Portada :: Palestina y Oriente Prximo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-07-2010

Conectando los Puntos Sionistas
El sndrome del Libro de Ester

Gilad Atzmon
gilad.co.uk

Traducido para Rebelin por LB


Hace unas semanas el Jewish Chronicle public la lista de los diputados judos del Parlamento del Reino Unido. Haba un total de 24, de los cuales 12 eran conservadores, 10 laboristas y dos demcratas liberales. El autor y activista por la paz Stuart Littlewood indag en la cifra y present el siguiente anlisis:

"La poblacin juda en el Reino Unido es de 280.000 personas, es decir, representa al 0,46% de la poblacin del pas. La Cmara de los Comunes tiene 650 escaos, de modo que, proporcionalmente, a la comunidad juda le corresponderan 3 escaos. La conclusin es bastante obvia. Con 24 escaos, los judos estn representados ocho veces ms de lo que les corresponde. Eso significa, por supuesto, que otros grupos, incluidos los musulmanes, estn infrarrepresentados (...) Si los musulmanes, por ejemplo, tuvieran una sobrerrepresentacin equivalente a la que tienen los judos (es decir, ocho veces mayor de la que les corresponde), tendran 200 escaos. Una cosa as provocara una revuelta".

Llegados a este punto cabe preguntarse lo siguiente: por qu los judos estn abrumadoramente sobrerrepresentados en el Parlamento britnico, en los grupos polticos de presin britnicos y estadounidenses, en las colectas polticas de fondos y en los medios de comunicacin?

Haim Saban, el multimillonario magnate de los medios israelo-estadounidense nos da la respuesta. El diario The New Yorker inform esta semana que en una conferencia celebrada el pasado otoo Saban describi su frmula pro-israel, subrayando tres formas de tener influencia en la poltica estadounidense (...) hacer donaciones a partidos polticos, crear grupos de reflexin (think tanks), y controlar los medios de comunicacin".

Como ya he dicho muchas veces, la conspiracin juda no existe. Todo se hace abiertamente. Delante de las cmaras de televisin de todo el mundo, el propagandista proisrael y ministro de Exteriores britnico David Miliband dio a los israeles luz verde para lanzar la operacin Plomo Fundido al sugerir en [la ciudad israel de] Sderot que "Israel debera sobre todo tratar de proteger a sus propios ciudadanos". En la prctica, Miliband nos hizo a todos cmplices de un colosal crimen de guerra cometido por Israel. El fiel sionista Lord Levy financi al partido Laborista cuando ste inici una guerra criminal para exterminar el ltimo reducto de resistencia rabe al sionismo. Tampoco mostr el ms mnimo recato sobre el asunto. En los medios de comunicacin, los descarados escritores del Jewish Chronicle David Cohen y Nick Aaronovitch defendieron con entusiasmo la misma guerra criminal en nombre del intervencionismo moral. Nick Cohen tambin fund el think tank `Manifiesto de Euston para apoyar dudosas ideologas "neocon" a este lado del charco.

Levy, Cohen, Aaronovitch y Miliband estn todos de acuerdo con la frmula de Saban: influencia, donaciones, think tanks, medios de comunicacin. Sin embargo, no necesariamente conocen a Saban, y hasta es posible que nunca hayan odo hablar del magnate sionista de los medios. No es necesario. El hecho es que Saban no invent nada por s mismo. Su frmula hunde sus races en la tradicin religiosa juda, en la cultura y en la ideologa judas.

Unidos contra el Purim

El Libro de Ester es un relato bblico sobre el que se fundamenta la celebracin del Purim, la fiesta juda ms alegre. El libro cuenta la historia de un intento de judeicidio, pero tambin cuenta una historia en la que los judos logran cambiar su destino a travs de la influencia poltica. En la historia, los judos se las arreglan para rescatarse a s mismos e incluso para ejecutar venganza, todo ello infiltrndose en los pasillos del poder.

[La historia] se sita en el tercer ao de Asuero, y el gobernante es un rey de Persia que se suele identificar con Jerjes I. Es la historia de un palacio, de una conspiracin, de un intento de judeicidio y de una hermosa y valiente reina juda (Esther) que encuentra la manera de salvar al pueblo judo en el ltimo minuto.

En la historia, el rey Asuero est casado con Vasti, a quien repudia cuando ella rechaza su exigencia de 'visitarlo' en el transcurso de una fiesta. Esther es seleccionada entre varias candidatas para ser la nueva esposa de Asuero. A medida que la historia progresa, el Primer Ministro de Asuero, Amn, conspira para hacer que el rey mate a todos los judos, sin saber que Esther es en realidad juda. Esther, ayudada por su primo Mordejai, salva a su pueblo. Esther advierte a Asuero del complot homicida que Amn trama contra los judos. Amn y sus hijos son ahorcados en la horca de cincuenta codos que haba construido originalmente para el primo Mordejai. Finalmente, Mordejai ocupa el puesto de Amn y se convierte en Primer Ministro. El edicto de Asuero decretando el asesinato de los judos no puede ser anulado, de modo que dicta otro autorizando a los judos a tomar las armas y a matar a sus enemigos, cosa que obviamente hacen.

La moraleja de la historia bblica es bastante clara. Si los judos quieren sobrevivir, lo mejor que pueden hacer es abrirse camino por los pasillos del poder. Ms les vale unirse a los gobernantes del mundo. Con Esther, Mordejai y Purim en mente, el AIPAC, Levy, La ADL (Liga Antidifamacin), David Milliband, Saban y la nocin de "poder judo" aparecen como la encarnacin de una profunda ideologa bblica, tribal y cultural.

Sin embargo, aqu est el quid de la narracin: aunque la historia se presenta como un relato histrico, la exactitud histrica del Libro de Esther est ampliamente cuestionada por los ms modernos acadmicos e historiadores bblicos. La ausencia de una clara corroboracin de cualquiera de los detalles de dicha historia a la luz de lo que sabemos de la historia persa por fuentes clsicas es lo que ha llevado a los estudiosos a la conclusin de que la historia es en gran parte, si no completamente, apcrifa.

En otras palabras, aunque la moraleja juda es clara, el intento de genocidio es ficticio. Al parecer, el Libro de Esther instala a sus seguidores (judos) en un estado de estrs colectivo pre-traumtico. Transforma una fantasa ficticia de "destruccin" en una vvida ideologa de supervivencia". Y, de hecho, algunos leen la historia como una alegora de judos quintaesencialmente asimilados que descubren que son vctimas de antisemitismo pero que estn en condiciones de salvarse a s mismos y a sus compaeros judos.

El Libro de Esther existe para formar una coherente identidad tribal de exilio. Est ah para generar estrs existencial. Introduce la mentalidad del Holocausto. Adems, fija las condiciones que convierten el Holocausto en realidad. En trminos hermenuticos, el texto da forma a la realidad. En la prctica, es la mente temerosa que se autoinstala en una trampa trgica de profeca auto-cumplida. La ideologa de la Shoa madura para transformarse en un hecho real.

Curiosamente, el Libro de Ester (en la versin hebrea) es uno de los dos nicos libros de la Biblia que no mencionan directamente a Dios (el otro es el Cantar de los Cantares). Como en el caso de la ideologa sionista laica y de la religin del Holocausto, en el Libro de Esther son los judos los que creen en s mismos, en su propio poder, en su excepcionalidad, en su sofisticacin, en su capacidad de influencia, en su capacidad para hacerse con el control de reinos y en su capacidad para salvarse. El tema del Libro de Ester es el empoderamiento. Contiene la esencia y la metafsica del poder judo segn lo describe Haim Saban y lo practica el AIPAC.

Sionismo y Democracia

Los sionistas parecen amar la democracia. El Estado judo escandalosamente se autoproclama como "la nica democracia de Oriente Medio. Los partidarios de Israel de todo el mundo propugnan tambin conflictos en nombre de la "democracia". Por qu les gusta tanto la democracia? Sospecho que la respuesta es devastadoramente simple. La democracia es la plataforma poltica ideal para el mercader sionista de influencias.

La democracia en su estado actual, sobre todo en el mundo de habla inglesa, es un sistema poltico especializado en situar en puestos directivos a personajes inadecuados, poco cualificados y dudosos. Dos lderes democrticamente elegidos desencadenaron la ilegal guerra de Iraq. Dos lderes democrticamente elegidos llevaron a Occidente al desastre financiero.

Gobernar un Estado no es tarea fcil. Sin duda alguna se necesita algo de talento y de formacin. En el pasado, nuestros lderes electos eran experimentados polticos que haban logrado algo en la vida, ya fuese en la academia, en la industria, en la milicia o en el mundo de las finanzas. En el pasado, nuestros candidatos a primer ministro tenan un curriculum vitae para compartir con nosotros. No parece que se siga siendo el caso. Una y otra vez nos enfrentamos a una "eleccin democrtica" para dar nuestro voto a alguna joven y ridcula nulidad. Una y otra vez asistimos al ascenso de "estrellas" polticas, de gente que no ha logrado realmente nada en la vida y que ni siquiera est cualificada para gestionar una tienda de barrio, no digamos ya un Estado.

Tal vez se pregunte usted qu cualificacin tenan Blair o Bush antes de tomar en sus manos las riendas de sus respectivos pases. Qu experiencia tiene David Cameron para salvar a Gran Bretaa del desastre total en todos los frentes posibles (economa, Iraq, Afganistn, educacin, Seguridad Social, etc)? Qu experiencia aporta David Miliband para sustentar su candidatura a lder del partido laborista? La respuesta es ninguna. Nuestras vidas, nuestro futuro y el futuro de nuestros hijos estn en manos de personajes absurdos que no saben por dnde les da el aire. Eso puede explicar por qu Gran Bretaa termin con un hung Parliament(1). Ni un solo lder en este pas pudo convencer a la opinin pblica de que tena el talento, la integridad o incluso slo una pizca de autntico liderazgo.

Pero aqu est la noticia. Por mucho que nuestros lderes elegidos estn totalmente desorientado, los Saban, los Lord Levy y los Wolfowitz saben exactamente lo que hay que hacer. La religin, cultura e ideologa judas proporcionan a sus seguidores una narrativa que nos salva del limbo democrtico. Los Saban de este mundo estn lejos de ser aficionados o despistados; saben exactamente qu es lo que hay hacer. Lo han estado haciendo durante tres mil aos. Son los seguidores de Mordejai y de Ester. Los Saban del mundo saben cmo traducir la moraleja de Purim a la prctica britnica y estadounidense.

Stuart Littlewood parece preguntarse por qu los judos estn sobrerrepresentados. Con Purim en mente estamos en condiciones de sugerir una respuesta. Nos encontramos aqu con un entorno cultural de exilio que predica el cabildeo, la influencia y el control. Influir en la poltica, en los medios y en el pensamiento es el verdadero significado del Libro de Ester. Saban fue lo suficientemente sincero o estpido como para admitirlo en pblico. Sin embargo, la ausencia de un Libro de Ester en el corazn de la cultura hind o musulmana puede explicar por qu otros grupos inmigrantes marginales en Gran Bretaa estn representados adecuada y proporcionalmente en la poltica y en los medios de comunicacin britnicos. Por otra parte, es poco probable que esta situacin cambie pronto. A diferencia de la mayora de las minoras e identidades marginales en Occidente, el judasmo es una religin nacional de exilio y la identidad juda es un producto del adoctrinamiento tribal. Ello podra explicar por qu los judos emancipados que viven en Gran Bretaa desde hace generaciones como seglares todava operan dentro de parmetros polticos y sociales judos y bajo estandartes polticos judos.

No es un secreto que existen por ah unos cuantos judos muy bien dotados intelectualmente. Tambin es bastante obvio que algunos judos se encuentran entre los principales contribuyentes al discurso humanista y universal. Sin embargo, eso no es algo que se pueda decir de Haim Saban, quien abiertamente desea influir en la poltica exterior de Estados Unidos por medio de donaciones, grupos de reflexin y control de los medios de comunicacin. Del mismo modo, David Milliband, que trat denodadamente de modificar la jurisdiccin universal britnica para que los criminales de guerra israeles pudieran visitar su pas con ms facilidad, tampoco debe ser considerado como un gran humanista. Nick Cohen, el artfice del Manifiesto de Euston, un think tank que promueve los intereses sionistas dentro de la cultura intelectual britnica, difcilmente puede ser considerado como un cono tico. Sorprendentemente, todos ellos han actuado siempre a plena luz del da.

Si nos preocupan la paz y las futuras generaciones debemos ser lo suficientemente valientes como para conectar los puntos. Los Mordejais y las Ester que pululan en nuestros medios de comunicacin, en nuestra vida intelectual y poltica, deben ser combatidos. Debemos unirnos en contra del Purim. Si el Partido Laborista alberga todava algn sentido de la responsabilidad tica, debe poner a David Milliband en su sitio. Si nuestros partidos quieren que nos creamos sus programas, tendrn que aprender a decir NO al dinero sionista y a los donantes judos vicarios. Si nuestros medios de comunicacin quieren que creamos en su "imparcialidad", debern identificar al enemigo que tienen dentro. Cuntos iraques tendrn que morir antes de que se colme el vaso? Cuntos activistas por la paz tendrn que morir en alta mar antes de que todos nosotros digamos BASTA!? Cuntos trabajadores britnicos tendrn que perder sus empleos, casas y esperanzas antes de que nos atrevamos a decir NO! a las guerras sionistas y a quienes las defienden entre nosotros?

NOTA:

(1) Hung Parliament: literalmente, Parlamento ahorcado. En el sistema parlamentario britnico se denomina as a un Parlamento minoritario en el que ningn partido poltico tiene mayora absoluta.

Fuente: http://www.gilad.co.uk/writings/connecting-the-zionist-dots-by-gilad-atzmon.html



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