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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-07-2010

La Roja de todos

Paul Walder
Punto Final


La eliminacin de la seleccin chilena nos ha hecho poner nuevamente los pies en la tierra. Se trata de un ritual que la historia ms reciente no haba registrado desde el Mundial de Francia, en 1998, pero que ha tenido expresiones en otros y muy diversos eventos. Es un rito expiatorio levantado por los medios de comunicacin, que en la interpretacin y reinterpretacin de los mismos hechos busca alejar los viejos y endmicos fantasmas que cruzan nuestra historia ciudadana.

Si atendemos a la charlatanera periodstica, la seleccin chilena se transmuta en un elemento redentor, un talismn que nos protege de toda aquella mitologa y hechicera que ha construido una malograda identidad. Como si el uso y abuso de frases como mentalidad ganadora , Chile, haciendo historia o actitud triunfalista pudieran encantar a ese otro Chile, o Chilito, aquella chilenidad creada e instalada no por el pensamiento ganador de la oligarqua y sus medios, sean polticos, culturales o de comunicacin, sino por un pueblo sufriente e histricamente derrotado. Como si un partido de ftbol o dos das extra de fiesta para el Bicentenario fueran a esfumar, cual hechizo, esa carga histrica que pesa no como una maldicin de los dioses o de la naturaleza, pero s como resultado de una construccin social, econmica, poltica.

El Chile del Mundial, el pas triunfador, expresado en una seleccin chilena de rasgos fsicos muy representativos, es ms un producto publicitario que una expresin de la movilidad social. Es ilusin, pero especialmente deseo y aspiracin social de integracin, de trmino de las discriminaciones, de fin de la exclusin. Es el Chile de las oportunidades representado y construido en la seleccin de Marcelo Bielsa, efecto de un trabajo largo y extenuante. Es el resultado de un bien diseado y elaborado proceso. Es gestin, es trabajo. Es excelencia.

Cabe hacerse la pregunta, qu Chile es representado por la seleccin? Somos todos? Porque se dice y se repite es la Roja de todos, cuyos atributos, su mentalidad ganadora, actitud triunfalista o su capacidad de hacer historia entre otros rasgos positivos, seran tambin de todos. Todos los chilenos compartiramos esa nueva actitud ganadora, todos estaramos escribiendo otra y mejor historia. Pero se trata de un discurso publicitario levantado con fruicin por los medios y alentado por las elites polticas.

Aun cuando vemos que la seleccin es representativa de la nocin fsica de la chilenidad, de nuestro mestizaje, sus atributos no son compartidos por todos los ciudadanos que conformamos la chilenidad. Porque en no todas partes estn esas oportunidades, ni el trmino de las discriminaciones y las marginaciones. Y tampoco el trabajo que permite esos resultados. Para comprobarlo no hace falta ir muy lejos: miremos los resultados del Simce, que reflejan un pas desintegrado; observemos los indicadores de la OCDE para Chile, con la peor distribucin del ingreso en Latinoamrica y posiblemente en el mundo.

El buen desempeo de la seleccin, levantado por los medios y otros poderes, es slo la cara bonita del Chile de hoy. Un pas controlado por el sector privado (y cmo ha penetrado hasta el fondo en el ftbol!), campen de la gestin empresarial, obsesionado por los resultados y por la excelencia. Un proceso que si bien puede tener esos buenos efectos, no puede afirmar que sean extendidos ni menos integradores. Porque si es un proceso, un trabajo que ha generado ms comercio, ms negocios, ms crecimiento econmico, ste es segmentado y discriminador. El proceso de gestin que conduce a la excelencia no slo es discontinuo, es tambin arbitrario y excluyente.

La Roja podra ser de todos, como si fuera una verdadera representacin de un pas de oportunidades e integracin. Pero es publicidad y todo tipo de oportunismos aledaos. Es ftbol, es espectculo, pero tambin es un negocio, cuyo espritu, que es el lucro, no lo diferencia de muchos otros negocios. Es un complejo servicio de consumo masivo, un negocio de los afectos e integracin, en tiempos de soledades y desintegracin. Pero especialmente en tiempos de prdida de identidad y otras referencias elementales.

Qu ms quisiramos que la Roja fuera una realidad. Pero en el Chile neoliberal, en el Chile privado, privatizado y mercantilizado, en el pas de todas las modernidades, de la alta gestin, de los tratados comerciales, en el pas que juega en las grandes ligas (la cita futbolstica no es nuestra, sino data de algunos de los gobiernos de la Concertacin), lo que no es negocio no existe. El resto es invencin, ilusin, deseo, aspiracin. Es espectculo, publicidad y medios de comunicacin. Y si algo ms hay, queda fuera, como despojo.

(Publicado en Punto Final, edicin 713, 9 de julio, 2010)

www.puntofinal.cl


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