Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-07-2010

Obama se decidi esta semana por la paz entre EE.UU. e Israel y contra la paz en Oriente Prximo
Entre mentiras y sandeces en el proceso de paz

Marwan Bishara
Al Jazeera/Imperium

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


La buena noticia: Netanyahu dar un fuerte impulso al proceso de paz. La mala noticia: cualquier persona que conozca la ideologa y la composicin del Gobierno israel sabe que el asunto no es serio.

Y sin embargo, despus de su reunin, Barack Obama, el presidente de EE.UU. ha apoyado pblicamente a su interlocutor israel, al decir que cree que Binyamin Netanyahu tomar riesgos por la paz y al elogiar al primer ministro israel por suavizar el bloqueo de la Franja de Gaza.

Obama tambin llam a conversaciones directas entre israeles y palestinos, sin considerar la continuacin de los asentamientos ilegales.

Todo lo cual provoca dos preguntas: Cmo un proceso diplomtico difunto y desacreditado sigue hacindose pasar por un xito a pesar de sus terribles fracasos? Y por qu EE.UU. y sus aliados occidentales lo siguen financiando y mimando si crea ms inestabilidad y conflicto que paz y progreso?

La respuesta en breve es: sandeces.

En su intento de definir las sandeces y de teorizar sobre sus usos y significados, Harry Frankfurt, el filsofo de Princeton, ha diferenciado entre sandeces y mentiras en su libro On Bullshit, y concluy que las sandeces pueden ser ms peligrosas que las mentiras.

Sandez es ms que una palabra; es un sistema crnico ampliamente generalizado de retrica y representacin que mistifica la verdad. Se ha convertido cada vez ms en una forma de comunicacin no slo en la esfera privada sino tambin en parte integral de la propaganda occidental.

Falafel y fanfarria

A veces, segn Frankfurt, la sinceridad tambin se cualifica como sandez. Es especialmente verdad cuando los que la expresan niegan su verdadera motivacin. Esto explica por qu muchos de los obstinados propugnadores del proceso de paz dicen sandeces incluso cuando son sinceros.

De verdad, no puedo dejar de sacudir la cabeza, desconcertado, cuando me veo ante la industria de la paz. Las iniciativas de paz y coexistencia de las ONG han utilizado todo, desde el falafel hasta fanfarrias y msica pero no han logrado mejorar en nada la situacin. En su lugar, han contribuido a que la ocupacin parezca normal.

Dicho esto, no descarto el gran grado de mentiras en el proceso. Pero a diferencia de las mentiras y el engao, las sandeces han creado un aura alrededor del proceso de paz.

Cuntos dudan de que la oportunidad de la invitacin de Obama al Primer Ministro israel antes de las elecciones al Congreso a mitad de perodo en el otoo tiene ms que ver con la poltica interior que con la poltica exterior.

Como un columnista del Washington Post coment sardnicamente, habra sido apropiado que Obama, quien reprendi anteriormente a Netanyahu, hubiera izado la bandera blanca de la rendicin durante la visita.

En general las sandeces tienen que ver con la difusin de verdades a medias, declaraciones falsas, lo que viene a significar lo mismo que un proceso de guerra de facto de ocupacin y colonizacin se haga pasar por un proceso de paz causando ms sufrimiento y destruccin.

Quimera

Desde que el llamado proceso de paz comenz hace dos dcadas, todas las promesas de progreso, paz y prosperidad, se han convertido en desilusin, conflicto y regresin.

Despus de cientos de reuniones, decenas de iniciativas y siete acuerdos interinos, la situacin en los territorios ocupados por Israel podr haber mejorado en ciertas micro-reas, pero anivel macro ha empeorado notablemente.

Durante ese tiempo, el proceso de paz ha conferido a un ocupante israel cada vez ms agresivo y a una Autoridad Palestina crecientemente desacreditada el ttulo de socios por la paz.

En el proceso, la colonizacin empeor, los colonizados sufrieron y el contrasentido triunf.

A pesar de las recientes promesas contrarias, los asentamientos judos ilegales siguen proliferando y desestabilizan Cisjordania y especialmente Jerusaln Oriental.

Un informe, en vsperas de la visita de Netanyahu, de la organizacin israel BTselem sobre la proliferacin de asentamientos judos a pesar de las promesas contrarias dice mucho sobre el engao israel respecto al tema de los asentamientos.

Ahora el Gobierno de Netanyahu promete mejoras de su bloqueo sobre 1,5 millones de palestinos en Gaza, pero el resultado final es obvio: seguir manteniendo una gran fuerza policial, y tratando a ese territorio empobrecido y superpoblado como la megaprisin en la que se ha convertido.

De la misma manera, pesar de la palabrera sobre renacimiento econmico bajo la Autoridad Palestina, el estndar y la calidad de vida en las reas semiautnomas de Cisjordania est por debajo de los niveles de los aos ochenta, cuando Cisjordania estaba bajo ocupacin total por Israel. Sigue deteriorndose en comparacin con Israel, que ahora es miembro de la Organizacin por la Cooperacin Econmica y el Desarrollo, un club de pases desarrollados.

Deja pasmado que gente como Tony Blair, el enviado del Cuarteto Internacional, se salga con la suya cuando habla de la mejora de las condiciones de vida y de mejor seguridad en el corazn de los miserables territorios ocupados.

La concentracin de Netanyahu en los derechos econmicos en lugar de los derechos polticos de los palestinos no ha llevado a una mejora real en el movimiento de la mano de obra y del capital, ni a una verdadera mejora del acceso a la salud, la educacin, para no hablar al mundo exterior.

Con la excepcin de una serie de contratistas para el proceso de paz de habla inglesa (que viven de la ayuda occidental con motivacin poltica), la mayora de los palestinos sigue viviendo en la pobreza.

La comparacin de la situacin entre los campos de refugiados administrados por los moderados en Cisjordania y los dirigidos por extremistas en Gaza es como comparar la situacin en dos prisiones.

El bluf forma por cierto parte integral o incluso indispensable de la diplomacia, pero generalmente tiene lmites o es parte totalmente secundaria de algo ms estratgico. Cul es entonces la estrategia que se oculta tras la promocin del difunto proceso de paz?

Club privado

Desde el fin de la Guerra Fra, el proceso de paz en Oriente Prximo ha emergido como el orden imperial de EE.UU.

Pueblos y Estados enteros han sido juzgados segn dnde se posicionaban respecto al proceso de paz. Algunos, especialmente entre los rabes que lo apoyan, han sido llamados moderados y los que se oponen, extremistas.

El Proceso de paz se convirti en un club privado cuyos miembros obtienen una cantidad de ventajas estratgicas, mientras los que estn afuera arriesgan sanciones, incluso la guerra.

Paradjicamente, durante las dos ltimas dcadas, tanto EE.UU., el auspiciador del proceso de paz, como Israel, su aliado y socio en la paz, han librado guerras destructivas y sangrientas en la regin.

Pero ambos permanecen intactos como auspiciador y socio en el proceso de paz.

Si se tratara de otros pases, habran sido sancionados, bloqueados y bombardeados, incluso ocupados.

Esto explica por qu George Bush, el autoproclamado presidente de guerra de EE.UU. habl del general ms infame de Israel como si fuera un hombre de paz.

La promocin del proceso de paz se ha convertido en una realidad estratgica, incluso en una necesidad, independientemente de su realizacin o implementacin.

Hay maneras mucho mejores de liberar a los israeles de la carga poltica y moral de su ocupacin, y de asegurar a los palestinos libertad e independencia de la ocupacin extranjera.

Pero el proceso de paz es la mejor manera de mantener la Pax Americana en la regin, asegurarse el apoyo judo en EE.UU. mientras se mima la relacin especial entre EE.UU. e Israel.

Ante la alternativa entre la paz en Oriente Prximo y la paz entre EE.UU. e Israel, el gobierno de Obama ha dado a conocer su decisin durante esta semana.

Fuente: http://blogs.aljazeera.net/imperium/2010/07/08/peace-bullish-or-bullshit

rCR



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