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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-07-2010

La FIFA exigi al gobierno exenciones de impuestos, tanto para ella como para sus empresas asociadas
Sudfrica: 6.000 millones de euros de gastos en el pas ms desigual del mundo

Joan Canela Barrull
Diagonal


Organizaciones sudafricanas critican la enorme cantidad de dinero gastado en cumplir las exigencias de la FIFA, entre ellas la exencin de impuestos para los inversores en el mundial, cuando los niveles de pobreza siguen siendo alarmantes.

La euforia y la pasin con la que los sudafricanos han recibido el Mundial en su pas ha superado con creces sus esperanzas estrictamente deportivas. A pesar de que, en 80 aos, es la primera vez que una seleccin anfitriona es eliminada en la primera ronda, la ilusin por el evento no se ha reducido y el pas entero ha sido cubierto por una oleada de banderas nacionales que arropan este dividido pas.

Desgraciadamente an necesitamos proyectos que nos hagan trabajar juntos contaba el arzobispo y premio Nobel de la Paz, Desmond Tutu y el Mundial es una ocasin para unirnos de nuevo. Y realmente el proyecto ha funcionado. Ver a la minora blanca apoyar a la seleccin sudafricana de ftbol en una repeticin a la inversa del apoyo negro a la seleccin de rugby que cuenta Clint Eastwood en su Invictus no tiene precio.

O s. Tiene un precio estimado de 6.000 millones de euros, lo que se ha gastado el pas en ponerse a punto para el Mundial. Una cifra que para muchos es desproporcionada y que tendra que haber sido invertida en otras necesidades ms urgentes, como la salud, la educacin o aliviar la extrema pobreza que padece el 40% de los sudafricanos.

Este debate est ahora mismo ms abierto que nunca en el pas y cada vez ms voces se cuestionan si no se podra haber hecho un Mundial diferente. No se puede exigir a un pas en vas de desarrollo las mismas infraestructuras que a uno europeo opina el documentalista Craig Tanner y Sudfrica podra haber hecho el Mundial en sus estadios preexistentes y dedicar estos fondos a necesidades ms acuciantes.

Tanner lleg a esta conclusin tras entrevistar a ms de 40 sudafricanos desde personalidades como Desmond Tutu o Dennis Brutus, hasta trabajadores de la construccin y vendedores ambulantes para realizar su pelcula Fahrenheit 2010, donde cuenta las esperanzas y dudas en torno al Mundial. Me di cuenta de que la gente estaba ilusionada con el proyecto, pero tambin preocupada por su coste.

La FIFA: un mal socio

Muchos sudafricanos hicieron la misma reflexin que Tanner y ahora se preguntan si la FIFA es un socio fiable a la hora de llegar a acuerdos. Hay que tener en cuenta que una gran parte de la factura se debe a las condiciones impuestas por el organismo internacional. Un ejemplo: el estadio Green Point de Ciudad del Cabo tuvo que ser construido de nuevo a un coste de casi 60 millones de euros porque la FIFA consider que el campo que ya tena la ciudad quedaba demasiado cerca de los barrios marginales. Mil millones de espectadores no pueden ver pobreza a esta escala, se escribi en uno de sus informes.

Pero la FIFA no se ha olvidado de sus cuentas de resultados y ha exigido al Gobierno sudafricano exenciones de impuestos, tanto para ella como para sus empresas asociadas. El servicio de Tasas Aduaneras calcul que slo hasta el mes de abril el pas perdi unos diez millones de euros por la importacin de bienes relacionados con el Mundial libres de cargas. Los acuerdos tambin incluan la cesin de jets privados, limusinas, coches, chferes, descuentos en hoteles y billetes de avin y reservas de habitaciones mdicas. Toda una serie de condiciones que han provocado que este organismo haya llegado a compararse con un poder colonial.

Un Mundial neoliberal?

Para Patrick Bond, profesor de economa y director del Centro para la Sociedad Civil, el problema va incluso ms all. Se ha asegurado que hasta un 0,5% de nuestro crecimiento en 2010 estar relacionado con el Mundial. El problema viene cuando buscas quines son los beneficiarios de este tipo de desarrollo. Y es que Sudfrica ya es, desde el ao pasado, el pas ms desigual del planeta segn el ndice Gini, que calcula la distribucin de la renta. En una sociedad tan dual hay que estar muy atento a la hora de saber quin sale ganando segn cada enfoque del crecimiento econmico. El Mundial profundiza la insercin de Sudfrica en el sistema globalizado, un modelo que beneficia a los ms ricos y perjudica los ms pobres continua Bond y esto sin contar con el peligro de padecer una explosin de la deuda. Se calcula que una buena parte de culpa de la actual situacin griega se debe a la factura de los Juegos Olmpicos de 2004. Y Sudfrica ya parte con una deuda externa de 60.000 millones de euros.

De momento, la fiesta contina. Y continuar mientras ruede el baln. Pero el 12 de julio los turistas ya habrn abandonado el pas y se habrn recogido las banderas. El peligro de frustracin es elevado reconoce Yunnus Ballim, vicerrector de la Universidad de Witts, la mayor del pas. Y a mayor frustracin, mayor riesgo de que se repitan hechos como las violentas explosiones xenfobas que hace dos aos dejaron 62 muertos.

Espritu combativo durante el mundial

Aunque Sudfrica es el pas ms desigual del mundo, tambin es uno de los ms combativos. Y el Mundial no ha significado, precisamente, ninguna tregua. Desde el da de la inauguracin se han sucedido las manifestaciones y protestas. El Foro Antiprivatizaciones una red de organizaciones comunitarias y sindicatos ha liderado las marchas en contra del alto gasto que ha significado el evento. Otros colectivos tambin han aprovechado para hacer or sus demandas concretas. As, por ejemplo, los chabolistas de Abalhali baseMjondolo han edificado sus barracas justo enfrente del estadio Green Point de Ciudad del Cabo, las asociaciones de enfermos de sida se concentraron ante el consulado estadounidense en Johannesburgo para exigir a la Administracin Obama que no recorte las ayudas en este captulo y los sindicatos de la electricidad han usado la amenaza de dejar el pas sin luz en pleno Mundial para asegurarse un aumento de sueldo.

Pero el hecho que quizs mejor define el espritu reivindicativo sudafricano ha sido la huelga del personal de seguridad de cinco estadios. Contratados por la multinacional sueca Securitas con la promesa de ganar unos 150 euros cada da, se encontraron que al final se les pagaba slo 20. El paro estall espontneamente durante el partido Alemania-Australia en Durban y la polica tuvo que asumir directamente las tareas de los huelguistas.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/Sudafrica-6-000-millones-de-euros.html

rJV



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