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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-07-2010

El descubrimiento del efecto rebote
Cuando las tecnologas verdes empujan al consumo

Cdric Gossart
Le Monde Diplomatique


En junio pasado, el Consejo de Innovacin Energtica estadounidense un think tank creado por Bill Gates y Jeff Immelt, dueo de General Electric solicit al presidente Obama triplicar los gastos de investigacin en energas limpias para no darle ventaja a China. Pero estas energas no siempre generan los efectos esperados en el medio ambiente

Su proveedor de agua le propone adoptar un comportamiento ecolgico y pasar a la facturacin electrnica, argumentando que as se ahorrar papel. Y como al hacerlo la empresa reducir sus gastos, le ofrecer tarifas ms atractivas. As la ecologa se unira a la economa para mayor beneficio de todos! Pero en los hechos no lo incitarn esos precios ms bajos a regar el csped o a tomar varios baos por semana? Sigue entonces siendo tan ecolgico? Los economistas denominan a esta paradoja efecto rebote. Decir que ella ensombrece las perspectivas de la economa verde es quedarse corto.

En Francia, 35.000.000 de contadores elctricos viejos sern reemplazados prximamente por contadores inteligentes. En Lyon, una de las zonas de prueba de esta operacin, los proveedores de electricidad instalarn en las casas de sus clientes con su permiso unas cajas con un dispositivo que les permitir controlar el consumo a distancia, con un margen de error de un segundo, con la esperanza de que esta vigilancia motive una reduccin del monto de la factura (1). Los ahorros para el proveedor ya no hacen falta tcnicos para controlar los contadores, deberan traer adems un descenso de los precios. Es el fin de las disputas en torno al radiador porque los friolentos han subido disimuladamente el termostato del saln!

Pero en qu se utilizar el ahorro producido? Algunos estudios no publicados de los servicios de investigacin de EDF (Electricit de France) demuestran que, cuando las tarifas bajan, los hogares modestos tienden a aumentar la temperatura de su vivienda. Los hogares ricos no se quedan a la zaga, con la frentica renovacin del equipamiento de punta. Cuando un bien o un servicio baja su precio se tiende, sin pensarlo, a consumir una mayor cantidad del mismo. Y, ms all de la temperatura considerada suficientemente confortable, el excedente financiero se destinar a la adquisicin de otros bienes de consumo (pantalla de plasma, viaje en avin, telfono inteligente, etc.) cuyo balance de carbono ser, por otra parte, probablemente an menos favorable para el medio ambiente. Al final, el beneficio ecolgico de la tecnologa se encoge como piel de zapa o pasa incluso, en algunos casos, a ser negativo mediante un ajuste de los comportamientos individuales que, sin embargo, constituyen el blanco principal de las campaas oficiales de comunicacin acerca del desarrollo sustentable que elevan al pinculo la imagen del consumidor responsable.

En este laborioso inicio del siglo XXI, industriales y gobernantes ven en la tecnologa el milagroso catalizador capaz de poner en marcha un nuevo ciclo de crecimiento, de crear empleos, de reabsorber los dficits, de reducir las desigualdades y, por supuesto, de recuperar los ecosistemas naturales. En todas las estrategias planificadas para que el mejoramiento de la calidad de vida ya no est atado a la explotacin de los servicios naturales energa, materias primas, procesamiento de residuos (2), las nuevas tecnologas juegan un papel determinante. La informtica, en particular, ofrecera una herramienta esencial para enfrentar el desafo climtico, mediante la reduccin del consumo de energa (3).

Gracias a las tecnologas verdes de la informacin y la comunicacin (en espaol TIC verdes, en ingls green IT), as como a la permanente reduccin de los costos de los productos electrnicos, los productores responsables ponen en el mercado telfonos y computadoras verdes, que contienen plstico reciclado, bamb, etc. Algunos llegan incluso a financiar talleres con las normas europeas para el tratamiento de los residuos electrnicos, en pases que los importan ms o menos legalmente (4). Por el lado de los distribuidores, comprar aparatos usados a fin de reciclarlos para que sean comprados de nuevo es una prctica corriente. As, cada uno puede disponer de un telfono en cada bolsillo, de un televisor en cada habitacin, de una computadora porttil en cada rodilla, y hasta de msica en todos los pisos (Le Monde Magazine, 30-4-10). Pero la mxima sofisticacin siguen siendo los funerales virtuales, alabados por la prensa por su ecologismo, porque es evidente, parece, que permiten evitar un derroche de recursos naturales (Le Monde, 17-4-10) al menos en este caso particular, el efecto rebote no cuenta. Por otra parte, su consideracin podra perfectamente reducir los milagros de estas tecnologas verdes al estatus de quimeras.

Consecuencias paradjicas

Los economistas distinguen tres tipos de efectos rebote. El primero, denominado directo, es el ms intuitivo: cuando se reduce la intensidad en energa de un servicio, su costo baja; el ahorro as realizado permite, por consiguiente, consumir ms de ese mismo servicio. El ejemplo clsico es el del automovilista que reemplaza su viejo automvil por un modelo ms eficaz y aprovecha el ahorro en combustible para conducirlo ms seguido y ms lejos (5). Otro caso tpico es el de la calefaccin.

En Francia, el sector residencial y terciario va a la cabeza en el consumo de energa (43% del total, delante de los transportes y la industria): dos tercios de ste son imputables a la calefaccin. Paradoja: por un lado, gracias a los trabajos de administracin de la energa, a las reglamentaciones trmicas, etc., el consumo medio para calefaccionar un metro cuadrado pas de 365 a 215 kilovatios/hora (kWh) entre 1973 y 2005; por el otro, el consumo de energa debido a la calefaccin aument en un 20% desde 1970. Un efecto rebote habra absorbido parte de las ganancias? Todo conduce a pensarlo. Entre 1986 y 2003, a pesar de las polticas de economa energtica, la temperatura media de las viviendas francesas pas de 19C a 21C (cada grado suplementario aumenta el consumo de energa en un 10%). Para mucha gente, mejorar el confort implica sobrecalefaccin y sobreconsumo, incluso para los encargados de los edificios, a quienes a veces se les va la mano con el termostato de la calefaccin colectiva. Segn la Agencia del Medio Ambiente y del Manejo de la Energa (Ademe), un departamento ocupado no tendra que superar una temperatura media de 19C. Por encima de eso, el sentimiento de confort puede tener efectos nefastos sobre la salud (erupciones cutneas, sudores, hiperventilacin).

En Estados Unidos se produce el mismo escenario. Segn el informe anual 2010 de la agencia estadounidense de la energa, el consumo energtico y las emisiones de CO2 por dlar de Producto Interno Bruto (PIB) disminuyeron ms del 80% desde 1980. Esto no impidi que el consumo total de energa y las emisiones de CO2 del pas aumentaran en un 25% y en un 165% en el mismo perodo, respectivamente (6). De manera que los beneficios de una campaa pblica de sensibilizacin para la sobriedad energtica se anularon.

Algunas polticas son directamente cuestionadas cuando aparece un efecto rebote. Este es el caso de las normas de rendimiento energtico, que favorecen el surgimiento de innovaciones tecnolgicas (7). En efecto, se registran temperaturas tendencialmente ms altas en las viviendas ms nuevas que en las construcciones antiguas. Gracias a las tcnicas para mejorar el aislamiento y la ventilacin, mantener la temperatura de las habitaciones de una vivienda en un piso ms alto ya no plantea problemas. De ah que una poltica orientada a reducir el consumo de energa haya provocado el efecto contrario.

Se utilizaron varios mtodos para medir el efecto rebote. Por ejemplo, la elasticidad precio: si el consumo en kWh aumenta un 2% luego de una reduccin de las tarifas de la energa del 10%, el efecto rebote es del 20% (8). En el sector del transporte, se mide el aumento del consumo de combustible ocasionado por una mayor eficacia de los vehculos. En ese caso, la innovacin tecnolgica reduce el costo del transporte por kilmetro, lo cual tiende a alargar las distancias recorridas y a aumentar el consumo global de combustible (de un 20% a un 30% en Estados Unidos, segn una estimacin).

En el Reino Unido, un estudio evalu el efecto rebote de las polticas de ahorro energtico implementadas entre los aos 2000 y 2010 en cerca del 30% (9). Es decir que las ganancias en eficacia energtica producidas por esas polticas no pueden considerarse rentables a menos que logren superar ese ndice del 30%.

Desperdiciar menos para equiparse mejor

El segundo tipo de efecto rebote es indirecto. Contrariamente al caso anterior, el consumidor estima haber alcanzado un nivel satisfactorio de consumo del servicio cuyo precio ha bajado. Pero gastar el dinero ahorrado de otra manera, lo cual conduce a aumentar los flujos materiales en la sociedad. Por ejemplo, una familia podra invertir la diferencia obtenida al aislar las ventanas en la compra de una consola de juego o de un nuevo televisor. Habr que ver en ello un efecto de la recomendacin paradjica de adoptar un comportamiento ecolgicamente responsable y, simultneamente, dotarse del ltimo artefacto de moda? El mismo correo que prescribe al cliente, por una preocupacin ecolgica, adoptar la facturacin por internet, le recuerda cuntos puntos tiene para cambiar gratuitamente de telfono mvil!

El confort ya presupone un sobreequipamiento en artefactos elctricos energvoros y contaminantes. Los artefactos elctricos, descontando los de calefaccin, representan el 20% del consumo de energa. A travs de un efecto rebote indirecto, el ahorro efectuado en calefaccin puede trasladarse al consumo de los productos de entretenimiento (equipamiento hi-fi, televisin), que salt de 18 kWh por vivienda en 1973 a 321 kWh, 25 aos despus (10).

La difusin del equipamiento electrnico conduce a un tercer tipo de efecto rebote, susceptible, esta vez, de modificar la estructura misma de las sociedades humanas. Cuando la eficacia para explotar un recurso aumenta, su costo disminuye, favoreciendo las actividades socioeconmicas que lo utilizan intensivamente. Estas ltimas atraen entonces capitales financieros y colaboradores de alto rendimiento, fortaleciendo su posicin hasta dominar a la competencia. En consecuencia, la economa entera se vuelca hacia ese recurso que se abarat.

El petrleo constituye una ilustracin perfecta de este encadenamiento, si se considera el impacto de su explotacin y produccin sobre las sociedades mecanizadas, industrializadas, urbanas y motorizadas. De la misma manera, nuestra capacidad exponencial de transportar y almacenar un byte de informacin est en vas de transformar profundamente la sociedad. Como en el caso del automvil, puede hacerse difcil para los individuos desprenderse de la civilizacin de los hidrocarburos a la que estamos, en sentido literal, pegados (11).

Aunque estos fenmenos no son nuevos, siguen siendo difciles de aprehender, ya que obligan a concebir, para cada tcnica empleada, el conjunto de las consecuencias estructurales que su empleo masivo puede generar.

En el libro La cuestin del carbn, el economista ingls William Stanley Jevons comparta en 1865 sus temores en relacin al agotamiento, hacia fines del siglo XX, de esa fuente de energa vital para el podero de su pas. Es cierto que el carbn no desaparecer tan rpido como l lo pronostic, pero el argumento terico de la paradoja de Jevons conserva su solidez: cuanto ms eficazmente utilizamos el carbn, ms consumimos.

En efecto, si necesitamos menos carbn para producir una tonelada de fundicin en bruto, las ganancias de la industria siderrgica aumentan. Lo cual incita a los industriales a aumentar sus volmenes de produccin y disminuir sus costos, provocando as un incremento del consumo de carbn y de las ganancias obtenidas. En consecuencia, crecen los dividendos y en teora los salarios, as como el consumo neto de los trabajadores y los accionistas. Entonces, todo descenso del costo de la energa completa el reservorio de demandas no satisfechas; y un tiempo de trabajo suplementario tomado del descanso asegura el aumento del presupuesto necesario para satisfacer esas demandas (12). El consumo del recurso ms eficazmente utilizado disminuye pero para rebotar mejor.

Al igual que los combustibles energticos, las tecnologas de la informacin son hoy indispensables en todos los sectores econmicos. Como el automvil, ellas transforman las sociedades, favorecen innovaciones ms rpidas, aumentan las economas de escala (13). Gracias a ellas, un mayor nmero de productores se encuentran capacitados para innovar y la obsolescencia de los bienes y servicios se acelera. Lejos de alargar la vida til de los aparatos y la capacidad de repararlos, el ciclo vital de estos productos se acorta, provocando un aumento de la necesidad de materias primas para fabricarlos.

Existen otras causas de efecto rebote: consumimos un bien o un servicio porque procura un nivel ms elevado de confort o rendimiento, pero tambin porque hace ganar tiempo (14); y ste puede tener importantes repercusiones al difundirse masivamente en la sociedad. Por ejemplo, los medios de transporte rpidos resultarn privilegiados, as como primarn los desplazamientos individuales sobre los colectivos y crecern las filas de espera en los aeropuertos o los embotellamientos en las rutas

Los usuarios de internet tambin son vctimas de un fenmeno de ese tipo. El acceso muy rpido a documentos que en el pasado habra sido necesario encargar por correo o ir a consultar a una biblioteca genera una profusin de informacin que finalmente desemboca en que dedicamos ms cantidad de horas de lo previsto a leer esa documentacin en la pantalla. Como sugiere Hartmut Rosa (15) todo sucede como si la aceleracin exigiera ms tiempo.

Cdric Gossart. Profesor de Telecom cole de Management (Evry).

Traduccin: Patricia Minarrieta

Notas:

1 Sobre una experiencia europea, vase Mari Martiskainen y Josie Ellis, The role of smart meters in encouraging behavioural change p rospects for the UK, Sussex Energy Group, Brighton, 2009.

2 Croissance verte (Patricia Crifo, informe al Conseil conomique pour le dveloppement durable, Pars, 2009); capitalisme immatriel (Maurice Lvy y Jean-Pierre Jouyet, LEconomie de l'immatriel. La croissance de demain, La Documentation franaise, Pars, 2006); dcouplage absolu (Tim Jackson, Prosprit sans croissance. La transition vers une conomie durable, De Boeck, Bruselas, 2010).

3 Sobre las aplicaciones de las tecnologas de comunicacin al desarrollo sustentable, vase Gilles Berhault, Dveloppement durable 2.0, LAube, La Tour-dAigues, 2010.

4 Para eludir las restricciones legales sobre el transporte internacional de residuos peligrosos (Convencin de Basilea), los desechos electrnicos son exportados a veces como material de segunda mano. Vase De lexportation des maux cologiques lre du numrique, Mouvements, N 60, Pars, octubre-diciembre de 2009.

5 Steve Sorrell, Jevons Paradox revisited, Energy Policy, Vol. XXXVII, N 4, Amsterdam, abril de 2009.

6 US Energy Information Administration (EIA), Annual Energy Outlook, 2010; US EIA, Carbon dioxide (CO2) emissions (www.eia.doe.gov).

7 Credoc, Consommation et Modes de Vie, N 227, Pars, marzo de 2010.

8 Vase Fabrice Flipo y Cdric Gossart, Infrastructure numrique et environnement. Limpossible domestication de leffet rebond, Terminal, N 103-104, Pars, 2009.

9 Terry Barker, Paul Ekins y Tim Foxon, The macro-economic rebound effect and the UK economy, Energy Policy, Vol. XXXV, N 10, Amsterdam, octubre de 2007.

10 Livre Blanc sur les Energies , 7-11-03. Vase tambin Insee Premire, N 1.121, Pars, enero de 2007.

11 Vase Khadija Sherife, Cmo BP se re de la ley, Le Monde diplomatique, ed. Cono Sur, Buenos Aires, julio de 2010.

12 Blake Alcott, Jevons paradox, Ecological Economics, Vol. LIV, N 1, julio de 2005.

13 Michel Gensollen, A quoi ressemblera le monde numrique en 2030?, Annales des Mines- Ralits industrielles , Pars, mayo de 2009.

14 Horace Herring y Robin Roy, Technological innovation, energy efficient design and the rebound effect, Technovation, Vol. XXVII, N 4, abril de 2007.

15 Hartmut Rosa, Acclration: Une critique sociale du temps, La Dcouverte, Pars, 2010.



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