Portada :: Cultura :: Manuel Sacristn: 25 aos de su fallecimiento
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-07-2010

La segunda arista de la concepcin marxista del mundo (decimonovena aproximacin)
La metodologa de Marx y de la escuela histrica (II).

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Los historiadores anteriormente citados -Savigny, Von Haller, Carlyle-, recordaba Sacristn [1], haban sido importantes en el suministro de puntos de vista crticos sobre la entonces naciente sociedad industrial. Carlyle, un conservador de extrema derecha, haba influido en J. Stuart Mill, un liberal radical, y tambin en Marx. Este slo detalle permita dar cuenta de la complejidad de motivaciones ideolgicas y crticas en la tensa relacin entre Ilustracin y romanticismo en la primera mitad del XIX. Por una parte, comentaba Sacristn, el optimismo, el progresismo, la confianza en la mejora de las condiciones de vida de la sociedad estn del lado ilustrado, sin ninguna duda, y el pesimismo y la renuncia a mejorar y el deseo ms bien de volver a la situacin social prerrevolucionaria est, sin duda, del lado de la escuela histrica del derecho. Sin embargo, los campos se cruzaban con facilidad: el optimismo progresista ilustrado haba dado pie, en muchos casos, a la aceptacin aproblemtica y confiada del nuevo orden industrial, social, que entonces estaba naciendo, mientras que, por el contrario, en aparente paradoja, el pesimismo reaccionario de tradicionalistas e historicistas haba redundado muchas veces en una crtica de esa misma sociedad industrial, de sus aristas menos sociales y humanistas.

La perspectiva historicista entre los historiadores haba sido fundamentalmente una reaccin contra la construccin optimista de la filosofa de la Historia hegeliana e ilustrada. En frase de Ranke, de lo que se trataba era de que la Historia fuera historia y no filosofa, no perspectiva, no interpretacin de esa Historia. Era un llamamiento positivista [2], una llamada a la bsqueda del dato y su observacin, mezclado en ocasiones con una discreta crtica moral de la filosofa de la historia hegeliana y progresista ilustrada como cuando tambin Ranke describe la tarea del historiador como contar lo que de verdad fue. Ranke estaba sugiriendo implcitamente que ni los ilustrados, en su proyeccin progresista, ni los hegelianos, en su construccin especulativa de la historia, explicaban lo que de verdad haba sucedido. Y qu era la verdad de lo que haba ocurrido? La simple presentacin de los hechos, tal cual. Este ingenuo credo neopositivista haba tenido sin embargo, matizaba Sacristn, un resultado muy fecundo que no haba que olvidar: inventarse la Historia antes del sentido moderno de la palabra.

No se trataba slo de una escuela prusiana con Ranke como principal personaje. El fenmeno tuvo tambin una gran importancia en Francia. Hyppolyte Taine, Adolphe Thiers, fueron escritores sumamente conservadores, al igual que los anteriores, pero de los que, desde Saint-Simon hasta Marx, de todos ellos, autores socialistas haban sido atentos lectores y haban aprendido en esa literatura sumamente reaccionaria en lo poltico. Thiers, por poner un ejemplo destacado, haba sido uno de los gobernantes responsables del fusilamiento de los comuneros. Pues bien, insista el profesor de metodologa de las ciencias sociales de Econmicas, de estos autores sumamente reaccionarios haba aprendido en sus comienzos la crtica socialista del capitalismo.

El libro principal de Taine, escrito entre 1877 y 1894, se titulaba Los orgenes de la Francia Moderna. En el caso de Ranke lo principal haba sido su revista histrico-poltica publicada en Berln desde 1825, muy influyente en toda Europa. Sacristn insista en el hecho de que era una literatura muy buena de leer, muy instructiva y de mucho disfrute porque son libros esplndidos. Aunque un poco ms tardo, estaba dentro de esta tradicin los ensayos de Burckhardt [3] La cultura del Renacimiento en Italia o Historia de la cultura griega, libros que son de lectura muy hermosa, muy satisfactoria.

Sacristn dedicaba a continuacin unos minutos a los socilogos, quienes tambin haban intervenido muy tempranamente en la larga disputa del mtodo acerca de la fundamentacin de la ciencia en el XIX. De hecho, haba sido la sociologa, la ciencia, el estudio, la investigacin social, lo que haba suscitado la temtica de la fundamentacin. El Curso de filosofa positiva de August Comte, seis volmenes publicados entre 1830 y 1842, era precisamente, desde el punto de vista de la preocupacin ochocentista por la fundamentacin de la ciencia, el mayor monumento, el monumento ms excelso. No haba que olvidar, prosegua Sacristn, que esa disciplina, que es la primera que ha planteado el problema de la fundamentacin, desgraciadamente segua sin resolverlo. Era probablemente la ciencia social en la que la discusin de fundamentos era ms constante. La disputa del mtodo en las ciencias sociales se puede decir ha empezado con el Curso de Comte y, desde entonces, no ha acabado nunca particularmente en Sociologa, resuma Sacristn.

A continuacin, expona Sacristn la disputa del mtodo en economa. Para la primera escuela histrica, aos cuarenta del siglo XIX, los economistas clsicos, Smith, Ricardo y su ambiente, eran criticables por ser excesivamente deductivos y prximos a la ciencia de la naturaleza. Smith era para ellos un prototipo de artificialidad cientfico-natural fisicalista y deductivista. De dnde la posicin de la escuela histrica? Qu razones motivaban su oposicin al deductivismo de la economa clsica? Su razn ms bsica, nuclear: los miembros de la escuela histrica crean que el hecho econmico no era un hecho aislado, no es explicable econmicamente, que no existe ningn hecho econmico puro. El tratamiento verdaderamente comprensivo del hecho econmico tena que ser ampliamente social y, fundamentalmente, histrico para poder comprender en verdad el hecho econmico.. Las reflexiones metdicas de Marx planean sobre esta consideracin central de la escuela.

Schumpeter, en la Historia del anlisis econmico [3], haba hecho una caracterizacin de la escuela histrica -que a Sacristn, traductor del ensayo, le pareca excelente- en la que sealaba que la verdadera motivacin de la escuela no era tanto el hacer historia, que no se trata tanto de eso, aunque hayan hecho mucha [], pero, dice Schumpeter con razn, metodolgicamente de lo que se trata para la escuela histrica-econmica no es tanto reducir la economa a historia econmica, como de conseguir cuadros globales de la realidad social en los cuales lo econmico en sentido estricto, en sentido puro, no es ms que un elemento. De esta aspiracin de totalidad, la misma ambicin que en aquel momento tenan otros contemporneos Comte, por ejemplo, con su idea de sociologa aspira a lo mismo, y Marx tambin-, de ese ideal de totalizacin, la escuela histrica haba acentuado no aspectos de totalizacin lgico-sistmica como Marx ni aspectos de totalizacin cultural como Comte y el positivismo sociolgico sino, esencialmente, el hilo histrico, la nocin bsica, la consideracin central de que aquello que totaliza era la historia.

Tampoco esta perspectiva de anlisis y comprensin era exclusiva de estos autores. Estaba en la mente de la poca que el nico conocimiento que de verdad era concluyente, despus del cual no haba ningn otro, era el histrico. Era una nocin de poca, que Sacristn consideraba extremadamente razonable, que estaba presente en todo el resto de escuelas y tendencias. No era de ningn miembro de la escuela histrica sino del propio Karl Marx la afirmacin de que la nica ciencia es la Historia, en el sentido de que es la nica posibilidad de conocimiento integrativo, producir ciencia en el sentido de totalizacin, de completitud, de que uno slo est a gusto cuando le han contado la historia del asunto hasta ahora. Si slo se contaba la estructura formal o ciertas cadenas causales de un determinado acontecimiento, se poda estar satisfecho para ciertos fines particulares pero no se tena, en cambio, la satisfaccin de la conciencia de conocimiento no superado.

As, pues, la idea de totalizacin, la idea de que la historia es totalizadora, estara presente pocos aos despus en Marx. Lo que s era caracterstico de la escuela era la adopcin de los instrumentos profesionales del historiador para resolver la tarea del terico de la economa. El principal miembro de lo que se llamaba la escuela histrica antigua haba sido Roscher. Su texto principal fue Apuntes para un curso sobre la economa del estado segn el mtodo histrico, de 1843, que poda considerarse el primer gran texto de la escuela histrica. En 1853, diez aos despus, Karl Gustav Adolf Knies publicaba La economa poltica desde el punto de vista del mtodo histrico. La escuela empezaba, Roscher y Knies estaban entre sus primeros miembros, con mucha autoconsciencia metodolgica, sealaba Sacristn, como una escuela metodolgica ms que como una escuela propiamente sustantiva, con aportaciones de estudios e informaciones propios. Sin embargo, muy pronto su produccin empez a acumular monografas de tipo histrico. Voy a dar algunos ejemplos sin ninguna pretensin. No hace falta apuntarlos, al que le interese le paso una fotocopia de mis fichas. Por ejemplo, [Georg] Hanssen, un miembro que no vale la pena que recordis, publica entre 1880 y 1884 unos Tratados de historia agrcola. [August] Meitzen, es muy caracterstico, un estudio Acerca de los modos de habitacin y la organizacin agrcola de los germanos occidentales, los germanos orientales, los celtas, los romanos, los finlandeses y los eslavos. Era sta una investigacin de 1895. Otro ttulo de la escuela, de 1887, era el estudio de Georg Friedrich Knapp, que tiene una particularidad, por lo que luego dir, La liberacin de los campesinos y el origen del trabajador rural.

Por esta va de estudio histrico, la escuela histrica econmica alemana fue desembocando poco a poco en lo ms moderno de la vida econmica y poltica de la segunda mitad del XIX, en la cuestin social. Por va de reconstruccin histrica del pasado, primero remoto, luego menos remoto, luego inmediato, la escuela acaba convirtindose en una escuela muy histrica, muy implicada en la cuestin social centroeuropea del siglo XIX, hasta el punto de llegar a ser el grupo intelectual protagonista de lo que luego se llam socialismo de ctedra Fueron los inspiradores tanto del ala derecha de la socialdemocracia alemana -que era tanto como decir entonces la socialdemocracia, porque las dems de Europa eran pequesimas y peores- cuanto, en superficial paradoja pero muy comprensible, de la poltica social de Bismarck.

Precisamente, en una nota de su traduccin castellana del libro II de El Capital (OME-42, p. 5, n. 1), Sacristn presentaba el socialismo de ctedra en los trminos siguientes:

Socialismo de ctedra o socialismo de estado son denominaciones que se aplican a varios intelectuales reformistas alemanes de la segunda mitad del siglo pasado (Lujo Brentano, Gustav Kohn, Adolf Held, Heinrich Kerner, etc) entre los que no faltaron cientficos importantes (Adolph Wagner, Gustav Schmoller, Werner Sombart). Algunos de estos autores destacados y un nmero considerable de seguidores fundaron en 1872 la Asociacin de Poltica Social (Verein fr Sozialpolitik). La denominacin, en alguna medida irnica, de socialistas de ctedra alude a la profesin acadmica de todos sus miembros influyentes, y tambin a la distanciacin del socialismo obrero militante. El nombre socialismo de estado se refiere a la concepcin de varios de estos autores segn la cual es un fuerte estado tradicional (en el caso alemn, el estado del Kaiser y Bismarck) el que tiene que realizar las estatizaciones que para ellos son sinnimas de socialismo. El reconocimiento del estado tradicional como dirigente de la evolucin hacia el socialismo as entendido, por medio de reformas, exclua todo protagonismo de los trabajadores e implicaba el freno a la lucha de clase de stos.
Notas:

[1] Manuel Sacristn, Sobre dialctica. Matar (Barcelona), El Viejo Topo, 2009, pp. 187-205.

[2] Aclaraba Sacristn: [] positivista en el sentido literal de afirmacin de la excelencia del dato.

[3] Sacristn se refiri a Burckhardt por vez primera, salvo error mo, en su conferencia de 1954 en el Instituto de Cultura Hispanica Hay una oportunidad para el sentido comn. En Esteban Pinillas de las Heras, En menos de la libertad. Barcelona, Anthropos, 1989, pp. 261-273

[4] Con la colaboracin tcnica de Narcs Serra y Jos A. Garca Durn, Sacristn tradujo para Ariel esta obra de Schumpeter en 1971. Ms de mil trescientas pginas, 1.377 exactamente, en la edicin castellana. Algunos debates sobre a la traduccin castellana de algunas categoras econmicas de la obra de Schumpeter por parte de Sacristn, mereceran una aproximacin detallada. La discusin refleja, una vez ms, la rigurosidad de su trabajo y su inmensa capacidad de trabajo en circunstancias personales y polticas nada fciles ni acomodadas.

Referencia Prlogo:

El prlogo de Sacristn en la red: http://archivo.juventudes.org/node/114
Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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