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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-07-2010

Entrevista a Mohamed Hassan
Todo lo que usted no debera saber sobre Eritrea (3/3)

Grgoire Lalieu & Michel Collon
Michelcollon.info

Traducido del francs por Beatriz Morales Bastos


Todo el Cuerno de frica est ocupado por las potencias neocoloniales. Todo? No! Un pas habitado por irreductibles revolucionarios resiste todava y siempre al invasor. En este tercera y ltima parte de nuestro captulo consagrado a Eritrea Mohamed Hassan nos desvela la receta de la revolucin eritrea.Puede desarrollarse un pas africano dejando al margen a las multinacionales? Por qu siguen siendo tensas las relaciones entre Eritrea y su vecino etope? El presidente Isaias Afwerki es un hroe de la revolucin o un dictador que censura a los medios de comunicacin? Todas las respuestas en este nuevo captulo de nuestra serie Comprender el mundo musulmn.

Despus de treinta aos de lucha Eritrea es independiente y el Frente de Liberacin del Pueblo Eritreo (FPLE) asciende al poder en 1993. Cmo va a asumir la transicin en FPLE entre la resistencia armada y la gobernanza poltica?

Desde un principio el FPLE no se content con llevar a cabo una lucha armada contra el ocupante etope sino que tambin desarroll un verdadero proyecto poltico: reforma agraria, emancipacin de la mujer, instauracin de consejos democrticos en los pueblos... El FPLE estableca en todas las zonas que controlaba unas estructuras para cubrir las necesidades elementales en materia de salud, educacin y alimentacin. Cuando Eritrea fue independiente el FPLE continu con el proyecto poltico iniciado durante la lucha por la independencia y que tena una filosofa muy particular: No necesitamos a Occidente para desarrollarnos.

En efecto, para ganar su independencia Eritrea tuvo que luchar prcticamente sola contra todas las grandes potencias: Estados Unidos, la Unin Sovitica, Europa, Israel Todos estos pases apoyaban al ocupante etope. Saben por experiencia que las potencias neocoloniales dividen a los africanos para apropiarse mejor de las riquezas del continente. Por lo tanto, Eritrea eligi llevar a cabo una poltica de desarrollo que no deja sitio para las injerencias de las potencias extranjeras.

Y funciona?Puede un pas africano desarrollarse sin ayuda de Occidente?

Evidentemente! Por toda frica se festejan en este momento los cincuentenarios de la independencia. Pero en realidad el continente nunca se ha liberado del colonialismo que simplemente ha adoptado otra forma. Hoy, gracias a instituciones como la Organizacin Mundial de Comercio (OMC) Occidente impone unas reglas de comercio que permiten a sus multinacionales saquear las riquezas de frica y someter a las poblaciones. Estas multinacionales inundan el continente de productos subvencionados que impiden desarrollarse a los productores locales. Y todo ello es posible porque a la cabeza de la mayora de los Estados africanos unas minoras pro occidentales se benefician de este sistema mientras que la inmensa mayora de la poblacin est condenada a la miseria. Por consiguiente, s, un pas africano puede desarrollarse sin la ayuda de Occidente, porque mientras no se quite su casco colonial Occidente seguir siendo un freno para el desarrollo de frica.

Se puede hablar de revolucin eritrea?

Exactamente. El gobierno ha establecido un modelo de desarrollo que se basa en cinco pilares. En primer lugar, la seguridad alimentaria: Eritrea no puede defender su soberana nacional si su poblacin muere de hambre. Para ello el pas puede contar con dos herencias del colonialismo italiano: la agricultura pluvial y la economa de plantaciones que se basa en un sistema mecanizado. Adems, una reforma agraria ha concedido a cada agricultor su propio trozo de terreno. El gobierno tambin ha instalado unas estaciones de tractores a disposicin de los agricultores e incluso propone ayudarles en su trabajo. El trabajo de la agricultura es muy duro, sobre todo cuando slo se dispone de equipamientos rudimentarios, pero con la ayuda del gobierno, los campesinos pueden tener tiempo para aprender a leer y formarse en otros oficios.

El acceso al agua potable es el segundo pilar. Muchas de las enfermedades en frica estn unidas a la insalubridad del agua, pero esto se puede remediar poniendo agua potable a disposicin de todos los pueblos.

Llegamos as al tercer pilar: la sanidad. Eritrea posee una red competente de clnicas diseminadas por todo el pas y conectadas a hospitales. La sanidad es, adems, gratuita. Podemos compararlo con Etiopa: ah, si no se tiene mucho dinero uno est muerto! E incluso tenindolo... Un famoso cantante, el Johnny Halliday etope, padeca una grave diabetes. Las autoridades lo llevaron de un hospital a otro, pero no tenan el material necesario para curarlo. Resultado, la estrella etope muri.

El cuarto pilar se basa en la educacin, una prioridad del gobierno que quiere desarrollar sus recursos humanos. En frica muchos han perdido de vista que los recursos materiales no bastan para desarrollar un pas. Evidentemente, esto les viene bien a las potencias imperialistas que siempre han sabido hacer creer que ellas les resultaban indispensables a los africanos para ayudarles a sacar beneficios de sus recursos materiales. Pero el factor humano es primordial para desarrollarse y, por lo tanto, Eritrea quiere tener su propio personal competente para explotar sus materias primas.

El ltimo pilar est constituido por los eritreos expatriados, los cuales envan dinero a sus familiares que han permanecido en el pas y de paso pagan un porcentaje al gobierno, lo que constituye una fuente considerable de ingresos. La CIA ha tratado de romper esta red de financiacin, pero no lo ha logrado.

As pues, estos expatriados pagan dos veces impuestos, una en los pases donde residen y otra al gobierno eritreo?

S, pero saben que este dinero servir sobre todo para construir escuelas, carreteras y hospitales, y no una villa para el presidente Isaias Afwerki, cuyo tren de vida es modesto. Adems, estos expatriados estn muy unidos a su pas y saben a quin deben la liberacin de Eritrea. La movilizacin del pas, tanto en el interior como en el exterior del pas, es un factor esencial de la revolucin eritrea. Es el cemento que sostiene los pilares del modelo de desarrollo.

Un ejemplo: cuando los italianos colonizaron Eritrea construyeron una lnea de tren que una el puerto de Massawa con la capital, Asmara. Pero durante la guerra de Independencia los etopes recuperaron una parte del acero de esta lnea de tren y la daaron al construir trincheras. Cuando Eritrea fue independiente el gobierno quiso reconstruir este eje estratgico. Unas sociedades occidentales propusieron ocuparse de las obras a cambio de unas cantidades colosales que ascendan a los 400 millones de dlares! Eritrea respondi: No gracias, lo haremos nosotros mismos. Todo el pueblo se moviliz, jvenes, mujeres, ancianos Y reconstruyeron est lnea. El precio de estas obras? 70 millones de dlares. La idea es hacer todo lo que se puede por ellos mismos para no depender de las potencias extranjeras. Adems, Eritrea es quiz el nico pas del mundo en el que no hay especialistas extranjeros.

Por consiguiente, Eritrea sera la prueba de que un pas africano puede liberarse del neocolonialismo para desarrollarse?

De hecho, todo depende de dnde estn las prioridades. Si la sanidad, la educacin o la seguridad alimentaria son objetivos prioritarios, es posible desarrollarse. Si, como en muchos pases africanos la preocupacin fundamental es, en cambio, conformarse a las normas del comercio mundial, se est perdido!

John Perkins, un respetado ex-miembro del mundo bancario, escribi una obra apasionante, Confesiones de un gnster econmico*. Perkins describe cmo su trabajo consista en ayudar a Estados Unidos a extorsionar miles de millones de dlares a los pases pobres prestndoles ms dinero del que podan devolver. Si se dirige un pas del sur y se aceptan estos proyectos de instituciones como el Banco Mundial o el FMI, la economa se desestabilizar completamente, se desarrollar la corrupcin y los imperialistas lo tendrn acogotado. Por eso hoy, antes de enviar a la CIA a desestabilizar a un gobierno que se considera que es demasiado independiente se moviliza primero a estos gnsteres econmicos. El imperialismo ha triunfado ah donde existe corrupcin y el gobierno eritreo lucha activamente contra esto.

Eritrea est compuesta de diferentes etnias. Cmo logra el gobierno movilizar a la poblacin superando esta diversidad cuando es la causa de fracturas en muchos pases africanos?

La igualdad entre las nacionalidades es un principio fundamental de la revolucin eritrea. Si se respeta la diversidad y se pone en pie de igualdad a todas las etnias y confesiones, se puede contar con el apoyo de la poblacin. En Eritrea hay tantos cristianos como musulmanes y al menos nueve etnias diferentes: tigre, afar, kunama, saho, etc. Pero todos se sienten ante todo eritreos. La cultura tambin desempea un papel muy importante. Los dirigentes eritreos siempre han hecho mucho caso a la diversidad cultural y han animado a cada etnia a valorar sus tradiciones y a compartirlas. En toda frica las personas de etnias o religiones diferentes se matan entre s, pero en Eritrea, organizan espectculos de danza!

Desgraciadamente, la armona no es tan buena con los vecinos etopes. Por qu persisten las tensiones?

Etiopa est dirigida hoy por la minora tigre que en la dcada de 1970 haba formado un movimiento separatista, el Frente Popular de Liberacin del Tigre (FPLT) y haba luchado contra la dictadura militar de Mengistu al lado de los eritreos. Sin embargo, a diferencia de Eritrea que era una ex-colonia italiana, la regin de Tigre siempre ha sido parte integrante de Etiopa. Los resistentes eritreos aconsejaron a sus compaeros de lucha no combatir nicamente por la liberacin de su comunidad sino por la de todos sus conciudadanos, fuera cual fuera su nacionalidad. Adems, el FPLE era consciente de que una independencia del Tigre no habra provocado necesariamente la liberacin de Eritrea. Era necesario un cambio de rgimen en Addis Abeba y los resistentes tenan que unir sus esfuerzos en este sentido.

En 1991 se derroc la dictadura militar. Gracias a la ayuda y consejos de los eritreos los tigres tomaron el poder. Hasta entonces Etiopa siempre haba estado dirigida por unas minoras tnicas que obraban por sus propios intereses. Todo el mundo pensaba que el nuevo gobierno iba a romper esta tradicin y aplicar el principio de igualdad entre las diferentes nacionalidades, condicin esencial para traer la paz y el desarrollo al pas. Pero el primer ministro, Meles Zenawi, que dirige ahora el pas desde 1991 y acaba de ser reelegido en una elecciones fraudulentas, se inscribe en el mismo linaje que sus predecesores: Menelik II, Selassie o Mengistu. No tiene ninguna visin poltica y gobierna segn sus propios intereses. Se mantiene en el poder slo gracias al apoyo de Estados Unidos.

En el captulo anterior vimos que la Etiopa del emperador Selassie era un aliado privilegiado de Estados Unidos, pero que con la dictadura militar de Mengistu el pas haba basculado hacia la URSS. Cmo volvi a la esfera de influencia estadounidense?

La Unin Sovitica haba cometido un error al apoyar al regimen llamado socialista de Mengistu. Estados Unidos, en cambio, tena una visin mejor de la situacin. Saba que el rgimen etope no tena base social y que por ello era muy frgil. De hecho, las potencias imperialistas no pueden soar con una configuracin mejor, porque un gobierno que no representa la diversidad de su pueblo y que slo acta en inters de una minora no podr mantenerse en el poder sin el apoyo de potencias extranjeras.

Washington conoca bien la naturaleza del rgimen de Mengistu y, por consiguiente, alimentaba la esperanza de que Etiopa volviera a su crculo de influencia. Evidentemente, con la llegada al poder de Meles Zenawi estas esperanzas se vieron ampliamente superadas. El nuevo gobierno no slo acta por sus propios intereses y carece de base social alguna, sino que adems ha destruido todas las instituciones heredadas de Mengistu, con lo que ha vaciado el cuerpo del Estado de su esencia. As pues, hoy Zenawi depende completamente del apoyo financiero, militar y diplomtico de Estados Unidos y, por lo tanto, no puede negarle nada: Washington quiere instalar una base militar? OK, de acuerdo! Washington quiere que el ejrcito etope invada Somalia? OK, de acuerdo! Ni siguiera hay negociaciones, Washington pide y Zenawi ejecuta. Es todo lo contrario de lo que Eritrea desea para el Cuerno de frica: el fin de las injerencias extranjeras. Por eso Eritrea se niega hoy a formalizar relaciones con su vecino etope. Es cierto que predica el dilogo entre los actores regionales para resolver los conflictos y establecer las bases de una cooperacin, pero este proyecto no ser realizable mientras uno de estos actores siga siendo una marioneta movida por Washington.

Sin embargo, tras la cada de Mengistu en 1991 hubo unos acuerdos de cooperacin entre Eritrea y Etiopa, por qu no funcion eso?

S, ambos pases llegaron a unos acuerdos de libre comercio: eliminacin gradual de las barreras econmicas, cooperacin en los sectores financiero y monetario, libre circulacin de personas, etc., Etiopa se haba visto privada de un acceso al mar Rojo con la independencia de Eritrea. Pero estos acuerdos permitan a los etopes disponer libremente de los puertos de Eritrea. En Assab, por ejemplo, la tasa de empleo era muy alta entre los etopes. Etiopa pudo incluso abrir en esta ciudad cuatro escuelas que respondan a su propio programa escolar.

Los dirigentes eritreos pensaban verdaderamente poder construir una colaboracin fructfera con sus homlogos etopes. Se conocan bien, haban luchado juntos, pero no contaban con la falta de visin poltica de Meles Zenawi y su sumisin al imperialismo estadounidense.

En poco tiempo Eritrea y Etiopa pasan de la cooperacin a la guerra. Un conflicto fronterizo opone a los hermanos enemigos en 1998. Cules eran los retos de esta guerra?

La cuestin de la frontera no era ms que un pretexto invocado por Zenawi para trata de derrocar al gobierno eritreo. Esta frontera era una de las mejor delimitadas de frica. Fue trazada y confirmada varias veces por unos acuerdos establecidos entre los colonos italianos y el imperio etope a principios del siglo XX. A continuacin sirvi tambin para demarcar el territorio eritreo, primero como entidad federada y despus como provincia de Etiopa. Era reconocida internacionalmente.

Pero a finales de la dcada de 1990 Meles Zenawi cuestion su validez. Hasta entonces el presidente eritreo Isaias Afwerki no haba prestado mucha atencin a esta cuestin y crea que lo mismo le ocurra a su homlogo etope. Afwerki saba que la frontera estaba claramente definida y que adems su importancia era muy relativa en relacin a los acuerdos entre ambos pases que establecan sobre todo la libre circulacin de las personas. Tambin consideraba que los desafos socio-econmicos a los que haba que enfrentarse en la regin eran ms importantes.

Las cosas se deterioraron cuando Etiopa trat de anexionarse las zonas en disputa y de imponer una legitimidad de hecho: Addis-Abeba elabor un mapa del Estado etope que inclua amplias extensiones del territorio eritreo e intensific sus incursiones militares a las regiones discutidas, y expuls o encarcel a sus habitantes. En mayo de 1998 unas escaramuzas entre las patrullas a lo largo de la frontera acabaron en un conflicto abierto. Eritrea gan las primeras batallas y muy rpido recuper el control de los territorios discutidos. Y ah es donde se ve muy bien lo diferente que Asmara y Addis Abeba interpretaban el conflicto. Para Eritrea se trataba claramente de un conflicto fronterizo: una vez que recuperaron sus territorios, mantuvo sus posiciones esperando que las instancias internacionales vinieran a confirmar que ella tena derecho. Esto suceder en 2002 cuando el Tribunal Internacional de Arbitraje de La Haya d la razn a Eritrea sobre el trazado de la frontera. Para Etiopa, en cambio, las motivaciones de esta guerra eran completamente diferentes. Segn declaraciones de los dirigentes etopes, se trataba de acabar con la arrogancia eritrea, de infligir un castigo y de castigar para siempre al FPLE.

Esto es lo que explica las importantes ofensivas que el ejrcito etope lanz a continuacin?

Absolutamente. Los combates continuaron episdicamente despus de que Eritrea retomara el control sobre sus territorios. Pero el 12 de mayo de 2000 el ejrcito etope lanz una nueva ofensiva y aument sus efectivos de 50.000 a 300.000 hombres. Addis Abeba tambin haba reorganizado su mando y gastado cas mil millones de dlares en armamento. En ese momento el campo de batalla se extenda mucho ms all de las zonas discutidas en la frontera. El conflicto fronterizo se converta de hecho en una verdadera guerra de invasin. Etiopa no deseaba retomar el control de los territorios en discusin, sino derrocar al gobierno. Tambin haba elegido cuidadosamente el momento para atacar: el periodo en el que los campesinos empezaban a sembrar los campos. Al penetrar en la regin ms frtil de Eritrea el ejrcito etope pretenda hacer que los campesinos huyeran y que el pas pasara hambre.

Efectivamente, esta guerra fue una catstrofe pero Etiopa no consigui que cayera la capital, Asmara. Los combatientes eritreos, inferiores en armas y nmero, retomaron sus tcticas de guerrilla y resistieron al invasor.

Por qu Meles Zenawi quera derrocar al gobierno eritreo?

Zenawi quera convertir a Etiopa en la potencia dominante del Cuerno de frica y construirse una base social. En Etiopa el poder est concentrado en manos de la minora tigre que slo representa el 6% de la poblacin. Adems, los dirigentes destinados en Addis Abeba estn muy lejos de sus regiones originarias. En la capital no tienen ni el apoyo de la poblacin ni el de las elites. Con esta guerra contra Eritrea Zenawi quera reencarnar el sueo del imperio etope y captar a las masas. Esto funcion un tiempo: las contradicciones que emergan en el seno de la sociedad etope dieron paso al patriotismo. Pero la derrota del ejrcito etope y sus mtodos de combate hicieron resurgir muy rpido las desigualdades.

En efecto, mientras que los oficiales son tigres, la mayora de los soldados proceden de las etnias oromo y amhara, que son las principales desde el punto de vista demogrfico. Durante la gran ofensiva lanzada contra Eritrea los oficiales etopes utilizaron la tctica de la oleada humana heredada de la Primera Guerra Mundial. Esta tcnica consiste en enviar contra unas posiciones defendidas una cantidad tan grande de soldados que el enemigo se encuentra invadido. Evidentemente, las prdidas humanas son enormes y la historia ha demostrado que esta tctica tena sus lmites. Pero los oficiales tigres del ejrcito etope no lo tuvieron en cuenta y enviaron estpidamente a la guerra a miles de oromos y de amharas sin poder acabar con su enemigo. Para Zenawi, la derrota ante Eritrea y las contradicciones en el seno del ejrcito rompieron sus esperanzas de construirse una base social. Slo puede contar con el apoyo de una parte de la comunidad tigre, lo que no es gran cosa. Su reeleccin es ms bien sorprendente. Los fraudes han sido manifiestos y la oposicin al rgimen es cada vez mayor. Quin sabe cunto tiempo podr seguir reprimindola Zenawi.

El ltimo escrutinio etope ha estado marcado por las irregularidades, pero en Eritrea no ha habido elecciones presidenciales desde la independencia en 1993. Tampoco hay oposicin poltica, un partido nico gobierna el pas. Eritrea es una dictadura?

En frica no existen los partidos polticos y la democracia multipartita no funciona. En primer lugar porque el modelo poltico crea divisiones. En Congo, por ejemplo, hay casi tantos partidos polticos como habitantes. El objetivo de todo ello es dividir a la gente no ya segn las tribus como antes, sino segn los partidos polticos. Se trata de democracia de baja intensidad.

A continuacin, el multipartidismo no funciona en frica porque este modelo de democracia es un caballo de Troya para los imperialistas. Las potencias neocoloniales falsean el juego democrtico financiando a los candidatos que respondern mejor a sus exigencias: acceso a las materias primas para las multinacionales, alineamiento sobre la poltica extranjera, etc. Con el multipartidismo en frica los imperialistas dicen cada cuatro o cinco aos: Vayan ustedes a votar a los candidatos que hemos seleccionado para ustedes. Ellos les empobrecern y matarn. Vtenles!

La cuestin es saber: la democracia multipartita es un ideal al que todo pas debe llegar imperativamente o bien un Estado es libre de elegir el sistema poltico que le conviene ms segn sus especificidades, su historia y su cultura? Teniendo en cuenta la disparidad tnica y religiosa en Eritrea y el hecho de que la movilizacin es un componente esencial del modelo de desarrollo, hay que favorecer un sistema que refuerce la unidad del pueblo. Por consiguiente, un sistema de partido nico corresponde mejor a las especificidades de Eritrea que el multipartidismo.

En Occidente se suele tener tendencia a creer que nuestro modelo de democracia es el ms logrado, es esto errneo, en su opinin?

La democracia que promocionan los occidentales es una democracia de minoras. El poder no est en el parlamento o en los partidos politicos. Se encuentra detrs concentrado en las manos de quienes poseen el dinero, hacen mover la economa y financian a los partidos. Pero esta elite econmica nunca ha sido sometida al sufragio universal. Sin embargo, ella es quien detenta el mayor poder. Es esto democrtico?

Un ejemplo muy simple: la publicidad para los nios. Estudios cientficos establecieron que la publicidad destinada a los nios tena un efecto negativo en el desarrollo de los ms pequeos. Si la poblacin estuviera correctamente informada sobre este tema y se le pidiera que se pronunciara sobre ello, sin duda elegira prohibir este tipo de publicidad. Sin embargo, la mayora de los gobiernos occidentales siempre lo han rechazado presionados por los lobbies. Por consiguiente, y se ve claramente aqu, los intereses de la elite econmica priman sobre la voluntad popular

En su libro Estados fallidos** Noam Chomsky se preocupa por el dficit democrtico de Estados Unidos. No vamos a volver sobre la reeleccin cuando menos extraa de Georges W. Bush frente a Al Gore en 2000. Probablemente Meles Zenawi no lo habra hecho mejor. Chomsky informa de otro hecho esclarecedor. Cuando el gobierno Bush present su presupuesto en febrero de 2005 un estudio revel que las posturas populares eran las opuestas a las polticas que se llevaban a cabo. Ah donde aumentaba el presupuesto, la opinin pblica deseaba que disminuyera (defensa, guerras de Iraq y Afganistn, dependencia respecto al petrleo, etc.). En cambio, ah donde la opinin pblica deseaba que el presupuesto aumentara, ste disminua (educacin, reduccin del dficit, apoyo a los veteranos, etc.).

Sera demasiado largo analizar aqu todas las lagunas de las democracias occidentales. Pero creer que este modelo es la panacea es muy pretencioso adems de estar lejos de la realidad. La vice-ministra de Cultura de Bolivia propona recientemente una definicin personal de la democracia: Un pas es democrtico cuando las necesidades fundamentales de todos sus ciudadanos estn satisfechas. Si nos adherimos a esta concepcin, Occidente tiene mucho que aprender de Eritrea en materia de democracia.

El presidente Isaias Afwerki llev a cabo la resistencia contra Etiopa y preside el pas desde su independencia. No haba prometido elecciones?

Dice que el pas necesita democracia, pero que para satisfacer esta necesidad hay que establecer primero unas estructuras de base. Eritrea es un pas joven, marcado todava por la guerra con Etiopa. No todo es perfecto, queda camino por recorrer. En mi opinin, Eritrea es una democracia popular en la que las personas tienen acceso al sanidad, no arriesgan la vida al beber un vaso de agua, tienen trabajo, comida, electricidad Prefiero vivir en un pas as antes que en una llamada democracia como Congo o Etiopa. Y si a pesar de todo se considera a Eritrea una dictadura, prefiero vivir sobre una dictadura as, por m y por mis hijos, porque s que no les faltar nada y que podrn ir a la escuela.

Con frecuencia se critica al gobierno eritreo por la cuestin de los derechos humanos y sobre todo de la libertad de culto. Fuera de las cuatro religiones reconocidas por el Estado (la Iglesia ortodoxa de Eritrea, la Iglesia catlica, la Iglesia evanglica luterana de Eritrea y el Islam) estn prohibidos los dems grupos religiosos. Cmo explica usted esta postura del gobierno?

Las dems religiones no estn prohibidas, pero si uno se quiere adherir a un culto que no sea uno de los autorizados por el gobierno, tiene que hacer una demanda especfica y presentar un expediente en el que se mencione sobre todo las fuentes de financiacin extranjera. De hecho se trata de una medida de proteccin del gobierno contra las religiones exportadas que sirven a los intereses polticos, principalmente la religin protestante y la corriente pentecostalista.

El pentecostalismo vino directamente de Estados Unidos y esta muy vinculado a la extrema derecha estadounidense que rodeaba al presidente Georges W. Bush. En nombre de la libertad de culto este virus ataca a la juventud africana para destruirla promoviendo el xito material y exacerbando el materialismo.

Estas religiones exportadas a Africa y muy prximas a los valores anglosajones siempre han servido a unos intereses polticos y permitido a Gran Bretaa y principalmente a Estados Unidos infiltrarse en la sociedad africana. Ya en 1946 el cnsul general de Francia en el Congo se preocupaba: El gobierno estadounidense no tema alejar a los misioneros de su verdadero apostolado, servirse de ellos para extender su influencia a los pases del centro oeste africano [] No hay duda de que [los misioneros] disponen de fondos considerables y que los los autctonos sern atrados as a la rbita estadounidense.

Hoy la tcnicas han mejorado an ms con el mtodo de Pizza Land. Imagine: soy un misionero protestante estadounidense y desembarco en frica. Localizo a jvenes elocuentes y los recluto. Son muy pobres, me basta con un poco de dinero para convertirlos. En cierto modo los compro. A continuacin los envo a Estados Unidos, a unas escuelas de marketing cercanas a la sociedad Pizza Land, una empresa agroalimentaria que practica unas tcnicas de marketing muy agresivas. Una vez formados, mis jvenes predicadores vuelven a frica donde van a empezar su trabajo de conversin haciendo muchos discursos, creando grupos de msica, montando programas de televisin Estados Unidos ha diseado este proyecto de influencia que va ganando importancia en todo el mundo.

Eritrea lucha contra esto porque esta religin est muy centrada en la riqueza material y en el individualismo. Algunos predicadores se pasean en 4x4 y lucen relojes de oro: se supone que demuestran que estn bendecidos por el Seor! Pero en Asmara se predica el bienestar general y la solidaridad. Por una parte el servicio militar es obligatorio en Eritrea. Va acompaado de un servicio civil durante el cual los jvenes participan, por ejemplo, en la construccin de hospitales o ayudan a los agricultores. Pero el gobierno empez a encontrarse con problemas cuando los jvenes protestantes se negaron a hacer estas tareas con el pretexto de que se lo prohiba su religin. sa es la razn por la que hoy en Eritrea uno se puede unir a la religin que quiera, pero primero hay que dar garantas, ensear la patita, como en el cuento. El gobierno no quiere que ese virus se infiltre en la juventud.

Aunque sea por el bienestar de la poblacin y del pas, no debera el gobierno permitir que sus ciudadanos elijan libremente?

No se puede hablar de eleccin cuando unos misioneros proponen dinero a personas que no tienen gran cosa. Cuando se es desfavorecido uno no se puede permitir el lujo de elegir, se opta por la solucin que a uno le parece ms ventajosa. Es casi una cuestin de supervivencia. Visto desde Occidente, puede parecer extrao que un Estado imponga restricciones a la libertad de culto. Pero en frica, en los pases que conocen la miseria, no se puede hablar de eleccin libre cuando los misioneros protestantes compran a personas para convertirlas, infiltrarse en la sociedad e injerir en los asuntos pblicos.

Otro punto sobre el que se critica regularmente a Eritrea, la libertad de prensa. Por qu estn prohibidos en el pas los medios privados?

Los medios privados africanos no existen, Para lanzar un medio privado se necesita un capital importante y hay que competir con los medios occidentales en un mercado liberalizado. Para los pequeos Estados del sur esto es prcticamente imposible. En la dcada de 1970 muchos pases del tercer mundo haban denunciado el imperialismo cultural del que eran vctimas, a saber, segn el especialista de la comunicacin Herbert Schiller, el conjunto de procesos por medio de los cuales una sociedad es introducida en el seno de un sistema moderno mundial y la manera cmo por medio de la fascinacin, la presin, la fuerza o la corrupcin se lleva a su capa dirigente a modelar las instituciones sociales para que stas correspondan a los valores y a las estructuras del centro dominante del sistema o a hacerse su promotor. La Unesco lanz entonces un Nuevo Orden Mundial de la Informacin que tena el objetivo de reequilibrar los flujos de informacin a travs del planeta. Pero los pases occidentales boicotearon esta empresa, e incluso Gran Bretaa y Estados Unidos abandonaron la Unesco.

Por consiguiente, los pases occidentales ocupan una posicin hegemnica en el mundo de la informacin y utilizan a los medios como arma de propaganda para servir a sus intereses en el tercer mundo y en frica particularmente. Este tipo de prctica comenz con los fascistas italianos de los aos veinte. Y durante la Segunda Guerra Mundial el gran Mufti de Jerusaln fue invitado a expresarse en el programa rabe de Radio Roma para incitar a los pueblos colonizados a sublevarse contra el enemigo britnico. Los pases imperialistas aprendieron lecciones de esta propaganda de guerra y las tecnologas han mejorado. Aunque hoy la BBC tiene un programa internacional muy completo. Y Voice of America, le servicio de difusin internacional del gobierno estadounidense, est presente en frica y emite en amharique, tigrinya, somal, etc.

Ya dependan directamente de sus gobiernos o pertenezcan a ricos capitalistas estos grandes medios internacionales no van a arrojar flores, evidentemente, a los pases del sur que tratan de resistir al imperialismo. Por ello, con la preocupacin de protegerse de esta guerra meditica en la que no todos los pases estn en las mismas condiciones, Eritrea tom la decisin de prohibir los medios privados.

No reequilibr un poco la creacin de al-Jazeera las desigualdades Norte-Sur en el mundo de la informacin?

Absolutamente. Y han seguido muchos otros medios rabes. Pero recientemente el Congreso de Estados Unidos elabor un informe muy instructivo sobre el peligro de estos medios rabes. Considera que estos medios que informan de la realidad sobre el terreno, sobre todo en Iraq, transmiten ideas antiestadounidenses e influyen en la opinin pblica estadounidense. El Consejo considera que lo que hay que prohibir son estas televisiones terroristas. Por lo tanto, los imperialistas critican la falta de medios privados en Eritrea e inundan los pases del tercer mundo con sus informaciones. Pero rechazan que en el otro sentido los medios del sur informen a los ciudadanos occidentales. Por qu? La libertad de expresin slo sera buena cuando sirve a los intereses de las potencias imperialistas? Los gobiernos occidentales tiene algo que ocultar a sus poblaciones acerca de lo que hacen en el sur?

Adems de la ausencia de medios privados se acusa a Eritrea de tener encarcelados a muchos periodistas. El gobierno no es muy abierto a las crticas?

En primer lugar, habra que poder verificar las cifras A continuacin hay que saber que muchas personas se hacen pasar por periodistas, pero en realidad estn al servicio de las potencias imperialistas. Uno de ellos, por ejemplo, trabajaba directamente para la embajada estadounidense. Eritrea es un pas soberano que trata de desarrollarse. Pero algunas personas, bajo la cobertura de hacer periodismo, tratan de manipular a la opinin pblica y de desestabilizar al gobierno. Los servicios secretos estadounidenses lo apoyan. Tratan de infiltrarse en la sociedad eritrea e incitan a los jvenes a huir del pas. La idea que hay detrs de todo esto es que si la mayora de los jvenes abandona el pas, el ejrcito se debilitar, la economa no se mover y el gobierno ser derrocado. Esta tcnica no es nueva. Ya se ha aplicado a Cuba. Tambin en Venezuela los servicios secretos estadounidenses financian a medios de comunicacin contrarios a Chvez, partidos de la oposicin, ONG crticas con el gobierno, etc. Estados Unidos siempre ha tratado de desestabilizar a los gobiernos que no se alineaban con su poltica.

No reacciona demasiado duramente el gobierno eritreo? Como periodista, puedo ir a Francia y criticar al gobierno y no se me detendr por ello.

No se le detendr, pero si sus crticas son verdaderamente pertinentes no gozar de una buena situacin. Sus artculos se publicarn en pginas de informacin alternativa o en panfletos, por ejemplo. Y llegar a un pblico mnimo en comparacin con el que se informa por medio de TF1, por ejemplo. Si quiere expresarse en estos grandes medios capitalistas hay que decir lo que ellos quieren or. Por lo tanto, en cierto modo ya est en prisin.

Por supuesto, le puede preocupar la falta de libertad en Eritrea. Pero hgase la siguiente pregunta: cmo reaccionara Blgica si Irn financiara grandes cadenas de televisin que llaman a derrocar al gobierno y amenazan constantemente con bombardear Bruselas? Cmo reaccionara Francia si Cuba apoyara a grupos terroristas que trataran de asesinar a Nicolas Sarkozy? Cmo reaccionara Washington si Venezuela financiara y formara grupos polticos y sindicatos de oposicin a Estados Unidos? Apuesto a que los ciudadanos occidentales no gozaran tampoco de las mismas libertades. En Estados Unidos ni siguiera ha hecho falta llegar a esto para que el gobierno vote un conjunto de leyes liberticidas, la famosa Patriot Act que se supone lucha contra el terrorismo.

Finalmente, Eritrea se parece mucho a Cuba. Isaias Afwerki y Fidel Castro, la misma lucha?

Es cierto que ambos han luchado por liberar a sus pases antes de presidirlos. Lanzaron la revolucin social a favor del pueblo. Y tanto Eritrea como Cuba son bastiones contra el imperialismo, lo cual les acarrea las iras de Estados Unidos.

As pues, al igual que contra Cuba, Washington lleva a cabo una campaa contra Eritrea y critica, por ejemplo, su falta de democracia. Adems, los sistemas polticos son muy parecidos en La Habana y Asmara. Pero, son por ello fundadas las crticas de Washington? Franois Houtart formaba recientemente de esta ancdota: un diputado luxemburgus que visitaba La Habana le haba confesado haber encontrado ms democracia en Cuba que en su propio partido! Porque ms all de la existencia de un partido nico y de la longevidad de Fidel Castro en los asuntos polticos, a otras escalas existen muchas instancias democrticas. Esto es tambin vlido para Eritrea donde tras la lucha por la independencia el FPLE estableci unos consejos democrticos en los pueblos, derroc el orden feudal y favoreci la emancipacin de las mujeres que podan implicarse en la gestin poltica.

Otro caballo de batalla estadounidense contra Cuba y Eritrea, los derechos humanos. Tambin esto se trata de una tcnica de propaganda?

La preocupacin que manifiesta Estados Unidos por la cuestin de los derechos humanos no se sostiene cuando se observa la poltica exterior de este pas. Washington se preocupa por el respeto a los derechos humanos en Cuba o Eritrea, pero apoya a Arabia Saud donde se condena a recibir latigazos y se encarcela a una mujer que ha sido violada; apoya a Colombia donde se asesina masivamente a los opositores polticos y a los sindicalistas; apoya al dictador Islom Karimov que ha hecho morir abrasados a los disidentes en Uzbekistn. Y la lista es larga.

Adems, Estados Unidos tampoco est rezagado en materia de tortura. Lo que ocurre en Afganistn e Iraq, o en las prisiones secretas de la CIA, mancha un tanto la armadura del caballero blanco estadounidense.

Por ltimo, tambin hay que recordar que la Carta de Derechos Humanos comprende tambin los derechos socioeconmicos, por ejemplo, toda persona tiene derecho a un nivel de vida suficiente para asegurar su bienestar y el de su familia, sobre todo en relacin a la alimentacin, el vestido, la vivienda, las atenciones mdicas, as como los servicios sociales necesarios. Estos derechos socioeconmicos molestan a Estados Unidos que milita por eliminarlos de la Carta. Segn Jeane Kirkpatrick, ex-embajadora estadounidense ante las Naciones Unidas, son una carta a los Reyes Magos. En efecto, podramos preguntarnos quin respeta ms los derechos humanos, si Eritrea, Cuba o Estados Unidos. Al llegar al aeropuerto de Cuba se puede leer este cartel: Esta noche 200 millones de nios van a dormir en la calle, ninguno es cubano. En Estados Unidos, familias estadounidense han sido echadas de sus casas a causa de los bancos y del Estado que ha desregulado al sector financiero. En Francia, pas de los derechos humanos , habra unas 800.000 personas sin techo.

La cuestin de los derechos humanos es un argumento al que recurren con frecuencia las potencias imperialistas para tratar de quitar credibilidad a sus enemigos. Pero todo esto es muy hipcrita. Dicho esto, esta instrumentalizacin no debe impedir ninguna crtica al gobierno eritreo, que todava tiene camino que recorrer. Simplemente, hay que desconfiar cuando un pas como Estados Unidos utiliza la cuestin de los derechos humanos para llevar a cabo una poltica guerrera.

Estados Unidos siempre ha luchado contra Cuba para evitar que otros pases de Amrica Latina sigan el ejemplo. Hoy Washington tiene la misma inquietud respecto a Eritrea. Cree usted que la revolucin eritrea y su modelo de desarrollo podran inspirar a otros pases de frica y liberar al continente del neocolonialismo?

Cada pas tiene sus especificidades. Una revolucin no se exporta tal cual ms all de sus fronteras. Sin embargo, esta voluntad de liberarse de las potencias extranjeras debera inspirar a otros gobiernos de frica. El continente dispone de enormes riquezas.

Tambin hay que indicar que la visin poltica de Eritrea es regional. No quiere dejar sitio a las injerencias de las potencias extranjeras pero es consciente de que no se puede desarrollar sola. Todos los pases del Cuerno de frica deben movilizarse y resolver sus contradicciones por medio del dilogo. La regin es rica y est bien situada, podra convertirse en un polo econmico muy importante. La crisis somal tambin se podra resolver si se abordara el problema en esta perspectiva regional. Esto es lo que trata de hacer Eritrea, pero los imperialistas se esfuerzan por bloquear este proyecto que les asusta, as que Estados Unidos acusa a Asmara de apoyar a los terroristas y lanzan a Etiopa contra sus vecinos. Imagine usted si la zona de libre intercambio entre Eritrea y Etiopa se hubiera extendido a Sudn, a Djibuti, a Etiopa y despus a Kenia e incluso a Uganda: habra ah un gran mercado, con muchos recursos, sin intervencin de las potencias occidentales y estara conectado tanto a los pases rabes como al mercado asitico.

Ya en la dcada de 1960 hubo una experiencia bastante parecida: Kenia, Uganda y Tanzania haba creado un mercado comn con unos acuerdos de libre intercambio. Pero los imperialistas, asustados, organizaron un golpe de Estado en Uganda y llevaron a poder a Idi Amin Dada en 1971. Un ao despus el proyecto de mercado comn se desmoronaba y todos sus pases miembros entraron en crisis. Uganda, por su parte, pas por una guerra civil que dur muchos aos.

El hecho es que el imperialismo y particularmente el imperialismo estadounidense es el peor enemigo de la region. Eritrea tendr problemas mientras exista esta interferencia. Pero si los actores regionales logran ponerse de acuerdo con Eritrea, aunque sea al 50%, las cosas cambiarn completamente. Habr un enorme salto econmico con unos efectos que irn ms all del Cuerno de frica!

Mohamed Hassan es especialista en geopoltica y en el mundo rabe. Nacido en Addis Abeba (Etiopa), particip en los movimientos estudiantiles en el marco de la revolucin socialista de 1974 en su pas. Estudi ciencias polticas en Egipto antes de especializarse en administracin pblica en Bruselas. Diplomtico de su pas durante la dcada de 1990, trabaj en Washington, Pekn y Bruselas et Bruxelles. Co-autor de LIrak sous loccupation (EPO, 2003), tambin ha colaborado en obras sobre el nacionalismo rabe y los movimientos islmicos, y sobre el nacionalismo flamenco. Es uno de los mejores especialistas contemporneos del mundo rabe y musulmn.

* N. de la t.: Existe traduccin al castellano: Confesiones de un gnster econmico, Barcelona, Tendencias, 2005; traduccin de Jos Antonio Bravo Alfonso.

** N. de la t.: Existe traduccin al castellano: Estados fallidos: el abuso de poder y el ataque a la democracia, Barcelona, Ediciones B, 2007; traduccin de Gabriel Dols.

Artculos publicados en nuestra serie "Comprender el mundo musulmn":

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Mohamed Hassan es especialista en geopoltica y en el mundo rabe. Nacido en Addis Abeba (Etiopa), particip en los movimientos estudiantiles en el marco de la revolucin socialista de 1974 en su pas. Estudi ciencias polticas en Egipto antes de especializarse en administracin pblica en Bruselas. Diplomtico de su pas durante la dcada de 1990, trabaj en Washington, Pekn y Bruselas et Bruxelles. Co-autor de LIrak sous loccupation (EPO, 2003), tambin ha colaborado en obras sobre el nacionalismo rabe y los movimientos islmicos, y sobre el nacionalismo flamenco. Es uno de los mejores especialistas contemporneos del mundo rabe y musulmn. Traducido del francs por Beatriz Morales Bastos de Rebelion.org

Fuente: http://www.michelcollon.info/index.php?view=article&catid=6&id=2810&option=com_content&Itemid=11

 



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