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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-07-2010

El punto de vista musulmn
India: Informe de un taller sobre gnero, justicia e islam en Mumbai

Rehana Khan
Tlaxcala

Traducido por Consuelo Cardozo - Atenea Acevedo


Mucho se ha escrito en los ltimos aos, particularmente por una nueva generacin de escritoras musulmanas, sobre la justicia en trminos de gnero desde el interior del marco islmico. Mas esto ya no es mero ejercicio acadmico. Por todo el mundo, y ahora tambin en India, los grupos activistas estn tratando de propagar el mensaje mediante el compromiso en la prctica con las mujeres musulmanas de base. Hace poco tuve oportunidad de asistir a uno de dichos talleres en Mumbai organizado por el Centro para el Estudio de la Sociedad y el Laicismo (Centre for the Study of Society and Secularism). El centro est encabezado por el renombrado acadmico islmico Asghar Ali Engineer, quien ha cumplido una funcin clave en el desarrollo del llamado Feminismo islmico o lo que llaman, quienes tienen problemas con la palabra feminismo, la comprensin o interpretacin del islam teniendo en cuenta las cuestiones de gnero. El taller intensivo de tres das reuni a casi cincuenta activistas sociales, mayormente musulmanas, y a algunos periodistas y acadmicos de toda India.

Las primeras sesiones del taller estuvieron dirigidas por Zeenat Shaukat Ali, quien ensea Estudios islmicos en el Colegio San Xavier de Mumbai. Autora de dos libros importantes que detallan una comprensin de la equidad de gnero del islam, a saber, Marriage and Divorce in Islam [Matrimonio y divorcio en el islam] y Empowerment of Women in Islam [Empoderamiento de las mujeres en el islam], la Dra. Ali es una prolfica escritora cuyos artculos figuran regularmente en varios peridicos y revistas especializadas.

La primera sesin de la Dra. Ali estableci el marco bsico para un enfoque del islam que es favorable al gnero y recalc la necesidad de que las musulmanas estudiaran por su cuenta el Corn y los informes autnticos de Hadith para, a partir de all, crecer tanto en la comprensin justa que tiene su fe del gnero como en la crtica a las interpretaciones patriarcales dominantes, a las que ella no considera autnticas. Para respaldar su caso argument que el Corn considera ontolgicamente iguales a hombres y mujeres en cuanto revela que Dios cre a los seres humanos a partir de una sola clula. Afirm que el Corn refleja la visin de hombres y mujeres en mutua dependencia y complementndose en igualdad, como pone en evidencia el verso cornico segn el cual Dios cre a todos los seres en parejas. El concepto de Dios como figura masculina patriarcal, segn arguye la Dra. Ali, no tiene fundamento alguno en el Corn, pues la palabra Al carece de gnero. Como prueba de la centralidad de las mujeres en la tradicin islmica seal que cuando la gente va en peregrinaje a la Meca caminando entre los dos cerros de Safa y Marwah, est siguiendo una prctica establecida por una mujer: Hazrat Hajra (o Hagar), la primera en hacerlo. Anot que el Profeta Mahoma no dudaba en ayudar a sus esposas en algunas actividades domsticas, desafiando as la nocin de que slo es trabajo de mujeres. Dijo que una muestra del honor que el islam confera a las mujeres era el derecho dado a las casadas para mantener su apellido, para gastar sus ingresos y su dote (mehr) segn su criterio y para poner cualquier condicin a sus contratos de matrimonio, siempre que no violara las enseanzas islmicas. En cuanto a la poligamia, la Dra. Ali replic que el Corn la incluye como ordenanza restrictiva y no as permisiva como la entienden muchos musulmanes. nicamente un verso del Corn, apunt, se refiere al permiso de tomar ms de una mujer y tambin esto estaba en el contexto de la niez en orfandad y de la necesidad de cuidar sus derechos. Tambin recalc el hecho de que el Corn repetidamente impone justicia (adl) sobre la gente creyente, y la justicia, agreg, tambin significa, naturalmente, justicia de gnero.

Resumiendo su argumento de justicia de gnero en el islam, la Dra. Ali critic la tendencia de numerosos acadmicos a interpretar algunos versos clave del Corn relativos a las mujeres fuera de su contexto textual e histrico. Indic que esto ha dado lugar a que la imagen de la mujer aparezca como objeto sexual, imagen que ella considera totalmente contraria al Corn. Observ que esta tendencia es parte de una larga tradicin histrica que evolucion en la era posproftica, cuando la sociedad musulmana, relativamente igualitaria, fue transformada en un vasto imperio que se apoyaba en normas monrquicas despticas y en un patriarcado profundamente arraigado que, subray, no se corresponda con el esquema cornico de las cosas.

La segunda sesin de la Dra. Ali trat de las diversas reglas fiqh[1] relativas a las mujeres. Los juristas patriarcas afirman, segn expres, que el testimonio de una mujer vale la mitad del de un hombre, lo cual argumenta implcitamente que las mujeres tienen menos valor o son menos inteligentes. Insisti en que esto es un argumento polmico. Explic que el verso cornico que ordena el testimonio de una segunda mujer (2:282) slo lidia con transacciones comerciales, algo sobre los que las mujeres de dicha poca saban poco. Por ende, hay que considerarlo en su contexto histrico. Por otro lado, mencion que otros muchos versos en el Corn que mencionan a testigos no especifican una segunda testigo mujer. Asimismo, la Dra. Ali rebati la controvertida prctica del talaq dicho tres veces seguidas el triple talaq haciendo hincapi en que no es en modo alguno el mtodo cornico. Insisti en que era imperioso reformarde hecho, codificar la Ley Personal musulmana segn se la practica hoy en da, particularmente para evitar que los musulmanes se divorcien arbitrariamente de sus esposas, prohibiendo la prctica del triple talaq y remplazndola con el mtodo prescrito por el Corn; sin embargo, senta que el Gobierno de India seguira siendo reacio a hacerlo por temor a la oposicin del patriarcal ulema que se apresurara a calificar la medida (incorrectamente) de una violacin de la shariah. La Dra. Ali arguy que la Ley Personal musulmana, tal como se la observa actualmente en India, no concuerda del todo con las enseanzas cornicas, que fue desarrollada por colonialistas britnicos y que se nutre en gran medida de normas fiqh tradicionales antes que directamente del Corn, lo cual explica algunas de las disposiciones patriarcales que sostiene.

La segunda persona clave del taller, experta en recursos, fue un maulvi[2] de Mumbai, Maulana Shoeb Kothi, licenciado de Dar ul-Ulum en Deoband. Como la Dra. Ali, argument que el Corn percibe a hombres y mujeres como seres humanos iguales, qua, y merecedores de las mismas recompensas y los mismos castigos de Dios por los mismos actos. Dijo que en el Corn estaba claro que, a los ojos de Dios, el estatus de una persona no depende de su gnero (o de otras identidades atribuibles), sino simplemente del grado del taqwa o conciencia de Dios o buenas acciones. Contrast esta visin igualitaria con la de la Biblia, en donde a Eva se la culpa de tentadora y de ser la causa de la expulsin de Adn del Jardn del Edn, una tesis que no est en el Corn. Sin embargo, pese a la insistencia cornica en la igualdad de gnero, apunt que el perjuicio patriarcal de la fase posproftica comenz a teir las interpretaciones dominantes del Corn y del Hadith autenticado, a lo cual se agreg la influencia gravemente daina de algunas tradiciones judas y cristianas y las creencias de que las mujeres son seres innatamente inferiores. Para ilustrar su punto, el Maulana cit la instancia del verso cornico que dice, Vuestras mujeres son vuestro campo de cultivo; id, pues, a vuestro campo de cultivo cuando y como queris (2:223). Segn la interpretacin de algunos acadmicos patriarcales, este verso pide a las mujeres que se sometan a los deseos sexuales y al control de sus maridos, an en contra de su voluntad. El Maulana disput esto como una absoluta malinterpretacin. Lo que el verso de hecho significa, rebati, es que la mujer debe ser tratada como algo precioso, con la misma consideracin que el agricultor da a su tilth o tierra cultivable, con amor y cuidados y haciendo todo lo posible para protegerlo de dao.

El Maulana tambin habl de la forma en que varios informes comenzaron a ser preparados y errneamente propagados como narrativas Hadith, simplemente para justificar la subordinacin de las mujeres. Dijo que an hoy se suele exhibir estos falsos informes para negar los derechos que el Corn da a las musulmanas. Al respecto mencion que todos los informes descritos como Hadith deben reunir dos criterios bsicos para que su validez sea aceptada: deben estar en conformidad con el Corn y con los hechos conocidos de la naturaleza y la ciencia. Si fallan estas pruebas, afirm, deben ser rechazados.

Un trmino clave usado en el Corn para las relaciones entre esposo y esposa es qawwam, que, como seal el Maulana, ha sido empleado por muchos acadmicos musulmanes para sugerir dominacin masculina y subordinacin femenina. Arguy que esto representaba una burda malinterpretacin de un trmino que, para l, de hecho significa apoyo. En otras palabras, continu, significa que el esposo debe ayudar o apoyar a su esposa y aligerarle la carga. Tambin indica el deber o la responsabilidad del hombre hacia su esposa, antes que la supremaca masculina que muchos acadmicos musulmanes (y otros) presumen que sugiere. En el verso que habla de que los hombres son el qawwam de las mujeres (4:34), el Corn menciona la preferencia que Al ha dado a unos sobre otros, lo que no alude de modo alguno a la supremaca masculina, conforme argumenta el Maulana. Ms bien, como revela un verso que aparece antes en la misma surah cornica, los hombres disfrutan de ciertas cualidades y las mujeres disfrutan de ciertas cualidades. Aclar que, en otras palabras, Dios puede haber favorecido a las mujeres con algunas cualidades que los hombres no poseen e, igualmente, a los ojos de Dios algunas mujeres estn ciertamente ms favorecidas que muchos hombres.

Aunque l mismo es un acadmico formado en una madrasa[3], el Maulana propuso a las musulmanas que no era necesario dedicarse en taqlid u obediencia ciega a seguir a los maulvis tradicionalistas, porque no todo lo que dicen, inclusive sobre los temas de las mujeres, es necesariamente vlido ni concuerda totalmente con la visin cornica. En lugar de taqlid, dijo, era necesario ejercitar aql (la razn), pues as lo repite con insistencia el propio Corn.

Tambin es necesario, aconsej el Maulana, que las mujeres musulmanas estudien el Corn por su cuenta y se impongan como acadmicas por derecho propio. Asever que esta innovacin no era indebida y adujo el ejemplo de una mujer que, en una ocasin en que el Califa Umar hablaba en contra de las cuantiosas herencias que se les dejaban a las viudas, se levant para replicar que l no poda prohibir lo que el Corn haba permitido, y el Califa reconoci su error de inmediato. Obviamente, esta mujer, dijo el Maulana, estaba bien versada en el islam, por lo que poda defender los derechos que el Corn otorga a las mujeres. Aclar que este incidente tuvo lugar en una mezquita y frente a una congregacin, lo que claramente sugera que en aquella poca an se permita que las mujeres entrasen a los ambientes de una mezquita y rindiesen culto. La regulacin posterior, que va en contra de que las mujeres recen en mezquitas y que se observa en varias escuelas islmicas de jurisprudencia, simplemente era una medida administrativa, afirma el Maulana, no una orden basada en la shariah; por ende, podra ser revocada si fuese necesario. De manera similar, el hecho de que esta mujer hablara durante una reunin congregacional en la mezquita tambin indica manifiestamente que es cuestionable lo que afirman algunos clrigos, a saber, que la voz de una mujer es awrah o algo que debe ser disimulado y ocultado ante hombres con los que ella no est relacionada. Recalcando an ms la funcin clave de las mujeres en la erudicin islmica de los primeros aos, el Maulana se refiri a un libro recientemente publicado, Al-Muhadithat, de Akram Nadwi, un escritor indio que actualmente trabaja en Oxford, que enumera a varios miles de mujeres musulmanas en los primeros siglos despus de la desaparicin del Profeta que eran renombradas acadmicas islmicas. Dijo que la coleccin ms autntica del corpus de Hadith de Imam Bukhari fue escrito por una mujer, Karima Bint Ahmad, cuya versin sigue siendo vlida. El ejemplar del Corn que se consideraba autntica y que fue utilizada como prototipo por los musulmanes tambin fue preservada por una mujer, Hazrat Hafsa. Todas estas instancias, seal, claramente muestran que el hecho de que las mujeres musulmanas emergieran como acadmicas religiosas o alimas por derecho propio no es de modo alguno una innovacin indebida. Lo que se requiere es que las mujeres musulmanas recuperen su derecho cornico a hablar por s mismas, enfatiz el Maulana, y reforz este punto sirvindose de un ejemplo: cuando una mujer, Khamsa Bint Hizam, fue entregada a un hombre como esposa por su padre, se acerc al Profeta para decirle que no quera estar con su esposo, pues la haban casado a la fuerza y sin su consentimiento, con lo cual el Profeta declar nulo el matrimonio. El Maulana compar esto con la falta de libertad de muchas musulmanas (y de otras religiones) en la India para escoger a sus esposos, algo que an hoy constrie sus vidas.

A fin de reforzar su argumento a favor de la participacin ms activa de las musulmanas en asuntos comunitarios, el Maulana cit el caso de la primera esposa del Profeta, Hazrat Khadjiah, quien lo consol cuando l recibi su primera revelacin y le ofreci apoyo y alivio. Otra de sus esposas, Hazrat Umm Salamah, sugiri una salida, que l acept, cuando muchos de los compaeros varones del Profeta en Hudaibiyah no prestaron atencin a su consejo de volver a Medina. Cuando los musulmanes, guiados por el Profeta, conquistaron la Meca, Umm Hani bint Abi Talib, hermana del Imn Ali, obtuvo una promesa de proteccin de dos idlatras que haban luchado contra las fuerzas musulmanas. Al informrselo al Profeta ste le respondi: Otorgamos nuestra promesa de proteccin a cualquiera que hayas prometido proteger, Umm Hani. En su exposicin seal que este ejemplo indica claramente que las primeras musulmanas tuvieron una participacin activa, incluso en las instancias ms altas de los asuntos pblicos. Del mismo modo, afirm el Maulana, el Corn relata que una hija aconsej a su padre que emplease a Moiss. Todas estas mujeres, seal, desempearon un papel fundamental para la misin de los Profetas, por lo que no hay razn para que las musulmanas se mantengan ajenas a ese tipo de funcin en la actualidad, tanto en lo acadmico como en el activismo social. En ese sentido, y al igual que la Dra. Ali, el Maulana expres su apoyo total a las medidas para reservar escaos para las mujeres en puestos electos y critic las protestas de quienes califican esta y cualquier otra iniciativa que fomente la participacin pblica de las mujeres como algo que no es islmico.



Shazia Shaikh Shazia Shaikh, acadmica e investigadora del Centro para el Estudio de la Sociedad y el Laicismo, estuvo a cargo de la tercera sesin del taller, en la que se abord el tema de las fatwas relacionadas con las mujeres. Enfatizando la gran cantidad de fatwas emitidas por maulvis de varias madrasas a lo largo de los aos, fatwas dirigidas claramente a minar los derechos de las mujeres, aclar que, contrariamente a la presuncin popular, una fatwa no constituye en absoluto un edicto o reglamento, sino una opinin que puede cuestionarse con opiniones contrarias, fundamentadas en lecturas de los textos islmicos. Habl tambin de la urgente necesidad de que solo los muftis[4] adecuadamente capacitados emitieran fatwas y de que los muftis comprendiesen profundamente las necesidades y condiciones sociales contemporneas a fin de que sus fatwas sean pertinentes y reflejen sensibilidad con el contexto. Es fundamental que sigan un criterio razonable en lugar de seguir ciegamente las prescripciones de los libros medievales fiqh, productos de un contexto social e histrico radicalmente distinto. Subray, adems, la necesidad de ijtihad o razonamiento creativo en cuestiones de fiqh, en particular las reglas fiqh relacionadas con las mujeres, y afirm que, contrariamente a la creencia de muchos maulvis tradicionalistas, hay una gran diferencia entre la shariah o Camino Divino, que es inmutable, y las reglas fiqh, que son un producto humano y, por ende, sujeto a cambios y reformas. Las fatwas, enfatiz, deben medirse con el Corn y a la luz del mandato cornico de justicia e igualdad. Si no superan esa prueba, tendrn que ser rechazadas.

La cuarta ponencia magistral del taller fue presentada por Niloufer Akhtar, presidenta de la Asociacin de Profesionales del Derecho Familiar de Mumbai. Con aos de experiencia laboral en los tribunales, aventura que ms del 60% de los casos remitidos a los Tribunales de Familia en Mumbai son presentados por mujeres e implican denuncias de crueldad a manos de sus maridos. Muchas de ellas son musulmanas. Coment tambin que pocas conocen sus derechos legales, incluido el derecho a solicitar a los tribunales la disolucin del matrimonio. Habl del apremiante asunto relacionado con la gran cantidad de musulmanas arbitrariamente divorciadas por iniciativa unilateral de los esposos a travs del mtodo del triple talaq, ajeno al Corn. Lament el hecho de que no se siga el procedimiento cornico de divorcio que exige arbitraje previo a fin de evitar el divorcio; es ms, la norma cornica ni siquiera aparece en el Compendio de Leyes Islmicas elaborado hace algunos aos por el Consejo Indio para la Ley Personal musulmana. Dijo haber sealado este hecho en varias reuniones del Consejo, pero por desgracia ese rgano legislativo no haba tomado medida alguna al respecto. Lament que el Consejo no fuera lo suficientemente sensible a los problemas prcticos de las musulmanas divorciadas.

La quinta oradora del taller fue Flavia Agnes, la renombrada acadmica feminista de Mumbai. En su ponencia critic la difundida idea de que las musulmanas viven privadas de sus derechos y de que a las hindes se les garantiza los mismos derechos legales que a los hombres, derechos que, se asume, disfrutan. Esta idea, seal, es insostenible en los hechos y ha llevado a errneos estereotipos negativos acerca del islam y de los musulmanes. Si bien apoya la demanda de reforma de la Ley Personal Musulmana a fin de hacerla confluir con la igualdad cornica en lo que respecta a los derechos de las mujeres, advirti que las feministas que exigen un Cdigo Civil Comn estaran, sin darse cuenta, hacindole el juego al cabildeo de Hindutva[5] que defiende tal cdigo, aunque por otras razones a saber, para minar la identidad comunitaria musulmana. En el clima actual de creciente islamofobia, coment, resulta cada vez ms difcil plantear los problemas a que se enfrentan las musulmanas por miedo a que incluso los esfuerzos mejor intencionados acaben por reforzar la imagen negativa del islam y de los pueblos musulmanes. Habl adems de la insensibilidad de muchos grupos seglares de mujeres indias (grupos que, por otra parte, se quejan constantemente de lo que denominan la difcil situacin de las musulmanas que padecen a los musulmanes patriarcales, clrigos incluidos) ante las musulmanas asesinadas, violadas o mutiladas por turbas Hindutva, por lo general en contubernio con el Estado. Se refiri tambin a los habituales reportajes sensacionalistas sobre musulmanas en medios que pretenden difundir generalizaciones absurdas e insostenibles (segn las cuales todas las musulmanas viven reprimidas por los hombres de su religin) a partir de casos concretos, al tiempo que ignoran por completo las historias positivas de musulmanas que amplan su acceso a la educacin o a empleos remunerados, o las noticias sobre juicios positivos derivados de la Ley (de Proteccin de los Derechos al Divorcio) de las Mujeres Musulmanas, aprobada en 1986 por el Parlamento indio gracias a la insistencia de los grupos musulmanes.

El taller se llev a cabo en una modalidad dinmica e interactiva que favoreca la libre expresin de las perspectivas y experiencias de las participantes. Varias musulmanas (la mayora de ellas pobres, algunas provenientes de zonas marginales y poblados lejanos) compartieron sus historias personales, hablaron de cmo fueron obligadas a casarse o de cmo sus padres les negaron la oportunidad de hacer estudios superiores, o bien de la manera en que fueron acosadas por rapaces parientes polticos que consideraban la dote como insuficiente o de la vida que llevan de miedo e inseguridad constantes ante la posibilidad de que sus esposos se divorcien de ellas de un da para otro y por ser constantemente golpeadas por ellos, del miedo a maridos borrachos que se niegan a disolver un matrimonio roto al tiempo que siguen maltratndolas, y de los maulvis, los jamaats[6] y los policas, que hacen caso omiso de sus problemas. Todo ello, insistan a partir de lo aprendido en los tres das del taller, constituye una flagrante violacin de los principios del islam. se es el mensaje que prometieron difundir al volver a sus hogares.

Si desea ms informacin sobre el Centro para el Estudio de la Sociedad y el Secularismo, consulte esta pgina (en ingls).

Notas de las traductoras

[1] El trmino fiqh alude a la metodologa para convertir en legislacin aplicable las normas del Corn y de la Sunna que, por sus caractersticas de revelacin religiosa, no pueden regular directamente la vida de los hombres en la religin islmica.

[2] Ttulo religioso honorfico del islam que se da a acadmicos.

[3] Escuela de Teologa en el mundo islmico.

[4] Jurisconsulto islmico, capaz de interpretar la sharia o ley islmica y de emitir dictmenes legales o fatwas.

[5] Hindutva es una palabra traducible por el concepto hinduidad.

[6] Grupo de insurgentes radicales del islam.

Nuestro agradecimiento a Rehana Khan Fuente: http://www.countercurrents.org/rkhan070710.htm Fecha de publicacin del artculo original: 07/07/2010

URL de este artculo en Tlaxcala: http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=648


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