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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-07-2010

El Moratinos afgano o cmo ganar corazones y mentes matando a la gente

Paco Arnau
Rebelin


El ministro de Asuntos Exteriores espaol, Miguel ngel Moratinos, acaba de viajar a Afganistn para visitar a las tropas de ocupacin espaolas, animar a las ONG y autoridades colaboracionistas y rendir pleitesa al recientemente nombrado jefe de las fuerzas de EEUU y la OTAN en el pas centroasatico, el halcn del Pentgono general David Petraeus, siguiendo as los marciales pasos de su colega titular de Defensa Carme Chacn hace unos das.

Durante esta ltima visita afgana Moratinos repiti en sus declaraciones a los medios la manida frase Made in USA: La nica manera de ganar esta batalla es ganando los corazones y las mentalidades [mentes, querra decir] de los afganos; mostrndose partidario de afganizar el conflicto implicando a las fuerzas vivas locales (talibanes y narco-caudillos tribales) en la colaboracin con los ocupantes.

La estrategia de afganizacin no es nada original, tiene su punto de partida en la doctrina de vietnamizacin de los prolegmenos de la derrota de EEUU en la Guerra de Vietnam, donde a la sazn combinaron en un ejercicio acrobtico de cinismo sin parangn el eslogan Ganar las mentes y los corazones de los vietnamitas con los bombardeos en alfombra o de saturacin de los B-52 sobre Hanoi y Vietnam del Norte. En su versin iraqu ms reciente, esta estrategia tambin ha fallado estrepitosamente. Ms de siete aos despus de la invasin estadounidense, la guerra, la resistencia y la ocupacin continan en Iraq a pesar de los intentos de iraquizar el conflicto, primero por parte de Bush y despus por su aventajado sucesor-continuador Obama.

El objetivo declarado (y afortunadamente fracasado) de EEUU en la dcada de 1970 era hacer regresar a la Repblica Socialista de Vietnam a la Edad de Piedra por medio de fortalezas volantes B-52 para las ciudades e industrias, armas qumicas defoliantes para los cultivos y napalm para los campesinos. En el caso de Afganistn tambin teatro de operaciones de los B-52 al principio de esta guerra all por 2001 dudamos que esa troglodita y prehistrica visin para la patria de Ho Chi Minh sea la estrategia de EEUU y sus aclitos de la OTAN en el pas centroasitico. Los bombardeos, denominados cnicamente selectivos y que vienen causando entre decenas y centenares de vctimas civiles afganas cada mes, son menos masivos que en Vietnam porque gracias al fanatismo religioso incrustado en las mentes y los corazones de los afganos Afganistn sigue an sometido a modos de vida, usos y costumbres de edades histricas anteriores a la Edad Media, en un estadio social que algunos historiadores clsicos denominan barbarie asitica.

La indumentaria con que agasajaron a Moratinos los jefes de las tribus y seores del opio afganos de la zona de ocupacin espaola (donde la produccin y exportacin de opio se ha multiplicado de forma exponencial, al igual que ha aumentado significativamente el consumo de drogas procedentes de esta adormidera en Espaa y otros pases) ha sido objeto de chanzas y comentarios jocosos por parte de diversos medios de comunicacin, animados seguramente tambin por las incomprensibles y obtusas declaraciones de Moratinos que si no fuera por el humor negro que entraan seran dignas de un monologuista del absurdo. Como muestra, dos botones: El trabajo que se hace en Afganistn es de primera divisin y No estamos todava en ninguna estrategia de salida, estamos en una estrategia de transicin, de paginacin [?] y, por lo tanto, de compromiso.

Para finalizar diremos que no podemos compartir el jolgorio meditico que ha causado esta visita, pues esta guerra (y todas) es, sobre todo, una gran tragedia humana. A pesar de los toques tragicmicos con que a veces la amenizan el Sr. Moratinos y su turbante pre-feudal o la Sra. Chacn con su traje de campaa pre-mam, arengando a las tropas por la paz en el mundo e imposturas similares con la voz quebrada por la emocin. La misma emocin que debe embargar a un carnicero cuando abre en canal un buey o a un forense mientras disecciona con su bistur el corazn (y la mente) de un beb muerto a causa de un bombardeo selectivo de los aliados.

http://ciudad-futura.net/2010/07/20/apuntes-moratinos/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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