadounidense no se hizo esperar y, despus de varias amenazas, decidi llevar el caso a la Organizacin Mundial del Comercio acusando a Europa de imponer barreras innecesarias al comercio. Ante esta presin la Comisin Europea decidi no esperar al "veredicto" de la OMC (que deba llegar en la segunda mitad de 2005) y se cubri las espaldas con la aprobacin, en mayo de 2004, del maz genticamente modificado Bt 11, producido por la empresa suiza Syngenta para ser utilizado como alimento; y en julio de 2004 del maz genticamente modificado NK603, producido por la empresa estadounidense Monsanto (que comercializa el 90% de las semillas transgnicas que se venden en el mundo) para ser utilizado como pienso.

Pero los granjeros, ecologistas y consumidores de Europa siguen sin querer OGMs y han emprendido sus propias acciones. As surge el movimiento de las regiones libres de OGM que ha sido la base de la conferencia del pasado fin de semana en Berln. La idea consiste en aprovechar el poder de los gobiernos locales y regionales para declarar pequeas zonas libres de transgnicos. Hasta el momento slo 20.000 hectreas de toda Europa (localizadas en Espaa) utilizan cultivos comerciales de este tipo y la idea es que no aumente, o al menos no demasiado. Estn dispuestos a aceptar zonas de "co-existencia" de cultivos transgnicos y tradicionales, si as consiguen garantizar otras zonas totalmente libres de OGM. Aunque esta co-existencia tambin debe ser regulada, ya que uno de los grandes peligros de los cultivos transgnicos es la contaminacin a travs del fluido de semillas de unos cultivos a otros. El peligro de desestabilizacin de ecosistemas y la prdida de biodiversidad constituye la "preocupacin ecolgica" al igual que los riesgos contra la salud conforman la "preocupacin humana".

Durante la conferencia cada pas expuso su situacin. A la cabeza de todos se sita Grecia, donde las 54 comunidades que componen el pas han votado a favor de declararse "reas libres de OGM", convirtiendo el territorio griego en el primero de la Unin en cubrirse de zonas libres de reas transgnicas. Por supuesto, no todos los casos son as. Tambin encontramos pases donde apenas una decena de municipios han conseguido ese estatus. En total, segn datos de la organizacin Amigos de la Tierra, hay ms de 100 regiones (segn el termino "regin europea") y ms de 3.500 reas sub-regionales que se han declarado ya libres de Organismos Genticamente Modificados. Aunque segn lo expuesto en la conferencia es muy posible que la cifra siga aumentando en vista de la cantidad de regiones que lo estn discutiendo en sus parlamentos o que han establecido moratorias provisionales.

Al final de la conferencia se public un manifiesto con el ttulo "Nuestra tierra, nuestro futuro, nuestra Europa" en el que bajo ocho premisas (nuestra eleccin, nuestras semillas, nuestra diversidad de "agri-cultura", nuestra diversidad natural, nuestra seguridad, nuestra soberana en alimentos y etiquetado, nuestra co-existencia y nuestra Europa) se explicaban las bases de una lucha por mantener los transgnicos lejos de la UE.

La discusin sobre las posibilidades de futuro que ofrecen los OGM sigue abierta. Aunque una mayora opina que las desventajas y peligros son muy superiores a sus beneficios, las investigaciones siguen y los productos elaborados a base de transgnicos estn siendo consumidos por una gran cantidad de la poblacin mundial, especialmente en los pases en vas de desarrollo. La iniciativa de las regiones libres de OGM es una de las ms inteligentes que se han puesto en marcha en los ltimos aos. Desde el escaln ms pequeo, desde la granja ms modesta, desde ayuntamientos y comunidades de vecinos, los ciudadanos exigen que el terreno en el que viven sea libre de transgnicos, quin puede reprochrselo? Parece que algunos se han aprendido la leccin: "piensa globalmente, acta localmente".


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