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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-07-2010

Ciencia, Civilizacin y Barbarie
El divorcio entre ciencia y filosofa: A quin beneficia?

Sergio Barrios Escalante
Adital


"No hay infierno sino individualidad, no hay paraso sino altruismo"

(Abi I-Khayr, poeta suf)

El objetivo central de este artculo es analizar las motivaciones subyacentes que se hayan detrs del impulso a la separacin entre la ciencia y la filosofa. Este texto es adems, un intento muy sucinto de abarcar las lgicas de tales propsitos y los fines que persigue tal subversin del sentido civilizacional.

Introduccin:

Toda ciencia desemboca en un lenguaje, pero no todo lenguaje es cientfico. Por ejemplo, la inslita afirmacin de que la filosofa no sirve para nada, es en realidad una estupidez catedralicia, an mayor cuando se sostiene lo mismo en relacin a ella y a su hermana gemela, la ciencia.

Cuando estn de por medio asuntos tan delicados como el uso y desarrollo de la energa nuclear o los asuntos de la bio-tica (para citar tan slo un par de ejemplos), tales aseveraciones parecen en verdad una locura suicida.

Ac nos enfrentamos con la primera pregunta: De dnde viene la filosofa que proclama el destierro de la filosofa?

La idea del destierro de la filosofa como parmetro central en la vida humana, proviene y responde a intereses muy concretos, principalmente, de parte de los destacamentos ms avanzados y agresivos del gran capital transnacional (actor poltico que definimos en el presente escrito con el lacnico trmino de "lite global").

El fenmeno no es nuevo y en realidad responde a la lgica de imponer un proyecto global, distinto y alternativo al que surgi del "consenso civilizatorio" emanado del fin de la Segunda Guerra Mundial, cuyas manifestaciones ms evidentes se expresaron a travs de la llamada "Conferencia de Bretton Woods", al proceso de transformacin de la Liga de las Naciones en lo que ahora conocemos como las Naciones Unidas, y en la implementacin (al menos en el mundo anglosajn), de su vertiente social conocida como "Estado de Bienestar" ("Wealfare State").

Todo este marco normativo, regulatorio, institucional, social y filosfico, imprimi durante un breve perodo cierta orientacin de sentido civilizacional en plena mitad del siglo XX, y fue el resultado concreto de la correlacin de fuerzas emanada de la pugna inter-capitalista e inter-imperialista que se dilucid en los dos grandes conflictos blicos que asolaron al mundo en escala internacional.


En 1945 se derrot finalmente el proyecto fascista del eje germano-italo-nipn, pero en los aos sesenta, la agudizacin de la crisis general del capitalismo (con su abrupta cada en la tasa global de ganancia), hizo que pronto se pusiera de manifiesto la existencia de otro proyecto global de naturaleza oscura (que vena germinando en la sombra durante el perodo de entre guerras), y que empez a cobrar manifestacin concreta y pblica mediante la incidencia de entes tales como la "Comisin Trilateral" en los aos sesenta, y poco despus, el manifiesto pro-imperialista de uniformizacin y hegemona poltica, a travs de los famosos postulados impulsados por Reagan y que fueron vertidos en el llamado "Documento de Santa Fe" (I y II), en los aos ochenta.

A fines de los ochentas y durante todos los aos noventa el "nuevo" proyecto fascistoide adquiri el ropaje de doctrina neoliberal, y desde comienzos del siglo XXI, ha adquirido la nueva mscara de "guerra global anti-terrorista".

Todas estas etapas forman en realidad parte de un mismo proceso macro-poltico, y ha sido minuciosamente estudiado y expuesto en una gran cantidad de textos por gente extraordinariamente lcida y valiente, tales como Chomsky, Petras, Anderson, Chussodosky entre otros.

Este proceso de promocin ideolgica que conlleva implcita la idea del destierro de la filosofa como parmetro central en la vida humana, se lleva a cabo mediante varias vas (conectadas de manera directa o indirecta con la ciencia y sus "saberes"), y con ello pasamos al segundo aspecto de la cuestin: los instrumentos de la fragmentacin social o lo que yo denomino aqu "el desmontaje del sentido civilizatorio".

Principales instrumentos de fragmentacin social.

La mdula del proceso de destierro del pensamiento filosfico est constituida por la implementacin de diversas medidas (ideolgicas, polticas, sociales y culturales), tendientes a la profundizacin de la fragmentacin de las sociedades, con el nimo de debilitar las capacidades de resistencia articulada de las regiones de la periferia capitalista ms afectadas y vulnerabilizadas.

Entre estas medidas sobresalen la "exacerbacin del individualismo", "la instrumentalizacin negativa de los medios masivos de in-comunicacin", la "privacin socio-biolgica" y la "manipulacin viral". No son todas pero si las ms evidentes.

Revisemos rpidamente cada una de estas por separado.

Respecto a la primera, la "exacerbacin del individualismo", constituye para muchos analistas como una de las principales causas (y a la vez manifestaciones), de la profundizacin de la actual crisis civilizacional.

Al respecto, el bilogo y filsofo Javier del Arco, sostiene que uno de los aspectos centrales en la actual crisis en que vivimos, se debe en gran parte a la transformacin del ego en "objeto de lujo" o "sobjeto", empleando el trmino de Verd. Segn el profesor del Arco (quien es tambin coordinador cientfico de la Fundacin Vodafone de Espaa), se trata en realidad de toda una filosofa personista, que exacerba el egocentrismo y el materialismo destructivo", lo cual habra de realizarse, segn se desprende de su anlisis, sobre la base de un relativismo absolutista ("Neurofisiologa y misticismo": Javier del Arco Carabias: publicado en el blog de la doctora argentina Patricia Arca Mena: 2008/09).

El autor citado menciona que la base argumental de tal filosofa relativista, es que en estos tiempos modernos no hay ms que una gran diversidad de lenguajes y culturas, y por lo tanto, "no existen verdades nicas, colectivas ni universales" (Op. cit.).

Del Arco refuta tales pretensiones seudo-filosficas y seudo-cientficas, echando mano de ciertas argumentaciones muy difciles de descartar.
Cito textualmente;

"Adems de las diferencias culturales evidentes, como son el tipo de alimentacin, las estructuras lingsticas o las costumbres de apareamiento, por ejemplo, existen tambin muchos otros fenmenos en la existencia humana que son, en gran medida, universales o colectivos. El cuerpo humano, tiene por ejemplo doscientos ocho huesos, un corazn y dos riones, tanto si se trata de un habitante de Pars, Pekn o Ciudad del Cabo, y tanto hoy da como hace miles de aos. Estas caractersticas universales constituyen lo que se denomina "estructuras profundas" porque son esencialmente las mismas en todas partes" (Op. cit.).

Y para dar ms contundencia a su argumento aade:

"Sin embargo, para que las diversas culturas utilicen esas estructuras profundas de maneras muy diversas, como los chinos que vendaban los pies de sus mujeres o los de Ubanqi que estiraban sus labios, o bien el uso de tatuajes y de prendas de verter, los juegos, el sexo y el parto, todo lo cual vara considerablemente de una cultura a otra. Todas estas variables reciben el nombre de "estructuras superficiales", porque son locales en vez de universales.

Y prosigue;

Esto mismo ocurre tambin en el mbito de la mente humana. La mente humana posee estructuras superficiales que varan entre las distintas culturas, y estructuras profundas que permanecen esencialmente idnticas independientemente de la cultura considerada. Aparezca donde aparezca, la mente humana tiene la capacidad de formar imgenes, smbolos, conceptos y reglas. Las imgenes y smbolos particulares pueden variar de una cultura a otra, pero lo cierto es que la capacidad de formar esas estructuras mentales y lingsticas y las propias estructuras en si - es esencialmente las mismas en todas partes-. Del mismo modo que el cuerpo humano produce pelo, la mente humana produce smbolos. Las estructuras mentales superficiales varan considerablemente entre s, pero las estructuras mentales profundas son, por su parte, extraordinariamente similares" (Op. cit.).

Desde un mbito y ngulo completamente diferente, esta seudo-filosofa que se nos presenta envuelta en papel celofn y es vendida como "posmodernidad" (trmino que se describira mejor a s mismo como "pos-ambigedad"), recibe ataques igualmente fulminantes por parte de otros analistas.

Daniel Ravents, profesor de la Universidad de Barcelona, recientemente describe en un artculo suyo, la "jocosa jugada" que en su momento el cientfico Alan Sokal le proporcionara a la prestigiosa revista "Social Text".

El mismo Ravents lo relata de la siguiente manera:

"Como se recordar, Alan Sokal fue el responsable de un episodio muy divertido y muy ilustrativo. En el ao 1996, la revista postmoderna que acadmicamente gozaba de mucha importancia, Social Text, public en el nmero 46/47 un artculo de ttulo largo y voluntariamente incomprensible (la traduccin del ingls sera algo as como "Transgredir las fronteras: hacia una hermenutica transformativa de la gravedad quntica"), escrito por este fsico de izquierdas estadounidense.

Poco despus de publicarse, el mismo Alan Sokal envi un artculo a la misma revista en el que confesaba que todo lo que haba escrito all era un sinsentido de lo ms estpido. Social Text no quiso publicar este nuevo artculo de Sokal en donde se desmontaba el engao, aunque s lo hizo Dissent en el mismo ao 1996.

Entre otras cosas, Sokal afirmaba en este nuevo artculo: " mi artculo [el anterior publicado en Social Text] es una mezcla de verdades, medias verdades, cuartos de verdad, falsedades, saltos ilgicos y frases sintcticamente correctas que carecen por completo de sentido." Y tambin: "Confieso que soy un viejo izquierdista impenitente que nunca ha entendido cmo se supone que la deconstruccin va a ayudar a la clase obrera. Y soy tambin un viejo cientfico pesado que cree, ingenuamente, que existe un mundo externo, que existen verdades objetivas sobre el mundo y que mi misin es descubrir algunas de ellas" ("Posmodernismo, pseudo-ciencias, religin e izquierda poltica": Revista Sin Permiso; 21/02/10).

De esa cuenta es que (igualmente citado por Ravents), el filsofo Mario Bunge, ha dicho que la jerga pseudo-cientfica de los llamados "posmodernistas" (caracterizada por el uso y abuso de todo tipo de trminos cientficos, servidos a travs de un menjurje o amasijo de conceptos acerca de los cuales, quienes los emplean no tienen ni la menor idea de lo que estn hablando o escribiendo), ha creado sin querer el poco recomendable gnero del "char-Lacanismo" (Op. cit.).

Pasemos ahora rpidamente al segundo instrumento de fragmentacin social; "La instrumentalizacin negativa de los medios masivos de in-comunicacin".

Sobre este asunto los especialistas y no-especialistas han escrito enormes montaas de sesudos escritos, y creo que en los estrechos lmites de un artculo como el presente, no podra aadirse en esencia mayor cosa a tan discutido tema.

Sin embargo, quisiera hacer un par de acotaciones al respecto de los llamados medios masivos de (in) comunicacin, cuyo primer problema parece ser que est planteado por el hecho mismo de que han pasado de ser "medios" hasta convertirse en "fines" en s mismos.

El segundo hecho relevante a destacar es la naturaleza e impacto real de su uso. El desarrollo inusitado de las capacidades puramente tecnolgicas de los cada vez ms novedosos instrumentos de comunicacin de masas, lejos de potenciar la capacidad intelectual de la gente, ha producido su virtual "estupidizacin", lo cual, a la luz del tema central de este artculo (la promocin de la filosofa del destierro de la filosofa), no tiene nada de extrao, pero si de alarmante.

Es cierto que ni el aparecimiento y auge de la radio, luego el cine, la televisin y posteriormente la Internet, han acabado con el viejo invento de Gutemberg (los libros), pero si es cierto, en efecto, tal y como se ha advertido hasta la saciedad, que ha venido a debilitar enormemente las escasas capacidades de anlisis crtico en las masas.

Esta observacin no resulta nada novedosa. Ya en los aos treinta Stalin lleg a decir ms de alguna vez: "Denme Hollywood y tomar el mundo".

Pero en este caso, lo que a mi me interesa resaltar es el hecho de que la estupidizacin de las masas a travs de los medios de (in) comunicacin es apuntalada a su vez, con el debilitamiento adrede de la enseanza de la filosofa en los sistemas educativos del nivel bsico y universitario, algo que viene ocurriendo "casualmente" poco despus de la publicacin del "Documento de Santa Fe", en los aos ochenta.

Eso no significa que debamos "tirar al nio junto con el agua sucia de la baera". Por ejemplo, en relacin al uso didctico y al enorme potencial de las TICs, y en particular, de la Internet, los sistemas educativos del siglo XXI (como tambin la inmensa mayora de los movimientos y partidos polticos de izquierda), en gran medida no tienen ni la menor idea de cmo usarlos y sacarles provecho.

Por supuesto que hay excepciones (tanto en el caso de ciertas universidades, ciertos movimientos sociales y polticos y ciertos modelos educativos alternos), pero son slo eso, meras excepciones.

Lejos de ello, la norma es encontrar todo tipo de quejas respecto a lo que muchos ven como impactos negativos de la Internet, en especial, sobre los ms jvenes. El doctor Aleks Krotoski, psiclogo social, sostiene por ejemplo, que la red est modificando no slo patrones culturales en los jvenes, sino tambin hasta sus propios patrones de pensamiento y aprendizaje.

En el mismo sentido, algunos profesores de la Universidad de Cambridge y Oxford, se quejan de que muchos alumnos rechazan el tener que consultar en libros o textos impresos. Otros educadores dicen que el hecho de saltar de una pgina a otra (en la red), hace que a los nios y adolescentes se les dificulte concentrarse y les impide aprender a travs de mtodos tradicionales ms lineales, como si no pudiese ocurrir lo mismo con los libros.

Adicionalmente, un nuevo estudio del University College of London (UCL), llamado "The Virtual Revolution- Homo Interneticus" (La revolucin virtual - Homo Interneticus"), transmitido recientemente en un documental de la televisin britnica (BBC2), va ms all en sus afirmaciones, asegurando que si bien la red hace que los jvenes sean mucho mejores a la hora de hacer varias tareas y de llevar varios procesos mentales a la vez, sin embargo, esta no slo cambia los comportamientos de las personas, sino tambin sus pensamientos, debido a que modifica el cerebro, les impide concentrarse y les dificulta enormemente leer textos largos.

Pero, en trminos generales, la queja casi unnime es que la Internet est "alejando a la gente de la realidad". Empero, se pasa por alto que casi cualquier cosa tiene el mismo potencial de convertirse en "medio de evasin", por lo que el primer problema real con la Internet (como con cualquier otra cosa que se les ocurra), es focalizarlo adecuadamente en su tratamiento.

Es bueno recordar que los libros (al igual que las drogas, los juegos de azar, el trabajo, la religin, el sexo, los deportes, el chismorreo, el alcohol etc. etc.), tambin pueden convertirse en medios para evadirse de la realidad.

El punto entonces, para no coger el rbano por las hojas, es la manera en la cual se puede (o debe) evitar que un medio deje de ser eso para convertirse en un fin en s mismo. Los medios son slo eso (medios), y como tal la mdula del problema radica en lograr que estos mantengan su esencia instrumental. Por supuesto, los contenidos forman tambin parte del problema, pero ese es otro tema.

La siguiente herramienta de fragmentacin es la "privacin socio-biolgica".

El impacto desastroso del desempleo y la extrema pobreza en gran escala (de magnitudes estructurales), contribuyen enormemente a materializar y profundizar el proceso de "estupidizacin" literal de muchsima gente, particularmente en aquellas regiones donde no existen medidas sociales compensatorias (transferencias condicionadas etc.).

Para que un cerebro humano funcione medianamente este debe de tener acceso a cantidades suficientes de tirosina, fenilalanina, triptfano entre otros aminocidos de crucial importancia, especialmente como precursores de una serie de neurotransmisores vitales, como la melatonina, noradrenalina, dopamina, serotonina, y diverso tipo de endorfinas clave para llevar cabo procesos mentales y fisiolgicos normales.

Y estos aminocidos vitales no se obtienen por simple inhalacin. Se adquieren a travs del consumo de carnes blancas, frutas, pescado, verduras y algunos cereales, justo lo que no pueden llevarse a la boca (y al cerebro), ms de 1,400 millones de seres humanos (incluyendo una gran cantidad de nios menores de 5 aos que crecern prcticamente "descerebrados"), y que el capitalismo mata lentamente cada 24 horas.

La cuarta y ltima de las herramientas de fragmentacin social citadas (la "manipulacin viral"), tiene igualmente un impacto negativo en cuanto mina la capacidad de la gente de responder de una manera racional y articulada a los desmanes propiciados por las lites globales.

Un ejemplo claro de ello se manifiesta a travs del caso de la reciente "crisis global", provocada por la emergencia de la gripe AH1N1, que no es ni la primera ni la ltima "campaa meditica" que ser utilizada para debilitar la capacidad de resistencia poltica y cultural de las masas.

Tan slo un ao despus de que las calles, colegios, cines, metros y dems lugares pblicos del Distrito Federal de Mxico, fuesen vaciados a la fuerza (abril 2009), y que se pusieran en "cuarentena" a numerosos turistas mexicanos en China y en otras partes del mundo, la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa acus a la Organizacin Mundial de la Salud (OMS) y a los laboratorios farmacuticos, de haber organizado una alerta desmesurada (Agencia EFE, 30/03/2010).

En el mismo sentido, Michele Rivasi, eurodiputada ecologista francesa fue mucho ms precisa. Acus a las farmacuticas de esconder intereses econmicos con el escndalo de la citada gripe (Fuente citada).

Asustar a la gente mediante campaas globales de miedo es rentable, pero adems, proporciona excelentes "cortinas de humo" para desviar la atencin de la gente en momentos en los que se ejercen decisiones polticas oscuras. Adems, poca gente advierte que muchas ms personas mueren a diario y anualmente, producto del consumo de cigarrillos, alcohol, comida chatarra y en accidentes de trnsito.

"Desvertebracin anmica", lites globales y comunidades locales.

La implementacin de estas formas de fragmentacin social tienen un impacto directo sobre lo que yo denomino "desvertebracin anmica", que no seria otra cosa ms que el debilitamiento acentuado de la capacidad de reaccin poltica articulada y coherente de extensas poblaciones, frente a las ofensivas claramente anti-sociales emprendidas por las lites globales y sus huestes institucionales y para-institucionales.

Por otra parte, conviene resaltar el hecho de que todas estas formas de profundizacin intencional de la fragmentacin general de las sociedades (centrales y perifricas al capitalismo), no son fenmenos "esotricos" o asuntos de abstraccin metafsica. Lejos de ello, adquieren concrecin palpable y cotidiana en los procesos dialcticos (cambiantes y antagnicos) de la economa mundial, que obliga a las lites globales a enfrentarse cara a cara con las poblaciones ms afectadas y empobrecidas por sus polticas institucionales, y en particular, con las comunidades indgenas y campesinas de regiones como la latinoamericana.

Esta relacin entre las lites globles y las comunidades locales (en particular, las comunidades locales que poseen -o estn cerca de- importantes recursos naturales y energticos, se ir haciendo inexorablemente cada vez ms tirante y conflictiva, en particular, en el decenio comprendido entre el 2010 y el 2020.

Los argumentos que respaldan esta aseveracin prospectiva o predictiva son muy sencillos pero contundentes. De la misma manera que el perodo comprendido entre los aos 1967 y 1968 entr en la historia de la economa mundial como el punto de inflexin que marc el inicio de la crisis ms general del capitalismo moderno, as mismo, el 2008 quedar definido en la historia como el ao en el cual el capitalismo entr a una nueva fase de transicin, cualitativamente distinta a los anteriores ciclos de crisis.

Dicho en breve, esta nueva fase del capitalismo mundial est signada por el trnsito de un mundo unipolar a otro completamente multipolar, donde la pugna inter-capitalista e inter-imperialista tiende a agudizarse por un nuevo reparto y dominio de los mercados.

De una potencia globalmente dominante (EEUU), el mercado capitalista de inicios del siglo XXI tiene ahora que satisfacer las presiones y demandas de otros cuatro grandes potencias o sub-potencias: China, India, Brasil y Rusia (el llamado BRIC), lo cual convierte a EEUU en una ms entre otras, obligndola a "exprimir" con mayor fuerza sus dominios y traspatios tradicionales.

La irreversible re-configuracin del escenario econmico mundial que hace surgir a cuatro nuevas potencias es la principal conclusin a la que lleg el "Post-crisis World Institution Foundation", quien realiz recientes investigaciones a travs de las cuales se indag entre un grupo de 247 consultores internacionales, lideres empresariales, ministros y altos oficiales de estado y periodistas de un total de 53 pases ("Global geo-political crisis hit within Next Decade": globalresearch: California; 10/03/10).

Vladislav Inozenstsev, director de la citada fundacin y cuyas oficinas centrales estn en Mosc, sostiene que este proceso caracterizado por la emergencia de los pases del BRIC, crear frenos y limitaciones a las fuerzas tradicionalmente dominantes de la globalizacin, lo cual en el prximo decenio ser fuente de nuevos conflictos geopolticos (Op. Cit.).

Desde la perspectiva particular de las poblaciones latinoamericanas, asiticas y africanas, en especial, las que hoy en da estn asentadas dentro (o prximas) a territorios ambicionados por las grandes corporaciones de las lites globales, resulta de vital importancia tomar nota de estos cambios y transiciones, a manera de estar en condiciones de prepararse para enfrentar adecuadamente nuevas escaladas de tensionamiento en torno a su vida comunitaria.

Para ello, es imprescindible recordar que en un primer nivel o escaln de preparacin, resistencia y de respuesta, el desafo es neutralizar hasta donde la realidad lo permite estos procesos de "desvertebramiento anmico", lo cual incluye, necesariamente, desmontar sus basamentos filosficos.

Conclusin general.

La principal conclusin general que se deriva de todo lo analizado anteriormente, es que el propsito central que se haya subyacente detrs de la actual subversin del sentido civilizatorio, no es otro ms que desarticular y diluir al mximo cualquier capacidad de respuesta articulada y coherente por parte de la gente (en particular, de las poblaciones ms afectadas por la agresividad capitalista), con el fin de despejar de obstculos el proyecto hegemnico de las lites globales y sus corporaciones transnacionales.

La presente crisis global del capitalismo, como todas sus grandes e histricas crisis, agudiza la competencia inter-capitalista por nuevos mercados y por la recuperacin de las tasas globales de ganancia.

En tal sentido, si bien es cierto que el neoliberalismo est en crisis, lo que estamos apreciando es su mutacin en algo todava peor, lo cual al poner en tela de duda la misma justificacin histrica de la civilizacin humana, tiene que enmascarar sus descarnados objetivos mediante artilugios seudo-cientficos, y mediante todo tipo de estratagemas que minen las nociones mismas de civilidad y de humanismo, y de all los ataques abiertos en contra de la filosofa en general, y del espritu crtico en particular.

Fuente: http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=47062



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