Portada :: Economa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-07-2010

Obama cedi ante Wall Street, la reforma financiera no fija lmites

David Brooks
La Jornada


Hay algo muy sospechoso en el hecho de que nadie est llorando en Wall Street 24 horas despus de que Washington aprob lo que se anuncia como reforma histrica para evitar una repeticin de las maniobras del sector financiero que derivaron en la peor crisis econmica desde la Gran Depresin.

Frente a la celebracin de la Casa Blanca y el liderazgo demcrata en el Congreso por la aprobacin de la reforma financiera, tal vez lo ms revelador es que, en lugar de luto en Wall Street, no hubo ninguna seal de alarma ni de derrota.

De hecho, el mismo da que se aprob la reforma, la Comisin de Valores (SEC), la agencia gubernamental reguladora de Wall Street, impuso la multa ms grande 550 millones de dlares en la historia a un banco de inversiones, la poderosa Goldman Sachs, a raz de acusaciones civiles de que enga a clientes para invertir en valores respaldados por hipotecas que la propia Goldman apost a que fracasaran, ganndose, junto con su socio Paulson & Co, mil millones de dlares. Ese tipo de valores txicos fueron los que ayudaron a detonar la peor crisis en ms de 70 aos.

Al anunciarse la sancin, las acciones de Goldman subieron de 140 a 152.60 dlares. Paga una multa por 550 millones (equivalente a 15 das de ganancias durante 2009), pero el valor de sus acciones se eleva a un total de 800 millones el mismo da.

Crticos sealan que a empresas del tamao de Goldman no les preocupa pagar esas sanciones y tampoco las implicaciones de la reforma financiera, pues lo entienden como parte de los costos de hacer negocio.

Sin embargo, el presidente Barack Obama celebr ayer la aprobacin de la reforma: con sta nunca jams se pedir al pueblo estadounidense pagar la cuenta por los errores de Wall Street. No habr ms rescates financiados por los contribuyentes. Punto. Pero algunos lo dudan.

El pueblo estadounidense continuar pagando la cuenta por los errores de los bancos ms grandes de Wall Street, porque la legislacin no hace nada para reducir el poder econmico y poltico de esos gigantes, afirm Robert Reich, ex secretario de Trabajo durante la presidencia de Bill Clinton y profesor de polticas pblicas en la Universidad de California en Berkeley. No impone un lmite sobre su tamao, no resucita la ley Glass-Steagall, que alguna vez separaba la banca (normal) comercial de la banca (de casino) de inversiones. En corto, no hace nada para cambiar la estructura bsica (de los bancos). Y por esa razn otorga una pliza de seguro federal contra el fracaso a los bancos ms pequeos agregando as a su poder econmico y poltico en el futuro, escribi en su blog.

Reich y otros insisten en que mientras no se limite el tamao y poder de los bancos ms grandes, algo que no hace esta modificacin, permanece en su lugar un chantaje resumido en la frase demasiado grande para fracasar o sea, un gobierno no puede permitir el fracaso de empresas financieras gigantescas por su impacto devastador en la economa, justo lo que oblig a su rescate por el gobierno federal.

A la vez, economistas como el premio Nobel Paul Krugman argumentaban que la reforma financiera tena que incluir la conformacin de una agencia federal independiente de proteccin al consumidor en el sector financiero, lo que Obama inicialmente integr a la propuesta, pero que no sobrevivi como tal en la norma aprobada (en su lugar se crea una agencia para esa tarea dentro de la Reserva Federal, algo que los crticos dudan podr cumplir con esa misin).

El economista Doug Henwood, editor de Left business observer y experto en Wall Street, coment a La Jornada: sera una exageracin decir que la reforma es nada, pero tambin llamarla transformacin mayor del paisaje financiero. Seal: aunque la legislacin cambiara a cierto grado la forma en que Wall Street hace negocios, los banqueros lograron que se descartaran las peores amenazas para ellos, y los analistas de valores calculan que el efecto sobre las ganancias ser menor a 10 por ciento del total.

Al reportarse ayer la aprobacin de la reforma, se not que slo un demcrata en la cmara alta vot en contra (tres republicanos se sumaron para superar los 60 sufragios necesarios para asegurar la aprobacin de la enmienda). Ese fue el senador liberal Russ Feingold, de Wisconsin. Pocos reprodujeron su explicacin: las prcticas imprudentes de Wall Street detonaron la peor recesin desde la Gran Depresin y dejaron con la cuenta a millones de estadounidenses. A pesar de estos eventos cataclsmicos, Washington cedi de nuevo ante Wall Street en asuntos claves y elabor una legislacin que fracasa en proteger al pueblo estadounidense del dolor de otro desastre econmico.

Triunfo poltico

Pero an con todas las crticas a los lmites de la reforma en s, no cabe duda de que la aprobacin de la reforma es un triunfo poltico de primera magnitud para Obama.

l y su equipo enfrentaron una formidable oposicin: el sector financiero gast casi 600 millones de dlares en cabildeo para diluir la reforma y buscar descarrilar aspectos, y gan en algunos frentes, mientras los republicanos se mantuvieron unidos en intentar bloquear cada paso (slo tres de sus filas votaron en favor al final). S lograron diluir y anular propuestas claves, pero ahora Obama y algunos demcratas usarn el triunfo en el mbito poltico y electoral.

Al promulgar la ley la semana prxima, Obama y los demcratas reiterarn que esa modificacin es la ms ambiciosa para el sector financiero en dcadas. Algunos ya la comparan con iniciativas de los tiempos de Franklin Roosevelt. Tambin intentarn emplear el logro para vincularse con la ira popular contra los banqueros.

De hecho, es su tercer triunfo legislativo en su agenda poltica en los ltimos 18 meses, despus del paquete de estmulo econmico por 787 mil millones de dlares el ao pasado y la recin promulgada reforma de salud, que de alguna manera otorg un seguro mnimo de salud a 32 millones de personas.

Pero a pesar de todos estos logros, encuestas recientes continan registrando frustracin entre el electorado con el gobierno de Obama, lo cual tiene que ver con las tasas elevadas de desempleo y pesimismo en las perspectivas econmicas. Todo ello nutre los pronsticos de posibles derrotas en las elecciones legislativas de noviembre para el partido del presidente, que podra acabar con el control demcrata de parte y tal vez todo el Congreso, lo cual tendra consecuencias dramticas para la segunda parte del mandato presidencial de Obama.




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter