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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-07-2010

Domesticar las finanzas en un momento de austeridad

Joseph E. Stiglitz
Project Syndicate


No fue hace tanto tiempo cuando podamos decir: Ahora somos todos keynesianos. El sector financiero y su ideologa de libre mercado haban llevado al mundo al borde de la ruina. Los mercados claramente no se estaban corrigiendo. La desregulacin haba demostrado ser un fracaso abismal.

Las innovaciones desarrolladas por las finanzas modernas no conducan a una mayor eficiencia a largo plazo, a un crecimiento ms rpido o a una mayor prosperidad para todos. Ms bien, estaban destinadas a eludir las normas contables y a evadir y evitar los impuestos necesarios para financiar las inversiones pblicas en infraestructura y tecnologa como Internet- que son la base del crecimiento real, no del crecimiento fantasma promovido por el sector financiero.

El sector financiero pontific no slo sobre cmo crear una economa dinmica, sino tambin sobre qu hacer en caso de una recesin (que, de acuerdo con su ideologa, poda ser causada por una falla del gobierno, no de los mercados). Cuando una economa entra en recesin, las ganancias caen y los gastos digamos, para los beneficios de desempleo- aumentan. As crecen los dficits.

Los halcones del dficit en el sector financiero dijeron que los gobiernos deberan concentrarse en eliminar los dficits, preferentemente reduciendo los gastos. Los dficits cercenados restableceran la confianza, lo que a su vez restaurara la inversin y, por ende, el crecimiento-. Pero, por ms factible que pueda sonar esta lnea de razonamiento, la evidencia histrica repetidamente la refuta.

Cuando el presidente estadounidense Herbert Hoover intent esa receta, slo sirvi para transformar el crac del mercado accionario de 1929 en la Gran Depresin. Cuando el Fondo Monetario Internacional intent la misma frmula en el este de Asia en 1997, las crisis se convirtieron en recesiones y las recesiones devinieron depresiones.

El razonamiento que hay detrs de estos episodios se basa en una analoga errnea. Un hogar que debe ms dinero del que puede devolver fcilmente tiene que recortar el gasto. Pero cuando un gobierno lo hace, la produccin y los ingresos declinan, el desempleo aumenta y la capacidad de devolver el dinero, en realidad, puede disminuir. Lo que es vlido para una familia no es vlido para un pas.

Los defensores ms sofisticados advierten que el gasto gubernamental har subir las tasas de inters, desplazando as a la inversin privada. Cuando la economa est en un nivel de empleo pleno, esta es una preocupacin legtima. Pero no ahora: en vista de las tasas de inters a largo plazo extraordinariamente bajas, ningn economista serio plantea la cuestin del desplazamiento hoy en da.

En Europa, especialmente Alemania, y en algunos lugares de Estados Unidos, mientras los dficits y la deuda gubernamentales aumentan, tambin lo hacen los llamados a una mayor austeridad. Si se les presta atencin, como parece ser el caso en muchos pases, los resultados sern desastrosos, especialmente teniendo en cuenta la fragilidad de la recuperacin. El crecimiento se desacelerar, mientras que Europa y/o Estados Unidos posiblemente hasta caigan nuevamente en una recesin.

El gasto en estmulo, el cuco preferido de los halcones del dficit, no fue la causa de gran parte del incremento de los dficits y la deuda, que son el resultado de estabilizadores automticos los recortes impositivos y los aumentos del gasto que automticamente acompaan las fluctuaciones econmicas-. De modo que, a medida que la austeridad vaya socavando el crecimiento, la reduccin de la deuda ser, en el mejor de los casos, marginal.

La economa keynesiana funcion: si no hubiera sido por las medidas de estmulo y los estabilizadores automticos, la recesin habra sido mucho ms profunda y ms prolongada, y el desempleo, mucho ms alto. Esto no significa que deberamos ignorar el nivel de deuda. Pero lo que importa es la deuda a largo plazo.

Existe una receta keynesiana simple. Primero, desviar el gasto de los usos improductivos como las guerras en Afganistn e Irak, o los rescates bancarios incondicionales que no reaniman el prstamo- hacia inversiones de alto rendimiento. Segundo, fomentar el gasto y promover la equidad y la eficiencia aumentando los impuestos a las corporaciones que no reinvierten, por ejemplo, y bajndoselos a las que s lo hacen, o subiendo los impuestos a las ganancias de capital especulativas (digamos, en bienes races) o a la energa contaminante con un alto consumo de carbono, al mismo tiempo que se recortan los impuestos de los contribuyentes de menores ingresos.

Existen otras medidas que podran ayudar. Por ejemplo, los gobiernos deberan ayudar a los bancos que prestan a pequeas y medianas empresas, que son la principal fuente de creacin de empleo o establecer nuevas instituciones financieras que lo hicieran- en lugar de respaldar a los grandes bancos que generan su dinero a partir de derivados y prcticas abusivas con tarjetas de crdito.

Los mercados financieros se han esforzado en crear un sistema que ponga en prctica sus puntos de vista: con mercados de capital libres y abiertos, un pas pequeo puede verse inundado de fondos en un momento, slo para pagar altas tasas de inters o no recibir ms fondos en absoluto- poco tiempo despus. En estas circunstancias, los pases pequeos aparentemente no tienen alternativa: el dictado de los mercados financieros en materia de austeridad, si no quieren ser castigados con un retiro del financiamiento.

Pero los mercados financieros son un capataz severo y caprichoso. Al da siguiente que Espaa anunci su paquete de austeridad, se les baj la calificacin a sus bonos. El problema no fue una falta de confianza en que el gobierno espaol cumpliera sus promesas, sino demasiada confianza en que s lo hara, y que esto redujera el crecimiento y aumentara el desempleo de su nivel ya intolerable de 20%. En resumen, tras haber empujado al mundo en su actual descalabro financiero, los mercados financieros ahora les dicen a pases como Grecia y Espaa: malditos sean si no recortan el gasto, pero malditos sean si lo hacen tambin.

Las finanzas son un medio hacia un fin, no un fin en s mismo. Se supone que son funcionales a los intereses del resto de la sociedad, no al revs. Domesticar los mercados financieros no ser fcil, pero es algo que se puede y se debe hacer, mediante una combinacin de impuestos y regulacin y, si fuera necesario, de intervencin del gobierno para zanjar algunas de las brechas (como ya lo hace en el caso del prstamo a las pequeas y medianas empresas)-.

No sorprende que los mercados financieros no quieran que los domestiquen. A ellos les gustan las cosas como han venido funcionando, y por qu no debera ser as? En pases con democracias corruptas e imperfectas, tienen los medios para resistir el cambio. Afortunadamente, los ciudadanos en Europa y Estados Unidos han perdido la paciencia. El proceso de atemperar y domesticar a los mercados financieros ya ha comenzado. Pero todava queda mucho por hacer.

http://www.project-syndicate.org/commentary/stiglitz127/Spanish

rJV



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