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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-07-2010

Algunos pensamientos sobre el patriotismo escritos el 4 de julio

William Blum
Killinghope

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


El pensamiento ms importante: Estoy hasta la coronilla de lo que llaman patriotismo.

Los pilotos japoneses que bombardearon Pearl Harbor eran patriotas. El pueblo alemn que apoy a Hitler y sus conquistas era patriota, luchaba por la Patria. Todos los dictadores militares latinoamericanos que derrocaron a gobiernos democrticamente elegidos y que torturaban rutinariamente a la gente se decan patriotas que salvaban a su querido pas del comunismo.

El general Augusto Pinochet de Chile, asesino y torturador en masa: Quisiera ser recordado como un hombre que sirvi a su pas (1)

P.W. Botha, ex presidente del apartheid de Sudfrica: No me voy a arrepentir. No voy a pedir favores. Lo que hice, lo hice por mi pas (2)

Pol Pot, de Camboya, asesino en masa: Quiero que sepis que todo lo que hice, lo hice por mi pas (3)

Tony Blair, ex primer ministro britnico, al defender su papel en el asesinato de cientos de miles de iraques: Hice lo que pens que era correcto para el pas (4)

Al terminar la Segunda Guerra Mundial, EE.UU. dio lecciones de moral a sus prisioneros alemanes y al pueblo alemn sobre la inadmisibilidad de pretender que su participacin en el holocausto fuese por por obediencia a su gobierno legtimo. Para probarles hasta qu punto esa defensa era legal y moralmente inadmisible, los aliados de la Segunda Guerra Mundial ahorcaron a los principales ejemplos de semejante lealtad patritica.

Una vez me preguntaron despus de una conferencia: Ama a Amrica? Respond: No. Despus de esperar unos segundos para dejar que se dieran cuenta de lo que haba dicho, entre varias risitas nerviosas del pblico, dije: No amo a ningn pas. Soy ciudadano del mundo. Amo ciertos principios, como los derechos humanos, las libertades civiles, la democracia, una economa que ponga a la gente por sobre las ganancias.

No hago una gran distincin entre patriotismo y nacionalismo. Alguna gente equipara el patriotismo con la fidelidad al propio pas y gobierno o a los nobles principios que supuestamente defienden, mientras definen el nacionalismo como sentimientos de superioridad tnico-racial. Sea cual sea la definicin, en la prctica las manifestaciones psicolgicas y conductuales de nacionalismo y patriotismo no son fcilmente distinguibles; por cierto se alimentan mutuamente.

Howard Zinn llam al nacionalismo un conjunto de creencias enseadas a cada generacin en las cuales la Patria es objeto de veneracin y se convierte en una causa ardiente por la cual se est dispuesto a matar a los hijos de otras Patrias El patriotismo se utiliza para crear la ilusin de un inters comn a todos en el pas (5)

Fuertes sentimientos de patriotismo yacen cerca de la superficie en la gran mayora de los estadounidenses. Estn enterrados a ms profundidad en los ms liberales y sofisticados, pero siempre estn al alcance, y son inflamables.

Alexis de Tocqueville, el historiador francs de mediados del Siglo XIX, coment sobre su prolongada estada en EE.UU.: Es imposible concebir un patriotismo ms problemtico y palabrero; aburre incluso a los que estn dispuestos a respetarlo (6)

George Bush padre, al perdonar al antiguo secretario de defensa Casper Weinberger y a cinco otros en conexin con el escndalo Irn-Contra de armas-por-rehenes, dijo: En primer lugar, el comn denominador de su motivacin hayan sido correctas o equivocadas sus acciones fue el patriotismo (7)

Qu punto vulnerable primitivo tiene esta sociedad racional. EE.UU. es el pas ms patritico, as como el ms religioso, del llamado mundo desarrollado. Todo el asunto del patriotismo estadounidense puede comprenderse mejor como el mayor caso de histeria de masas de la historia, por medio del cual la multitud adora su propio poder como agentes de la nica superpotencia del mundo, un sustituto para la falta de poder durante el resto de sus vidas. El patriotismo, como la religin, satisface la necesidad de la gente de algo ms grande para poder afirmar sus vidas individuales.

De modo que este 4 de julio, queridos estadounidenses, algunos de entre vosotros levantaris vuestros puos y gritaris: "U! S! A! ... U! S! A!". Y desfilaris con vuestras banderas y vuestras imgenes de la Estatua de la Libertad. Pero sabis que el escultor copi la cara de su madre para hacer la estatua, una mujer dominante e intolerante que prohibi a otro hijo que se casara con un judo?

El patriotismo, es la famosa cita del doctor Samuel Johnson, es el ltimo refugio de un sinvergenza. El escritor estadounidense Ambrose Bierce lament discrepar. Es, dijo, el primero.

Patriotismo es la conviccin de que este pas es superior a todos los dems porque t naciste en l. George Bernard Shaw

Las acciones se consideran buenas o malas, no gracias a sus propios mritos, sino segn quin las realiza, y prcticamente no hay clase alguna de barbarie tortura, toma de rehenes, trabajo forzado, deportaciones en masa, penas de crcel (o ejecuciones) sin juicio previo, falsificacin, asesinato, bombardeo de poblaciones civiles cuya calificacin moral no cambie cuando la comete nuestro bando. El nacionalista no slo no desaprueba las atrocidades cometidas por su propio bando, sino que adems tiene una notable capacidad para ni siquiera enterarse de ellas. George Orwell (8)

Los juramentos de lealtad son seales de Estados totalitarios, no de democracias, dice David Kertzer, antroplogo de la Universidad Brown que se especializa en rituales polticos. No puedo pensar en una sola democracia, con la excepcin de EE.UU., que tenga un juramento de lealtad (9). O, podra haber agregado, que insista en que sus polticos demuestren su patriotismo ponindose una insignia en lasolapa con la bandera. Hitler critic a los judos alemanes y a los comunistas por su internacionalismo y falta de patriotismo nacional, exigiendo que los verdaderos patriotas juraran pblicamente y mostraran su lealtad a la patria. Como reaccin, la Alemania de posguerra ha hecho un esfuerzo consciente y fuerte por minimizar las muestras pblicas de patriotismo.

Por extrao que parezca, el Juramento de Lealtad estadounidense fue escrito por Francis Bellamy, miembro fundador, en 1889, de la Sociedad de Cristianos Socialistas, un grupo de pastores protestantes que afirmaban que las enseanzas de Jesucristo llevan directamente a alguna forma o formas de socialismo. Dganselo al prximo ignorante de Tea Party que acuse, furioso, al presidente Obama de ser socialista.

Despus de la invasin sovitica de Afganistn en 1979, pudimos leer que ahora hay un alto grado de patriotismo en la Unin Sovitica porque Mosc actu con impunidad en Afganistn y as subray cul es la verdadera potencia en esa parte del mundo (10)

Durante todo el Siglo XIX, y particularmente durante la segunda mitad, hubo un gran desarrollo de este nacionalismo en el mundo... Se enseaba nacionalismo en las escuelas, era acentuado en los peridicos, predicado, imitado y cantado a los hombres. Se convirti en una monstruosa hipocresa que ensombreca todos los temas humanos. Llevaba a los hombres a sentir que eran tan inadecuados sin una nacionalidad como si estuvieran sin sus ropas en una reunin multitudinaria. Los pueblos orientales, que nunca haban odo hablar de nacionalidad, la aceptaron como lo hicieron con los cigarrillos y los sombreros de hongo de Occidente H.G. Wells, escritor ingls.

La existencia misma del Estado exige que haya alguna clase privilegiada vitalmente interesada en mantener esa existencia. Y son precisamente los intereses de grupo de esa clase los que se llaman patriotismo. Mikhail Bakunin, anarquista ruso. (11)

Me parece una terrible indignidad tener un alma controlada por la geografa. George Santayana, educador y filsofo estadounidense.

Otra cosa por la que los estadounidenses deben sentirse agradecidos el 4 de julio

El Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE.UU. (HHS, por sus siglas en ingls) tiene una nueva seccin en su sitio en Internet llamada Encuentre opciones de seguro. Basta con suministrar cierta informacin sobre el tamao de tu familia, edad, situacin de empleo, situacin econmica, si tienes ciertas discapacidades o enfermedad, si tienes Medicare o algn otro seguro de salud, o cunto hace que no has tenido seguro de salud, si te han negado seguro, si dependes de alguien, si eres veterano o indio estadounidense, nativo de Alaska?, etc., etc., y el sitio te da sugerencias sobre dnde y cmo encontrar un seguro de salud que pueda corresponder a tus necesidades. La jefa del HHS, Kathleen Sebelius, nos dice: Es un instrumento impresionante para el consumidor, agregando que el sitio es capaz de suministrar respuestas hechas a la medida a cerca de 3.000 millones [sic] de panoramas individuales. Esta informacin da alternativas a la gente que antes no tenan la menor idea de que estuvieran a su disposicin (12)

No es extraordinario? En qu otro sitio que no sea EE.UU. se podra tener una variedad semejante? Por cierto no en Cuba comunista: En Cuba hay un solo panorama, un tamao para todos ests enfermo, vas al mdico o a un hospital, y te atienden lo mejor posible; sin costes; no importa cul sea tu problema mdico, no importa cul sea tu situacin financiera, no importa cul sea tu situacin de empleo, no hay costes. Nadie tiene seguro de salud. Nadie necesita seguro de salud. Qu aburrido! Rgimen comunista!

Separacin del petrleo y del Estado?

El 19 de mayo, en una audiencia en el Congreso, el representante Jason Altmire (demcrata de Pensilvania) pregunt al presidente de BP EE.UU., Lamar McKay: Existe alguna tecnologa que usted conozca que hubiera podido impedir que esto suceda?

No conozco una tecnologa que pudiera haberlo impedido, replic McKay (14)

En vista de las consecuencias extremadamente graves del accidente en la perforacin en aguas profundas en busca de petrleo es un argumento bastante bueno que semejantes operaciones son demasiado arriesgadas y peligrosas como para que se permitan, no es cierto?

Adems, si podra haberse evitado, si BP no hubiera sido tan negligente e imprudente slo para ahorrar dinero, podemos contar con que todas las compaas petroleras no pongan en el futuro las gananciaspor encima de la seguridad? Creo que no. Y si sucede un accidente podemos contar con que la compaa sea capaz de rectificar el dao rpida y eficientemente? Al parecer no.

Por lo tanto, aprendern los que sirven a EE.UU. corporativo una leccin del desastre de BP en el Golfo de Mxico? Bueno, considerad lo siguiente: Hay compaas petroleras que incluso mientras leis estas lneas estn ocupadas planificando ms perforaciones en el Golfo; en junio la Administracin de Minerales (MMS) del Departamento del Interior de EE.UU. todava entregaba clusulas de escape a esas compaas, que las eximen de someter un anlisis detallado del impacto medioambiental de sus planes, no cuando perforan nuevos pozos sino para modificar los proyectos existentes en el Golfo; una de esas clusulas fue para una compaa britnica llamada BP... (15). Dice el gerente de distrito para Luisiana de la Administracin de Minerales: Obviamente, todos somos industria petrolera. Casi todos nuestros inspectores han trabajado para compaas petroleras y sobre esas mismas plataformas [de perforacin por petrleo] (16). Un analista financiero del preeminente banco J.P. Morgan Chase nos dio algunas buenas noticias el Producto Interno Bruto de EE.UU. podra aumentar ligeramente gracias a todos los gastos para limpiar la contaminacin, y agreg que la magnitud de estos reveses parece pequea ante la escala de la macroeconoma de EE.UU (17). Y tres importantes republicanos del Congreso se refirieron recientemente al vertido como un desastre natural (18)

Si yo fuera presidente prohibira efectivamente todas las perforaciones bajo el agua para buscar petrleo, permanentemente. El presidente Obama anunci una prohibicin por seis meses y ha enfrentado un muro de hormign de compaas petroleras, polticos, y tribunales. Ceder, como de costumbre, pero yo no lo hara. Cmo compensara la prdida de ese petrleo? No mediante la importacin de ms petrleo, sino a travs de una fuerte reduccin de nuestro consumo. Y presento dos sugerencias para comenzar:

El Departamento de Defensa de EE.UU. no es slo el principal consumidor de petrleo en EE.UU., es el principal consumidor de petrleo de todo el mundo. Un informe de 2007 de un contratista de la defensa plantea que el Pentgono podra consumir, en sus guerras en el extranjero y en sus operaciones de apoyo militar en todo el mundo (como el mantenimiento de miles de bases en el interior y en el extranjero), hasta 340.000 barriles (53 millones de litros) por da, una cantidad mayor que el consumo total nacional de Suecia o Suiza (19). Esta informacin se ha tomado de un artculo que tiene el ttulo: Cmo podran tener lugar las guerras del futuro slo para alimentar las mquinas que se utilizan. Si se agrega la industria de la defensa estadounidense, el complejo militar-industrial sera el duodcimo en el mundo en el consumo de petrleo, ms que India.

En consecuencia, como presidente, tomara el paso, evidentemente controvertido, de abolir las fuerzas armadas de EE.UU. Los ahorros totales, incluyendo la inmensa reduccin en el consumo de petrleo, seran ms de un billn [milln de millones] de dlares por ao.

Trabajo de clase:

  1. Tratad de pensar en las cosas que mejoraran la calidad de la vida en la sociedad estadounidense, cosas que podran lograrse con dinero, que no seran cubiertas por un milln de dlares.
  2. Si creis que la falta de militares abrira EE.UU. para una invasin extranjera, indicad:
  1. Enumerad la docena de guerras en las que ha estado involucrado EE.UJU. desde los aos ochenta y especificad de cules os sents orgullosos y satisfechos.
  2. El 28 de octubre de 2002, cinco hombres fueron asesinados por una turba en India porque haban matado a una vaca (sagrada) (20). El mismo da EE.UU. estuvo activamente empeado en la preparacin de la invasin de Iraq para matar a miles de personas a fin de controlar su petrleo. Discutid qu sociedad es ms demente.

Segunda sugerencia para reducir el uso de petrleo: El transporte pblico se nacionalizara para reducir los precios a niveles que sean fcilmente accesibles para casi toda la poblacin, lo que resultara en una inmensa reduccin del uso de automviles privados y de gasolina. No se exigira que este sistema de transporte pblico produzca ganancias. Como tampoco las producen los militares.

La Guerra Fra termin. Viva la Guerra Fra!

Recientemente asist a la proyeccin del nuevo documental de Oliver Stone Al sur de la Frontera, que tiene que ver con siete dirigentes gubernamentales actuales de Latinoamrica en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Argentina, Paraguay, Cuba y Brasil quienes no estn encantados con la poltica extranjera de EE.UU. Despus de la cinta hubo un panel de discusin en el teatro, formado por Stone, dos escritores de la pelcula (Tariq Ali y Mark Weisbrot) y Cynthia Arnson, directora del Programa Latinoamericano del Woodrow Wilson International Center for Scholars, en Washington; la discusin fue moderada por Neal Conan de National Public Radio.

Tal vez no se esperaba que fuera un debate, pero rpidamente se convirti en uno, y Arnson dirigi la faccin anticomunista, apoyada de cierto modo por las preguntas de Conan y de modo ms vociferante por un segmento de la audiencia que tom posicin ruidosamente a travs de aplausos y gritos de aprobacin o rechazo. Veinte aos despus de la Guerra Fra, el anticomunismo sigue estando profundamente grabado en la mente y la psique estadounidense. Basta una crtica franca de la poltica exterior de EE.UU. y/o del capitalismo para confinar a un gobierno o dirigente extranjero al campo comunista, aunque no siempre se utilice especficamente ese trmino.

A finales de los aos ochenta, mientras Mijail Gorbachov estaba orientando a la Unin Sovitica lejos de su rivalidad con Occidente en un intento de una nueva manera de pensar la poltica exterior, Georgiy Arbatov, director del Instituto Sovitico para Estudios Estadounidenses y Canadienses, declar a EE.UU.: Os haremos lo ms horrible: os dejaremos sin un enemigo (21)

El complejo militar-industrial-de inteligencia de EE.UU. comprende demasiado bien, incluso con dolor, la necesidad de tener enemigos. El coronel estadounidense Dennis Long, hablando en 1992, poco despus del fin de la Guerra Fra dijo, cuando era director de preparacin total de las fuerzas armadas en Fort Knox, Kentucky:

Durante 50 aos equipamos nuestro equipo de ftbol, practicamos cinco das por semana y nunca jugamos un partido. Tenamos un enemigo claro con cualidades demostrables y lo mantenamos bajo vigilancia. [Ahora] tenemos que practicar todos los das sin saber nada sobre el otro equipo. No tendremos su libro de jugadas, no sabremos dnde queda el estadio, o cuntos jugadores colocar en el campo. Es muy inquietante para el establishment militar, especialmente si se trata de justificar la existencia de su organizacin y de sus sistemas (22)

Arbatov tena razn cuando dijo que EE.UU. teme un mundo sin un enemigo, pero se equivocaba al decir que EE.UU. se quedaba sin tenerlo. Aparte de todos los enemigos producidos en Oriente Prximo por intervenciones militares y por la Guerra contra el Terror, EE.UU. ha tenido un suministro continuo de comunistas que desafiaban la hegemona militar de Washington de Yugoslavia, Cuba y Hait, a la presente considerable cosecha en Latinoamrica. Deberamos comprender que la Guerra Fra no fue esencialmente una lucha entre EE.UU. y la Unin Sovitica. Fue ms bien una lucha entre EE.UU. y el Tercer Mundo. EE.UU. trat de dominar al Tercer Mundo e intervino en muchos pases incluso cuando los soviticos no jugaban absolutamente ningn rol significativo en el tumulto poltico en esos sitios, a pesar de que la propaganda de Washington gritaba rutinariamente comunista. Exista un fuerte impulso en EE.UU. para mostrarse fuerte contra el comunismo, particularmente el comunismo del tipo invisible, ya que era el ms peligroso.

En realidad el bolchevismo y el liberalismo occidental estaban unidos en su oposicin a la revolucin popular. Rusia era un pas con un pasado revolucionario, no un presente revolucionario; y se puede decir lo mismo de EE.UU.

En la discusin despus de la pelcula, Stone respondi a una acusacin de que la pelcula era prejuiciosa declarando que los medios estadounidenses estn tan inclinados contra los gobiernos en cuestin, que su cinta es un intento de lograr un equilibrio necesario. Por cierto, hay que preguntar: Cuntos de los 1.400 peridicos diarios estadounidenses o de las numerosas estaciones de televisin informan, aunque sea ocasionalmente, sobre los continuos intentos de Washington de subvertir a los gobiernos en cuestin o presentan los programas y polticas de sus dirigentes bajo una luz positiva? Particularmente Hugo Chvez de Venezuela y Evo Morales de Bolivia, los dos principales centros de la pelcula; para no olvidar, ciertamente, que los periodistas estadounidenses acusan a Cuba de violar derechos humano desde que despiertan cada maana.

Aunque ya no omos hablar de la conspiracin comunista internacional, la poltica exterior estadounidense sigue siendo fundamentalmente la misma. Resulta que no importa lo que los funcionarios y diplomticos de Washington hayan pensado que hacan en la poca, los revisionistas de la Guerra Fra han sido vindicados; no se trataba de contener algo llamado comunismo; tena que ver con supremaca, expansin e intereses econmicos estadounidenses.

Escogiendo un seor de la guerra

Los medios han estado bastante preocupados por el reemplazo del general Stanley McChrystal por el general David Petraeus en Afganistn; ha sido algo como material para columnas de chismorreo, o un evento deportivo, o los Oscar; Petraeus para presidente claman algunos, muchas cartas al editor, todo por Internet. Algunos periodistas han discutido qu general sera mejor para el esfuerzo blico. Para m, esto equivale a preguntar Qu doctor Strangelove [Telfono rojo, volamos hacia Mosc] preferiras para que est a cargo de nuestro psictico asesinato masivo? Um! veamos Um!... ah, ya tenemos la respuesta: A quin diablos le importa!

Notas

1. Sunday Telegraph (Londres), 18 de julio de 1999

2. The Independent (Londres), 22 de noviembre de 1995

3. Far Eastern Economic Review (Hong Kong), 30 de octubre de 1997, artculo de Nate Thayer, pginas 15 y 20

4. Washington Post, 11 de mayo de 2007, p.14

5. "Passionate Declarations" (2003), p.40; ... Z Magazine, May 2006, entre vista de David Barsamian

6. "Democracy in America" (1840), captulo 16

7. New York Times, 25 de diciembre de 1992

8. "Notes on Nationalism", p.83, 84, en "Such, Such Were the Joys" (1945)

9. Alan Colmes, "Red, White and Liberal" (2003), p.30

10. San Francisco Examiner, 20 de enero de 1980, citando a un alto diplomtico sovitico

11. "The Outline of History" (1920), vol. II, captulo XXXVII, p.782

12. "Letters on Patriotism", 1869

13. Washington Post, July 1, 2010

14. Washington Post, June 17, 2010

15. McClatchy-Tribune News Service, 20 de junio de 2010

16. Washington Post, 27 de mayo de 2010

17. Wall Street Journal, 15 de junio de 2010

18. Washington Post, 18 de junio de 2010

19. Michael Klare, "The Pentagon v. Peak Oil", Tom Dispatch, 14 de junio de 2007

20. Washington Post, 29 de octubre de 2002, p.18

21. "Russia Now", suplemento del Washington Post, 28 de octubre de 2009, p.H4

22. New York Times, 3 de febrero de 1992, p.8

William Blum es autor de:

* Killing Hope: US Military and CIA Interventions Since World War 2

* Rogue State: A Guide to the World's Only Superpower

* West-Bloc Dissident: A Cold War Memoir

* Freeing the World to Death: Essays on the American Empire

Fuente: http://killinghope.org/bblum6/aer83.html

rCR



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